
La Máscara de un Hermano
Capítulo 2
En Medellín, el nombre de Sofía era una leyenda.
La llamaban "La Patrona".
Controlaba el imperio de esmeraldas más grande de Colombia con una mano de hierro. Era temida, respetada y absolutamente implacable. Pero todo su poder, toda su crueldad, tenía un único propósito: proteger a su hermano menor, Mateo.
Años atrás, una bala destinada a ella en una disputa por tierras había alcanzado a Mateo. Él la había empujado para salvarla. La bala le destrozó la pierna y le dejó una cicatriz horrible en la cara.
Ese día, Sofía cambió.
Se convirtió en La Patrona.
Envió a Mateo a España con una identidad falsa, "David Rojas", para una cirugía reconstructiva y para que estudiara arquitectura, lejos de sus enemigos.
Él era su único punto débil. Su tesoro.
Cualquiera que se atreviera a tocar a Mateo, lo pagaba. Un socio de negocios una vez se burló de la cojera de Mateo sin saber de quién hablaba. A la semana siguiente, su empresa estaba en la ruina. Un político hizo un comentario despectivo sobre la cicatriz. Su carrera terminó en un escándalo fabricado.
El amor de Sofía por su hermano era una obsesión. Y ahora, ella estaba a punto de casarse.
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