Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La rechazada

La rechazada

Laura Pérez, una mujer humilde de carácter reservado, decide dejar atrás su pasado tras ser traicionada por su pareja. En busca de una oportunidad, se muda a la capital junto a su madre, quien padece parálisis, para emplearse como secretaria. En su nuevo entorno conoce al exitoso Antonio Blasco, su jefe, por quien empieza a sentir una fuerte atracción. Aunque él la rechaza por su origen social, pronto deberá cuestionar sus prejuicios y luchar por este amor.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

━━━━━━◈━━━━━━

Ella empieza a trabajar en un restaurante para costear sus estudios universitarios, vive en un pequeño pueblo turístico donde el turismo empieza su auge.

Solo piensa en poder terminar su carrera universitaria, porque sus padres son muy pobres y por eso quiere superarse.

Es sábado en la mañana, el restaurante está totalmente lleno de personas, llega y enseguida se dispone a trabajar.

—!Ayy, hoy hay muchas personas! —Exclama Melisa con preocupación, por ser la primera vez que trabaja y no tiene mucha experiencia.

—Tranquila, los sábados hay más personas. —Le dice Luis el mesero, para tranquilizarla.

Se pone el delantal, se dirige al mostrador y exclama con más ánimos. —¡Pues, a trabajar!

Luis Blasco está en una de las mesas esperando a que llegara Melisa, cuando se percata de ella y la mira para su mala suerte atiende otros clientes.

—¡Que mal, no puede ser, nunca le va tocar atenderme! ¡Joder! —Se siente un poco desilusionado, pero ansioso por conocerla de cerca.

Se le acerca el mesero, y lo interrumpe mientras conversa consigo mismo. —¡Buenos días, señor Luis! —Y prosigue a preguntar. —¿Sus padres no vienen hoy?

—No, decidieron ir a otro lado. —Contesta bajando de las nubes y volviendo a la tierra.

El mesero exclama, pero con preocupación por sus clientes. —¡Ah!, "caray" (caramba), ¿No le gustaron los platos de aquí?

—No, no es eso le encanta aquí, pero quisieron probar otros platos vale, ¿Me entiende?

—Entiendo señor, ¿qué va a ordenar?

—Si no hay problema, quisiera que ella me atienda. —Dice señalando hacia donde está Melisa, pero hay otras meseras muy cerca de ella.

Confundido, entonces el mesero Luis le pregunta. —¿Cuál de ellas, señor?

—La mesera, que te pregunte el otro día vale.

El mesero Luis se extraña, porque cree que no le está dando un buen servicio. —¿No hay algún problema conmigo?, verdad señor.

—No para nada, eres muy amable; solo que estoy inter… —Luis Blasco se detiene al hablar, pues no quiere ser muy evidente en lo que siente por ella.

—Muy bien, siendo así, entonces le diré a ella que tome su orden, cuando culmine con los clientes que atiende ahora.

—Gracias, por comprenderme vale.

—De nada señor, estoy a su orden. —Dice y se marcha con la bandeja en manos.

Enseguida, ella va al mostrador a llevar una orden.

Cuando regresa el mesero Luis, la espera y le habla con cierta picardía.

La mira y le guiña el ojo. —Oye Melisa, hay un señor que quiere que sea tú quien lo atienda, está en la mesa de aquella esquina.

Le señala una de las mesas donde está él, mientras Luis Blasco la mira muy atento.

Entonces ella se extraña. —¿Y porqué específicamente, tengo que ser yo ?

—No sé Melisa, parece que está muy interesado en ti, ayer me pregunto quién eras tú, cuando te vio.

A ella le pica la curiosidad y accede a complacerlo. —Está bien, iré en seguida y tomaré su orden a ver que quiere... ¿Atiendes aquí, mientras voy?

—Sí, no te preocupes Melisa.

Entonces, se dirige hacía su mesa; él la mira acercarse, y siente mucha emoción.

—Buenos días, señor.

Y no pierde el tiempo para presentarse —¡Buen día, me llamo Luis!

Ella sonríe un poco, e ilumina los ojos de Luis quien no para de mirarla —¡Oh!, ¡Se llama igual que mi compañero de trabajo!, ¿y que ordenará usted?

Él le pide la orden, emocionado de que al fin puede mirar y apreciar tan cerca a la hermosa mesera.

Poco tiempo después, cuando ella regresa, sin reparo alguno le hace una proposición. —¿Señorita, usted aceptaría salir conmigo?

Ella se asusta, y enseguida lo reprende. —¡Por supuesto que no! ¡Qué rápido es usted!, además no se puede.

Él trata de suavizar la situación en la que se metió, por ser apresurado. —Perdóneme, es solo como amigos para conocernos mejor, ¿me entiende?

—Está bien, no hay problema solo que me tomó de sorpresa.

Sigue con mas preguntas, porque es muy grande su interés hacia ella. —¿No está comprometida, verdad?

Solo responde con un…—No

Él le insiste, sintiéndose muy atraído por ella. —¿Aceptará salir conmigo? Vale

—No puedo, estoy trabajando, y voy a la universidad.

