Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela LOBO DIABLO

LOBO DIABLO

Tras un violento asalto a su convento, la vida de Angélica cambia para siempre al ser capturada por el temible Rey Alpha. Esta joven novicia, cuya existencia estaba consagrada a la fe, se encuentra ahora bajo el dominio de un lobo demoníaco que ha destrozado su destino espiritual. En medio del cautiverio, surge un dilema desgarrador: mantenerse fiel a su devoción sagrada o sucumbir ante la oscura y poderosa atracción que este monarca despierta en ella.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Pura penumbra arropaba el bosque cuando llegamos a la manada, todas la luces de las cabañas estaban encendidas y más de la mitad de los miembros fuera, estos no disimularon su curiosidad cuando me vieron llegar con semejante adorno en los brazos, no me importo ver sus ojos clavados en nosotros, era el jefe, si eran sabios no preguntarían.... Si valoraban sus vidas no preguntarían.

Entrando a la casa, sentí el peso de la mirada de Sharon en mi espalda, olfateando su nueva competencia, no vacilé en ignorarla, seguí avanzando, subí y llegué a mi recamara, la deposite con delicadeza en mí cama, parecía un ángel, ¿cuál sería su nombre? ¿Cómo reaccionara cuándo me entierre en ella?, debía dejar de perturbarme con preguntas que su cuerpo me respondería pronto. Me gire y entre al baño, después de una larga ducha mi cuerpo estaba más relajado, pero la tensión sensual seguía latente, debía descargarme, pensé en ella, he inmediato deseche la idea, era considerado un desalmado pero nunca; tomaría a la fuerza una mujer, me gusta ser deseado, cogerla, verlas buscarme para que las sacie de placer.

Salí de baño, me dispuse a vestirme, con unos jeans azul, un polo claro, tenis a juego....a toda prisa me marche, no quería cometer una locura.

En la cocina estaba mi tía Claudec, cenando mientras cotilleaba con doña Sofía, que afán de las mujeres de saberlo todo, algunas parecían más complacidas con el chisme que con el sexo....ambas me miraron al unisono cuando entre, no murmuraron nada, sabían a la la perfección que podía escucharlas, solo me siguieron con la mirada hasta sentarme en el comedor, Sofía se apresuró, me sirvió unas raciones generosas de filete de mero, con salsa agridulce, y de guarnición ensalada, era única en la cocina....mi lobo y yo nos saboreamos satisfecho con el sabor de la comida.

Me levanté, fui acercándome a ellas, debía encargarles mi nueva adquisición. Aunque eran chismosas, no dejaban de ser buenas personas y mi única familia a parte de mi beta.

—¿Mueren por saber sobre la mujer que traje? uhhh...—Les pregunte mientra las miraba con sarcasmo.

Doña Sofía fue la primera en contestar...

—Nos gustaría saber como debemos atenderla, es solo eso.—Resoplo, girando luego para aparentar como sí no le importará.

—Sera otra de las chicas del harén, mañana la llevaré, por hoy dormirá en mi, habitación, estén al pendiente de ella, ¿Alguna otra pregunta?

—¡Una monja a tú haren!...fue lo primero que notamos cuando la vimos, perdóname, era inevitable no hacerlo. —Exclamo mi tía, anonada, viroleando los ojos con desconcierto.

—¡Si!.perfecta para mí, saben que me encanta la variedad, encárguense de ella hasta mi regreso. —Respondí para enseguida salir, necesitaba un buen polvo y sabía quién podía dármelo.

Media hora más tarde llegue al paraíso, Sharon fue la primera en acercarse a mi, la bese, es una delicia eso no estaba en duda, pero ya me estaba cansando.

—¿Quién es la nueva? , no es suficiente compartirte con 15 rameras lobas; ahora tendré que soportar una insignificante puta humana.—Sharon escupió esas palabras con amargura, sus ojos centellaban de furia.Le había soportado bastante impertinencia, pero esta no se la dejaría pasar, reclamarme en publico sabiendo que yo era la ley, acaso olvida que me debe respeto.

La tomé del pelo con fuerza, acercándola a mi rostro para que entendiera todo lo que le podía pasar si me desafiaba o trataba de controlarme.

—¿Quién eres tú para cuestionarme? no olvides tú lugar.—Le grite para luego lanzarla al piso y ordenarle a unos de los guerreros que la encierren en el calabozo.

