Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Sustituta Olvidada

La Sustituta Olvidada

Después de seis años entregada a Mateo en Buenos Aires, descubro que mi lugar siempre fue el de una simple sustituta de su ex, Isabella. Tras sufrir su desprecio y ser abandonada en un hospital, decido romper el vínculo. Regreso a Mendoza para cumplir con un matrimonio pactado junto a Julián Aguirre. En este nuevo camino, surge la duda de si Julián logrará sanar mi corazón o si las secuelas de haber sido solo una sombra serán permanentes.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

"Lucas, he aceptado."

Mi voz sonaba tranquila por el teléfono, demasiado tranquila.

Mi hermano, Lucas Navarro, se quedó en silencio al otro lado de la línea. Podía imaginarlo en la bodega de Mendoza, con el ceño fruncido.

"¿Aceptado qué, Sofía? No me digas que…"

"Sí," lo interrumpí. "He aceptado el compromiso. Conoceré a Julián Aguirre."

Un suspiro de alivio se escapó de Lucas.

"Por fin. Sofía, es la mejor decisión. Papá y mamá estarán felices. Julián es un buen hombre, un cardiólogo respetado. Es lo que te mereces."

Su alivio se sentía como una crítica a mi vida actual.

"Solo tengo una condición," dije, mirando alrededor del pequeño y desordenado apartamento en Buenos Aires. "Necesito un mes. Para terminar mis cosas aquí."

"Claro, hermanita. Lo que necesites," dijo Lucas, su tono más suave ahora. "Julián es un tipo paciente. De hecho, es amigo de Mateo. ¿Te acuerdas de Mateo Vargas? Mi amigo, el jugador de polo. No sabía que se conocían."

Sentí una punzada en el estómago.

"Sí, me acuerdo de él," mentí.

Justo en ese momento, la puerta del apartamento se abrió.

Mateo Vargas entró, con su equipo de polo al hombro. Escuchó mis últimas palabras.

"¿Hablando de mí?" preguntó con una sonrisa arrogante.

Se acercó y me quitó el teléfono.

"¡Lucas! ¿Qué tal, hermano? Sí, estoy con Sofía. La estoy cuidando bien," dijo, guiñándome un ojo.

Colgó antes de que Lucas pudiera responder.

"¿Un prometido, Sofía?" preguntó, su sonrisa desapareciendo un poco. "¿De qué hablabas con tu hermano?"

Vivíamos juntos en secreto desde hacía casi dos años. Llevábamos seis años en una relación que nadie conocía.

"No es nada," intenté desviar el tema. "Solo cosas de familia."

Mateo se encogió de hombros y se sentó en el sofá, atrayéndome hacia él.

"Sabes que no podemos decirle a Lucas. Es mi mejor amigo, se volvería loco si supiera que estamos juntos. Es demasiado protector contigo."

Me besó la frente.

"¿Somos algo, Mateo? ¿O solo estoy aquí… esperando?" pregunté, mi voz apenas un susurro.

Él se rio, una risa encantadora que siempre me desarmaba.

"Claro que somos algo, tonta."

Me dio un beso rápido y se levantó para ir a la ducha.

"Pide algo de comer. Tengo hambre."

Lo vi desaparecer por el pasillo. Me quedé quieta en el sofá. Su respuesta no me había tranquilizado. Una idea dolorosa se había instalado en mi mente desde hacía meses, una idea que no me atrevía a decir en voz alta.

Quizás para él, yo solo era una sustituta.

El recuerdo de cómo empezamos era agridulce. Tenía dieciocho años y él veintitrés, el mejor amigo de mi hermano, la estrella de polo que todas las chicas admiraban. Venía a nuestra bodega en Mendoza y siempre era amable conmigo, la hermana pequeña de su amigo.

Una noche, durante la vendimia, estábamos solos en la terraza. Él estaba triste, acababa de romper con su novia de toda la vida, Isabella Rossi. Habló de ella con una pasión que nunca había usado para hablar de nadie más. Yo lo escuché, intentando consolarlo. Esa noche, me besó por primera vez.

Fue suave y lleno de una tristeza que yo, en mi inocencia, confundí con vulnerabilidad.

Creí que podía ayudarlo a sanar. Creí que su corazón, con el tiempo, sería mío.

Durante seis años, rechacé todas las propuestas de matrimonio que mi familia me presentaba. Por él. Dejé la vida de lujos en Mendoza para vivir en un pequeño apartamento en Buenos Aires, para estar cerca de él, para apoyar su carrera, para vivir nuestro amor secreto.

