Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela LAURY Y LOS HERMANOS PERVERSOS (SUEÑOS SUCIOS PARTE 2)

LAURY Y LOS HERMANOS PERVERSOS (SUEÑOS SUCIOS PARTE 2)

Tras meses de resistencia, Laury no puede ignorar la química que la une a los hermanos Ezekiel y Jeremiah. Un contratiempo logístico durante la boda de su mejor amiga la deja sin alojamiento, forzándola a aceptar la hospitalidad de ambos. En la intimidad de su refugio, surge una invitación prohibida para entregarse a una noche de pasión conjunta. Al aceptar este desafío, Laury sabe que su destino y sus sentimientos cambiarán de forma irreversible.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La cena, el primer baile, el corte del pastel, todo transcurre sin problemas y luego le pago al camarero los cien dólares extra antes de quitarme el auricular. Aún no está todo listo, pero voy a disfrutar de la última parte de la recepción, la parte solo para familiares y amigos cercanos, sin tener que preocuparme por si alguien necesita algo en la cocina o la limpieza del lugar. Lo revisaré cuando terminemos.

-Todo fue increíble-, dice Kamila, uniendo su brazo con el mío mientras comenzamos a caminar en dirección opuesta a la de todas las personas que salían del salón de recepción.

Para ellos, la recepción ha terminado y pueden retirarse a sus habitaciones de hotel. Pero los novios, Shawn, Kamila, Jackson, Jeremiah y Ezekiel, nos dirigimos a las puertas dobles al otro extremo del pasillo que dan directamente a la playa.

-Gracias -le sonrío-. Ya sabes lo preocupada que estaba.

-Y todo por nada.- Choca su hombro con el mío.

-Oh, hubo bastantes contratiempos-, me río.

-Pero como no lo sabías, hiciste bien tu trabajo.-

-¿Sabes que estás en problemas, verdad?-, pregunto. -Shawn durmió toda la boda y casi toda la recepción. Va a estar despierto toda la noche contigo y Jackson-.

-Para gran consternación de Jackson. Jura que estamos teniendo sexo-, dice ella más bajo, riendo disimuladamente. -Pero de ninguna manera voy a hacer nada con mi sobrino en la habitación, despierto o dormido-.

-Sí. Sentía como si sus ojos se abrieran de golpe en cualquier momento, como diciendo: '¿Qué demonios están haciendo ustedes dos?'-

-Exactamente. Ni siquiera sé cómo demonios Sar y Law tienen tiempo para eso si él duerme en su cama.

-Algo me dice que encuentran la manera.-

Ambos empezamos a reír, pero entonces lo siento. En el momento en que nos acercamos a Jeremiah y Ezekiel. Es una sensación diferente cuando puedo sentir su mirada. Con Jeremiah, es un entusiasmo, una energía como si solo su mirada jurara llevarme a lugares donde mi cuerpo nunca ha estado. Con Ezekiel, hay una locura en ello, una energía que jura poseerme y nunca soltarme. Ambas sensaciones son demasiado tentadoras. Y cuando levanto la vista, allí están, de pie con Jackson, tan parecidos pero tan diferentes. Ambos se han quitado las chaquetas de traje, se han desabrochado la parte superior de sus camisas negras e incluso llevan las mangas arremangadas hasta los codos.

El pecho y los hombros de Ezekiel son anchos, los brazos fuertes, los muslos firmes y visibles bajo el pantalón de traje. Jeremiah es unos centímetros más alto, más delgado, pero sus músculos siguen siendo inconfundibles por la forma en que su camisa se estira sobre su pecho ahora mismo. Jeremiah tiene las manos en los bolsillos del pantalón y Ezekiel tiene los brazos cruzados. Ambos tienen barba, pero la de Ezekiel es más larga. Ezekiel lleva el pelo corto, mientras que Jeremiah le llega hasta los hombros, rogando por mis dedos. Los antebrazos de Ezekiel están cubiertos de tatuajes, mientras que Jeremiah solo tiene uno que se ve parcialmente a través de la parte superior de la camisa. Pero sus ojos, ambos de color marrón claro, están fijos en mí mientras nos acercamos a ellos.

-¿Puedo pasear conmigo, mi amor?- Jackson le pregunta a Kamila.

-¿Estás bien?- me susurra.

Ella y Sarah saben muy bien cómo me pongo cuando estoy cerca de Jeremiah y Ezekiel, aunque desearía que no fuera tan fácil de ver para, aparentemente, todos.

Asiento. -Estoy bien. Adelante.-

-No te preocupes. Mantendremos a la pequeña Laury a salvo. -Jeremiah sonríe mientras Kamila pasa junto a ellos para ir junto a Jackson.

-Sigan burlándose de mi amiga y tendré que patearles el trasero-, responde ella.

-Vamos. No mordemos-, añade Ezequiel, acercándose a mí. Y cuando llega a mi altura, se inclina para susurrar: -A menos que tú quieras-.

