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Portada de la novela Los pecados de la CEO

Los pecados de la CEO

Lisa ha triunfado como una poderosa CEO en Estados Unidos, pero un grave error en sus documentos legales pone su carrera al borde del colapso y la amenaza con la deportación. Para no perder su imperio, necesita contraer matrimonio con un ciudadano del país, aunque debe ser alguien que no ponga en peligro su gran fortuna. En medio de la crisis, recurre a Jacob, su fiel empleado, para un pacto de conveniencia. ¿Logrará este acuerdo salvar todo su patrimonio?
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Capítulo 1

PDV Jacob

Mi teléfono sono de repente mientras me estaba alistando para poder ir a mi trabajo en la empresa para la cual trabaja, era mi jefa la que me escribió, y parecia que estaba ansiosa por que llegara rápido a mi lugar.

El mensaje que me llego a mi teléfono, tenia un par de signos de exclamación, mi jefa era la CEO de la multinacional en cual estaba, había trabajado para ella los últimos 3 años, y hasta ahora, podía decir que era una buena jefa.

A pesar de que era estricta y quería bastante disciplina, siempre me trato relativamente bien, no solo a mi, sino también a todos mis compañeros, por lo que tenia una buena impresión de ella, era una especie de “secretario” por asi decirlo, aunque no era realmente mi puesto, oficialmente era un técnico bajo su supervisión en la Startup en la cual estábamos juntos, pero me sentía como me sentia como un secretario.

Tenia 26 años, y ganaba un salario de 6 cifras al año, por lo que tenia un estilo de vida cómodo, mi jefa tenia 31 años, y se veía bien para su edad, y uno de mis objetivos era llegar a un puesto igual de alto que el de ella cuando tuviera su edad.

Despues de alistarme, y ponerme el mejor atuendo que encontré ya que mi jefa por alguna razón me dijo que “viniera con la mejor ropa posible” a trabajar.

Me metí en mi auto y luego de eso me fui rápidamente a la sede central de la multinacional, esta se llamaba “Pear”, y era una gran tecnológica, su nombre de fruta en “ingles” me hacía recordar a cierta empresa con el logo de una manzana mordida la cual era la empresa mas famosa que había había en el mundo actual.

Creo que los que fundaron esta empresa con ese nombre, tenían como objetivo llegar a ponerse al mismo nivel que la empresa con cierta manzana mordida en su logo… y por lo visto, estaban teniendo éxito, ya que “Pear” ya era una multinacional bastante famosa a nivel mundial.

Aun no estábamos al mismo nivel que la empresa con el logo de la manzana mordida, pero tampoco es que estábamos muy lejo de ese nivel, según pronosticaban, en 1 década, Pear podría igualarla o incluso superarla según lo que decían los “expertos”.

Cuando me meti a trabajar en Pear, me sentí bastante afortunado, un recién graduado de la universidad que entraba a semejante lugar como su primer trabajo siempre fue poco usual, por lo que tuve suerte.

En los 3 años que estuve alli, todo iba bien, y había hecho muy buenos compañeros, ahora solo faltaba ascender mas arriba para que pudiera tener un puesto igual al de mi jefa cuando tuviera su edad.

Aunque bueno, eso era un sueño por ahora, pero tenia unos 5 años para hacerlo realidad e iba por buen camino siempre y cuando todo saliera bien.

Conduje rápidamente por toda la carretera, y en poco tiempo llegue a la sede central de “Pear” donde trabaja junto a mi jefa.

—Jacob —me saludo Richard, uno de mis compañeros de oficina.

—Si, ya lo se, llegue tarde, ¿La jefa esta enojada? —pregunte por costumbre.

Por lo general, era raro que ella se enojara con nosotros, era bastante comprensiva extrañamente, algo raro en los de su posición, varios de mis amigos me decían que sus jefes eran una pesadila en sus trabajos.

Por suerte no tuve su misma fortuna.

Richard pronto llego a mi lado junto con otra de mis compañeros, Silvia, quien entro hace poco, nosotros 3 eramos básicamente el grupo de trabajo de la CEO, y por eso siempre estábamos juntos casi todo el tiempo.

