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Portada de la novela Las 7 muertes de la Reina

Las 7 muertes de la Reina

Tras quedar viuda, Alexia lucha por el trono de su hija, amenazado por el codicioso Conrad Vas. Pese al apoyo aparente del Duque, la traición acecha en un reino dividido. El conflicto escala ante la Emperatriz Katleya, cuya ambición amenaza con destruir el continente entero. Para evitar el apocalipsis, la reina pactará con proscritos y superará siete muertes simbólicas, una transformación radical necesaria para ganar la guerra y proteger su legado.
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Capítulo 3

Albert ahogado de dolor solo pudo gritar golpeado el suelo.

—Fallamos... Fallé. Vamos a morir y no te pude proteger, ahora Rosalyn está en sus manos. Lo siento tanto Alexia.—Pero cuando Albert dijo eso, Alexia volvió a escuchar la voz pero esta vez más fuerte y esta dijo “No es Rosalind” Alexia escuchó mejor pero se preguntaba el por qué seguía escuchando esa voz molesta.

«Perdóname Gregor, no protegí a nuestra hija ni a tu hermano, soy un fracaso de Reina»

—Fuimos confiados y hemos perdido. Nuestra vida terminará aquí el día de hoy por nuestras faltas, le falle a mi hija, a mi país, a Gregor y a tí...la Emperatriz vendrá y arrasará con todo, y todo será mi culpa ...seguramente me odias.

—No seas tonta, nunca podría odiarte.

Albert se sentó contra la puerta del auto mientras sus heridas seguían sangrando abundantemente, Él sabía que era el final pero afortunadamente, ya no sentía dolor.

—Si tuviera otra oportunidad, cambiaría todo, nunca volvería a confiar en él, yo iría a buscarte y evitaría que se apoderará del país…dios, esto es solo una excusa culpar de todo a Conrad, todo esto paso porque me convertí en una Reina incopetente, lo mejor es que si hay otra vida después de esta, jamas vuelva a ser la Reina y así ya no me pisotearan de nuevo…tendría una vida normal nuevamente.

Alexia hablaba con voz tenue la cual poco a poco se fue apagando hasta ser un mero susurro, mientras su visión se empieza a nublar, paulatinamente va perdiendo el conocimiento, pérdida de sangre fue apagando su organismo y Antes de cerrar los ojos vio a lo lejos una figura femenina, era igual a la que vio en el auto y esta le gritaba “No es Rosalind, no te dejes engañar, Rosalind no terminará como Rosalyn”

Nuevamente eso

“No es Rosalind” “¿Por que no lo ves?” “Definitivamente no es Rosalind”

El nombre de su hija era Rosalyn…—Sus ojos se abrieron y de repente sintió como si su entorno se tornará realmente claro por primera vez y la cordura llegará a su mente—¡No! ¡¡¡No lo es!!!

Es parecido pero es diferente incluso sus significados son contrarios, Rosalind no es Rosalyn, la princesa Rosalind Madeline Edevane, es el nombre de ella…esa es tu hija, no Rosalyn, Rosalyn es la Princesa Genevieve Rosalyn Edevane tía abuela de tu hija, relacionadas entre sí y con muchas similitudes pero completamente opuestas entre ambas, por eso no las debes confundir ya que sus finales diferentes son —Dijo la voz, la cual le era extremadamente familiar pero sus palabras eran incoherentes para Alexia.

Albert cerró sus ojos mientras las llamas lo terminaban de rodear, Un fuerte estallido se escuchó y una luz cegadora envolvió a la oscura noche y luego nada, Solo una inmensa oscuridad, tal vez no fue la luz que lo que se apagó sino que lo que se extinguió fue la vida de Albert.

“Esto es un sueño así que debes despertar” —Dijo de nuevo la voz, esta vez más firme y clara.

Alexia susurró algo pero Albert no alcanzó a escuchar nada, ya era tarde y finalmente Alexia murió con una pregunta en su mente “¿Es un sueño?.

***

Una lluvia torrencial golpeaba fuertemente su ventana, el sonido era tal que la despertó de inmediato, Alexia abrió lentamente los ojos y sin darse cuenta lágrimas salían de sus ojos y cubrían su rostro, su cuerpo estaba cubierto por sudor, su cara estaba caliente y un dolor inexplicable atacó su pecho, Como si un sentimiento de desesperanza y angustia la invadieran, no entendía el porque se sentía así pero era como si la tristeza más grande del mundo la aplastara sin compasión.

