
Libro 1 - Amada Por Un Alfa
Capítulo 2
__ ¡Casandra! - Liliana en cuanto vio a su gran amiga de la universidad, inmediatamente le dio un fuerte abrazo. __ Estoy tan contenta de que hayas venido.
__ No me perdería esto por nada del mundo. - Esbocé una sonrisa afectuosa devolviéndole el gesto cariñoso.
__ Gracias por hacer esto. - Liliana mira a Cassandra un poco avergonzada.
__ Ni siquiera necesitas dar las gracias. - sonreí sinceramente.__ Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea. - Inmediatamente quitándome la mochila de la espalda agrego.
__ Compré unos jeans, una camiseta y tenis. Hice una pausa, mordiéndome el labio con frustración. __ Olvidé mi ropa interior.
__ No importa.- Liliana esboza una sonrisa divertida.__ Eso es fácil de resolver por el momento.
Se desviste rápidamente entregándole su ropa a Cassandra. Habían planeado todo en detalle y esperaban que todo saliera bien. Si lograban llamar la atención de los lobos de la manada con el olor de su ropa en el cuerpo de Cassandra, Liliana tendría tiempo de salir del bosque que rodeaba el lugar donde vivía su Alfa, poniéndose ropa nueva que nunca sabrían adónde buscar un rato.
__ Tienes dinero en la guantera para lo que necesites.- Declaré mientras le entregaba las llaves del auto.__ No uses tu tarjeta de crédito por unos días.
__ Gracias. - Liliana sonaba nerviosa. __ ¿Sabes que nunca te pondría en peligro?
__ Claro que se. - Esbozo una sonrisa tratando de tranquilizarla mientras también me desvisto.__ Ni siquiera lo cuestiono.
__ Cuando te huelan, te perseguirán. Pero no te harán daño.-Liliana suspira frustrada. __ Cuando vean que no eres quien buscan, te llevarán con él, pero siempre estarás a salvo.
__ Pero se va a poner furioso... ¿no? - Me mordí el labio ansiosamente.
__ ¡Sí! - Liliana suspira. __ Si tienes dudas, lo entenderé.
__ ¡No tengo duda! - sonreí, sacudiendo la cabeza sin dudarlo. __ Será una aventura.
_ En el fondo sé que él también quiere cambiar algunas cosas..- Liliana respira hondo colocándose la mochila a la espalda.
__ Entonces, al alejarme de aquí, supoapareart le estoy dando una oportunidad.
__ Bueno... dejándote libre para elegir a tu pareja... - Bufo inmediatamente.__ Sería un muy buen comienzo.
_ Creo que el también quier aparearte con su compañero de vida, pero simplemente dejó de esperar. - Liliana se enfrenta a Cassandra con tristeza. __ No es fácil encontrar a nuestros compañeros de destino y ahora, después de tantos años, comienzan a presionarlo para que tenga un heredero.
__ ¡¡¡¡No entiendo!!!! - Miro a Liliana un poco confundida.__ Si es tan importante para tu felicidad, aún bajo presión, debes esperar a la mujer adecuada.
__ Ulises ya tuvo muchas mujeres en su vida, tal vez con la esperanza de encontrar un día a su alma gemela, seducía a todo lo que tuviera senos. - Liliana respira hondo, no podía criticar ni opinar sobre la vida sexual de su Alfa, al fin y al cabo nunca antes había estado enamorada tampoco, pero sabía que en su raza las cosas no eran tan simples como en el mundo de su amiga Cassandra.__ Pero eso no sucedió y llegó al punto en que terminamos rindiéndonos.
_ No debes extrañar tanto a una pareja si eres mujeriego. - Resoplé las palabras con desdén, odiaba a ese tipo de hombre.
_ No entiendo es porque quiere entrar a su lista femenina.
__ Porque estás pensando en el bien de la manada, en este caso no estás pensando en tu propia felicidad.- Liliana suena frustrada.
__ Pero no lo entiendo. -Declaré mientras ataba mi largo cabello con una banda elástica. __ ¿Cómo puedes pensar que es bueno para la manada aparearse contigo, si no eres su pareja destinada?
__ ¡Porque soy leal a mis "hermanos" lobos!- declara Liliana orgullosa como si eso fuera razón suficiente. __ Sin sentimientos sinceros y con un lobo de otra manada, es muy probable que ocurra una traición al poder, Ulises podría morir y nuestra Manada sufrirá mucho por ello.- Liliana niega con la cabeza. __ Me dio todos los argumentos lógicos para hacerlo. Por un lado tienes razón, sería horrible que lo perdiéramos como líder.