Me burlo. -Como si fueras digno de un mordisco.-

-Siempre tienes una respuesta lista-, dice Jeremiah mientras todos caminamos hacia la orilla, uno a cada lado. ¿Cómo es que siempre termino entre ellos? -Es una de las cosas que más me gustan de ti-.

-No debería gustarte nada de mí-, respondo mirándolo.

No mires su pecho. No mires su tatuaje. Miro hacia arriba. Tampoco su maldita boca.

-¿Y eso por qué?-

-Porque somos amigos. Nada más.-

-Amigos de--

-No. -Niego con la cabeza antes de que termine. Sonríe, como si no me creyera más de lo que yo me creo.

-Ah, deja que siga mintiéndose a sí misma, Jer -interrumpe Ezequiel.

-¿Por qué te gusta sacarme de quicio?-, le espeto, girándome para mirarlo.

Sonríe. -Porque te hace mirarme así ahora mismo. Con ese fuego en la mirada. Me gusta mucho más que cuando andan de un lado a otro, buscando una salida, de donde finalmente te conseguimos meter entre nosotros-.

-¿Me pillaste?- ¿Como si lo hicieran a propósito cada vez? Niego con la cabeza, buscando algo que decir para cambiar de tema. -¿Pueden bajar el volumen esta noche? Apenas pude dormir con todo el ruido que salía de su habitación anoche-.

Tiene que ser algún tipo de castigo que me dieran la habitación justo enfrente de la de Ezekiel y Jeremiah. La primera noche cerré incluso la puerta del dormitorio de mi suite, como si esa barrera extra les impidiera invadir mis pensamientos con imágenes de ellos invadiendo mi cuerpo. No lo hizo. La noche siguiente, me puse los auriculares, canté todas las canciones de hombres que pude encontrar en mi lista de reproducción hasta que estuve exhausta y prácticamente me caí en la cama. Pero anoche, sentí que cada una de sus risas estaba dentro de mi habitación en lugar de las suyas. No sé qué demonios estaban haciendo a las dos de la mañana que los tenía riendo tan fuerte y fuerte, pero me dejaban dormir muy poco, sobre todo porque mis manos también se habían deslizado entre mis muslos en algún momento. Pero de ninguna manera les diría eso.

-¿Te mantuvimos despierto toda la noche?-, bromea Jeremías.

-En realidad lo hiciste.-

-Deberías haber cruzado el pasillo y habríamos hecho que valga la pena el insomnio-.

-¿Cada palabra que sale de tu boca tiene que sonar tan sucia?-, pregunto, esperando que no perciban el deseo en mi voz.

-Bueno, cualquiera puede hacer que cualquier cosa suene sucia-.

Me río. -Eso no es cierto-.

-Te propongo un trato. Dime algo que creas que no pueda parecer sucio, y si puedo, tendrás que responder a todo lo que Jer y yo te preguntemos.

-No lo metas en esto.-

-Por favor, hazlo-, ríe Jeremías. -Quiero ver cómo va esto-.

Ya casi llegamos a donde todos los demás esperan, con los pies en el agua. Sonrío, y se me ocurren palabras para hacerle perder la apuesta.

-Está bien. Di: 'Esa fue la película más aburrida que he visto'-.

-Espera-, interrumpe Jeremías, justo cuando Ezequiel sonríe. -¿Podría cambiar un poco la redacción?-

-Dentro de ciertos límites. -Arqueo una ceja.

Ezequiel se me cruza por delante y me veo obligado a detenerme en seco, lo que hace que Jeremías choque contra mí. Sin embargo, no se aparta, permaneciendo pegado a mi trasero mientras lo miro a los ojos. Me doy cuenta al instante de que es un error. Sobre todo cuando Ezequiel se inclina hacia delante, acercando su rostro al mío.

-Esa película, donde terminas alejándote de nosotros sin dejar que te follemos hasta el olvido...-

-Oye, eso no es...- Empiezo a objetar, pero él se inclina más y las palabras se me mueren en la garganta. Por no hablar de Jeremiah, que me aprieta más por detrás.

-Fue la absoluta...- Se acerca de nuevo hasta que nuestras narices casi se tocan, sus ojos se encuentran con los míos. -La peor... película... que he...- Inhala y luego suelta un suspiro profundo y tembloroso. -Jamás...- Me mira los labios y luego a los ojos. -He visto.-

-Agregaste...- Me aclaro la garganta cuando casi susurro. -Agregaste demasiadas palabras. Y las miradas no estaban incluidas en la apuesta.-

-Pero lo único que importa es...- Siento a Jeremías inclinarse hacia adelante y casi grita al sentir su boca acercarse a mi oído. -Bueno, ¿consiguió sonar sucio?-

-¿Estás mojado ahora mismo por lo que dije?- Ezequiel va directo al grano.

Con una confianza que no siento en ninguna parte de mí, levanto la cabeza y le sonrío con suficiencia. -Más mojada que nunca-.

