Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Jaula de Oro y el Veneno Silencioso

La Jaula de Oro y el Veneno Silencioso

Isabela Vargas sobrevive a una existencia de opulencia y terror bajo el yugo de su despiadado marido, Ricardo Montenegro. La brutalidad alcanza su límite cuando él, trastornado por una amante ausente, ahoga a los progenitores de Isabela ante su mirada. Privada de voz y sumida en la desesperación, ella decide que la agonía debe terminar. Con sed de justicia, busca a una experta química para conseguir una toxina indetectable que elimine a sus verdugos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Isabela sonrió, una mueca amarga.

La bodega de pescado.

Su lugar de tormento infantil.

Ahora, su prisión adulta.

La ironía era cruel.

Recordó su niñez en el pueblo costero.

El olor a pescado impregnaba todo: su ropa, su piel, su pelo.

Los otros niños la acosaban. "Hueles a podrido," le gritaban.

Ese olor, ese miedo, le había robado la voz.

Ahora, Ricardo la devolvía a ese infierno.

Pensó en el Ricardo del principio.

El que la cortejó con flores y promesas.

"Eres pura, Isa. Eres mi mar, mi sal, mi vida," le susurraba.

La había idealizado, la había visto como un escape de su mundo artificial.

Ella, la chica muda del pueblo pesquero, un diamante en bruto.

Sus demostraciones de amor habían sido extravagantes, persistentes.

Viajes, joyas, una boda de ensueño.

Todo para poseerla, para exhibirla.

Él creía que el dinero podía comprarlo todo, incluso el silencio y la sumisión.

Y por un tiempo, Isabela creyó en ese cuento de hadas.

Ahora, la realidad era un golpe brutal.

El hombre que juró amarla era su carcelero, su torturador.

La traición era tan profunda que dolía físicamente.

Todo había sido una mentira, una fachada.

El amor se había convertido en cenizas.

Isabela se negó a suplicar.

No le daría esa satisfacción.

Escribió en su pequeña libreta: "No fui yo."

Su letra era firme, desafiante.

Ya no tenía nada que perder.

Sofía vio la nota y sollozó dramáticamente.

"¡Ricardo, me está amenazando! ¡Quiere hacerme daño!"

Se aferró a él, temblando falsamente.

"Vámonos de aquí, mi amor. No puedo soportar estar cerca de ella."

Una actriz consumada.

Ricardo la abrazó con posesividad.

"Tranquila, mi vida. Nadie te hará daño mientras yo esté aquí."

Sus ojos eran puro veneno cuando miraron a Isabela.

"Ella pagará por esto."

Besó a Sofía apasionadamente, delante de Isabela.

Una demostración de poder, una humillación calculada.

Luego, con una sonrisa cruel, ordenó:

"Llévenla a la bodega. Que se pudra allí."

Los guardias la arrastraron.

Isabela no luchó.

Su desesperación era un océano silencioso.

El sufrimiento era tan familiar que casi lo abrazaba.

Ya no sentía nada, solo un vacío helado.

La habían despojado de todo, incluso de la capacidad de sentir.

La arrojaron a la oscuridad húmeda y fría de la bodega.

El olor la golpeó como una bofetada.

Pescado podrido, hielo, humedad.

Su trauma infantil la envolvió, asfixiándola.

Su estómago se revolvió.

Recordó las burlas, las risas crueles.

Los niños señalándola, tapándose la nariz.

"Apestosa." "Muda."

Se encogió en un rincón, temblando.

El pasado y el presente se fusionaron en una pesadilla tangible.

Un grito silencioso luchaba por salir.

Su cuerpo se convulsionaba, pero sus cuerdas vocales permanecían inertes.

Quería rogar, suplicar, pero no podía.

Solo podía temblar y llorar en la oscuridad, rodeada por el hedor de su infancia.

¿Por qué Ricardo se había vuelto así?

¿O siempre había sido este monstruo, oculto tras una máscara encantadora?

No lo entendía.

El hombre que la había llamado "su todo" ahora la destruía con placer.

La confusión era una capa más de dolor.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela El Amor Nunca Existió
8.9
Tras salvar a Sofía y dedicar nueve años de arduo trabajo a financiar sus sueños, mi vida se desmoronó cuando ella solicitó el divorcio. Alegando que solo sentía gratitud, me confesó su traición con un millonario. Sin embargo, en mi peor momento, mis padres biológicos, dueños de un vasto imperio, regresan para entregarme su herencia. Ahora, transformado en un poderoso magnate, debo dejar atrás el dolor y reclamar el destino que me pertenece.
Portada de la novela El Beso de la Serpiente: La Venganza de una Esposa
8.8
Traicionada por sus hermanos y su prometido, Santiago, una joven es abandonada en un incendio fatal tras descubrir que su familia la desprecia. Solo su tío Damián intenta rescatarla, perdiendo la vida en el acto. Al despertar días antes del siniestro, el destino le ofrece una oportunidad de justicia. Obligada por un testamento a desposar a uno de sus enemigos para cobrar su herencia, ella elige a Damián para alterar el futuro y ejecutar su implacable venganza.
Portada de la novela Entre la ruina y la pasión -
9.2
El destino de Temple se entrelaza con el de una misteriosa joven tras un encuentro cargado de magnetismo. Al atraparla, él queda cautivado por su sinceridad, negándose a liberarla pese a sus exigencias. Tras despojarla de un puñal oculto y acusarla de robo, la confrontación da un giro inesperado. Ella revela que su misión no era el pillaje, sino él mismo. Lo que inició como una intriga criminal se transforma en un peligroso juego de seducción y deseo.
Portada de la novela Imposible Atracción
9.3
Bajo la espesura del bosque, una joven huye desesperadamente del implacable Alpha Axel. Este hombre lobo, conocido por su crueldad y falta de compasión, la ha convertido en su presa tras ignorar ella las advertencias previas. Tras un escape frustrado, Axel le concede tres segundos de ventaja, iniciando una cacería sádica donde el castigo final es la muerte. Atrapada en este juego letal, ella corre mientras los aullidos de su captor sentencian su oscuro destino.
Portada de la novela La estrella que dejó sangrando
9.6
Aliza Cabrera, una celebridad mexicana, sufrió años de desdén por parte del cirujano Etienne McCarthy. La traición culminó cuando él se comprometió con su hermanastra, Kaylee, confesando que su crueldad fue premeditada. Tras ser abandonada en plena cirugía por Etienne, Aliza escapa para transformarse en una influyente magnate con una nueva pareja. Cuando el doctor reaparece arrepentido buscando su perdón, se topa con una mujer poderosa que ya no es su víctima.
Portada de la novela Las Botas de la Traición
8.5
Iván y Máximo dominaban el fútbol hasta que unas botas malditas alteraron sus destinos. Mientras Iván pierde su talento inexplicablemente, su amigo alcanza una destreza sobrenatural. Tras la advertencia de una anciana sobre un canje de almas, surge una verdad devastadora: Luciana, su confidente, orquestó el sacrificio para favorecer a Máximo. Traicionado por sus allegados y sumido en la deshonra, Iván iniciará una lucha para recuperar su futuro.