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Portada de la novela Lazos de nuestro destino

Lazos de nuestro destino

Cklear Gu, de 27 años, enfrenta la ruina emocional en un matrimonio tóxico con Charles Vans, un abogado de Ciudad H que ha destruido su confianza. Mientras ella se siente marchita por las críticas de su esposo, el exitoso León Heart la ama en silencio desde las sombras. Entre presiones familiares y miedos internos, Cklear deberá descubrir que el divorcio no es el final, sino el camino hacia un destino inevitable donde el amor verdadero aún la espera.
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Capítulo 3

El tiempo era algo que simplemente no podía ser medido cuando dos corazones latían al mismo ritmo. Cklear no se había dado cuenta pero sus mejillas estaban rosadas, haciendo notar su piel blanca un poco más aterciopelada y resaltando sus ojos cafés.

León estaba extasiado, agradecido con los dioses por éste casual encuentro que logró reunirlos.

Desafortunadamente, mientras reía de la ridícula anécdota de León, Cklear miró hacia las mesas de abajo y se percató de que Charles Vans, su esposo, tomó la mano de la chica junto a él y le dio un beso en los dedos… junto a un brillante anillo de delfín.

“No…no es verdad..- pensó- “ no mi Charles…” la felicidad de hace unos instantes se esfumó, Cklear se puso nerviosa y accidentalmente derramó su late.

León la miró confundido -¿Estas bien?- se acercó a ella y comenzó a ayudarla a limpiarse. Debido al ángulo en el que estaban Charles y su acompañante solo pudieron ver la espalda de León

-Tengo que irme- dijo Cklear con prisa.

-Entonces si es Charles...- Murmuró León

Cklear bajó la cabeza conteniendo las lágrimas -Quiero irme, esto está mal… no debí salir de casa… no debí salir…-

León suspiró, si no hubiera tomado años de terapia ahora mismo habría bajado y golpeado a ese engreído abogado, pero en cambio se acercó a ella y trató de consolarla -No llores Cklear, tal vez solo sea un mal momento, un mal entendido, tranquilízate-

Cklear alzó la vista, la expresión en el rostro de León le trajo un poco tranquilidad.

-... A veces los matrimonios pasan por momentos difíciles-

Cklear observó de reojo a su esposo, pero él estaba tan alegre con aquella joven mujer. -Quiero irme… - volvió a decir.

-Esta bien, te llevaré a tu casa- León notó inmediatamente la incomodidad y desesperación que Cklear tenía por salir del lugar, incluso su respiración se agitó y su cuerpo parecía temblar.

-¡No!... solo quiero irme…- Cklear se levantó rápidamente pero apenas bajó dos escalones y se topó con Charles y su acompañante que también dejaban el restaurante.

Charles soltó rápidamente la mano de la mujer y trató de mantener la compostura -¿Qué estás haciendo aquí?- la cuestionó- ¿Por qué no me dijiste que saldrías?-dijo con voz molesta.

Cklear miró rápidamente a la mujer junto a él, era más joven de unos 20 años, delgada y de piernas largas, su cabello rojizo y sus ojos verdes resaltaban en aquel traje formal compuesto de una falda corta negra y una blusa blanca, llevaba un juego de aretes y gargantilla iguales a los de ella, además de aquel anillo brillante de delfín.

-¿No me oíste? ¿Te hice unas preguntas? Contesta- Charles la tomó del brazo y la apretó ligeramente.

--Yo… solo… tenía ganas de salir- contestó bajando la mirada

-¿Enserio? ¿Estas espiándome cierto? ¿Otra vez tus paranoias de que tengo una aventura? Cklear basta… eres tan asfixiante…- habló con repugnancia.

-¡Basta!- León no quería meterse para no crearle más problemas a Cklear, pero podía soportar la forma en que Charles le hablaba. No era un trato de esposos si no de agresor- victima.

-¿Qué?... ¿Tú?... ¿Qué haces aquí?- Charles comenzó a alzar la voz, luego miro a Cklear y sonrió asintiendo como si entendiera algo -¿Estas viéndote con él? -¡Responde!- la sacudió.

Cklear agacho un más la cabeza sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas “Quiero irme… quiero irme… no debí haber salido de casa… no debí... Salir de casa” Cklear soportó las sacudidas y palabras de Charles, las lágrimas estaban a punto de salir cuando León empujó a Charles logrando que soltará a Cklear.

-¡Te dije que te detuvieras Charles!- León se puso frente a Cklear. -¡No es lugar para que te comportes de éste modo!-

-¿Qué? ¿Van a revivir el pasado? ¿Estan acostándose?... No olvides que como hombre puedo ver tus intenciones con ella- Replicó.

