Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Residencia del Placer +18

La Residencia del Placer +18

Penny comienza una nueva etapa profesional lejos de casa al mudarse a la residencia oficial de su empresa. Allí convive con ocho colegas, pero el ambiente laboral pronto se mezcla con el deseo personal. Al instalarse, descubre que su vecina de cuarto es una vieja amiga del instituto. Durante el periodo de pasantías, ambas explorarán una conexión cargada de erotismo y pasión, involucrando en sus intensos encuentros al resto de los compañeros de vivienda.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Ese día en el transcurso de la mañana organizamos y compramos las bebidas para esa noche, se compraron unas cervezas así como varios aperitivos, nos reunimos todos en el living al final de la tarde ya que era una tarde calurosa todos estábamos con vestimenta cómoda, ese fin de semana nos quedamos todos en el staff por una razón u otra no pudimos viajar a nuestras casas.

Kiara, Sofía y yo teníamos puestos Jeans pegaditos al cuerpo dejando poco a la imaginación, también llevábamos puestas blusitas de tiros bastante frescas, no es por exageras pero todas tenemos cuerpos muy bonitos y los chicos no se quedan atrás, yo ya llevaba detallando a David desde hace varios días.

Los chicos también estaban bastante ligeros de ropa David llevaba puesto un pantalón deportivo de tela bastante fresca con una franela de algodón, Andrés tenia puesto un short color negro y una franelilla blanca, Ronald iba con unos blue jeans y una camisa color vino.

Bárbara iba con unas licras color negro que marcaba su gran trasero y una blusa de tiros bastante escotada que dejaba a la vista parte de sus grandes pechos.

Por su parte Félix llevaba puesto un jean negro y una franela de algodón bastante fresca.

Lourdes llevaba una blusa también de tiros y una minifalda blanca que dejaba poco a la imaginación, ella era la que tenía mejor cuerpo de todas y con esta ropa podía lucir sus hermosas piernas y gran trasero.

–D: bueno ya estamos todos acá, no nos reunimos para vernos las caras–

Dijo David y repartiéndonos unas cervezas, fuimos tomando cada uno las botellas de cervezas y bebiendo. Hablando de todo un poco contando anécdotas.

Al rato de estar tomando y hablando David se levantó a buscar otra ronda de cervezas y al repartirlas coloco música bailable, esto cambio un poco el ambiente y enseguida Andrés se levantó y saco a bailar a Kiara, Ronald hizo lo mismo con Bárbara y David lo hizo conmigo, Félix sacó a Lourdes, quedando Sofía en el mueble observando y bebiendo su cerveza, animándonos y bromeando que nadie quería bailar con ella.

Asi pasamos un buen rato de estar todos bailando, incluso David se acercó a Sofía la tomo del brazo y los tres estábamos bailando juntos. Note algo duro que me rozaba la pierna cada vez que David se me acercaba al notar el bulto en la entrepierna ganando tamaño al estar pegando a mí y a Sofía. Claro eso me estaba gustado mucho, yo aprovechaba cada movimiento que podía para poder pegarme a él.

Entre baile y cervezas fueron cambiando parejas de esta manera a todos les tocó a bailar con cada integrante, yo trate de no soltar a David ya después de varias cervezas Bárbara, Lourdes, Kiara, David y Andrés se notaban bastante tomados. Haciendo los bailes con un toque más osados pegando más sus cuerpos. Ronald, Félix, Sofía y yo si tenemos un poco más resistencia con la bebida, al pasar ya algún tiempo bailando Sofia dejo a su pareja de baile que en ese momento era Andrés, se dirigió a la cocina y al regresar al living notamos que traía una bandeja con aperitivos para picar.

–S: chicos hagan una pausa ya las cervezas están haciendo efecto coman algo–

Todos reímos y nos acercamos a la mesa nos sentamos alrededor de la misma y asi comiendo un poco sin dejar de ingerir las bebidas, estuvimos un rato hablando y comenzó a sonar regueton.

Todos los chicos nos levantamos a bailar y ya con este género musical y las bebidas haciendo efecto en nuestros sistemas, en los bailes habían más roce entre todos también animamos a Bárbara, Félix y Ronald que se unieran a nosotros los cuales se levantaron riendo, pero accedieron a acompañarnos.

Asi estuvimos bailando y bromeando, tomando durante un largo rato hasta entrada la madrugada, poco a poco se fueron acostando todos. Al encontrarme en la habitación Kiara toco mi puerta al abrirle, ella entro quitándose la ropa, yo quede embobada viéndola y al quedar desnuda no le di tiempo, me abalance sobre ella besándola en los labios, ella me rodeo con sus brazos y caímos sobre la cama nuestras manos recorrían toda la extensión de nuestros cuerpos acariciando cada rincón.

Kiara me fue quitando la ropa mientras me besaba, fue bajando lamiendo y dando pequeños besos en mi cuello, eso se sentía genial mi nivel de excitación iba en aumento, mi amiguita era toda una experta, subía mordía y lamia mis orejas cosa que producía un cosquilleo delicioso en mi entrepierna, luego continuo bajando y se entretuvo en mis pecho, mordiendo sutilmente, lamiendo y besando, esta chica me estaba volviendo loca de placer mientras con una de sus manos acariciaba mi sexo que ya en este punto estaba muy mojado.

La chica continúo con sus caricias y besos bajando hasta llegar a mi sexo donde sentí cuando introdujo su lengua y comenzó un movimiento delicioso sin olvidarse de mi clítoris.

–K: estas divina, estaba deseando probar tus juguitos nuevamente.–

–P: sigue asi nena lo haces riquísimo no pares, –

La chica continuó practicándome un sexo oral increíble yo estaba extasiada con forma como movía su lengua e incluso introducía unos deditos dentro de mí y con la otra mano acariciaba y pellizcaba mis pechos. Asi estuvo un rato produciéndome varios orgasmos, ya pasado un rato sentimos un ruido en la puerta de la habitación.

