Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Los Besos de Bella.

Los Besos de Bella.

Bella, una mujer de origen humilde, se enfrenta a una realidad hostil marcada por la miseria y el abandono. Atrapada entre complejos profundos y la opresión de una figura a quien supuestamente le debe gratitud, su vida parece carecer de luz. Todo se transforma al cruzarse con un hombre de aspecto rudo y carácter difícil. Él se convierte inesperadamente en su salvador, ayudándola a sanar sus heridas y devolviéndole la esperanza en un futuro mejor.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Bella

Continúo mirando mi reflejo y pensado cada cosa que sucede en mi vida aplico mi labial roja en mis labios. No voy a negarlo. Ésta noche me veo bonita con mi cabello rubio suelto, ojos azules cubiertos con una capa de rímel. Mi rostro no parece demacrado y me encanta el olor de mi perfume, me lo compre hace unos días con lo que gane bailando, por otro lado, no puedo estar mal gastando porque tengo otros gastos más serios.

Según Mónica, cualquier hombre pagaría una fortuna por tenerme incluso mataría. Bueno, decía eso cada vez que intentaba convencerme para prostituirme. Jamás lo hice, eso nunca sucederá. Puede que esté muy necesitada económicamente, pero mi cuerpo no será tocado por cualquier hombre. ¡No señor! Eso sucederá cuando yo lo decida, quizás algún día conozca el amor de un hombre y me entregue, aunque dudo eso suceda, no tengo idea si pasare este año. Negando dejo de lado esos pensamientos.

Lo único que haré por desgracia es mostrar mi cuerpo con bailes exóticos, nada más. La necesidad te obliga a cometer hasta los actos más vergonzosos. Necesito estar bien oculta, Sobre todo después de ese acontecimiento tan trágico, tengo miedo de vivir en las calles de nuevo o no estar en un lugar protegido. Yo estuve a punto de matar a un infeliz que quiso abusar de mí. Las ganas de vomitar me abruman cuando recuerdo sus manos sobre mi cuerpo, sus ojos brillando por la lujuria. Nunca he podido borrar esas imágenes de mi cabeza son recuerdos que me persiguen día a día, es como un maldito recuerdo que no me permite vivir libremente.

-Quiero probarte y hacerte mía hasta que supliques que me detenga, te traigo unas ganas que no me dejan en paz, te vengo vigilando desde hace meses y creo que es momento de realizar mis sueños, eres una diosa y un delicioso manjar que no deseo desperdiciar, solo déjame darte unos cuantos dólares para que no andes mendigando -decía ese asqueroso hombre que jamás sacare de mi mente.

Sus asquerosos labios resecos estaban en mi cuello, sus manos tocaban mis pechos. Las náuseas se intensificaron ante la cercanía de éste malnacido. Le supliqué que me dejara en paz, pero él no quiso. No tuve más opción que apuñalarlo con mi vieja navaja que guardaba en mi bolsillo. Al ver la sangre en su pecho lo empujé de mi cuerpo y corrí intentando escapar, pero me atrapo de nuevo y fue en ese momento en el que apareció Mónica en mi ayuda.

Tan sólo pensar en ese desgraciado se me estremece el cuerpo. Sé que la herida fue profunda y el jamás me lo dejará pasar, buscará venganza. Conocí a ese enfermo en ese momento y sólo espero que éste muerto o en la cárcel pudriéndose como debe ser.

Al terminar de vestirme con poca ropa para la presentación, salgo con mucha vergüenza a bailar en la tarima donde se encuentra un tubo. El bullicio y los aplausos retumban en mis oídos. La música no tarda en reproducirse y cierro con fuerza mis ojos mientras pienso en porque lo estoy haciendo y sé que puedo hacer esto.

Empiezo a mover mis caderas de manera sensual, frotándome contra el tubo. Ignoro las palabras obscenas de hombres y sigo bailando. Alguien intenta tocarme, pero el mesero lo aparta diciéndole que eso está prohibido, muchos de ellos se acercan y dejan muchos dólares encima de mis pies, mientras me muevo al compás de la música rap.