Y durante seis años, cada vez que le pedía que habláramos con Lucas, él se negaba.

"Aún no es el momento, Sofía. No quiero problemas con tu hermano."

La dolorosa verdad llegó una noche, hace unos meses, en una fiesta del club de polo. Uno de sus amigos, borracho, se me acercó.

"Eres una buena chica, Sofía," balbuceó. "Te pareces a ella, ¿sabes? A Isa. Por eso Mateo está tan cómodo contigo. Eres como una versión más tranquila de Isabella."

Isabella Rossi. El nombre resonó en mi cabeza.

Esa noche, cuando llegué a casa, busqué su nombre en internet. Encontré docenas de artículos de sociales, fotos de ella y Mateo juntos. Eran la pareja dorada del polo. Vi la forma en que él la miraba en las fotos, una devoción total, una admiración que nunca había visto en sus ojos cuando me miraba a mí.

Leí sobre su ruptura, justo antes de que él y yo empezáramos. Ella se había ido a Europa con un millonario.

Entendí. No era solo que me pareciera a ella. Era que mi pasión por el arte, mi forma de hablar, todo lo que él decía que amaba de mí… eran ecos de ella. Yo era un consuelo. Un reemplazo seguro y conveniente.

El amor que yo sentía era real. El suyo era una sombra, un fantasma.

Por eso, esa mañana, había llamado a mi hermano. Era hora de terminar con la farsa. Era hora de volver a casa.

También te puede gustar

Portada de la novela Amarte es un arte
9.4
Un arquitecto de éxito y heredero de una dinastía bancaria vive bajo sus propias reglas, convencido de que su estatus lo hace irresistible. Su camino se cruza con el de una médica humilde, cuya sencillez contrasta con el lujo que a él lo rodea. Mientras él busca algo que lo cautive, ella desea vivir una experiencia apasionante. Este encuentro fortuito unirá sus destinos, demostrando que el amor nace sin aviso, aunque el camino no esté libre de dolor.
Portada de la novela El contrato de Cristal
9.0
Tras una década exiliada, Elara Vance asume el mando de NovaGen Biotech con un único fin: aniquilar Vance Pharma, la firma familiar que la traicionó. Para lograrlo, propone un frío acuerdo de seducción a Liam Hayes, pieza clave de sus rivales. Aunque el pacto busca extraer secretos corporativos, la irrupción de una pasión imprevista altera sus planes. En un entorno de intrigas y riesgos, ambos deberán decidir entre la venganza o lo que dicta su corazón.
Portada de la novela Jefes sexys ( I & II)
9.6
Floyd es una secretaria obsesionada con la organización cuya rutina se desmorona al recibir un encargo de su jefe, Cole Bolton: tutelar a su hermano Erin. Este nuevo vicepresidente, recién llegado de fuera, es impulsivo y desordenado, provocando constantes roces con la metódica Floyd. A la par, Cole busca redimirse de su pasada frialdad familiar. En su búsqueda de una arquitecta, termina empleando a Leticia, una joven estudiante que finge ser quien no es.
Portada de la novela MALVADO, Senõr Bragança
9.7
David Bragança, quien fuera mi protector y primer amor, ha vuelto convertido en un superior déspota. El vínculo se complica porque ahora mantiene un romance con mi madre, sumergiéndonos en un abismo de secretos y peticiones inalcanzables. Entre encuentros prohibidos y una dinámica de control, ocultamos una realidad turbia. Mi único anhelo es conquistar su afecto antes de que acabe conmigo, pues mi alma siempre ha sido suya en este juego de traición.
Portada de la novela Mi Caliente Caliente Esconde Algo
9.5
René Duque es un beisbolista millonario que aparenta tener una vida perfecta, pero Marina, su fisioterapeuta, intuye que su carisma oculta un oscuro secreto. Mientras ella intenta descubrir qué esconde el deportista sin perder su ética laboral, René lucha por proteger su misterioso pasado y resistirse a sus sentimientos. En este relato de ambición y redención, ambos deberán enfrentar las consecuencias de sus actos para hallar el amor verdadero.
Portada de la novela Nueva Vida: Mi Imperio Empresarial
8.4
El día de su boda, Ada sufre una traición devastadora: su prometido la empuja al vacío. Aunque sobrevive, el impacto le causa una amnesia que oculta la verdad. Al recobrar la memoria, descubre con horror que su propia hermana ha usurpado su lugar en el altar. Movida por un deseo de justicia y venganza, Ada decide empezar de cero. Su objetivo es construir un imperio comercial imparable para dominar el mercado y recuperar todo lo que le arrebataron.