Observó la fuerte lluvia afuera de su ventana, una tormenta caía afuera del palacio, pronto entró en sí, el ver la fría lluvia caer y golpear el vidrio del enorme marco de madera la hizo recordar un poco del porque se encontraba en ese estado de agitación, y recordó “Rosalyn" ese nombre familiar pero ausente la despabilo, Rosalyn era el segundo nombre de la tía de Gregor y Albert por eso en su sueño debió confundirlo con el nombre de su hija el cual era Rosalind, su marido fue bastante firme con ponerle el nombre de su tía pero Alexia intervino un poco y termino siendo algo diferente, no le gustaba usar nombres de familiares muertos, sentía que traía mala suerte y Genevieve Rosalyn Edevane no tuvo una buena vida y no quería sentir que su hija sería igual de infeliz.

Lo que podía recordar del sueño no eran cosas agradables ni mucho menos, esa sensación desagradable no se iba, el que soñara que le pasaban cosas tan atroces era demasiado para un simple sueño, era algo que la perturbaba más de lo que le gustaría admitir

«¿Qué tan desesperada estoy por mi situación?»

Alexia lamentablemente no había estado teniendo muy buenas noticias de su irregular situación en el palacio, le revocaron su puesto como Reina y sobre todo el derecho a sucesión de su hija, no han sido meses fáciles para ella, y ese sueño solo hizo envejecerla aún más, aunque solo tuviera veintiséis años, Alexia se limpió las lágrimas y se recostó un momento para calmar sus nervios, apretó las sábanas y se las llevó hasta su rostro y se cubrió, Un susurro vino a mi mente.

—¡¿Qué me pasa?! No recuerdo haber soñado nada como esto antes… ¿qué fue lo soñé…? todo parecía tan real pero al mismo tiempo tan imposible...

«¿Por qué se sentía tan doloroso y desolador? Un sueño no debería lastimarte pero sentí cada cosa vivida»—Se abrazó fuertemente y un ligero temblor cobijo su cuerpo, no quería recordar.

Lanza un fuerte suspiro y un pensamiento cruzó su mente

«Ya son seis meses desde que Gregor murió, pronto me podre que ir, será extraño después de tanto tiempo aquí pero creo que es lo mejor»

Volviendo a sus sentidos, se da cuenta que tiene que salir de la cama, aún tiene muchas cosas que hacer, debe mudarse de habitación o irse del palacio, no tiene dinero así que posiblemente se irá a otro lado del palacio, uno donde no estorbe, La noche anterior se sentía tan mal por no poder calmar a su hija, Tuvo que pedirle ayuda a la niñera, Alexia se sentía muy frustrada porque pensó que cuando fuera madre estaría preparada, estaba muy equivocada.

«Nada ha salido como esperaba...estos meses creo que envejecí 20 años más»

—Tengo que pararme, debería buscar a la princesa-- Alexia se levantó de la cama algo falta de energía pero en el momento que se dirigía al baño, se anunció una doncella y entró a la habitación, esta le hace una reverencia a Alexia y dice --Su Majestad… digo Duquesa Caro, yo la asistiré hoy, su Alteza real el Rey solicitó que estuviese presente en el desayuno, ya que hará un anuncio.

«¿Anuncio?…es solo una coincidencia”

Alexia se congeló por un segundo pero rápidamente volvió en sí, Últimamente había estado teniendo sensaciones extrañas en torno a Conrad, el nuevo Rey pero nada realmente preocupante, Alexia aún se sentía incómoda a su alrededor pero Conrad la había ayudado mucho después de todo.

Pero una extraña sensación la golpeó, como si la reunión de ese día fuese a ser diferente, quería sacarse de la mente aquel sueño pero cada segundo que pasaba se le metía más en la mente, indagando y rasgando las grietas del pensamiento diciéndole “¿que tal si?”

—Hannah…prepárame el baño, y dile a la niñera que cuide a la princesa, pasaré más tarde por ella puede que me tarde un poco en ir a verla, no puedo hacer que su Majestad el Rey espere.

