Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Los Demonios Adoptivos

Los Demonios Adoptivos

Sofía y Ricardo perecieron entre llamas, víctimas de la traición de Camila y Renata, las hijas adoptivas a quienes dedicaron su vida. Tras una falsa acusación de abuso y un linchamiento brutal, Sofía regresa inexplicablemente al pasado. Despierta el 15 de agosto, fecha en que se gestó la conspiración en su contra. Con el trauma de la hoguera marcado en su alma, buscará salvar a su marido y ejecutar una fría venganza contra quienes los destruyeron.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Muriendo en el incendio, el odio de la multitud afuera sonaba más fuerte que las llamas que me consumían.

"¡Quemen a la bruja! ¡Quemen a los monstruos!"

Sus gritos se mezclaban con el olor a carne quemada, la mía y la de mi esposo, Ricardo.

Nuestros cuerpos estaban atados juntos, una última burla del destino.

En mis últimos momentos, no sentía el fuego, solo la helada traición de nuestras dos hijas adoptivas, Camila y Renata.

Las niñas que habíamos sacado de un orfanato, a las que les dimos todo.

Ellas nos pagaron orquestando nuestra ruina, acusando a Ricardo, un hombre estéril, de embarazarlas.

Cerré los ojos, esperando el final, con una sola pregunta en mi alma destrozada: ¿Por qué?

Y entonces, desperté.

El sol de la mañana entraba por la ventana, iluminando el polvo que flotaba en el aire.

Estaba en mi cama. Viva.

Ricardo dormía a mi lado, su pecho subía y bajaba con una calma que pronto sería destrozada.

Miré el calendario en la pared. 15 de agosto.

El día.

El día en que todo comenzaría de nuevo.

No fue un sueño. Fue un renacimiento. Se me había dado una segunda oportunidad.

Me levanté en silencio, mis pies descalzos sobre el frío suelo de madera. Fui a la cocina y comencé a preparar el desayuno, como cualquier otro día.

El olor a café y huevos fritos llenó la casa.

"¡Buenos días, mamá!"

La voz alegre de Renata, la menor, me llegó desde las escaleras.

"Buenos días, mi amor", respondí, mi voz sonando extrañamente calmada.

Camila, la mayor, la seguía de cerca, más silenciosa, más observadora.

Se sentaron a la mesa, dos jóvenes hermosas en la cúspide de sus vidas, a punto de ir a la universidad. Cualquiera que nos viera pensaría que éramos la familia perfecta.

Y lo habíamos sido.

Recuerdo los días en que llegaron a casa, dos niñas pequeñas y asustadas. Les leíamos cuentos por la noche, curábamos sus rodillas raspadas, celebramos cada cumpleaños como si fuera el evento del año.

Ricardo y yo no podíamos tener hijos propios, su esterilidad fue un golpe duro, pero ellas llenaron ese vacío.

Las amamos. Incondicionalmente.

O eso creíamos.

En mi vida pasada, este fue el día del chequeo médico rutinario. El día en que el doctor nos llamó a Ricardo y a mí a su oficina para darnos la noticia.

"Sofía, Ricardo... ambas chicas están embarazadas".

El shock. La confusión.

Luego, la acusación.

"Fue papá", dijo Camila con los ojos llenos de lágrimas falsas, mientras Renata asentía, temblando como una hoja.

La mentira se extendió como un virus. Primero en nuestra pequeña comunidad, luego en las noticias nacionales, alimentada por una campaña perfectamente orquestada en redes sociales.

"Padre monstruo abusa de sus hijas adoptivas".

"Esposa cómplice encubre el crimen".

Perdimos nuestros trabajos. Nuestros amigos nos dieron la espalda. Extraños nos escupían en la calle. La policía abrió una investigación, pero la opinión pública ya nos había condenado.

El juicio de la turba fue rápido y brutal.

Terminó con gasolina y un fósforo.

Mientras les servía el desayuno, mis manos no temblaban. La furia en mi interior era un núcleo de hielo.

Esta vez sería diferente.

No iba a permitir que destruyeran a Ricardo. No iba a permitir que nos arrastraran al infierno de nuevo.

