Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La mas consentida de la mafia

La mas consentida de la mafia

La apacible vida de Sandra en una localidad italiana se desmorona tras la traición de Peter, un allegado de su hermana. Engañadas con un falso viaje, las jóvenes caen en una red de trata de personas. Al ser separadas, ambas se prometen resistir para volver a verse. El destino de Sandra da un giro inesperado cuando el jefe más poderoso de la mafia la rescata, marcando el inicio de una nueva realidad que cambiará su oscuro porvenir para siempre.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Me quedé sentada, un poco aburrida, mirando hacia la nada. Cuando me aburría, solo veía los besos de lengua de mi hermana y Peter, estando ella encima de sus piernas. Adicional a eso, él era un hombre casado. Mi hermana había sido siempre una rompehogares.

¿Ahh?

De pronto, en ese momento en que volteé, vi algo que no pude pasar por alto.

El celular de mi hermana había sido sacado de su escote negro.

De forma juguetona, Peter dijo:

-Hagamos un juego. Si encuentro una foto tuya con pocas prendas, te llevaré en mi siguiente viaje a la ciudad.

Amanda acepta y agrega:

-Pero solo tienes permiso de revisar las fotos.

¿Acaso está loca? ¿Qué está haciendo? ¿Y si ve mi video? Me enfurezco y me levanto del asiento.

Al acercarme, veo cómo se ríe y llama la atención de varios chicos. Peter hace que varios se acerquen para ver las fotos de mi hermana.

Le susurro al oído:

-¡Estás loca! Todos están viendo tus fotos en bikini y puede que vean el video de esta mañana.

Amanda empieza a entender las consecuencias de sus acciones y dice:

-Ya debiste terminar con las fotos. Igual no había muchas. Peter, ahora devuélveme el celular, por favor, y la próxima iremos de viaje.

La sonrisa pícara de mi hermana era extremadamente llamativa, así que él no dudó en decirle que sí.

Sin embargo, algo que dijo después me perturbó muchísimo. Como el teléfono de mi hermana estaba en silencio, no logramos oír lo que pasaba hasta que fue tarde.

-Exactamente, ¿qué estaba haciendo tu hermana? ¿Se masturbaba mientras dormía? ¿Acaso le hace falta un hombre? Si quieres, le presento a un primo para que le quite la calentura.

Sentí todas las miradas puestas en mí, más que nada las de las mujeres, que estarían esperando una sola oportunidad para tratar de humillarme.

Un grupo de mujeres salió riéndose.

-La apariencia no lo es todo. ¡Quizás nadie la soporta!

-Si no consigue un hombre que la haga mujer a esta edad con todos esos atributos, entonces tendrá que adoptar gatos para no estar sola -dijo otra mujer, de aspecto un poco extravagante.

Siento que me quedo sin aire. Me están asfixiando con sus comentarios, pero no puedo defenderme de esas víboras.

Luego, los hombres comienzan a reírse.

-¡Yo puedo ser tu príncipe azul! -comenzaron a decir.

-A ver si es verdad. ¡Muestra el teléfono, Peter!

Los chicos le pidieron el teléfono a Peter, y él accedió. Mi hermana les decía que no, pero no la escuchaban. Peter la hizo a un lado.

No obstante, mi hermana tampoco estaba muy entusiasta para defenderme. Quizás era porque no quería caerle mal a Peter o porque, para ella, no era tan grave, puesto que siempre me hace bromas pesadas.

-¡Ya basta! Dejen de acosarme y meterse en mi privacidad. ¡Suelten el teléfono y lárguense! -digo muy fuerte, con lágrimas en los ojos.

-¡Ya es suficiente! -dice mi hermana a Peter, fríamente.

Peter sonríe y, rascándose la cabeza, responde:

-Solo estamos bromeando. Además, tampoco está desnuda, lleva su ropa interior.

El teléfono es devuelto a mi hermana.

Él me dirige una mirada y dice en tono burlón:

-No quiero que tu novio se enfurezca conmigo. Discúlpame.

Pero mi hermana pareció no entender el tono, y le responde con una sonrisa:

-¡Ella nunca ha tenido novio!

Solo yo entendí que lo decía con orgullo. De hecho, su sonrisa en ese momento fue espléndida, como si me estuviese presumiendo.

-¿Qué? ¿Esa preciosidad?

Las risas de Peter inundaron el lugar.

-¡Con razón es tan delicada!

Los amigos de Peter también se rieron mucho. Para ellos, todo mi ser de inexperiencia sexual era motivo de burla, al igual que mi sueño húmedo.

-Es raro encontrar a una virgen de su edad y con esa apariencia -decía en voz alta uno del grupo.

A estas alturas, negar que soy virgen no me ayudaría en nada, aunque tampoco era algo de lo que debería avergonzarme, según mis padres.

Por otro lado, siento que esa es la base de toda esta humillación.

Le arranco el teléfono a mi hermana y salgo corriendo, llorando. Este, por mucho, había sido el día más humillante de todos.

Al ver que habían hecho llorar a la hermosa cumpleañera, varios de los amigos de Peter comentaron:

-Parece que nos pasamos.

-Sí, es verdad -dijo otro.

-Mmm... ¿ustedes creen? -dijo Peter, aún incrédulo.

Amanda se baja de sus piernas, pero él la sostiene.

-¿A dónde vas?

-No ves que es su día especial y la hicieron llorar.

El hombre entrecierra los ojos.

-Bueno, tampoco soy un monstruo. Me disculparé con ella y, a modo de disculpa, les pagaré el pasaje a ambas para que salgan a pasear al centro de la ciudad.

