Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Venganza de una Esposa Olvidada

La Venganza de una Esposa Olvidada

La expropiación de la mansión familiar desata una guerra por la herencia. Mi madre y Mateo, mi hermano, pretenden excluirme de la fortuna alegando que, por mi género, no tengo derechos. No imaginan que su desprecio es mi mayor ventaja. Con una revelación estratégica de mi hija y el apoyo incondicional de Carlos, mi marido, guardo un as bajo la manga: el control legal absoluto. Mientras me humillan, ejecuto una fría venganza financiera para darles una lección.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Unos días después, mi madre me llamó por teléfono, su voz sonaba impaciente y autoritaria.

"Sofía, ven a la casa ahora mismo. Tu hermano quiere hablar con toda la familia" .

Sabía perfectamente de qué se trataba.

Cuando llegué, el ambiente era de una celebración anticipada y grotesca, Mateo había comprado botellas de tequila caro y bocadillos de una tienda gourmet, todo, por supuesto, fiado.

"¡Miren quién llegó! ¡La trabajadora!" , exclamó Mateo en cuanto me vio entrar, arrastrando las palabras con un tono burlón, "¿Qué se siente, hermanita, matarse trabajando en esa oficinita de mala muerte por unos cuantos pesos, mientras a otros la fortuna nos cae del cielo?" .

Hizo un gesto amplio, abarcando la vieja sala como si ya fuera un palacio.

"Es que hay gente que nace con estrella y otros que nacen estrellados, ¿verdad, mamá?" .

"Así es, mi hijo" , contestó mi madre de inmediato, dándole una palmada en la espalda, "Tú naciste para ser grande, para tener éxito. Otros… bueno, otros tienen que conformarse con su suerte" .

Su mirada se posó en mí, llena de lástima fingida.

"Sofía, viniste justo a tiempo para que aclaremos las cosas" , dijo Mateo, cambiando a un tono falsamente serio, "Sé que estás aquí para ver qué te toca, para pedir tu parte del pastel" .

Su esposa, a su lado, asintió con la cabeza, mirándome con superioridad.

"Pero tienes que entender, Sofía" , continuó mi hermano, "esto es mío, me lo gané por derecho de nacimiento, por ser el hombre de la casa. Tú ya tuviste tu oportunidad" .

Mi madre intervino, su voz volviéndose áspera.

"Tu hermano tiene razón. ¿No te acuerdas cuando te quise casar con Don Ramiro? Un hombre de dinero, viudo, te hubiera dado una buena vida, pero no, la señorita se nos puso digna, ¡quería casarse por amor con ese muerto de hambre de Carlos!" .

El recuerdo de Don Ramiro, un hombre viejo, gordo y con las manos sudorosas que siempre intentaba tocarme, me provocó una náusea repentina.

Mi madre había intentado venderme como si fuera ganado.

"Te ofrecimos un futuro, Sofía, y lo despreciaste" , sentenció mi madre, "Ahora no vengas a lloriquear. La vida le está dando a tu hermano lo que a ti te negó por terca. Así que no te atrevas a pedir ni un centavo. Esta fortuna es para compensar a Mateo por todo lo que ha sufrido" .

Me pregunté de qué sufrimientos hablaba, si Mateo nunca había trabajado un día en su vida, siempre viviendo a costa de mis padres.

"Además, ¿qué harías tú con tanto dinero?" , se burló la esposa de Mateo, mirándome de arriba abajo con desdén, "Seguramente se lo darías todo a tu maridito para que lo malgaste en sus porquerías. ¿Qué hace él? ¿Arregla computadoras? ¡Por favor! Mi Mateo va a ser un inversionista, un empresario" .

Mateo asintió, henchido de orgullo.

"Exacto, mi amor. Yo sí sé cómo hacer que el dinero trabaje para mí. No como otros que trabajan para el dinero" .

Los tres se rieron, una sinfonía de codicia y estupidez.

Me quedé callada, observándolos.

No sentía ira, ni tristeza.

Sentía una especie de fascinación morbosa, como ver un documental sobre animales extraños y poco inteligentes.

Dejé que hablaran, que se humillaran a sí mismos con cada palabra.

Dejé que construyeran su castillo de naipes en el aire.

Yo sabía que el viento del desengaño no tardaría en soplar.

Y yo iba a estar ahí, en primera fila, para disfrutar del espectáculo.

"No se preocupen" , dije finalmente, mi voz tranquila y serena, "no he venido a pedir nada. Solo vine porque mi madre me llamó" .

Mi calma pareció descolocarlos por un momento.

"Ah, bueno, pues ya que estás aquí, quédate a celebrar" , dijo Mateo, recuperando su compostura, "Para que veas lo que te perdiste por orgullosa" .

Asentí lentamente.

"Claro, hermano" , respondí, "Hay que celebrar tu buena suerte" .

Me senté en un rincón, aceptando el vaso de refresco que me ofrecieron, y me dediqué a observar.

A observar cómo se ahogaban en su propia fantasía, cómo brindaban por un futuro que nunca llegaría.

