Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Musa Rota del Bailaor

La Musa Rota del Bailaor

Bajo el sol de Sevilla, mi vida con Javier Reyes se desmoronó al descubrir su traición con Sofía Moreno. En un accidente fatal, él decidió salvarla a ella y a su niño, causando que yo perdiera a mi propio hijo. Tras años oculta, el pasado me alcanza: Javier me ha secuestrado, sumergiéndome en una espiral de obsesión enfermiza. Atrapada en su red, ahora me exige criar al hijo de su amante. ¿Podré huir de esta retorcida pesadilla y su manipulación?
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Empecé a sentir un frío constante. Un frío que venía de dentro.

Javier lo notó.

"Estás pálida, mi vida. ¿No estás comiendo bien?".

Su preocupación parecía genuina. Me traía caldos calientes, me arropaba con mantas.

Una noche, me tomó la mano. "Haría cualquier cosa por ti. Lo sabes, ¿verdad?".

Lo miré. Recordé el día que nos conocimos.

Fue en la universidad. Yo estudiaba Historia del Arte; él, un bailaor con beca, estudiaba para tener un título. Se torció un tobillo ensayando justo antes de una actuación crucial. Estaba en el suelo, solo, con una rabia impotente.

Yo pasaba por allí. Me senté a su lado, saqué un pañuelo y le limpié el sudor de la frente.

"El arte duele a veces", le dije.

Él me miró con una intensidad que me asustó y me atrajo a partes iguales.

Otro recuerdo. Un incendio en los laboratorios de química de la facultad. El pánico, el humo. Yo me quedé atrapada en la biblioteca, al otro lado del campus.

Javier corrió a través del caos. No para ayudar a apagar el fuego. Corrió para buscarme. Rompió una ventana para entrar y me sacó en brazos, tosiendo por el humo.

"No podía vivir en un mundo donde tú no estuvieras", me dijo, con la cara manchada de hollín.

Todos hablaron de su devoción. El artista que arriesgaba todo por su musa.

Después de casarnos, su protección se volvió asfixiante.

Una vez, planeé un viaje de investigación a Italia, sola. Dos semanas.

Cuando se lo dije, su rostro se descompuso. Esa noche, lo encontré en su estudio, golpeando la pared con el puño cerrado hasta hacerse sangre.

"No me dejes", suplicó. "No sé quién soy sin ti".

Cancelé el viaje. Me sentí culpable por haberle causado tanto dolor.

Ahora, sentado a mi lado en el sofá, me tendió otra caja de terciopelo.

"Sé que el collar no fue suficiente. Esto es para sellar nuestro amor, para siempre".

Era un anillo. Una esmeralda rodeada de diamantes. Impresionante.

"Quiero renovar nuestros votos cada año, Isabela. Para que nunca dudes de mi amor".

Me quedé sin palabras. La culpa me invadió. Quizás estaba exagerando. Quizás lo de Sofía era un error, una debilidad momentánea.

Me puse el anillo. Le di las gracias.

Ese fin de semana, había una gala benéfica. La élite de Andalucía estaría allí.

Me puse mi mejor vestido. Javier me miraba con adoración.

"Eres la mujer más bella del mundo".

En la gala, todo eran sonrisas y felicitaciones. Éramos la pareja perfecta.

Entonces, la vi.

Sofía, del brazo de un productor, riendo a carcajadas.

Y en su dedo, un anillo. Una esmeralda rodeada de diamantes.

Idéntico al mío.

Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies. Me apoyé en una columna para no caer.

Javier se acercó. "¿Qué pasa, mi amor? Estás blanca como el papel".

"Nada. Es el calor".

Más tarde, en la pista de baile, Javier intentó abrazarme. Me aparté.

"No me toques", dije, con una voz que no reconocí.

Su sonrisa se borró. "¿Qué te ocurre, Isabela?".

No contesté. Me di la vuelta y caminé hacia el tocador de señoras.

Cuando volví, Javier estaba hablando con un amigo. Su expresión era de preocupación.

"No sé qué le pasa. Está muy frágil últimamente".

Me acerqué a ellos. Javier me rodeó los hombros con el brazo.

"¿Mejor, mi vida?".

Vi una marca roja en su cuello, justo debajo de la oreja. Un arañazo fino y reciente.

