Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela ¡La revancha de la increíble exesposa del CEO!

¡La revancha de la increíble exesposa del CEO!

Traicionada por Kris Miller y su mejor amiga, Thalassa Thompson sufrió la peor humillación pública. Pese a jurar su inocencia, su esposo la abandonó al desprecio general sin remordimientos. Sin embargo, ella resurge con una determinación feroz para ejecutar una venganza implacable contra quienes la pisotearon. Mientras Kris persiste en su odio, Thalassa lo desafía con audacia, decidida a que todos sus enemigos se arrodillen ante su imparable revancha.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

A Thalassa le temblaban mientras sus ojos recorrían repetidamente las palabras en mayúsculas y en negritas: "ACUERDO DE DIVORCIO".

No recordaba haberse sentado a hablar sobre eso, ¡así que seguramente todo debía tratarse de un error!

"¿Es una broma?", preguntó, fijando su mirada llena de angustia en el abogado.

"No recuerdo que 'comediante' estuviera en mi descripción de trabajo, señorita Thompson", expresó él, sonando ofendido.

"¿Entonces qué es esto?", insistió la mujer, en un tono cargado de frustración, y más alto de lo que pretendía.

"Es exactamente lo que está viendo, señorita Thompson. El señor Miller quiere el divorcio", respondió su interlocutor, cuyas fosas nasales se ensancharon mientras la miraba.

Thalassa se dio cuenta de que el abogado seguía refiriéndose a ella por su apellido de soltera, como si ya estuviera divorciada de Kris.

"Mire, no complique las cosas. Tiene suerte de que él solo le pidiera el divorcio, pues pudo haber pasado años en la cárcel. Debería agradecerle por convencer a su madre de retirar los cargos", intentó persuadirla el hombre, dando un paso hacia ella.

Al oír eso, la chica recuperó la esperanza. Su esposo había convencido a su madre de retirar los cargos, lo que solo podía significar una cosa: ¡todavía la amaba! Definitivamente había una explicación para todo esto.

"Por favor, tome el bolígrafo y firme los papeles. No hay pensión alimenticia porque el señor Miller dijo que usted puede quedarse con los millones que se robó y mandó a paraísos fiscales. Todo lo que tiene que hacer es firmar en los lugares requeridos, y él se encargará de que le lleguen sus pertenencias a donde le indique", explicó el señor Sawyer, sacando un bolígrafo de su maletín.

Antes de que pudiera terminar de hablar, Thalassa ya se había dado la vuelta y salido de la estación de policía. Apenas llegó a la carretera, rápidamente le hizo una señal a un taxi que se acercaba.

El auto se detuvo y ella no perdió tiempo en entrar.

"A la Mansión Miller", le indicó al conductor. Aún sostenía los papeles de divorcio en la mano y su corazón se desbocaba al verlos.

'Esto no puede ser verdad. Debe tratarse de otro de los planes de Linda Miller para separarme de Kris', pensó, reacia a creer esa noticia hasta escucharla directamente de boca de su esposo.

Cuando el taxista se detuvo frente a la Mansión Miller, ella metió la mano en su bolso y sacó algunos billetes. Sin fijarse en cuánto era, se los arrojó al hombre y salió.

Estaba a punto de cruzar por la puerta principal, cuando un fornido guardia de seguridad le bloqueó el paso y le dijo bruscamente: "No puede pasar".

"¿Qué quieres decir con que no puedo pasar? ¡Esta es mi casa! ¡Soy la esposa de Kris!", replicó Thalassa, fulminándolo con la mirada.

"Lo sé. Pero la señora Miller me indicó que no la deje entrar".

'Por supuesto que mi suegra está detrás de esto', pensó ella, sintiendo que se volvía loca, mientras se pasaba con fuerza los dedos por la cabeza. Sin pensarlo dos veces, esquivó al guardia de seguridad y corrió lo más rápido que pudo al interior de la propiedad.

"¡Oye, le dije que no puede entrar!", siseó el hombre, persiguiéndola, pero no era rival para la desesperada joven, que aceleró y entró en la mansión.

Todos los Miller estaban reunidos en la sala, a excepción de Kris, quien no estaba a la vista. Apenas Thalassa entró, todos la miraron con desdén, antes de atacarla verbalmente.

"¿Qué haces aquí, ladrona?", la cuestionó Cynthia, la tía de Kris.

"¡Vaya que es atrevida!", bufó Tyler, el hermano menor de Kris.

"¡Voy a sacarla de los pelos!", gruñó Susan, la hermana menor de Kris.