Y en mi interior, una pequeña y malvada parte de mí, sonreía.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Atada al Alfa: El Contrato de Sangre
8.8
Con tal de rescatar el refugio de su abuelo, Luna pacta un matrimonio de conveniencia con Ian Sterling, un frío magnate. El contrato estipula un año de distancia, pero él guarda un secreto: es el Alfa de una manada. Al producirse el primer contacto físico, el vínculo de compañeros destinados surge, rompiendo sus reglas. Entre la opulencia y el acecho de lobos rivales, ella debe descubrir si este hombre es un peligro inminente o su salvación definitiva.
Portada de la novela Cinco Años, Un Corazón Roto
8.3
Mi sistema, tan puntual como siempre, anunció el inicio de la cuenta regresiva. [La cuenta regresiva de siete días para el regreso ha comenzado.] [Anfitriona, por favor prepárese.] Llevaba cinco años casada con Ricardo. Cinco años de promesas vacías y un corazón entregado a otra. Él acababa de entrar por la puerta, quejándose del trabajo: "Sofía, Lucía se enfermó otra vez, pobrecita. Le di algo de dinero para que viera al doctor. Este mes la cosa va a estar un poco apretada." Todos en el vecindario decían que yo era la esposa más afortunada. Nadie sabía que casi todo su sueldo se iba en Lucía, su "amiga" de la infancia. Nadie sabía que mientras él le compraba abrigos de piel a ella, yo usaba el mismo suéter gastado por tercer invierno consecutivo. Nadie sabía que mis manos, que alguna vez fueron suaves, ahora estaban llenas de callos por empujar un carrito de comida bajo el sol y la lluvia para pagar nuestras cuentas. El sistema anunció que la tarea de "conquistar a Ricardo" había terminado. No por éxito, sino por tiempo. Y ahora, me ofrecía un regalo de consolación: un boleto de vuelta a casa. A mi México. "Lucía necesita un mejor lugar donde vivir. Estoy pensando en usar el dinero que hemos ahorrado para comprarle un pequeño patio." El dinero del que hablaba era el que yo había ahorrado vendiendo comida en la calle. Antes, le habría gritado. Ahora, sólo sentía un vacío. "Haz lo que quieras" , dije, mi voz sonaba plana y extraña incluso para mí. Me había entregado mi corazón en bandeja de plata, y él lo había pisoteado una y otra vez. ¿Y ahora me llamaba sensata porque finalmente me había rendido? La mañana en que Ricardo finalmente le negó el acceso a Lucía, creyó que había hecho un gran gesto. Él me miró con desesperación y esperanza: "Sofía... ¿viste? La he dejado. Para siempre. Ahora solo somos tú y yo." Para mí, su gran declaración llegó cinco años tarde. Cuando mi cuerpo se disolvió en luz dorada para volver a casa, él apenas alcanzó a decir mi nombre. Ni siquiera sabía mi nombre completo.
Portada de la novela Corazones del Olimpo: Hija de Cupido
7.8
Axelia, heredera de Eros y Psique nacida en el seno de Afrodita, es una deidad de la atracción con dones excepcionales. Dotada con la sabiduría de Atenea y una belleza sin igual, la joven diosa debe abandonar el Olimpo para cumplir una tarea vital en el reino de los hombres. Al asumir el rol de su padre como nuevo Cupido, su objetivo es eliminar el egoísmo de la humanidad y forjar vínculos auténticos que logren superar cualquier interés personal.
Portada de la novela El CEO Frío vs. La Esposa Dulce
9.4
Sometida al desprecio de su familia política, Jana Wen acepta casarse con el poderoso CEO Zed Qi para salvar los intereses de su padre. Lo que inicia como un frío acuerdo de conveniencia pronto se transforma en abandono y crisis. Mientras lucha por su matrimonio, Jana halla pistas que sugieren que su madre fue asesinada. Entre el retorno de un viejo amor y oscuros secretos, ella lo arriesgará todo para desenmascarar la verdad y obtener justicia.
Portada de la novela El italiano Federico Esposito
9.4
El influyente empresario Federico Esposito enfrenta un giro turbio cuando la justicia de Las Vegas lo acusa de abandonar a una esposa cuya existencia desconoce por completo. Bajo el riesgo de ir a prisión, viaja para desentrañar este fraude de identidad. Al llegar, se topa con una mujer en coma y la presión de desconectarla. Entre amenazas de parientes hostiles y un impostor que busca su fortuna, Federico decide protegerla mientras busca la verdad.
Portada de la novela Envío Exprés al Corazón (Parte 2)
8.2
La estabilidad de Mei Ling se desmorona al descubrir un paquete enigmático dirigido a su pareja, Jian Wei. El envío, remitido por Sofía desde España, siembra una duda que crece cuando la mujer aparece en Singapur. Aunque Jian Wei niega cualquier falta, Mei Ling se ve atrapada en una trama de mentiras y manipulación emocional. Ahora, ella debe decidir si su relación es capaz de resistir el engaño o si los secretos del pasado destruirán su amor para siempre.