—No le quitaré mucho tiempo, solo será un momento señorita, ¿bien?

—No, lo siento no puedo señor.

—¿Porqué no puede? Después de terminar de trabajar, vuelvo aquí vale.

Tiene el menú en mano y preocupada mira hacia el mostrador, para que algún supervisor no la mire conversar tanto con él, entonces ella cede un poco. —Pero, no puedo hablar mucho con usted, me voy enseguida termino de trabajar.

—¡Está bien, vendré aún así hablemos un minuto o dos! —Le dice muy emocionado con sus ojos brillantes al apreciarla, y temblando de nervios por la gran impresión trata de ocultarlo

Melisa decide ponerle punto final a la conversación, ya que podría traerle problemas en su trabajo. —Bien, me iré atender más clientes señor, sino quiere algo más.

—Bien, sigue trabajando no te importuno mas, vale.

Transcurren las horas y ya es mediodía.

Ella se dispone a marcharse, entonces él está ahí esperándola en la misma mesa, entonces cruza justo a su frente.

A verlo exclama. —¡Oh!, ¡está usted aquí!

Se levanta enseguida, estando muy hipnotizado. —Si le dije que volvería; quisiera que fuéramos amigos.

Ella prosigue a caminar, y él la sigue.

—¿Y por qué? Míreme soy una mesera y usted, se ve que es un gran señor.

Siguen conversando, y caminando hacía la calle.

—Eso no importa, a mí no me importa vale. —Le dice Luis muy compresivo.

Ya están en la acera, y ella hace señal de parada al bus. —Lo siento, ya llegó la guagua (pequeño bus), tengo que irme.

—¿Trabajas mañana, señorita?

—No, regreso el lunes. —Dice ella, mientras va a entrar al pequeño bus.

La mira marcharse y se siente ilusionado de conocerla mejor, ya que ella le ha puesto muchos "peros".

Se dirige camino a su habitación, con esperanzas de entablar más que una simple amistad con esa mujer.

Ella le ha hecho sentir tantas emociones fuertes, aunque solo la conoce hace poco tiempo.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cásate conmigo, mi chica engañosa
9.6
Danielle vuelve para reclamar su lugar como heredera, pero el desprecio de sus padres y hermanos la obliga a refugiarse en sus identidades secretas. Su vida oculta queda expuesta ante Shawn, quien, lejos de juzgarla, le ofrece matrimonio y respeto. No obstante, ella da un giro inesperado al revelar su inmensa fortuna: ahora es Danielle quien le propone una alianza para transformarlo en el hombre más poderoso del mundo a cambio de su lealtad.
Portada de la novela CEO e la mulher sexy
8.8
Tras años de luto, un joven director ejecutivo decide aprovechar cada segundo de su soltería. Convencido de la brevedad de la vida, sale de fiesta con su primo Beto para entregarse a la seducción. En un club nocturno, el empresario despliega sus encantos con una mujer fascinante en la pista de baile. No obstante, el caos surge cuando una conquista anterior lo encara con rabia, provocando un tenso enfrentamiento que pone en evidencia su desenfrenado estilo de vida.
Portada de la novela El arrogante millonario
9.6
La vida de Sofía cambia drásticamente cuando su jefe le presenta una propuesta totalmente inesperada en la oficina. Este vínculo repentino con su superior la sitúa en una encrucijada emocional, obligándola a descubrir si es capaz de soportar las implicaciones de relacionarse con un hombre tan prepotente. Es un relato de pasión y desafíos donde ella debe medir su propia fortaleza ante el arrollador poder y la seducción de un millonario arrogante.
Portada de la novela El Precio de un Sueño Roto
7.8
Isabella renunció a su prestigiosa beca y pasó un lustro trabajando en viñedos para saldar la deuda de Mateo. El golpe de realidad es devastador: él es un millonario que, junto a Sofía, fingió todo para mofarse de ella. Tras ser humillada y enfrentar una deuda ficticia de un millón de euros, Isabella no se quiebra. Con el apoyo del profesor Vargas, retoma su carrera en Italia, escapando de la crueldad de Mateo para reconstruir su futuro lejos de aquel engaño.
Portada de la novela El Reencuentro Con Mi Exmujer
8.6
El matrimonio por contrato de Jennifer fracasó ante la falta de amor, llevándola a huir tras el divorcio con un embarazo secreto. Un lustro después, su exesposo la presiona para que regrese, utilizando la empresa familiar de ella como herramienta de extorsión. Mientras el entorno de Jennifer siente lástima por su supuesta desgracia ante la inminente boda del magnate con otra, desconocen que ella y su hijo ocultan el mayor secreto: ella es la verdadera novia.
Portada de la novela Irresistible
9.1
Lo que nació como una unión forzada por contrato se ha convertido en una red de seducción y peligro. Ella buscó blindar sus sentimientos ante el astuto magnate, pero el hallazgo de un secreto sombrío altera su destino. Aunque intenta divorciarse para escapar, él rechaza liberarla y reclama su dominio total sobre ella. Atrapada entre la angustia y la pasión, ahora debe descifrar si su amor resistirá el peso de una verdad que amenaza con destruirlo todo.