__ ¿Es correcto? - La miré asombrado.__ ¿Cómo puedes decir eso?
__ Al menos en su lógica. - Liliana mira a su amiga con seriedad. __ Por eso acepté.
__ Liliana... no tiene lógica un trato donde ambas partes no obtienen nada.- Dejo escapar un profundo suspiro.
__ Pero como te dije, está pensando en nuestra manada.- Liliana respira frustrada.
__ ¿Por qué no les hace frente sobre esto?- Declaro con firmeza. _ Como dijiste, es Alfa desde hace años y es temido.
__ No es por miedo a pelear. Liliana respira hondo. __ Es feroz, pero iba a ser desafiado por mucho tiempo. - Liliana suspira con tristeza.__ Durante este período la manada podría dispersarse, meterse en problemas, lamentablemente el consejo sigue aferrado a las viejas leyes.
__ Deberían haber cambiado esas leyes hace mucho tiempo.- Resoplo con exasperación.
__ Recuerda que es por unas leyes que sobrevivimos entre los humanos en paz. - Liliana sonríe mirando a Cassandra. __ Por eso a la hora de cambiar algo hay que tener mucho cuidado y con buenos argumentos, de lo contrario será un caos.- Añade moviendo la cabeza. __ Y por un lado, nunca sintió la necesidad de cuestionar a ninguno.
__ Bien... - Declaro irónicamente.__Hasta ahora, ¿no es cierto?
__ Porque..- . Liliana se rió. __ Esta noticia lo tomó tan desprevenido como a mí.- Frustrada, agrega.__ Es un líder justo, que nos protege con garras y dientes si es necesario.
__ Veo que lo admiras. - Dijo con un resoplido.
__ Confieso que sí, pero eso no hace que lo ame, ni lo convierte en mi pareja. - Liliana se declara abatida. __ Los dos seríamos infelices.
__ Pero si le dijeras que habías cambiado de opinión, ¿no lo aceptaría?- cuestiono con curiosidad y un miedo oculto.
__ Por supuesto que acepté.- Respondió inmediatamente Liliana.__ Pero terminó por convencerme.
__ ¿Como asi? - Dijo perplejo. __ No eres manipulable, ya te conozco.
__ Tienes toda la razón. - Liliana suelta una carcajada.__Pero si no aceptaba, habría una cacería organizada por el consejo, para que pudiera reclamar un lobo, todas las manadas tendrían una hembra en esa raza. __ Eso resolvió tu problema.- Puse mis manos en mis caderas, frente a ella.
_Solo él sería infeliz en toda esta historia, tú serías libre.
__ No, Casandra. - Liliana mira fijamente a su amiga de toda la vida.
__ Entrando un lobo de otra manada, estaríamos viviendo constantemente en alerta y desconfianza.- Suspirando profundamente, añade. __ Eso no se lo deseo a nadie y mucho menos a los míos. Por eso acepté, estaríamos libres de este problema si yo, un lobo de la propia manada, me quedaba al lado del Alfa, liderando.
__ Entiendo. -Respiro hondo analizando su postura.__ Te sacrificarías por todos.
__ No puede dejar de cumplir la ley de la manada. - Liliana asintiendo sonríe torpemente.
__ Como Alfa quiere dar ejemplo, cumpliendo las leyes.- Suspira frustrada. __ Pero puedo irmer un tiempo, lo que nos dará la oportunidad de intentar encontrar otra solución.
__ ¿Puedes hacerlo? - La miré dudoso. __ Parece ser muy arrogante.
__ ¡Mira! - Liliana sonríe, Cassandra no se imaginaba para nada como era su Alfa. __ Pero mereces ser tan feliz como el resto de nosotros y creo que todavía encontrarás a tu pareja.
__ ¿De verdad lo crees?- Resopló, imaginando a una bestia arrogante liderando a esos lobos.
__ No te imaginas lo que es ser pareja de por vida y de repente aparece la pareja destinada. - Liliana suelta una maldición entre dientes.__ No lo condenaré a eso... ni a mí.
__ Así que lo mejor es irse ya. - Suspiro profundamente al ver la tristeza de mi fiel y gran amigo. Agrego una sonrisa. __ Cuídate, vale !!!
__ ¡Vale!- Liliana le devuelve la sonrisa. _ Te llamaré más tarde.
__ ¡Sí, la estaré esperando!- Mientras ella se alejaba, me quedé allí observándola por unos momentos. Era majestuosa, moviéndose con la gracia del lobo que era. __ Haré lo que sea para sacarte de este trato...- Hablo en voz baja asombrado, incluso después de todos estos años que habíamos pasado juntos, todavía me sorprendía su existencia.
Como ya no veo a Liliana en mi campo de visión, me preparo para avanzar yo también, decidido y lleno de energía, pero esta vez hacia el lado opuesto. Después de veinte minutos sin parar, mis pulmones me pidieron un descanso y lo tomé.
Sin aliento, me apoyé contra un árbol y me dejé caer. Solo esperaba que Liliana ya hubiera llegado al auto a salvo porque en ese momento, la nuca me escocía y supe... que aunque no podía ver nada a mi alrededor... estaba siendo... intensamente observado...
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