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Portada de la novela La Perla del Ceo Derek y Perla.

La Perla del Ceo Derek y Perla.

Derek Hamdersón es un joven magnate de carácter ambivalente: alegre ante el mundo, pero implacable en los negocios. Convencido de que el amor es una debilidad, se enfoca solo en el éxito hasta que conoce a Perla Ferrari. Ella es una mujer brillante y de origen humilde que, tras sufrir una decepción, evita perder el tiempo con hombres sin escrúpulos. Este encuentro entre dos almas decididas desafiará sus principios y cambiará sus destinos para siempre.
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Capítulo 3

Dos semanas después Derek envía a buscar a su secretaria Ana. — ¡Buenos días! Aquí estoy ¿Necesita algo para hoy?

— Sí Ana. Quiero la oficina de administración lista para Perla. Envía a limpiarla y que ella la ocupe de inmediato. - Ordena Derek sin apartar sus ojos de la computadora.

— Pero esa oficina es muy grande y ella tiene la suya.

Derek le lanza una mirada como si quisiera matarla. — ¿Acaso me estas cuestionando? Te he dado una orden, no quiero sugerencias.

Ana sale y envía a preparar la oficina, y luego va en busca de Perla. — ¡Hola! ¿Puedo pasar?

— Hola Ana, adelante ¿Necesitas algo?

— Hoy te cambiaras de oficina. -Responde Ana con disgusto notable.

— ¿¡Cambiar, pero por que!?

— Porque así lo ordena el jefe. ¿Lo quieres cuestionar?

— No se que te sucede conmigo, tu forma de comunicación hacia mi es agresiva. Yo no te he hecho nada.

— ¿¡Ah no!? Desde que llegaste, Kevin no me mira más, y gracias a tu relación con él a escondidas tienes puestos importantes ¿Acaso eso no es nada?

— Estas equivocada, yo mis puestos lo he logrado con sacrificio, y Kevin para mi no es más que un gran patán.

— Él no me ve más, después que llegaste, que casualidad ¿No?

— Investiga lo que le sucede, yo nada tengo que ver. Una relación para mi es como los extraterrestres, ¡No existe! Mi corazón no es un juguete.

— ¡Ah si! ¿Y por que tanta belleza?

— Como vistes, es tu presentación y refleja tu interior, yo solo le doy luz a mi vida. ¿Ahora me muestra mi nueva oficina? - Perla siempre era muy determinante, odiaba los conflictos.

— La están preparando para que la puedas ocupar.

— ¿No puedo agregar detalles personales en cuanto a la decoración? Al final será mi oficina.

— Deberías preguntarle al jefe.

— Él te ordenó a ti hacerlo. Ana no soy tu enemiga, no se por que piensas que podría tener algo que ver con ese niñito.

— Pues él y yo tuvimos algo corto.

— ¿Si?

— Aunque conozco su fama de mujeriego, tiene algo que me atrapa.

— Si lo conoces como mujeriego deberías estar preparada para pasar un mal rato.

— Solo es cuestión de paciencia lo sé, aunque estuvo con varias mujeres de la empresa conmigo es diferente.

— Si tu misma no te valoras ¿Quien lo puede hacer Ana?

— Ven, te mostraré tu nueva y enorme oficina. - Ana interrumpe a Perla, ella está cegada por Kevin y siempre ignora los consejos.

Ambas se dirigían a conocer la oficina y se encontraron a Derek caminando por los pasillos.

— "Jefe", Perla quiere decorar la oficina a su gusto. Me dirigía a informarle.

— ¿Así que quieres personalizar tu espacio?

— Más que personalizar necesito ordenarlo para tener localización de cada archivo físico.

— ¡Bien, puedes hacerlo!. Ana, debes ayudar en todo. Yo me retiro por hoy, tengo un pendiente importante.

— Recuerde que mañana son las pruebas técnicas del nuevo software. -Dice Ana.

— Todo esta bajo control. - Responde Perla.

— ¿A, sí? Me podrías explicar. - La cuestiona Derek.

— Tengo una empresa automotriz interesada en un contrato, quieren implementar el nuevo modelo de mando por voz y seguridad de segunda generación. Y por orden de usted estuve trabajando en ese software.

— ¿Por que no tenia información sobre eso?

— Le Detallé todo por escrito y lo envié a su oficina.

— ¿Está noche cenamos junto y me explica completa y detallada la propuesta? Es interesante un contrato en este momento y mañana tenemos que presentar ese software.

— Como ordene le detallaré todo.

— Deja la dirección de tu apartamento en manos de Ana. Mi chófer pasará por ti a las 8:00. Odios los atrasos. - Recalcó una vez más Derek, mientra se alejaba hacia el ascensor.

— ¿Acaso no leyó la nota que dejé para él? Tenía varios puntos importantes.

— Iré por esa nota para que esta noche pueda explicarle los puntos.

Perla acomodó sus cosas y todo estaba quedando como ella quería, estaba muy feliz y emocionada, amaba los retos y desde el primer día en la empresa cada día traía uno nuevo. - En ese momento entra Ana sin tocar.

— Derek no leyó la nota por que estaba en mi escritorio, se quedó por error.

— ¿Como puede ser posible? Son puntos a discutir Ana, es de utilidad que él tenga conocimiento.