"Señora, intenté detenerla, pero simplemente me esquivó y corrió muy rápido", se excusó el guardia, apareciendo detrás de Thalassa y agarrándola del brazo.

"No hay problema. Suéltala", indicó Linda Miller, deteniéndose finalmente frente a su nuera. El resto de su familia también se colocó detrás de la matriarca. Sus expresiones eran como las de aves de rapiña, listas para despedazar a su presa.

"Qué vergüenza que tengas el descaro de presentarte aquí, después de lo que le hiciste a mi hijo y a nuestra familia", declaró Linda, en un tono cargado de desprecio.

"¡No hice nada y lo sabes! Fuiste tú quien me envió a encontrarme con ese hombre. ¿Por qué haces esto? ¡¿Por qué mientes?!", replicó Thalassa, con la ira ardiendo en sus venas.

La voz se le quebró, lo que solo aumentó la satisfacción de su suegra.

"Mi hijo no quiere tener nada que ver contigo, así que ya no tienes nada más que hacer aquí. Lárgate".

"¡Maldita víbora! No me iré hasta que hable con Kris", respondió la chica desafiantemente, sosteniéndole la mirada.

"No le hables así a mi madre", resonó la dura voz del susodicho, quien en ese momento se acercaba.

"Kris... tu abogado... fue a verme y me dio estos documentos. Me dijo que querías el divorcio, pero sé que todo se trata de un error. Todo es un error, ¿verdad?", preguntó Thalassa, corriendo hacia él, mientras levantaba en su mano el acuerdo de divorcio.

"No hay ningún error", pronunció el aludido fríamente, mirándola a los ojos.

"Por favor, no puedes... Salvemos nuestro matrimonio. Todo esto es un malentendido. No hice nada. Por favor, ¡tienes que creerme!", pidió ella, sacudiendo la cabeza con incredulidad, mientras retrocedía unos pasos.

"¿De verdad crees que quiero seguir casado con una mujer como tú? ¡Ni siquiera tienes la decencia de admitir lo que hiciste!", le reprochó Kris, sin quitarle sus penetrantes ojos de encima.

"¡Pero no hice nada!", chilló la joven desesperadamente, aferrándose a su brazo. "Por favor, escú...".

"¡Suéltame!", siseó él, zafándose de su agarre.

"¿Por qué está la puerta abierta?", inquirió una voz a espaldas de Thalassa.

La recién llegada era Karen Blade, su mejor amiga.

La rechazada sintió que la esperanza se encendía en su interior.

"Thalassa... ¿Ya saliste de la cárcel?", jadeó la sorprendida Karen, cuando finalmente la vio.

La otra se movió instantáneamente hacia ella, la agarró de la mano y la llevó hasta donde estaba su cónyuge. Luego le pidió: "Karen, por favor, cuéntale todo a Kris. Dile que te llamé después de que su madre me enviara a entregar los documentos a ese hombre. Dile cómo dudé, porque sentía que había algo sospechoso en el asunto. ¡Hazle ver que soy inocente!".

Esperó a que su amiga le dijera exactamente eso a su esposo, pero las palabras que salieron de la boca de esta hicieron que su mundo se derrumbara.

"Lo siento, pero estoy cansada de respaldar siempre tus mentiras. Nunca me llamaste".

La negación de Karen fue como una cachetada para Thalassa, quien retrocedió, con la boca abierta por el asombro.

"Pero... ¿qué estás diciendo? ¿Qué mentiras? Te llamé para contártelo. ¡Incluso me marcaste más tarde para preguntarme si ya iba en camino para cumplir con la solicitud de mi suegra!".

"¡Ya basta! ¿No te cansas de mentir? Estoy harta de tener que cubrirte siempre... Ya no puedo más. Kris es un buen hombre, ¡y no merece tus engaños!", respondió su interlocutora, con una mirada fría reemplazando su habitual expresión llena de afecto.

'¿Estoy soñando? Sí, tengo que estarlo. De lo contrario, ¿por qué mi mejor amiga, la persona en quien más confío y a quien le cuento todo, me traicionaría así?', se preguntó la acusada, sintiendo que la cabeza le daba vueltas.

Con el corazón desbocado y una expresión suplicante, se dirigió hacia su esposo. "Cariño, por favor, yo... No sé por qué Karen está mintiendo, pero tienes que creerme. ¡No he hecho nada! ¡Nunca te he mentido!".

"¡Ladrona sinvergüenza! ¿Así que todos los demás son mentirosos menos tú?", espetó Susan, cruzándose de brazos.