De repente, un trueno retumbó fuera. La lluvia empezó a golpear los ventanales.

Un miedo irracional me recorrió. Desde niña, las tormentas me aterrorizan.

"Javier, vámonos a casa. Por favor".

"Claro, mi amor. Lo que tú quieras".

Justo entonces, su móvil sonó. Lo miró. Era un mensaje de Sofía.

"Tengo miedo de la tormenta. ¿Puedes venir?".

Javier me miró. "Cariño, ha surgido una emergencia en el tablao. Una gotera. Tengo que ir. Vete tú con el chófer, ¿sí? No tardaré".

Se fue antes de que pudiera responder.

Me quedé sola, en medio de la gala, mientras la tormenta arreciaba.

Abrí mi teléfono. Sofía había publicado una nueva foto en su historia.

Era una selfie. Estaba en un coche, con el pelo mojado por la lluvia. Detrás de ella, la mano de un hombre le secaba el pelo con una toalla.

En la muñeca de ese hombre, la pulsera de plata de Córdoba.

El pie de foto decía: "Mi héroe, siempre cuidando de mí".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela CAMINOS CRUZADOS
7.8
Arielle L'Blank y Arielle Bright comparten sangre y una antigua enemistad que resurge años después. Para consolidar su herencia, el magnate Emanuell Giordano persigue a L'Blank, su prometida huida, pero captura accidentalmente a Bright en un convento. A la vez, Gabriell Alighieri busca reconciliarse con su pareja tras un engaño, topándose con la mujer incorrecta. Entre identidades trocadas y bodas obligatorias, ambas enfrentarán las secuelas de su pasado común.
Portada de la novela Corazón Quebrado
8.8
El famoso cantante Mateo Solano cae en desgracia tras una traición letal de su prometida y su propia hermana. Despojado de su carrera y movilidad en un ataque para favorecer a su primo, sobrevive milagrosamente a una explosión y es dado por muerto. Rescatado por un aliado enigmático, el músico asume una identidad secreta para ejecutar su justicia. Ahora, Mateo inicia una fría venganza contra quienes destruyeron su vida y su confianza.
Portada de la novela Cuando el amor se hizo arma
8.1
Erick Nájera, mi psiquiatra y prometido, me traicionó en un podcast al difundir mis sesiones íntimas, alegando que mi secuestro fue un montaje. Tras quedar expuesta al odio público, el agente federal Iván Ocampo reaparece en mi vida para brindarme su protección. Decidida a no ser más una víctima, inicio con su apoyo una batalla legal contra quienes comercializaron mi dolor. Comienza así un crudo camino para recuperar mi honor y hallar justicia.
Portada de la novela Diosa de la Muerte
8.2
Hela Lombardi proyecta la imagen de una empresaria intachable y esposa dócil, ocultando que en realidad es la implacable líder de la mafia italiana. Bajo el alias de la Diosa de la Muerte, domina el crimen organizado con mano de hierro. Su posición se ve amenazada cuando Stefano Rinaldi, un antiguo amante que ella daba por fallecido, reaparece con sed de venganza. Ambos se enfrentarán en un juego de traición que pondrá a prueba su oscuro pasado.
Portada de la novela El abrazo de Rey Lycan
9.6
Tras soportar el desprecio de un Alfa despiadado en una unión carente de afecto, la vida de Livia da un giro drástico por una traición fatal. En su camino surge Aldus, el imponente Rey Lycan de Blood Moon, un líder marcado por la violencia que ha renunciado al amor. Pese a las guerras entre manadas y peligrosos secretos, surge entre ambos un vínculo imprevisto. Livia deberá decidir si huye de su pasado o confía en este soberano maldito para hallar la redención.
Portada de la novela El arrepentimiento del Don: Ella le salvó la vida
8.4
Engañado por el pasado, destruí a Elena creyendo que su padre era un asesino. Solo tras su muerte supe que ella me salvó donándome un órgano. Abrumado por la culpa, la vida me otorgó una segunda oportunidad al despertar diez años atrás. Aunque intento salvar a su familia y redimir mis pecados para recuperar su corazón, me enfrento a una realidad aterradora: Elena también recuerda el tormento que le causé y ahora solo siente un pánico profundo al verme.