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Portada de la novela La Mujer Olvidada del CEO

La Mujer Olvidada del CEO

Alice celebra su primer año con Francesco Rucci, heredero de una poderosa dinastía, revelándole que espera un hijo. No obstante, el rechazo de él y un grave accidente lo cambian todo. Tras un coma y la manipulación de su suegra, Francesco despierta sin recordar nada. Obligada a escapar, Alice cría a su hija Caroline en soledad, convencida de que fue eliminada de su pasado. Ahora lucha por su futuro sin saber si él recuperará alguna vez la memoria.
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Capítulo 3

Los minutos se convirtieron en horas y Francesco nunca apareció, Alice tampoco recibió ningún mensaje ni ninguna llamada, era el fin de su relación, ya había pasado el tiempo suficiente para que él se arrepintiera de sus actos y definitivamente él si creía que lo único correcto era abortar al bebé.

Al darse cuenta de eso Alice solo pudo seguir llorando con mucha más fuerza.

Sin darse cuenta ella se quedó dormida, era tanta su tristeza que cayó inconsciente en algún momento de la madrugada y fue lo mejor, ya no podía seguir llorando de la forma en que lo estaba haciendo.

— Amiga, ¿Estás bien?— pudo escuchar Alice al atender una llamada, aún estaba aturdida, ¿Quien llama tan temprano?

— ¿Quién habla?— atinó a preguntar, seguía somnolienta y parecía que esto era un sueño.

— Alice soy Roxana.— gritó está otra en tono de contrariedad, en ese momento Alice terminó de abrir los ojos completamente.— ¿Estás bien?— volvió a preguntar Roxana, ella era la mejor y única amiga de Alice.

— Sí, estoy bien, ¿Qué ocurre? ¿Por qué estás tan airada?— preguntó Alice, en ese momento se dio cuenta que algo no está bien y sintió un vacío en su pecho sin saber el por qué.

— ¿Estuviste anoche con Francesco? ¿Ayer no era su aniversario?— preguntó Roxana rápidamente.

— Si amiga, tengo mucho que contarte al respecto de eso.— respondió Alice alicaída, volvía a sentir mucha tristeza al recordar lo que había ocurrido la noche anterior.

— Alice, Francesco esta en estos momentos luchando por sobrevivir.—sentenció Roxana, mientras que Alice al escuchar esto sintió cómo si alguien le hubiera atravesado un puñal en el pecho, al mismo tiempo que sus piernas perdieron toda su fuerza, cayendo arrodillada al piso.— Alice, ¿Sigues ahí?

— ¿Cuándo ocurrió eso? ¿Dónde esta Francesco?

— Estoy saliendo para tu casa, no tengo más noticias sobre lo que ocurrió, solo sé que está internado en la clínica donde trabaja mi mamá, estoy en tu casa en cinco minutos.

Alice duró varios segundos paralizada en el piso de su habitación, temblaba descontroladamente, había pasado toda la noche recriminando a Francesco, esperando que él fuese a buscarla y ahora estaba internado luchando entre la vida y la muerte. No sabía lo que hacía, caminaba de un lado a otro buscando cualquier cosa que ponerse y en eso llegó Roxana, Alice corrió hasta su auto y sin mediar palabra arrancó el motor hacía la clínica donde Francesco estaba.

— Alice, ¿Qué ocurrió?— preguntó Roxana luego de unos minutos en la carretera.

— No te puedo contar nada por ahora, necesito saber cómo está Francesco primero.— Roxana había entendido la situación y siguió manejando para llegar lo más rápido posible a la clínica.

El auto no había terminado de detenerse y Alice se lanzó al pavimento, parecía ser experta en hacer eso dado que apenas y perdió un poco el equilibrio.

— Por tu culpa maldita sanguijuela.— se oyó retumbar en la sala de espera de emergencias, al entrar Alice la madre de Francesco se puso de pie de inmediato.— ¿Cómo te atreves a venir hasta acá?

— Madre déjala, no es momento para discusiones.— intervino Luke, uno de los hermanos de Francesco y el único de la familia Rucci que no trataba siempre con hostilidad a Alice.

— ¿Cómo la voy a dejar tranquila?— preguntó Marlene en otro gran grito.— por su culpa mi Francesco esta en cuidados intensivos, te fue a dejar a tu horrible casa y de regreso sufrió un accidente. Tú debiste estar en ese auto y morir, no mi Francesco que ahora está al borde de la muerte, por tu culpa cazafortunas inmunda.

— Señora yo no tengo la culpa de lo que.

— Calla, aléjate de mi hijo, olvídate de él y de que algún día lo conociste.— sentenció Marlene, su cara se había vuelto roja como un tomate.