Sus ojos se abren de par en par, probablemente porque finalmente lo estoy admitiendo por una vez.

-Entonces, ¿qué queremos preguntarte, Jer?

Niego con la cabeza. -Acabas de hacer tu pregunta-, digo con voz alegre, y luego me deslizo entre ellos y empiezo a alejarme.

-¿Qué?- grita Jeremías mientras ambos me alcanzan rápidamente.

Me preguntaste si estaba sucio, y te habría respondido sin más, pero el malhablado de tu hermano tuvo que interrumpirme y preguntarme si estaba mojado. Así que consideré tu pregunta y respondí. Échale la culpa.

-Maldita sea, Zek-, le gruñe Jeremías.

¿Cuántas ganas tenía de hacerme una pregunta? Y por lo molesto que parecía, ¿qué demonios iba a ser?

-Si ya terminaron de frotarse entre sí, tal vez podamos comenzar-, bromea Sarah cuando llegamos hasta ellos.

Claro, estaban viendo todo eso. Al menos es de noche, y probablemente nadie pueda verme sonrojarme. Pero claro...

-El rosa te queda bonito-, susurra Jeremías mientras pasa a mi lado para ir a pararse al lado de Law.

También te puede gustar

Portada de la novela Cásate conmigo... De nuevo
8.8
Dominado por un resentimiento implacable, él la rechaza tras responsabilizarla de un fallo del que es inocente. Cuando la verdad sale a la luz, surge una posibilidad de enmendar su error, aunque obtener el perdón será una tarea ardua. Las cicatrices que él mismo provocó en el pasado generan secuelas que dificultan cualquier intento de reconciliación. Ahora, debe luchar contra el reloj para sanar el vínculo antes de perderla definitivamente.
Portada de la novela El regreso de la heredera adorada
7.9
Madisyn es desterrada de su hogar tras descubrirse que no es hija biológica, víctima de las intrigas de la verdadera heredera. Mientras sufre el desprecio público y la traición de su ex por Jenna, la joven descubre su verdadera identidad: es la descendiente del hombre más rico del mundo y cuenta con hermanos poderosos. Pese a su fortuna y éxito empresarial oculto, un enigmático magnate surge para custodiarla y enfrentar a quienes osaron humillarla.
Portada de la novela Enamorada del CEO imbecil
8.9
Él ha amado en secreto a su mejor amiga desde que eran niños, pero ella solo ve una amistad sincera entre ambos. Sin embargo, el destino interviene mediante una serie de eventos desafortunados que los obligan a mudarse juntos. Bajo el mismo techo, la convivencia forzada sacará a la luz sentimientos ocultos y detalles que antes pasaban inadvertidos. ¿Podrán estos amigos de toda la vida superar los malentendidos y finalmente entregarse al amor?
Portada de la novela Enamorado de la niñera de mi hijo
8.5
Con sólo dieciocho años, Liam recibió una noticia que cambiaría su vida para siempre: se convertiría en padre. Aunque el desafío fue grande, nunca lo consideró un error. Con el apoyo incondicional de su familia, logró superar los obstáculos y salir adelante. Ahora, con veinticuatro años, Liam ha alcanzado una nueva etapa en su vida. Gracias a su esfuerzo, trabajo duro y dedicación a los estudios, puede ofrecer a su hijo un hogar estable y cubrir todas sus necesidades. Sin embargo, hay un aspecto que se le escapa: necesita una niñera. Como padre soltero, Liam busca a alguien confiable para cuidar de su hijo mientras él trabaja. Ahí es donde entra Bianca, la mejor niñera que existe. Bianca no sólo cuida al pequeño Leo, sino que también se convierte en un pilar importante en la vida de Liam, creando entre ambos una gran conexión.
Portada de la novela Fénix de la ruina: Mi segunda vida con un hombre mejor
8.9
Después de diez años de lealtad y un matrimonio marcado por la traición mortal de su esposo Nicolás, Ashley renace con un firme propósito de venganza. Tras recuperar su estatus como heredera de una familia de élite, destruye a quienes la traicionaron mientras se rodea de lujo. Aunque un Nicolás arrepentido suplica su perdón, ella lo rechaza con desprecio. Ahora, Ashley es una mujer poderosa que ha encontrado el amor verdadero junto a un magnate superior.
Portada de la novela La Segunda Oportunidad de la Mate Rechazada
7.9
Laura construyó un imperio para el Alpha Oliver, pero él la traicionó al nombrar Luna a su amante. Tras ser humillada, ella recupera su fortuna legalmente y escapa embarazada, rompiendo su vínculo con veneno. Oculta bajo la protección del rival de su ex, Laura revela que es la mítica Loba Blanca. Cuando un Oliver arruinado la encuentra y suplica por otra oportunidad, ella lo desprecia ante todos, consolidando su venganza y la destrucción total del hombre que la vendió.