Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Los Alphas de Alana

Los Alphas de Alana

Alana posee un destino excepcional en un reino de magia y deseo, pero su vida está marcada por el dolor que le causaron tres reyes Alphas. Sin saber que ella es su compañera predestinada, estos líderes la hirieron profundamente. Ahora, para evitar una muerte segura debido a su débil vínculo, los soberanos deben cooperar y redimirse. Alana enfrentará el dilema de perdonar a quienes la dañaron para salvarlos a todos mediante una unión sagrada.
Capítulos
Compartir

Capítulo 9

Alana vio a Lina llorar, en silencio, y a Lucio consolarla, los estaba lastimando, a los únicos que la habían tratado bien, y la bufanda alrededor de su cuello la sentía cada vez más pesada.

— ¿Por qué? — musito Lina, y Alana se dijo que al menos eso le debía a su luna.

Alana aferro la bufanda y podía jurar que a su lado estaba Gala, preguntando cosas que ella no podía decir, porque Gala no debía saber los secretos que guardaba la luna, pero ahora…

— Porque es lo correcto Luna Lina. — musito apretando sus manos alrededor de la bufanda, mientras la retiraba y la dejaba al lado del gorro que Benjamín le había dado. — No tengo loba y me desprecian por ello… — sus ojos se cubrieron de lágrimas, y, aun así, no se permitió dejar de ver a Lina, solo a ella y al rey les daría una explicación. — En cambio, los humanos, son buenos conmigo, tengo amigos. — dijo con verdadera ilusión y ganas de volver a ver a ese par. — Y compartimos el desayuno, ellos me cuidan y… — los hermanos veían a Alana y como poco a poco una luz resplandecía en ella, algo que los hizo enmudecer, mientras sus lobos comenzaban a olfatear algo, algo que llevaban años buscando.

— Aquí también… — dijo con desespero Lucio, al sentir temblar a Lina.

— No, no es así, Alpha. — Alana sentía que estaba corriendo, su corazón se aceleraba como si en verdad estuviera corriendo, y su respiración incluso era un poco jadeante. — Nunca lo fue rey. — era por decir la verdad, ¿era por al fin poder hablar que sentía que el aire golpeaba su rostro?, como si estuviera en medio del bosque, no lo sabía, pero se sentía bien. — Solo fingen cuando ustedes estan. — a una de las sirvientas, que aún permanecía en el comedor, para servir a sus señores, la tapa de la charola se le cayó de las manos. — Cuando ustedes no estan… me hacen dormir en el establo. — confeso sintiendo las lágrimas caer por sus mejillas y Edur al fin tenía la respuesta a su pregunta. — Me dan comida en mal estado, incluso frente a ustedes. — aseguro poniéndose de pie, aunque más lo sintió como si hubiese saltado un acantilado, y movió su plato al centro de la mesa, donde todos podían observar el color verdoso y aspecto baboso de la carne, además de las verduras marchitas.

— Eso… — dijo con furia y horror Lucio, al observar que definitivamente aquel alimento estaba podrido y, la empleada corrió a la cocina, lo más probable que a decirle a todos que Alana al fin los estaba delatando.

— Siempre fue así, desde el día que me trajeron con ustedes, por lo que deje de comer, solo… tomaba una que otra cosa cuando yo preparaba el desayuno… cuando algo caía al piso. — aseguro viendo a Otto, quien en ese instante estaba olfateando a su compañera y esa no era otra que Alana. — No porque robara comida, solo… es que tenía hambre. — el corazón de Otto dolió, como si alguien le hubiese lanzado una flecha, ante la confesión de Alana.

— ¿Por qué no le dijiste a mis hijos? — pregunto Lina y Alana mostro una sonrisa rota, que a Lucio lo hizo apretar los puños y a Lina aspirar con fuerza.