Tenía el conocimiento de mi vida pasada. Conocía cada uno de sus movimientos, cada una de sus mentiras.

Y esta vez, yo estaría preparada.

"Coman, niñas. Hoy es un día importante", dije con una sonrisa que no llegaba a mis ojos.

Camila me miró, una chispa de sospecha en su mirada. Siempre fue la más inteligente, la más calculadora.

"¿Qué tiene de importante, mamá?"

"Solo un presentimiento", respondí, mirándola directamente a los ojos. "Un presentimiento de que hoy, muchas cosas van a cambiar".

Mi determinación era absoluta. Iba a descubrir la verdad que se me escapó en mi vida anterior. Iba a desentrañar la red de engaños que ellas habían tejido.

Iba a proteger a mi familia.

Iba a limpiar nuestro nombre.

Y me aseguraría de que la justicia, la verdadera justicia, cayera sobre ellas con todo su peso.

Esta vez, la supervivencia era lo único que importaba.

También te puede gustar

Portada de la novela Bebé secreto del ALFA
8.6
Lauren ocultó su identidad como Omega bajo el rol de una Beta ejemplar hasta que su verdadera naturaleza surgió. Tras una noche de pasión prohibida con su jefe, el Alfa Ezra Vance, queda embarazada de un hombre que aborrece a los suyos. Decidida a proteger a su futuro hijo del desprecio de la poderosa familia Vance, ella escapa para empezar de cero. No obstante, Ezra iniciará una búsqueda incansable para reclamar lo que considera suyo.
Portada de la novela La Luna Rechazada
9.0
Tras cinco años de entrega, Rose es abandonada por Jonah en su ceremonia de vínculo para asistir a Lucy, su eterno amor de infancia. Ante tal desprecio, Rose rompe con la Manada Bloodhound para sanar sus heridas. Sin embargo, un encuentro fortuito y apasionado con David, el Alfa rival de su antiguo compañero, cambia su destino. Mientras David se obsesiona con ella, surge una tensión que amenaza con desatar una guerra y obliga a Rose a elegir su futuro.
Portada de la novela La Máscara de un Hermano
8.3
Sofía, la poderosa líder del tráfico de esmeraldas en Medellín, protegió a su hermano Mateo enviándolo a España con el nombre de David Rojas. Cuando él regresa sin avisar, Ricardo, el prometido de Sofía, lo confunde con un rival amoroso y lo agrede hasta dejarlo irreconocible. Sin saber quién es el herido, la Patrona ordena su eliminación definitiva. El descubrimiento de la verdadera identidad de la víctima desatará una venganza sangrienta y letal.
Portada de la novela La mentira de tres años: La venganza de la esposa
8.2
Elisa Cantú despierta de tres años de amnesia y cautiverio tras ser atacada por Amelia, la usurpadora de su vida. Al recobrar sus recuerdos, descubre la cruel traición de su esposo Edgardo, responsable del accidente que la separó de sus padres fallecidos. Ocultando su lucidez bajo una fachada de sumisión, Elisa inicia una fría estrategia para exponer la verdad. Su implacable venganza estallará durante la gala de Edgardo, donde planea destruir a quienes le arrebataron todo.
Portada de la novela Me Abandona y Elige La Despreciada
8.2
Isabella, prometida de Miguel, presencia una traición imperdonable ante el agonizante Don Fernando. Miguel anula su compromiso para estar con La Luna, una impostora, y ataca a Isabella. Sin embargo, el patriarca descubre el engaño y deshereda a su hijo antes de fallecer, entregando su anillo de mando a la joven. Ahora, como la Reina Halcón, ella toma el control total de la organización y condena a los traidores al exilio en el desierto.
Portada de la novela Me Perteneces.
9.7
Dentro de la cúpula del poder ruso, las hermanas Petrov exhiben naturalezas opuestas: Annia domina los negocios con mano de hierro y Arika revoluciona la moda con su valentía. Pese a su invencibilidad, el destino les depara un giro inesperado. Ismael Popova, el implacable jefe de la Mafia Roja, experimenta un cambio radical al cruzarse con Annia. Entre conspiraciones y ambición, se desata una red de deseos prohibidos donde el honor y la traición colisionan.