Alice permanecía inmóvil pensando que ella no era la culpable de lo que le ocurrió a Francesco, pero sin importar lo que ella dijera Marlene no le creería.

— No puedo alejarme de él, yo lo amo con toda mi alma, además de que es el padre de mi futuro bebé.— estas palabras paralizaron a la madre de Francesco por completo, ella era malvada y aunque decía que todo lo hacía por el bien de su familia Alice sabía que no era así.

Este accidente era la oportunidad de Marlene para tratar de alejar a Alice de Francesco para siempre.

— ¿Qué acabas de decir?— preguntó

Marlene después de unos segundos, se sostenía del brazo de Luke para no perder el equilibrio.— ¿Crees que te creeré que estás embarazada de Francesco? ¿Con cuántos tipos millonarios te acuestas al mismo tiempo?

— El bebé que llevo en mi vientre es de su hijo, es el único hombre con el que he tenido relaciones en mi vida y no necesito que usted me crea, él sabe quién soy yo y también me ama.

— Alice, mejor salgamos de aquí, no es el momento de dar ninguna explicación.— intervino Roxana tomándola del brazo, Alice siempre era muy calmada, pero que la tildaran de una cualquiera la estaba sacando de sus casillas.

— Sí, mejor váyanse y ya sabes no te quiero volver a ver por acá ni en ningún lugar buscando a Francesco.

Sin más remedio Alice salió de la clínica con Roxana, por más que quisiera confrontar a Marlene, ella no le creería nunca y ahora tenía otro motivo para odiar de su relación. Para Alice esto no era importante en estos momentos, solo necesitaba estar cerca de Francesco y saber en primera persona como evolucionaba luego de su accidente.

— Si quieres podemos ir a mi casa y pasas el día ahí, hoy no tengo trabajo y así podemos hablar todo lo que ocurrió.—rompió el silencio Roxana cuando llegaron al auto y Alice solo asintió, Roxana era una de las personas que mejor la conocía y entendió de inmediato todo lo que estaba sufriendo y que no era el momento para hablar de lo que había ocurrido hasta estar en otro lugar.

Camino a la casa de Roxana, Alice no dejaba de pensar que si el accidente había sido cerca de su casa eso significaba que Francesco había querido ir a hablar con ella.

Esto convertía a Alice en la culpable, o al menos eso era lo que empezaba a atormentarla y sus lagrimas empezaban a caer sin para ante la mirada confundida de Roxana.

— Bien Alice, necesito que me expliques que fue lo que ocurrió.— sentenció Roxana cuando entraron en su casa, ella vivía sola en la que era la casa de sus abuelos, era su única nieta y ellos le heredaron casi todas sus pertenencias.

— Ayer le dije a Francesco que estoy embarazada.— respondió Alice simplemente con la mirada perdida, sentándose en el sofá.

— Entonces si estás embarazada, no era la forma en la que me hubiera gustado enterarme.— interrumpió Roxana tomando asiento a su lado.

— Él no lo tomó de buena manera, entró en pánico, dijo que no era el momento de tener un bebé.— Alice hizo una pausa al recordar la noche de ayer y la petición de Francesco de abortar a su bebé.— no entendí su reacción, además, insinuó en que debía abortar.— decir esto terminó de quebrarla.

— Ay amiga.— susurró Roxana y la abrazó muy fuerte por varios segundos.— entonces supongo que te fuiste del restaurante en ese momento.

— Si, me dolió mucho su actitud, yo lo amo y esperaba que con una noticia como está él estuviera feliz de consumar nuestro amor, pero ahora veo que cometí un gran error al irme, él se arrepintió de inmediato y quiso ir por mí, su madre tiene razón, por mi culpa está al borde de la muerte.

— No permitiré que digas eso, no tienes la culpa de nada, fue un accidente, tú solo hiciste lo que debiste hacer e irte de ahí. Estoy segura de que Francesco también te ama. Así que te volveré a repetir, no fue tu culpa, estas cosas ocurren y te aseguro de que cuando él despierte te buscará y volverán a ser la pareja que han sido en este último año.

Alice se dejó caer en el hombro de su amiga nuevamente, agradeciendo enormemente el poder tenerla en estos momentos.

Ahora tocaba una de las cosas más difíciles para Alice, darle la noticia a sus padres de que sería madre y sin tener noticia de Francesco aún, debía confesarles que muy probablemente sea una madre soltera. Con una noticia como esta ellos la echarían a la calle, Alice no era su hija predilecta, en realidad su hermana Alison tampoco, pero al ser Alice la hija mayor le tenían un especial resentimiento.

Continu

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