— Luna, por respeto a usted y al rey, por agradecimiento a todo lo que me han ofrecido, no responderé a eso. — Edur sentía que se quemaría, sus manos temblaban, porque su lobo queria tomar el control, por solo ver a su compañera llorar, misma que él había abusado. — Pero… le responderé a Osiel. — el mencionado se estremeció, por solo escuchar a Alana decir su nombre y ahora no había dudas de que ella era su compañera. — Yo no soy una ingrata, ni me he beneficiado de las empresas, ¿recuerdas cuando me llevaste a la universidad? — la espalda del lobo se tensó, mientras negaba con la cabeza. — ¿No lo recuerdas? — pregunto incrédula Alana porque ella si lo recordaba, aunque Osiel también, solo era que estaba negando la estupidez que había hecho. — Me quitaste las tarjetas que la luna Lina me dio, y el dinero que el rey me obsequió, me dejaste con mis libros y maleta fuera del campus, con la advertencia de que si queria estudiar con humanos, que sobreviviera como ellos, sin ayuda de la manada, ni para pagar mi cuarto, ni ropa, o alimento. — Lucio rugió, al comprender que, durante un año, Alana estuvo desprotegida, entre humanos, pasando penurias y quien sabe que había hecho para subsistir, mientras Lina lloraba al saber que aun en su mansión, Alana había sido tratada cruelmente. — Lo siento. — dijo la pelirroja al ver como sus reyes sufrían, pero, aun así, sintiéndose libre y de pronto, lo que para todos era un espectro de lobo, cruzo la ventana, cual fantasma, solo una luz con forma de lobo, que ingreso en el cuerpo de Alana.

— ¡Mi luna! — gritaron los hermanos, al ver como Alana perdía el conocimiento, y Edur la tomaba en brazos antes de que golpeara contra el piso pulido.

Y allí Lina comprendía que nada sería fácil, porque el hecho de que el alma de lobo de Alana haya acudido a la joven de ese modo, solo queria decir una cosa.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Corazón Indomable
8.3
Sofía dedicó una década a su familia y a Ricardo, su prometido, solo para ser víctima de una traición devastadora. Alejandro, a quien ella cuidó con devoción, la envenena, causando que pierda a su hijo. Al comprender que solo la usaron para manejar sus negocios, la sumisión de Sofía se quiebra. En un gesto radical de libertad, se marca el rostro y huye de su entorno tóxico, decidida a reclamar su propia vida y dejar atrás el dolor de quienes más amaba.
Portada de la novela El Precio de Su Farsa
8.6
José Luis, un chef entregado, descubre que su matrimonio con Sofía era una cruel mentira. Al salir a la luz un embarazo secreto y su romance con Rodrigo, la traición se vuelve total: ella le arrebata su hogar y fortuna tras diez años de esfuerzo. Humillado y despojado de todo por su propia esposa, el protagonista se niega a rendirse. Ahora, buscará justicia y el renacer de su legado culinario mediante la apertura de su restaurante, el Fénix.
Portada de la novela En Busca De Mi Esposa
9.6
Tras un choque orquestado, Jackson responsabiliza erróneamente a Sherri de las lesiones de su hermana. Movido por el odio, el hijo de su tutor legal decide convertir la vida de la joven en un calvario sistemático. Pese al maltrato, ella desarrolla sentimientos por su verdugo hasta que una verdad oculta destroza su voluntad. Cuando Sherri intenta huir de este vínculo tóxico para recuperarse, Jackson inicia una cacería implacable para impedir su libertad.
Portada de la novela Es demasiado tarde, Señor Don: La esposa que usted enterró
8.4
Tras años de entrega, Aria descubre que Dante tramó su divorcio en secreto para unirse a la niñera. Despreciada y utilizada como escudo humano en un atentado para salvar a la amante de su esposo, ella decide simular su fallecimiento en un siniestro aéreo. Mientras un Dante arrepentido descubre que fue engañado, Aria resurge en Francia. El dócil Canario ha muerto; ahora nace el Segador, una mujer implacable resuelta a enterrar para siempre su pasado de dolor.
Portada de la novela La Cocinera del Capo
9.5
Tras ser entregada al peligroso Máximo Castillo para cubrir las deudas de juego de mi padre, mi vida se reduce a cocinar en su mansión mientras ahorro para huir. Sin embargo, mi libertad peligra por culpa de Sasha, una empleada obsesionada con el capo que me agrede físicamente. Entre quemaduras y falsas acusaciones, su desquiciada envidia desata el caos absoluto. Ahora debo sobrevivir a la crueldad de Máximo y a una rivalidad mortal en un mundo de mafia.
Portada de la novela La Princesa Cautiva De Una Guerra Pasional
9.7
Virginia, la amada hija del rey Jhon, ve cómo su futuro se desmorona cuando la guerra irrumpe antes de su enlace nupcial. Tras ser capturada por el bando contrario, el rey Lance la reclama como botín, sometiéndola a la humillación de servir como criada y al desprecio del servicio. Pese a su determinación por huir de este cruel soberano, la princesa hallará secretos turbios que la obligarán a dudar sobre quién merece realmente su enemistad.