Después de mi demostración de autoridad con Sharon, las demás no esperaron mucho para correr sumisas acariciarme, como abejas hacia la miel, esperando ser la afortunadas de pasar la noche con el Rey.

Fue la cogida más extraña, miraba a Betsi una de mis lobas más veteranas lamer y chupar mi pene hasta hacerlo desaparecer dentro de su garganta, por un momento pensé ver el rostro de la monja; estaba volviéndome loco pensé; más cuando la embestí ferozmente, inclinándome en momentos para morder sus pezones, la volví a imaginar, juro haberla visto a ella jadeando y diciendo, ¡te amo mi diablo!...

POV; Angélica.... 

Un ligero toque sintió en sus labios, de forma voraz se deslizaban hasta su pecho, lamiendo cada uno con maestría, gimió de placer excitada, sus manos se deslizaban por el cruce de una zona prohibida, comenzó a retorcerse, quiso ver su rostro, cuando un hormigueo acalambrado se adueñó de su femineidad, producido por el juguete o de su lengua. Los besos siguieron avanzando en la ruta de su piel desnuda, diviso al instante una sombra oscura, se acercaba a su garganta para clavar sus enormes colmillos en ella.

Desperté con un brusco sobresalto.

—¿Dónde estoy? —mire hacia todos lados..

Lo primero en notar fue la inmensa habitación en la que estaba, la inspecciones, era siete veces más grande que la habitación del convento, con enormes ventanas enmarcadas en caoba, era tan lujoso, quien ¿me habrá traído aquí? Pensé mientras se levantaba de la cama para abrir una puerta que resultó tener detrás el baño, igual de grande y pomposo que la habitación ...seguía aturdida, lo último que recordaba era cuando esa inmensa bestia entro al convento y llegó dónde estaban ellas y sus amigas... debía salir de aquí, volver, para saber cómo estaban las demás.

Sintió pasos cerca, deteniéndose en la puerta, seguido una señora de unos 50 años, regordeta, de rostro amigable, apareció en el umbral, cargaba una bandeja con comida para alimentar cuatro personas.

—Hola jovencita, mi nombre es Sofía, traje comida, espero que hayas descansado bien.—Expreso en tono amigable, parecía una señora dulce.

—¡Si!, gracias...¿puedo preguntarle algo mi señora?

—¿Quién me trajo aquí? ayer estaba en mi convento, una bestia entro, destrozó todo, cuando trate de enfrentarme a ella me desmaye, no recuerdo más nada.—Dije tratando de encontrar respuestas, no vi asombro en su rostro, algo que me extraño, más bien sus labios se curvaron, formando una leve sonrisa. Parecía una señora cálida y buena como las monjitas.

—Fue el señor Lexter, cuando vuelva lo podrás conocer, ahora come algo. —Dicho esto se levantó señalando la bandeja.

Devore todo, estaba delicioso, luego la señora regreso y me entrego unas piezas de ropa y calzado, para mí asombro eran de la talla correcta. También me entrego artículos de higiene, dude en tomarlos no quería abusar de su generosidad, pero necesitaba ducharme, sentía la piel pegajosa.

Me desnude, no se porque sentí el peso de una mirada en mi cuerpo, calme mi mente, era normal estar paranoica luego de ver semejante bestia tan cerca de mis huesos....termine de ducharme, me seque el cabello que para mi asombro llegaba hasta mi trasero,luego lo cortaría, revise las piezas de ropa, no eran mi estilo, enseñaban demasiada piel, al final me decidí por un vertido azul turquesa, algo ajustado para mi, pero por lo menos llegaba hasta las rodillas, desee recogerme el pelo, pero al final decidí llevarlo suelto, me gusto ver mi aspecto en el espejo, lo admitiré, soy hermosa, aunque en el convento me enseñaron que todo es vanidad y no debemos rendirle culto al cuerpo, pero si respetarlo por ser la morada del espíritu.... Por último aplique un brillo en mis labios, "olía a fresa" salí, necesitaba encontrar alguien que me ayudara a regresar.

Escape rápidamente de la casa, tratando de no ser vista, era un lugar maravilloso, con muchos niños, saludaba a todos a mi paso, estos me devolvían el saludo pero sentía que me miraban de forma extraña, como si fuera invasora... varios minutos después seguía caminando en círculos, nadie se me acercaba, trate de acercarme alguno y huyeron ¿a qué le temen? ni que apestara...ya cansada decidí volver a la casa, cuando caminaba en su dirección, perdí la noción del tiempo, ni los ángeles eran tan hermoso como el hombre que venia hacia mi, alto, con unos pectorales bien esculpidos, esos ojos negros como el peor de los eclipse me hechizaron, sentí fuego entre mis piernas, me quemaba.