Ambas quedamos inmóviles, yo con las piernas abiertas y Kiara metida entre ellas con los ojos abiertos como platos, cuando entro una figura masculina era David, yo le hable en tono serio pero ahogando el grito “’¡¿QUE ESTAS HACIENDO AQUÍ DAVID?!” Note algo de tamaño considerable que se marcaba a través de un short que usaba de pijama que era de tela bastante suave y por lo que se veía no llevaba ropa interior y no llevaba camiseta dejando a la vista sus músculos definidos.

–D: bueno Penny están haciendo bastante ruido me dio curiosidad y estaba escuchando que pasaba cuando tropecé y bueno vi que la puerta no estaba cerrada completamente, entonces abrí la puerta pero tranquilas todos están dormidos yo solo me pare a buscar agua y las escuche–.

–P: ¡¿y que estás haciendo ahí parado que no sales de nuestro cuarto?! –

–D: bueno por lo visto necesitan ayuda y yo tengo la herramienta perfecta para cumplir con eso, ya que ustedes me han gustado desde que las conoci y verlas de esta manera me tiene muy excitado como lo habrán notado–.

–K: bueno Penny pero déjalo que se una a nosotras vamos a ver si sabe usar bien esa herramienta que está ofreciendo y si puede con las dos–.

Yo me quede un momento en silencio pensando en tal propuesta, aunque no lo pensé mucho debido a la elevada excitación y al alcohol que llevaba en mi organismo, le respondí a Kiara.

–P: ¡está bien nena que se una a nosotros además también tengo ganas de comerme una buena pija y por lo que se ve este pibe tiene una de buen tamaño! –

En ese momento David se acercó a la cama no sin antes cerrar bien la puerta de la habitación, al llegar a mi lado sin dudarlo tire de su short y comprobé que aparte de no llevar ropa interior salto un gran pene de un buen tamaño, se veía divino y se asomaba en la punta unas gotitas de líquido pre seminal.

Me incline un poco estire la mano para tomar esa pija con mi mano, estaba muy dura. Giré la mirada hacia Kiara y estaba hipnotizada viendo esa gran polla mordiéndose el labio, al notar que la estaba mirando me sonrió y yo le hice seña para que tomara la iniciativa, lo cual no dudo un segundo. Yo aun sostenía la pija de y mi amiguita se acercó saco la lengua dándole una pequeña lamida en la punta, para luego engullirlo casi hasta la mitad y comenzar un mete y saca que se veía estupendo.

En ese momento en medio del silencio escuchamos ruidos quizás alguien salió en busca de agua a causa del alcohol que tomamos.

También te puede gustar

Portada de la novela Bésame
9.6
Aless y Tania buscan proteger su amor frente a la tentación física, optando por una relación abierta que les permita explorar sus deseos sin romper su compromiso. Sin embargo, la estabilidad del vínculo se tambalea cuando Aless le revela este acuerdo a Darío, su amigo más cercano. Aquella confesión inesperada provoca una reacción sísmica que altera sus realidades, desafiando su lealtad y transformando el destino de Darío para siempre.
Portada de la novela Cuando éramos jóvenes
8.8
Tras sufrir un cruel acoso en Pekín por su intersexualidad, Fei se traslada a Los Ángeles buscando sanar junto a su madre. En este nuevo entorno, su camino se cruza con el de Victoria Campbell, una heredera millonaria que desarrolla una fijación inmediata por ella. A pesar de los traumas de Fei y las barreras sociales, Victoria está dispuesta a todo para asegurar un futuro a su lado, desafiando prejuicios en una intensa historia de superación y entrega.
Portada de la novela El color del Dolor
9.4
Unidos por el rencor, un grupo busca justicia tras años de cautiverio. Solán, marcado por las torturas de su niñez, lidera ahora a los gitanos en una ofensiva letal contra el Rey y su oscuro pasado. No obstante, su sed de sangre se ve cuestionada cuando aparece Gabrielle, un joven soldado que despierta sentimientos inesperados. Este encuentro obligará a Solán a decidir entre consumirse en el odio o proteger la humanidad que aún le queda frente a la guerra.
Portada de la novela El Regalo del Destino Cruel
9.3
Elvira salvó a Diego, su mejor amigo, donándole un riñón, pero recibió a cambio la peor traición: su prometido, Ramiro, la dejó por él. Tras la muerte de su padre, Elvira encuentra consuelo casándose con Sofía. Sin embargo, seis años después, la realidad se torna oscura al descubrir que su esposa orquestó el asesinato de su progenitor. Elvira no es amada, sino una prisionera mantenida como reserva de órganos para Diego en un plan perverso y letal.
Portada de la novela El sustituto
8.1
Dylan, un joven huérfano bajo la tutela de su tía, termina encadenado a una antigua promesa y a una sombría maldición. Su vida cambia al ser obligado a casarse con el implacable presidente de una firma tecnológica, un hombre autoritario que lo culpa de su propio tormento sobrenatural. Este romance LGBT profundiza en un matrimonio forzado donde el rencor, el poder y un misterio místico definen el destino de ambos en un entorno hostil.
Portada de la novela La Última Guerra
8.5
Aleck ha vivido siempre en las sombras, prisionero de sus propias inseguridades y el temor al rechazo social. Su destino da un giro radical al estallar la cuarta guerra mundial, una contienda devastadora que pone en peligro las dos únicas ciudades que quedan en el planeta. Ante la inminente aniquilación, deberá encontrar una fuerza interior desconocida para detener el conflicto. En este viaje, el amor de un hombre será clave para recuperar la fe.