-¿El famoso abogado de Ciudad H está ensuciando el propio nombre de su esposa?- se burló León –… además también puedo ver tus Intenciones…- añadió mirando a la mujer detrás de él-

Charles entrecerró los ojos y apretó la mandíbula, es cierto su posición se estaba viendo afectada por esta inusual escena. -¿Entonces, cuál es la razón por la que ambos están aquí?- preguntó entre dientes.

--Amor yo…-

-Abogado Charles..- la interrumpió -… ya te lo he dicho.- de un tiempo para acá a Charles no le gustaba que Cklear lo llamara de otras formas en público. La mujer detrás de él sonrió en forma de burla disimuladamente.

- Cklear está solicitando un trabajo…- Contestó León poniéndose casi frente a Cklear en forma de protección.

--Tengo suficiente dinero para mantenerla, ella no necesita de nadie y menos de un huérfano como tú…- encaró Charles sin miedo. Esa era su esposa… suya ¿Cómo se atrevía León Heart a aparecer con la estúpida escusa de un empleo?.

-El dinero no compra la felicidad “Abogado Vans”, además la señorita Gu tiene un gran potencial…-

-¡Es mi esposa!... Y yo decido si trabaja o no… vamos Cklear, te llevaré a casa- Charles extendió su mano hacia ella, en su mirada estaba explícita la molestia y la autoridad que él podía ejercer en ella.

León volteo a verla preocupado, su expresión era serena pero su corazón estaba angustiado. ¿Qué cosas estaba ocultado Cklear? ¿Porqué Chales la trataba de esta forma?

Cklear titubeó, Charles era su esposo, el hombre que amaba... Pero por otro lado León la estaba defendiendo, y la mujer detrás de Charles parecía burlarse de ella - Yo… yo envié la solicitud de empleo… no esperaba que…-

--Dije que no necesitas trabajar ¿Entiendes?... Si necesitas algo dímelo, pero no pagaré para que te veas con otros hombres… ¿Dónde estás dejando mi honor?- volvió a culpar.

-Yo traje mis tarjetas…- Cklear explicó rápidamente sacando la tarjeta del banco.

Charles se la quitó inmediatamente -¿Acaso quieres que todos se enteren? ¿Quieres que hablen de que el abogado Vans no le da dinero a su esposa? … Es por eso que no debes salir sin avisarme Cklear y menos vestida asi, este lugar es de etiqueta.... Vamos te enviaré a casa-

Para sorpresa de León, Cklear asintió sin levantar la cabeza. León cerro los ojos y apretó los puños con frustración ¿Era está la Cklear Gu de hace 8 años? ¿No iba a decir nada? ¿Simplemente aceptaría este trato? Cklear iba a dar un paso hacia Charles cuándo la voz de otro hombre trajo la atención de todos.

-¡Charles! ¡León! ¿Qué coincidencia?...-

-¡Señor Thousen!- -¡Doble T!- dijeron al mismo tiempo y luego ambos fruncieron la frente y se miraron desafiantemente, de nuevo.

El hombre sonrió a los dos, era un hombre mayor, a pesar de tener 65 años lucía bastante bien cuidado, su cabello negro con algunas canas, de piel blanca y ojos azules. Alto 1.75 aproximadamente. Su traje caro exaltaban su posición económica.

-Mis dos mejores hombres…- dijo con una sonrisa mientras ponía una mano en cada hombro respectivamente -… esperaba que se conocieran en la junta… ¿Pero ya se conocen?- el señor se percató de la hostilidad entre ellos.

-Es probable- contestó Charles con una cara de pocos amigos.

León no estaba diferente -Es una larga historia…- contestó relajándose un poco.

-¡oh!...¿Señora de Vans?...- el señor Thousen se acercó a ella y tomó sus mano-...No le veo desde el baile de navidad hace 4 años.. Charles me dijo que no le gusta salir mucho, luce mucho mas hermosa…-

Cklear se asombró de que aún la recordara, pues en aquella ocasión sólo conversaron durante unos minutos. Pero ahora Charles era el mejor abogado y formaba parte de los ejecutivos de élite que trataban los asuntos con el jefe de todas las cadenas “Thousen comercial company”

-Así era hasta hoy…- recriminó Charles con la mirada y con un ligero tono de sarcasmo

-Hola señor Thousen..- Cklear saludó amablemente, él era el jefe de su esposo, no podía hacer un papel frente a él, mucho menos dejar salir esas lágrimas.

-Parece que hay una junta extraoficial- bromeó Thousen.

-El abogado Vans, la señorita Gu y yo nos conocemos de hace algún tiempo atrás… - explicó León. Su tono informal tomó por sorpresa a los presentes.