La muchedumbre se sorprende mucho.

-Parece que Peter sí sabe cómo enmendar las cosas -comentó una chica del grupo que había atacado como víbora a Sandra.

-¿Es en serio? -dice Amanda, muy contenta, ya olvidando el daño que le acababan de hacer sus amistades a su hermana menor.

-Iré a comentárselo -dice emocionada.

-Sí, pero con la condición de que después seamos solo los dos.

Amanda besa salvajemente a Peter, quien, para ella, era un chico un poco bromista, con un buen corazón y mucha autoridad y poder en el pueblo, al ser hijo de uno de los empresarios más grandes de la zona.

Amanda salió a buscar a Sandra y la encontró llorando, tendida en la cama contra su almohada. Algo pareció romperse dentro de Amanda, porque esta vez Peter había ido demasiado lejos. No fue hasta que la llamó varias veces que Sandra le prestó atención. Antes de acceder a hablar con ella, le pidió en varias ocasiones que se marchara.

Cuando por fin se calmó, Amanda le contó sobre el viaje. Sandra se sorprendió, pero no le creyó del todo hasta que, días después, Amanda le mostró el dinero. Un viaje patrocinado para ambas. Sandra se emocionó mucho.

Ahora solo restaba conseguir el permiso de sus padres. Aunque eran mayores de edad, en su familia existía un gran respeto, especialmente hacia el padre. Por eso, decidieron que primero se lo contarían a la madre.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Antes de los 20
8.8
Lucero Bach, heredera de un imperio forjado entre tragedias, se integra al exclusivo grupo de los hijos del poder. Junto a los misteriosos hermanos Zabet y Ángel, el futuro líder de la mafia rusa Neri Neizan y Tiago Anderson, hijo de un capo del narco, enfrentan un entorno de fortunas y secretos. Antes de cumplir veinte años, estos jóvenes desafían traiciones y el peso de sus apellidos en una carrera por la felicidad. ¿Podrá el amor sobrevivir a su oscuro destino?
Portada de la novela Condenada al Infierno de Él
8.5
Mi vida se derrumbó cuando Javier, mi pareja, me acusó falsamente de entregar a su hermana a sus enemigos. Tras una paliza brutal, me arrebató violentamente al hijo que esperaba. Ahora vivo un tormento inenarrable: cautiva y mutilada, soy obligada a gestar un clon del hombre que me destruyó. Sin voz y privada incluso del alivio de la muerte, mi agonía se ha convertido en una gélida promesa de venganza contra su monstruosa crueldad.
Portada de la novela Cuando vuelva a casa
8.6
Al finalizar su servicio en el campo de batalla, Ethan regresa a una vida cotidiana que ya no reconoce. Esta historia de acción moderna retrata su batalla contra los traumas psicológicos y los recuerdos bélicos que lo persiguen sin tregua. Mientras el mundo siguió su curso, él debe enfrentar el desafío de sanar sus heridas internas. Es una narrativa profunda sobre la reconstrucción personal y la aceptación de una identidad marcada por el conflicto y la pérdida.
Portada de la novela Lágrimas de la Luna: Bailando con los príncipes licántropos
9.5
Traicionada por su prometido y su propia hermanastra justo antes de casarse, Makenna es entregada como amante a los crueles príncipes licántropos con el permiso de su padre. Aunque su único deseo es escapar y ejecutar su venganza, termina cautivando a los tres herederos, quienes ahora la reclaman con obsesión. Entre celos y la rivalidad con la futura reina, ella deberá buscar justicia mientras lidia con el inesperado interés de los poderosos hermanos.
Portada de la novela La cochera guardaba sus secretos
9.8
A los seis meses de casados, mi esposo Adrián declaró que la cochera era territorio prohibido. La llamó su "espacio creativo", pero era mi casa, comprada con mi herencia, y su repentina frialdad se sintió como una agresión. Pronto, el secreto se convirtió en una prisión. Empezó a esposarme a la cama por las noches, encadenándome como a un animal para poder escabullirse a su preciada cochera mientras yo dormía. Cuando lo confronté, rastreó mi celular, me dio un puñetazo en la cara y amenazó con quitarme la mitad de mi casa en el divorcio. Era un monstruo con la cara de mi esposo, y yo estaba atrapada con él. Una noche, después de forzar la cerradura de las esposas, bajé de puntillas y escuché voces. Eran Adrián y su hermano fugitivo, un hombre que había matado a una familia entera en un accidente de auto para después darse a la fuga. Escuché a su hermano amenazar con "encargarse" de mí. A la mañana siguiente, sonreí y le preparé a mi esposo su desayuno favorito. Pero mientras le servía sus hot cakes, añadí un ingrediente especial: un laxante potente, suficiente para mandarlo directo a urgencias. Él creía que me tenía acorralada. No tenía ni idea de que estaba a punto de quemar todo su mundo hasta los cimientos.
Portada de la novela La Heredera de la Cicatriz: Un Legado Reclamado
8.2
Luciana Salazar, prestigiosa experta en tequila, sufre la peor traición a manos de su prometido, Máximo. Manipulada para entrenar a su hermanastra Sasha, Luciana ve cómo le arrebatan su talento y estatus. Tras ser humillada y encarcelada injustamente por un sabotaje, su amor por Máximo se torna en un odio profundo ante su desprecio. La mujer sumisa ha muerto; ahora surge una heredera feroz, decidida a recuperar su legado y ejecutar una venganza implacable.