Entonces entendí, no podía ser monja, ni las descripciones eróticas de Ana me habían perturbado tanto con él, desde ese instante supe que estaba perdida... 

También te puede gustar

Portada de la novela Amor no es tratarme como Sirvienta
9.5
Tras la comunión de su nieto, una mujer evoca su anhelo de inaugurar un restaurante en Sevilla junto a Javier. No obstante, su familia la humilla y busca relegarla a las tareas del hogar. La traición se consuma cuando planean un viaje a Madrid con su hermana, dejándola fuera. En el aeropuerto, Javier la golpea y la abandona cruelmente. Maltratada pero decidida, ella opta por romper sus ataduras, buscando recuperar su libertad y forjar un nuevo destino.
Portada de la novela Cuando el Amor Duele Más que la Muerte
7.8
Una bailaora sevillana se entrega al cruel Máximo Castillo para costear el trasplante de su gemelo, Leo. Sometida a torturas por un crimen que no cometió, ignora que todo es una trampa de Scarlett. Tras cirugías forzosas y la trágica muerte de su hermano por falta de dinero, la verdad se revela: Annabel sigue viva. Al morir, la joven destapa la traición, dejando a Máximo atrapado en un abismo de culpa por haber destruido a la mujer que lo amaba.
Portada de la novela Cuando el amor muere
8.1
Sofía vivía convencida de la solidez de su matrimonio con Ricardo, un poderoso ranchero, desestimando el constante asedio de la obsesiva Elena. Pese a la lealtad que juraban, la traición se materializa en su tercer aniversario: Sofía descubre a su esposo con Elena en su despacho. La frialdad de Ricardo, quien protege el honor de su amante sobre el de su mujer, destroza a Sofía. Ella decide firmar el divorcio y aliarse con el mayor rival de su ahora exmarido.
Portada de la novela El Amor en la Oscuridad
9.6
River Rouge se ve obligada a recurrir a Krew Selik, un influyente hombre al que siempre rechazó, tras ser perseguida por fantasmas de su pasado. Aunque el vínculo nace de la necesidad de amparo, una atracción profunda surge entre ambos. Mientras Krew lidia con tormentos internos que le impiden confiar plenamente, River busca seguridad. Sin embargo, el origen oculto de la riqueza de Selik sale a la luz, poniendo en riesgo su incipiente romance.
Portada de la novela La chica de Vincenzo: Venganza por mi traición mafiosa
8.4
Con ocho meses de embarazo, una mujer descubre que su matrimonio es una mentira cruel. Su esposo, buscando favorecer a su propia hermana, la ha manipulado para que geste un supuesto heredero mediante una traición médica oculta. Tras ser humillada y sacrificada en un oscuro juego de ambición mafiosa, ella decide no rendirse. Para destruir a quien juró amarla, contacta a su padre, el único hombre capaz de desatar una venganza letal contra su verdugo.
Portada de la novela La Pareja Misteriosa del Alfa
8.5
Serena era una mestiza entre vampiro y hombre lobo. Sus padres fueron asesinados justo ante sus ojos cuando era una niña inocente y ella fue adoptada por Alfa Teodoro de una manada. Pero no la criaron exactamente. En cambio, la convirtieron en sirvienta e incluso la vendieron como esclava sexual más tarde. Durante todos estos años, su única fuente de apoyo fue Bruno, el hijo de Teodoro. Siempre trabajaba como un burro. Un día, después de tantas quisquillas, descubrió que Bruno la había estado engañando con su verdadera pareja durante bastante tiempo. Y como si no pudiera ser peor, se le reveló que Alfa Teodoro fue el asesino de sus padres. Se sentía como si el mundo se hubiera vuelto completamente en su contra. Pero de repente, un apuesto y poderoso Alfa llamado Pedro entró en su vida, afirmando que ella era su pareja. Con un poder peligroso en su sangre, la consideraban una amenaza para los vampiros y los hombres lobo por igual. Y un enemigo misterioso siempre conspiraba contra ella en la oscuridad. Ante esa situación, ¿podría Serena salir victoriosa de todas estas pruebas con Pedro a su lado?