Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Matriarca Renacida: Mi Venganza Española

La Matriarca Renacida: Mi Venganza Española

Tras ser traicionada por Javier y presenciar la caída de su clan, Isabela Montoya despierta en la Fiesta de la Primavera con una oportunidad para reescribir su historia. Mientras su antiguo amor intenta humillarla ofreciéndole ser su concubina para casarse con Candela, ella decide romper sus cadenas. Con determinación, Isabela forja una alianza estratégica con el leal Mateo Heredia, iniciando una fría venganza contra quienes destruyeron su vida.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Muerta.

Así terminé en mi vida pasada.

La guerra contra los cárteles llevaba décadas desangrando Andalucía. Mi clan, los Montoya, era la clave. Todos lo sabían. Quien se aliara con nosotros, ganaría la guerra.

Yo elegí a Javier, el hijo del Gobernador, el héroe de la Guardia Civil.

Lo amaba. Le entregué a mis guerreros, mi poder, mi vida. Juntos, casi acabamos con los cárteles.

Y él me pagó con una puñalada.

"Isabela", me dijo con los ojos fríos, mientras la sangre brotaba de mi pecho, "Candela ha muerto por tu culpa. Tu clan pagará por esto. Los aniquilaré a todos".

Vi al líder del cártel sonreír a su lado. Todo fue una trampa.

Ahora, he renacido.

El olor a azahar y vino llena el aire. Estoy en la Fiesta de la Primavera, en los jardines del palacio del Gobernador. El mismo evento. El mismo día en que todo comenzó a torcerse.

El día en que debo elegir un prometido y sellar la alianza que decidirá el futuro de Andalucía.

Mi padre, el viejo líder de los Montoya, me mira con preocupación. "¿Estás bien, hija? Estás pálida".

Asiento, pero mis ojos buscan entre la multitud.

Ahí está él. Javier. Radiante en su uniforme, el héroe de la región, rodeado de admiradores. A su lado, frágil y hermosa, está Candela, la bailaora que rescaté de las calles de Sevilla. La víbora que me envenenó.

Javier me mira, su expresión es una mezcla de indiferencia y fastidio. Espera que me arrastre a sus pies, como en la vida pasada. Espera que le ruegue por su atención.

Me doy la vuelta.

Mis ojos encuentran a otro hombre.

Mateo. El jefe del clan Heredia, los herreros de Granada. Un hombre alto, silencioso, con manos callosas de forjar las mejores navajas de España. En mi vida pasada, cuando Javier me asesinó, fue Mateo quien clamó venganza. Murió por mí.

Nuestras miradas se cruzan. Hay una sorpresa en sus ojos oscuros, una devoción que siempre estuvo ahí y que yo fui demasiado ciega para ver.

El Gobernador golpea una copa con un cuchillo, pidiendo silencio.

"¡Ha llegado el momento!", anuncia con voz potente. "Mi futuro yerno, Javier, ha hecho su elección. Y la matriarca de los Montoya, la valiente Isabela, sellará hoy la alianza que traerá la paz".

Todos los ojos se posan en mí. Esperan que camine hacia Javier.

Javier ni siquiera me mira. Da un paso al frente y se arrodilla, pero no ante mí. Se arrodilla ante el Gobernador.

"Señor Gobernador", dice con voz clara y resonante, "no puedo aceptar la alianza con los Montoya si eso significa casarme con Isabela. Mi corazón pertenece a otra. Le ruego que me conceda la mano de la señorita Candela".

Un murmullo de escándalo recorre el jardín.

Candela se lleva una mano a la boca, sus ojos se llenan de lágrimas fingidas. "Oh, Javier... no puedo... soy solo una humilde bailaora... no soy digna...".

"¡Eres la mujer más pura que he conocido!", clama Javier, desafiando a su padre y a todos los presentes. "¡Te protegeré con mi vida!".

El Gobernador está furioso, su rostro rojo de ira. "¿Has perdido la cabeza? ¡Estamos en guerra! ¡Necesitamos a los Montoya!".

"Isabela puede ser mi concubina", sugiere Javier, con una arrogancia increíble. "Pero Candela será mi esposa".

Mi padre saca su navaja. Mis guerreros se tensan.

Pero yo sonrío.

Ignoro el drama, el insulto, la humillación pública que él cree que me está infligiendo.

Camino hacia la antigua mesa ceremonial, donde reposa una placa de madera de olivo y una daga ritual. En la vida pasada, grabé mi nombre junto al de Javier.

Esta vez, con mano firme, grabo mi nombre.

Y junto a él, grabo el de Mateo.

Hundo la punta de la daga en mi pulgar y dejo que una gota de sangre caiga sobre nuestros nombres. Luego, ofrezco la daga a Mateo.

Él se acerca, su mirada fija en la mía. Sin dudar, se corta el pulgar y une su sangre a la mía en la madera.

Levanto la placa de olivo para que todos la vean.

"Por la sangre y por el honor", declaro, mi voz resonando con el poder de mi linaje. "El clan Montoya y el clan Heredia son uno. Esta es mi elección".

El silencio es absoluto.

Javier se queda de rodillas, su boca abierta en estado de shock. La humillación en su rostro es deliciosa.

Él pensó que me había desechado.