— Debe marcharse y prepararse para la cena de esta noche, él jefe odia las tardanzas, él es bien puntual.

— Bien le explique a los asistentes de limpieza como quería que se viera ¿Me podrías ayudar? Así mañana solo me instalo.

— Yo me ocupo. Solo no le diga al jefe sobre mi descuido.

Perla la mira y pone los ojos blancos.

— Iré a recoger mis cosas para marcharme y poder estar a tiempo para la cena de esta noche ¡Hasta mañana!

Perla sale y llama a su mejor amiga, solo son las 3:00 pm, pero ella siempre se tenia que ver radiante.

¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!

— ¡Hello!

— Pamela te necesito en mi casa en 30 minutos.

— ¿Pasa algo? Suenas alterada amiga.

— Es por la emoción, te necesito amiga.

Pamela salió corriendo y en menos de una hora estaba allí con Perla.

— Amiga me matarás de un susto un día de esto ¿Acaso no te importa que muera tu mejor amiga?

— Tengo una cena con Derek Anderson esta noche, ese lugar debe ser muy elegante.

— ¡¿Que!? Ya estás seduciendo al jefe. -Pamela le dice con sonrisa picarona.

— No tonta, es una cena de trabajo.

— Pues con la emoción que muestra no lo parece y con lo comestible que está ese hombre uyyy es que me lo como en el mismo restaurante.

— Sí. Pero yo no pierdo mi norte con ningún hombre y menos uno inalcanzable.

— Lo mismo decías de tu empleo ¿y donde estas?

— ¡Ay amiga! No es lo mismo. Ayúdame a verme como una administradora elegante y profesional.

— Amiga llevas años soltera ¿Aún sigues en ese plan? Eres una mujer hermosa con un cuerpo envidiable y un cerebro brillante. Debes buscar quien te ponga los ojitos a brillar.

— ¿Si? A brillar con lágrimas de dolor y rabia. ¡No quiero! así soy feliz.

Pamela le hace ondas en el cabello a Perla y ella se pone un vestido azul imperial con poco escote, un perfume suave y tacones negros.

— En verdad parezco una alta ejecutiva ¡Me gusta! Todo esta listo.

— Te vez hermosa. Tu jefe va querer hablar de todo menos de trabajo.

— Más le cuesta que solo hable de trabajo, por que es lo que a mi me interesa.

En ese momento suenan las bocinas de un carro en la entrada. Ambas miran su reloj al mismo tiempo. — Si que le gusta la puntualidad.

— Por suerte ya estoy lista. Amiga te llamo para contarte como me fue bye.

— Necesito los detalles amiga, cenar con ese bombón de hombre es emoción pura.

— Un hombre con miles de mujeres a sus píes va a mirar a su contadora. No vivo de sueños amiga, conozco muy bien mi realidad.

— Eres hermosa y brillante, si él no te mira pues se pierde de una verdadera joya.

Perla sube al carro y el chófer se la lleva a un lujoso restaurante. Derek se despedía de unos clientes con quien estaba reunido y en ese momento se queda mirando aquélla hermosa mujer que viene caminando hacia él, con sensualidad pero educación. Con cada paso se veía la clase que la caracteriza.

— ¡Buenas noches! jefe.

— Buenas noches Hermosa dama, puede tomar asiento. ¿Ves la persona que se acaba de marchar?

— Sí.

— Pues acaban de rechazar un contrato conmigo, la competencia le ha hecho una mejor propuesta así que muéstrame lo que estas trabajando. Sácame de este momento amargo.

Ella le pone un papel sobre la mesa con tres propuesta diferente. Él lo lee detenidamente ya que lo encuentro interesante.

— Esto suena muy bien ¿Pero como se emplearía?

— World Technology al igual que la competencia, solo tienen cedes en este país. Si no estoy mal usted tiene una empresa en España.

— ¡Así es! ¿Pero como seria?

— Estuve trabajando con el software actual y lo he traducido a los tres idiomas que hablo. Esta tecnología aún no llega a España.

Ella se detuvo y lo observa.

— Sigue hablando, no te detengas.

— He escuchado que la empresa en España es conocida, podemos tomar eso a favor y emplear este sistema para darlo a conocer en él extranjero.

— Esa idea es fabulosa ¿Conoces el idioma de España?

— Te puedo mostrar tres diferente manera que el software detecte hasta el acento.

— ¿Esto quiere decir que también eres ingeniera?

— El punto número uno esta resuelto ya que puede hacer la publicidad y lanzamiento desde su propia empresa.

El punto número dos lo tengo resuelto ya que pude actualizar los datos y con  estos instalar el software actualizado.

Y el punto número tres es arriesgarse a salir de su país y brillar.

— Eres brillante mujer, eso suena interesante y lo mejor es que tienes los puntos resueltos. Mañana debes hablar de esto en la reunión.

— Quería que usted lo conociera y lo aprobara para que así tenga conocimiento del tema.

— Es algo que esta resultó, sería un tonto si no empleo esta asombrosa idea. Pero ni pienses que me dejaras solo, tú viajará conmigo.

Ambos cenaron entre papeles y proyectos. Luego Derek la llevo a su casa y fue a su apartamento.

— Acabo de invertir mucho dinero, y justo ahora se presenta esta oportunidad que tiene todo lo positivo resuelto.

Así se durmió Derek, tratando de responder a sus propias preguntas.

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