El hombre asintió -Ya veo, Charles ¿Quieres unos momentos para despedir a tu esposa?-

-Gracias señor Thousen- Charles hizo de nuevo el gesto para que Cklear tomara su mano, aunque ahora era gentil Cklear sabía que estaba muy enfadado.

-En realidad Doble T, es ella de quién te hablé-..- interrumpió León

-¿Ella es la aspirante al puesto?- Thousen se sorprendió, no sabía que la esposa de Vans tuviera estudios. Según Charles su esposa era bastante común y hogareña.

-Mi esposa no necesita nada, la llevaré a casa, Gracias…-

-Señorita Estela… discúlpeme por no saludarla- Thousen saludó a la mujer que estaba atrás de Charles, impidiendo que se acercara a Cklear. Un gesto inoportuno pero adecuado.

-Descuide señor Thousen… -Sonrió la mujer con gracia y educación, luego se volteó a charles y con la misma sonrisa añadió -…me adelanto a la oficina para arreglar las carpetas- la mujer le dio una mirada de burla a Cklear y se marchó.

El enojo de Charles se hizo evidente y casi gritando volvió a decir -Vámonos Cklear-

-Espera Charles… - Thousen miró a León quién aún estaba un poco confundido y frustrado-... León aunque se conocen déjame presentarte oficialmente, él es Charles Vans, nuestro abogado en jefe de ciudad H…- luego miró a Charles -Él es León Heart mi asesor… cuando lo veas a él recuerda que tiene la misma autoridad que yo-

Charles ocultó la sorpresa, habían escuchado varios rumores del heredero en las sombras, otros decían que era un brujo, mientras que otros un posible amante del señor T.

De cualquier forma en los últimos 4 años, el señor Thomas Thousen nunca tomaba una decisión sin consultarle a ese misterioso sujeto. Y mas misterioso aún era que esas decisiones beneficiaban enormemente a la empresa.

Ambos hombres volvieron las miradas hostiles, León estiró la mano y Charles correspondió, ambos podían sentir la irá del otro.

-Cklear Gu es la hija del famoso abogado Jacobo Gu, sus tres títulos con honores la hacen más que calificada para formar parte de nuestro equipo… - se adelantó a decir León empujado ligeramente a Cklear de la espalda para que Thomas Thousen pudiera verla mejor.

-Mi esposa no sabía que su "exnovio" sería quien la entrevistaría… – arremetió Charles.

Cklear rápidamente perdió la confianza que había ganado segundos antes con la presentación de León, y como consecuencia se incómodo

-...Me disculpó por mi esposa, la llevaré a casa y regresaré rápidamente para la junta- añadió

Thousen le dio unas palmaditas al hombro de Charles y éste nuevamente se quedó a medio camino de tocar a Cklear -En realidad, me gustaría charlar con tu esposa… si es que no te molesta, claro. Yo le pedí a León buscar a alguien adecuado para el puesto y sí él dice que tu esposa es la adecuada le creo-

Charles apretó la mandíbula.

-Yo, lo siento no sabia que…-Cklear de nuevo no quería poner en mal a Charles, después de todo había sido su culpa por salir de la casa sin avisarle y peor aun haber aceptado aquel desayuno con León.

--Señora de Vans- Interrumpió Thomas- …no se sienta intimidada sólo por que soy el jefe de su esposo… hagamos la entrevista y veamos qué tan capaz es. – Luego miró a Charles –…Por favor avísales que la junta se retrasará media hora más, nos vemos mas tarde…- Thousen caminó hacia la mesa donde estaban antes, seguido de León.

Charles jaló a Cklear hacía él cuando los otros dos hombres estaban de espaldas -Mas te vale rechazar ese puesto lo más educadamente posible, cuando nos veamos en casa me vas a oír… - advirtió Charles en voz baja.

-Charles, espera…-

--No Cklear, sólo me estas dando problemas- Charles se marchó.

Cklear lo siguió con la mirada, ¿Porqué estaba tan molesto? ¡Fue ella quien lo vio cariñoso con otra mujer! … Incluso ella tenía las mismas alhajas que la mujer, incluyendo el anillo de delfín.

Gracias a los cristales transparentes notó como la mujer lo esperaba del otro lado de la calle, Charles la abrazó delicadamente y comenzaron a caminar como si nada hubiese pasado.

-¿Cklear?- León notó de perfil que Cklear comenzó a llorar, buscó con la mirada y halló la razón del otro lado. Bajó los escalones, la giró hacia él y la abrazó fuertemente. Sabía que en estos momentos estaba en shock, confusa y con el corazón roto… nada de lo que alguien pudiera decirle la haría encontrar paz.

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