No se da cuenta de que yo lo deseché a él hace una vida entera.

También te puede gustar

Portada de la novela Dark Rainbow
8.8
Con veinte años y unos misteriosos ojos negros, Jake descubre su verdadero origen tras el asalto de tres desconocidos en su casa. Al integrarse en Dark Rainbow, empieza a dominar sus dones elementales mientras surge un intenso amor por Ariana. No obstante, la enemistad con un aliado pone en riesgo al grupo. Ante la amenaza del malvado Lucas, los jóvenes amantes deberán enfrentar un duelo final donde su sacrificio será clave para salvar el mañana.
Portada de la novela Drago.
8.1
Samantha Phillips habita en un vacío emocional absoluto, donde el sufrimiento ha extinguido cualquier rastro de esperanza. Tras años de desdicha, su mundo se colisiona con el de Drago, un criminal de una frialdad legendaria. A pesar de su naturaleza implacable y el entorno violento que los rodea, este mafioso se propone enseñarle que el amor puede florecer incluso en la oscuridad. ¿Podrán superar sus pasados y hallar la redención en su unión?
Portada de la novela El Precio del Perdón Negado
8.4
La cena de gala anual de los Robles, un escaparate de poder y opulencia, era el último lugar donde quería estar. Pero mi madre, Doña Elena, siempre maestra de las apariencias, había insistido para demostrar la "unidad" familiar. Apenas entré, los susurros me persiguieron como sombras: "Ahí está Armando Robles... dicen que estuvo preso... no, en una clínica por drogas... qué terrible, parece un monstruo". Ignoré las miradas de lástima y desprecio, y me acerqué a la barra. Allí, mi hermanastro Diego apareció, con su sonrisa de mártir. Me ofreció champaña, insistiendo en un brindis "por el pasado". "No bebo", respondí secamente. Él sabía por qué. "¿Todavía me culpas por ese pequeño... accidente?", preguntó con falsa inocencia, refiriéndose a la noche en que Sofía, mi exesposa, me había desfigurado con ácido. En ese instante, Sofía se acercó, y para mi sorpresa, le dijo a Diego que me dejara en paz. Pero Diego, el eterno manipulador, se deshizo en lágrimas, atrayendo la atención de todos. Sofía, cayendo en su trampa habitual, se volvió hacia mí, con el rostro endurecido. "Armando, ¡ya basta! ¡Discúlpate con él y tómate esta copa! ¡Ahora!". Me aferró la nuca y me obligó a abrir la boca. El champaña helado quemó mi garganta dañada. Me doblé, tosiendo, y un chorro de sangre salpicó el impecable mármol. Un silencio sepulcral llenó el salón, solo roto por un parpadeo en la pantalla gigante. La imagen cambió de un niño sonriente a un video granulado. Era una celda oscura, y yo, atado a una silla, siendo torturado. El sonido del látigo, mis gritos ahogados, las risas crueles de los guardias... todo llenó el salón. Caí de rodillas, suplicando entre sollozos, reviviendo mi infierno ante cientos de miradas. Cuando mis ojos encontraron los de Sofía, le dije: "Quiero el divorcio ahora. Y no quiero nada de ti. Quiero ser libre de todos ustedes. Me han quitado todo". Mi madre, en su pánico, intentó negar lo que se veía en pantalla. Diego, el vil, me acusó de haber filtrado el video para dar lástima. Y Sofía, tan predeciblemente, dudó de mí. "Armando... ¿tú... tú hiciste esto?". Esa pregunta. Fue el golpe final. Esa noche, encerrado en mi antigua habitación, supe que mi única salida, mi verdadera libertad, no era vivir. Era escapar.
Portada de la novela ERA EL CABALLO BLANCO ENTRE LA MANADA NEGRA
7.9
Flores Oviedo encara la transición a la adultez rodeada por la violencia de la Revolución Mexicana. En este escenario de guerra civil, su inexperiencia emocional choca con la crudeza del entorno, obligándola a resistir mediante su valentía. Mientras se aferra a un antiguo juramento infantil, la aparición de nuevos pretendientes pone a prueba su fidelidad. Ella deberá decidir si su primer amor es un vínculo eterno o un espejismo juvenil frente al caos.
Portada de la novela LA MUÑECA DE LA MAFIA 2
9.6
La travesía sombría persiste en esta segunda parte, donde alcanzar la paz resulta una quimera. Sumergidos en un contexto hostil controlado por el crimen organizado, los personajes centrales desafían una realidad implacable. El destino los golpea sin tregua, midiendo su fortaleza frente a un sufrimiento capaz de desmoronarlo todo. La supervivencia se vuelve crítica mientras el ayer y el hoy chocan en una espiral de tragedia y sacrificios personales.
Portada de la novela Mi Verdad Contra Su Arrogancia
8.7
Sofía presenta su innovadora aplicación Raíces Vivas en un programa de televisión, pero el poderoso Ricardo la humilla y sabotea su trabajo. Tras sufrir daños físicos y ver su esfuerzo destruido, el magnate intenta sobornarla para ocultar su malicia. Aunque el presentador pide una rectificación, Ricardo prefiere manipular a los padres de Sofía para que la rechacen ante las cámaras. Abandonada y traicionada por su propia familia, ella decide buscar justicia.