Al final era obvio que nos íbamos a hacer amigos.

—No lo se, no nos dijo mucho, tenia una cara de preocupada y no hablo mucho con nosotros —me dijo Richard.

—¿En serio? ¿Y que paso?

—No lo se, fue a una reunión con los ejecutivos y la junta de accionista de la “Pear”, todos ellos tenían mala cara, parece que van a ir contra ella hoy —me dijo Silvia.

A pesar de ser la CEO, aun tenia que responder a una junta de tipos ricos cuyo único trabajo fue quejarse ante ella y sin hacer nada, todo por comprar acciones de “Pear” y dejarlas alli esperando a venderlas y llevarse el dinero.

Viva el capitalismo.

Bueno, no se podía hacer nada con eso.

—Esperare entonces a que salga para hablar, me dijo que tenia cosas urgentes que tratar conmigo.

—Mmm, de hecho, la jefa dijo que apenas llegaras tenias que ir a su oficina —dijo Richard.

—¿Cómo? ¿Apenas?

—Si.

—Pero esta en una reunión justo ahora.

—Dijo que eso no importaba, si llegabas, tenias que ir sin demora, estuviera en reunión o no —me dijo Silvia.

—¿Y bueno? ¿Qué esperas? Vamos, te debe de estar esperando.

—¿Ahora? Esta en una junta y con los ejecutivos de este sitio.

—¿Y que? ya dijo que tenias que ir allá, y ya sabes, lo que ella diga tiene que hacerse, vamos —me dijo Silvia.

—¿No le tendrás miedo a ese montón de viejos ricos que no saben ni fregar un plato no? —me dijo con burla Richard.

—Claro que no idiota, pero aun asi es raro.

—No importa, vamos, muévete.

Con lo que me decían esos 2, al final no tuve otra opción que ir con ellos, la verdad tenia un poco de nervios en interrumpir en una reunión de ejecutivos de la empresa asi como asi.

No había escuchado que nadie hiciera eso, por lo general esos tipos ricos eran muy cerrados y no les gustaba interrupciones como la mia.

Camine rápido por que no quería hacer esperar a Lisa, cuando me acerque, la recepcionista de la puerta me recibió, me dijo unas breves palabras y luego de eso me dejo entrar a la oficina donde se llevaba a cabo la reunión.

Lo primero que pude ver fue a un montón de personas reunidas en una mesa circular, muchos de ellos eran viejos de mas de 50 años, otros no tanto, si acaso unos 30 años de edad o poco mas, mas o menos de la misma edad que Lisa.

En el centro de la mesa, y parada hablando con todos, se encontraba mi jefa Lisa.

Llevaba puesto su uniforme de siempre para trabajar, y estaba vestida formal, estaba hablando justo ahora y no quise interrumpirla en plena reunión con los ejecutivos y me quede esperando a que terminara para poder presentarme y saber que es lo que quería.

Fue una lastima que Lisa tuviera otros planes al parecer, ya que apenas me vio, me dio una sonrisa y luego de eso dejo de hablar y entonces me llamo con su mano para que fuera con ella, llamándome por mi nombre.

Eso llamo la atencion de todos los presentes, y todas las miradas se clavaron en mi, frunci un poco el ceño.

No era usual de Lisa interrumpir sus presentaciones de esa forma y menos frente gente importante, pero no era momento para ponerse a pensar en eso, asi que solo camine para ponerme a su lado.

No le preste mucha atencion a los demás, solo quería saber que quería Lisa para poder despues irme y dejarla seguir lidiando con estas personas.

—¿Qué fue lo que paso? ¿Qué quieres que haga? —fue lo que le pregunte a Lisa en voz baja mientras llegaba a su lado.

Esta ultima no me respondio, y solo me abrazo desde mi brazo… coloco una de sus manos en mi cuello y luego de eso me atrajo hacia ella.

Me dio un beso profundo en ese momento frente a todos sin pensárselo 2 veces.

¿Pero que demonios?

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