—Si Duquesa, ahora mismo lo hago.

La doncella se dispuso a ir al baño y preparar las cosas para el baño, Alexia suspiro profundamente y se sentó en una silla de la habitación, estaba nerviosa no sabía que le deparaba, estaba completamente sola y se sintió un poco incómoda, ya que las personas en el palacio no sabían cómo tratarla.

«Duquesa… es tan extraño escucharlo, tengo 10 años que no tenía nada que ver con el Ducado Caro, desde que asumí el el rol como Reina, me aleje de mi familia y tome un rol diferente, Ser duquesa era algo que jamás pensé que sería, La vida sí que es irónica»

***

Alexia se apresuró a terminar de arreglarse para la ocasión, El Rey Conrad no le gustaba que lo hicieran esperar, así que Alexia estaba un poco agitada, Rápidamente salió de su habitación y se trasladó al lugar que la doncella le indico.

«¿El comedor Real?...¿Es tan importante el anuncio?»—Últimamente Alexia se preguntaba muchas cosas, como si fuera un bebe que desconociera el mundo.

No solía comer en el comedor Real del palacio principal tan cotidianamente, solo para ocasiones especiales de la familia.

Las sensaciones incómodas seguían persistentemente como si algo le dijera que algo malo iba a suceder, Ya frente al comedor real, Alexia se anuncia y un guardia le hace una reverencia y la anuncia y la deja pasar.

—La Duquesa Caro se presenta al comedor real al aceptar humildemente la invitación de su majestad, el rey Conrad Vas Edevane.

Un camarero le indica su puesto y Alexia se sienta y da una ligera sonrisa. Alexia mira a su alrededor y se da cuenta que no hay nadie más aparte de ella y el Rey.

«¿Por qué no hay nadie más a parte del Rey?»

—Me alegro que vinieras Alexia, en un honor tenerte aquí conmigo-- dice Conrad sonriendo alegremente

«Sola con el Rey, esto no es raro ya ha pasado pero por qué me siento tan inquieta en esta ocasión...Esto no es nada bueno, tranquilízate Alexia»

Alexia se sentía ofuscada, tenía un mal presentimiento. No es solo por estar sola con el Nuevo Rey. La sensación que tenía esta mañana después de despertar de aquel sueño no la dejaba en paz y solo empeoró una vez que vio a Conrad.

«Esto no tiene sentido ¿por qué me siento así con Conrad…?»

Alexia estaba en la otra esquina del comedor. El comedor era grande, usado solo para la familia real. La sencillez no es una palabra que describa a este comedor, es muy lujoso y elegante, tenía hermosos grabados en toda la madera la cual estaba hecha de un raro y antiguo roble blanco, también tenía ornamentación en oro y plata entrelazados con hermosas joyas cada una más exótica que la otra «digno de un Rey...» susurra en su mente Alexia. Ella comió muchas veces con su anterior esposo en ese lugar cuando hablaban de sus planes y las comidas con los lores, como se dice Almuerzos laborales. ahora ese recuerdo era distante para ella.

Conrad Christopher Vas Edevane el actual Rey del país de Edevane, al sur del continente Ostriano. Un país rico y grande y sobre todo un país poderoso, Conrad subió al trono después que el Rey Gregor, el esposo de Alexia el anterior rey muriera y Albert, el hermano menor del difunto Rey desapareciera poco después de la muerte de Gregor, así que el trono cayó en manos de Conrad el Duque de Vas, el primo del anterior Rey Gregor y el Príncipe Albert.

En el momento que Conrad llegó a reclamar el trono, Alexia ya había dado a Luz a su hija Rosalind, la princesa real, desafortunadamente el mundo se confabuló contra Alexia y su hija, Rosalind perdió la sucesión y Alexia su lugar en el país.

Un ridículo rumor empezó a circular después del nacimiento de la princesa, los chismes recorrían todo el país, al principio Alexia los ignoró, pero cuando llegó una carta de juicio a su mano, la vida se le desmoronó, Cincuenta y dos funcionarios de gobierno y treinta y cinco nobles firmaron una petición para que fuera destituida por infidelidad, alegando que la princesa Rosalind no era hija del anterior Rey.

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