Thalassa no prestó atención a sus palabras porque no le importaban. En ese momento, lo único que le interesaba era el veredicto de Kris.

"¿Por qué no dices nada? ¡Por favor, dime que me crees!", pidió.

"Lo único que tengo que decirte es que firmes los papeles de divorcio y desaparezcas de mi vida. No quiero tener nada que ver contigo".

"¡No!", chilló ella, aventando el acuerdo de divorcio al piso. "¡Me niego a firmarlo! ¡No puedes creer que podría mentirte y robarte de esa manera!".

Acto seguido, lo agarró de la mano y, con una expresión suplicante, lo miró a los ojos y añadió: "Me prometiste que nada se interpondría entre nosotros... ¿Qué pasó con esa promesa?".

"Eso fue antes de saber que me había casado con una ladrona mentirosa y desvergonzada", siseó él, apartando la mano.

"Ya tuve suficiente de esta mujer", intervino Linda. "Si se niega a firmar los papeles de divorcio, podemos hacer que se separen de otra manera. Llévensela".

Inmediatamente, el guardia de seguridad agarró a Thalassa del brazo, pero justo cuando estaba a punto de arrastrarla, ella gritó: "¡Estoy embarazada!".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cicatrices de un Sicario Leal
8.7
Lo di todo por Isabella, acumulando heridas en mi piel como prueba de una lealtad inquebrantable. Sin embargo, mi devoción fue despreciada cuando ella me sustituyó por Rafa, un manipulador que orquestó mi caída. Tras sufrir la muerte de mi perro Sombra y ser arrojado al océano para morir, logré sobrevivir. Aunque intento forjar un futuro lejos del crimen, las mentiras de mi enemiga y los fantasmas de la mafia se niegan a dejarme escapar en paz.
Portada de la novela Deseos Oscuros.
7.9
La vida perfecta de Kimberly se quiebra al ser perseguida por una peligrosa mafia. Erik Jones, el líder criminal más influyente, ha desarrollado una obsesión enfermiza por ella y planea mantenerla bajo su control de forma definitiva. En medio de este escenario de riesgo y dominio absoluto, ella se ve forzada a elegir entre recuperar su libertad anterior o ceder ante la oscura atracción que le ofrece este nuevo y violento entorno del que ahora es parte.
Portada de la novela El último deseo marciano del gemelo
8.0
Después de un lustro de desprecios como esposa del magnate Ricardo, mi farsa ha concluido. Aguanté su frialdad y sus infidelidades solo por Julián, su difunto gemelo, cuya voluntad final era que llevara sus cenizas a Marte. Al pedir el divorcio, Ricardo enloquece: me retiene contra mi voluntad, me secuestra en su jet y exige que tengamos hijos para atarme a él. Sin embargo, mi meta no es perdonarlo, sino huir definitivamente de su obsesión.
Portada de la novela No Soy Tu Ama de Casa: La Verdadera Dueña del Imperio
8.1
Durante el Festival de la Vendimia, Luciana Castillo presencia la cruel traición de su marido, Máximo. Él no solo presenta a su antigua pareja y a otro hijo como su verdadera familia, sino que agrede físicamente a la pequeña Ellie. Tras ser humillada y despreciada como una simple ama de casa, Luciana decide dejar de ocultarse. Revela que es la poderosa presidenta del Grupo Gust y usará su imperio para hundir a quienes destruyeron su vida.
Portada de la novela Obsesionado con la niñera.
8.8
El mundo de Hilary se derrumba cuando su marido la abandona por ser estéril. Con treinta y cinco años, busca refugio en su labor como niñera, intentando mitigar su profundo vacío emocional. No obstante, su vida da un giro radical al cruzarse con dos influyentes hermanos de la mafia rusa. Ambos empresarios desarrollan una obsesión implacable hacia ella, desatando una red de posesividad y peligro. ¿Logrará Hilary amar a quienes están dispuestos a asesinar por ella?
Portada de la novela Pasión prohibida: Entre hermanos.
8.8
La conexión entre Ethan y Dylan surge de inmediato al conocerse. Ella es una bailarina que escapó de su hogar, mientras él oculta su vida de corredor bajo una fachada de heredero millonario. Tras un encuentro íntimo, inician un romance intenso que se quiebra con la muerte del padre de Ethan. El testamento revela que son hermanos y los obliga a luchar por la fortuna familiar. Su amor prohibido se enfrenta ahora a la ambición y la sangre.