En todo momento me concentro en la música, y me digo a mí misma que esto es mejor que permanecer sola e insegura en la calle. Pronto terminará, lo sé. Éste trabajo tiene ventajas. Si la paga es muy buena como ha dicho Mónica, ahorraré dinero y luego me iré a un lugar lejano donde nadie me conozca, empezare una nueva vida, con diferente nombre, hare mi tratamiento para poder seguir adelante y un día no muy lejano conocer el amor de un hombre, no pierdo las esperanzas.

Cuando finalizo mi baile, bajo de la tarima, Mónica aparece toma todo el dinero mientras da su discurso de siempre, entro al camerino, bebo un sorbo de agua, mientras resoplo varias veces por el cansancio de hacer esto todos los días, como una rutina del nunca acabar. Limpio todo el maquillaje de mi rostro, me quito el vestuario para ponerme mi ropa, al momento que lo hago, entra el amigo de Mónica, me observa de cabeza a pies, me siento incomoda, coloco mi mano en la secadora y lo sostengo en mi mano, si él se acerca le hare pedazos su cabezota, ni que crea que me dejare por él, varias veces me espía, me acosa incluso me ofrece prendas y lujos del cual no aceptó, no seré su puta, eso jamás.

-Puedo saber que te trae por aquí- replico mostrándole la secadora, el sonrió negando, abrió la puerta y salió, pero antes me apunto con el dedo índice. Solté el aire que estaba estancado en mi pulmón, cierro la puerta con llave, rápidamente me pongo mi ropa y mi sandalia, antes de salir del camerino me recrimino del porque no me alejo de este lugar, sinceramente no tengo seguridad mientras ese malnacido del amigo de Mónica me esté acosando todo el tiempo, su cercanía me causa repugnancia, asco y ganas de matarlo por cerdo, como es posible que a él le interese una jovencita del cual le duplica o triplica la edad.

Al salir del club, Salí para tomar aire, observé a uno de los chicos que hace los mandados por las noches, le sonrió acercándome a él.

-Hermosa Belle, en que puedo ayudarte. -reí golpeando al escucharlo llamarme como lo hacen los franceses.

-Digamos que me vengas a llevar por la mañana a la Plaza, espero no me cobres tanto-susurre apenada.

-Lo que tu pidas Madeimoselle Belle.

Sonreí asintiendo por su forma de hablarme.

Me quede una hora sonriendo como casi no suelo, al escuchar a los chicos del mandado contar un poco de las locuras que cometen al hacer las compras de sus clientes, luego entre a mi cuarto, claro con miedo e inseguridad como siempre, ya que no puedo confiar en esa mujer tampoco. Ore y me quede dormida con un profundo cansancio.

Al día siguiente desperté temprano, me duche, cepille mis dientes, luego me vestí como un relámpago antes que despertara Mónica, ya que sabía que me pondría hacer algo ella sabiendo que era mi día libre, al salir del club, Gerardo el chico del mandado ya estaba esperándome, me subí en la motocicleta y sonreí al sentir el viento soplar en mi dirección. Después de una hora llegue a la Plaza, Gerardo esta vez no me cobro el mandado, pero me notifico que lo esperara para que otro mandado no me cobrara más de la cuenta a lo que asentí, le dije la hora en que viniera por mí y que lo esperaría en este mismo punto.

Camine por todo el lugar observando y admirando todo, compre un collar con dije de diamantes falsos color fosforescente, luego pase por el gran jardín, si tuviera un móvil les tomaría fotos a todas las flores sin embargo no tengo uno, dándome por vencida decido ir por el parque mientras camino alguien pasa empujándome a lo que caigo sentada, junto a mí una chica de cabello negro con rules, al levantar su cabeza sus ojos verdes estaban rojitos de seguro de tanto llorar.

-Kristel, estas bien-Replico un hombre acercándose a la chica, la ayuda a levantarse, ella me observa, extiende sus delicadas manos y me ayuda a levantarme, el tipo me observa por un breve segundo, sus ojos son verdes y su piel es clara al igual que el de la chica.

-Alex, estoy bien, disculpa chica, estas bien-inquiere la chica observándome con una bella sonrisa, asentí para luego dirigir la mirada al tipo que ahora está en una llamada.

-Kristel, debemos irnos. -La chica asintió, el hombre tomo su mano y se la llevo, pero ella no dejo de verme, me sonrió sincera.

La vida es tan insólita, vemos cosas de las cuales a veces el mundo está bien y mal, esa chica se veía de una clase social alta, pero era cosa que es difícil de ver en las niñas adineradas y el tipo que de seguro es algún familiar ni siquiera sonrió, se notaba engreído con un porte formal que hasta daba miedo dirigirle la mirada, dudo que sea humilde, debe ser tosco y prepotente. Negando decido seguir mi caminata por toda la plaza.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Adicto a ti
8.4
Tras perder a su padre y enfrentar la ausencia de su madre, Elle busca estabilidad en un nuevo comienzo. Sin embargo, su destino cambia al mudarse con Mason, un hombre de magnetismo oscuro que trastoca su mundo por completo. Lo que empieza como una convivencia forzada pronto se transforma en un torbellino de emociones. Entre ambos surge una atracción física arrolladora y peligrosa que amenaza con romper su frágil equilibrio y desatar el caos.
Portada de la novela CEO CABALLERO
8.7
Tras un divorcio devastador, Desi enfrenta el acoso constante de su exmarido, Mal Stevens, quien la humilla y asfixia financieramente. En medio de este tormento en Kilgore, el poderoso Callum Valentine interviene para salvarla de un ataque público. Al fingir un vínculo sentimental para protegerla, ambos se sumergen en una farsa que pronto desata una atracción genuina. Lo que inició como un acto de rescate evoluciona hacia una conexión profunda e imparable.
Portada de la novela El Ceo que no quería amar
9.7
Quentin Valois encabeza un imperio corporativo mundial, pero su opulenta realidad se desmorona tras un fatídico siniestro en la carretera. Al recuperar la conciencia luego de un coma, el empresario enfrenta la devastadora pérdida de su mujer y sus hijos. Destrozado, el CEO se encierra en un frío aislamiento y promete renunciar al amor para protegerse de futuras heridas. No obstante, la vida desafiará su férrea voluntad de permanecer solo.
Portada de la novela  La Heredera Oculta
8.4
Inés Calderón, nacida de una relación secreta, busca castigar a Fausto Renier, el magnate que siempre la negó. Tras una vida oculta, se infiltra en el imperio de su padre biológico planeando una venganza implacable. La situación se complica cuando Matías, el heredero legítimo y su medio hermano, se siente atraído por ella sin conocer su vínculo. Entre intrigas corporativas y secretos familiares, Inés se debate entre el rencor y un amor prohibido.
Portada de la novela Me casé con un magnate desfigurado y ellos tres enloquecieron
8.1
En Kaelton, creí vivir un sueño rodeada de lujos junto a Rodger, Larry y Ethan, los hijos adoptivos de mi familia. Todo cambió cuando un pastel con maní me provocó un choque anafiláctico intencionado. Descubrí que ellos pusieron mi vida en riesgo solo para complacer a Cailey, la hija de una empleada. Herida por su desprecio y traición, decido romper con ese pasado falso. Llamo a mi padre y acepto la propuesta de matrimonio con el misterioso Jayden.
Portada de la novela Placeres intensos
8.3
Después de cinco años de luto, la protagonista elige dejar atrás el pasado para disfrutar plenamente de su soltería. Durante una vibrante noche de fiesta, convence a su primo Beto para acercarse a dos mujeres que despiertan su curiosidad en un club nocturno. Lo que inicia como un gesto atrevido al invitar una copa deriva en una seducción magnética con una joven rubia. Bajo las luces de la pista, ella exhibe la libertad y seguridad recuperadas tras tanto tiempo.