Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Jaula de Oro Rota

La Jaula de Oro Rota

Durante diez años viví en una cárcel de lujos por el bienestar de mi hermana Sofía, bajo el engaño de un amor sincero. Mi mundo colapsó cuando Isabella me traicionó por Mateo Salazar. Fui humillado y golpeado antes de presenciar cómo permitían que desconectaran a Sofía sin piedad. Ese dolor extinguió mi devoción; el hombre que fui murió con ella. Tras escapar de la violencia y el desprecio, huyo de ese pasado devastador en busca de mi libertad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Mendoza estaba helada esa noche. Una llovizna fina y cortante caía sin parar, empapando la tierra y a León Lawrence, que estaba arrodillado en el patio de la mansión Castillo.

Llevaba más de una hora así.

El frío se le metía en los huesos, pero no era peor que la mirada de Isabella Castillo.

Ella estaba de pie en el porche, protegida de la lluvia, con una copa de Malbec en la mano. Lo miraba como si fuera un objeto, una cosa que le pertenecía y que la había decepcionado.

"¿Dónde está Mateo?", preguntó Isabella. Su voz era tranquila, pero tenía un filo de acero.

León temblaba, no solo por el frío. "No lo sé, Isabella. No he hablado con él."

"Mientes."

Ella dio un sorbo a su vino, sus ojos nunca se apartaron de él. "Mis hombres dicen que lo vieron hablando contigo cerca de los viñedos esta tarde. Después, él se fue. Desapareció."

"Fue una casualidad", insistió León, con la voz rota. "Solo nos cruzamos. No le dije nada."

Isabella sonrió, una sonrisa sin calor. "No me gusta que me mientan, León. Lo sabes."

Sacó su teléfono del bolsillo. Tocó la pantalla y se la mostró.

En el video, una enfermera estaba de pie junto a una cama de hospital. La paciente en la cama era Sofía, la hermana menor de León. La enfermera tenía la mano sobre el interruptor del respirador artificial que mantenía viva a Sofía.

El corazón de León se detuvo. El aire se le escapó de los pulmones.

"No...", susurró.

"La enfermera está esperando mi orden", dijo Isabella con calma. "Una llamada. Eso es todo lo que se necesita. Admite que le dijiste a Mateo que se fuera, y Sofía podrá respirar tranquila otra noche más."

El terror era una garra fría en su pecho. Miró la cara de su hermana en la pantalla, tan pálida y frágil. Ella era todo lo que le quedaba en el mundo.

Isabella había financiado su tratamiento durante años. Un tratamiento carísimo para su enfermedad pulmonar crónica, una herencia de su infancia pobre. Isabella lo sabía. Sabía que Sofía era su única debilidad.

"Yo... yo lo hice", dijo León, las palabras saliendo como veneno de su boca. Era la primera vez que le mentía así, admitiendo una culpa que no tenía. "Le dije que se alejara de ti. Le dije que no era bienvenido aquí."

Isabella sonrió, satisfecha. Guardó el teléfono.

"Bien. Ves qué fácil es cuando cooperas."

Hizo una seña a uno de sus guardaespaldas, que estaba en la sombra. El hombre asintió y se alejó, seguramente para hacer la llamada que salvaría la vida de Sofía. Por ahora.

León recordó cómo empezó todo, diez años atrás. Él tenía dieciocho años y tocaba el bandoneón por unas monedas en una esquina de La Boca. Su música era su alma, triste y profunda.

Isabella lo había visto. Se detuvo, escuchó, y luego, simplemente, lo compró.

Lo sacó de la pobreza, le dio ropa cara, lo llevó a giras por Europa. Lo convirtió en una estrella, pero en una estrella enjaulada. Abandonó su sueño de unirse a una orquesta de tango para convertirse en el músico privado de Isabella. Su juguete.

Ahora, había un nuevo juguete. Mateo Salazar.

Un gaucho rebelde de una finca vecina. Libre, orgulloso, indomable. Todo lo que León ya no era. Isabella estaba fascinada con él.

"Es solo un juego, mi amor", le había dicho Isabella semanas atrás, cuando León notó su interés creciente. "Quiero ver cuánto se necesita para doblegar el orgullo de un gaucho. Nada más."

Pero no era solo un juego. León veía las fotos en las redes sociales de Isabella. Ella aprendiendo a montar a caballo, riendo con Mateo. Ella en una peña folklórica, escuchando a Mateo cantar. Ella compartiendo mates con él al amanecer.

Se estaba sumergiendo en el mundo de Mateo, un mundo que a León le habían obligado a olvidar.

Isabella terminó su vino y dejó la copa en una mesita.

"Puedes levantarte", dijo, con un tono de aburrimiento. "Pero que no se te olvide, León. No vuelvas a interferir en mis asuntos."

Se dio la vuelta y entró en la casa, cerrando la puerta detrás de ella.

León se quedó solo en la lluvia, temblando. Intentó ponerse de pie, pero sus piernas no respondían. Se desplomó en el barro, el cuerpo sacudido por un ataque de tos violenta.

El frío y el estrés habían hecho su trabajo. Sintió un dolor agudo en el pecho. Mientras tosía, recordó un tiempo diferente. Un tiempo en el que Isabella lo miraba con adoración, no con desprecio. Un tiempo en el que sus brazos eran un refugio, no una jaula.

Ese tiempo se sentía como otra vida.

Luchó por respirar, el aire silbando en sus pulmones. Se quedó allí, en el suelo helado, solo con el sonido de la lluvia y el eco de la crueldad de Isabella.

El amor que una vez sintió por ella se estaba convirtiendo en cenizas. Y por primera vez, sintió un desapego frío, una epifanía terrible.

Ella ya no lo amaba. Quizás nunca lo hizo.

Y él... él ya no podía seguir así.

También te puede gustar

Portada de la novela Adoración Abrumadora
8.5
Criada entre lujos, una joven de carácter soberbio oculta un secreto sobre su pasado mientras desafía al hombre más poderoso de la ciudad. Tras un lustro de éxito imparable, el magnate se convierte en el blanco de sus planes de seducción. Aunque ella intenta manipularlo para lograr sus fines, la frialdad del empresario termina por aterrarla. Al intentar huir, él la detiene con ímpetu, atrapándola en un beso apasionado que cambia el rumbo de su juego.
Portada de la novela Amo Al Hombre Sin Sangre
9.6
La vida perfecta de la protagonista se desmorona al descubrir que Ricardo y su hermanastra, Elena, conspiran para encerrarla en un psiquiátrico y arrebatarle a su bebé. Tras conocer que Elena también causó su aborto pasado, la ira la impulsa a huir de su cautiverio con apoyo externo. Ahora, con una ubicación clave y sed de venganza, inicia una peligrosa misión para rescatar a su hijo y aniquilar a quienes traicionaron su confianza de forma tan cruel.
Portada de la novela El capricho del mafioso
7.9
Emily, criada entre los excesos de la mafia, es traicionada por su padre al ser vendida a un influyente clan de Utah. Su destino queda en manos de un hombre sombrío, perfeccionista y posesivo. Aunque ella intenta ganarse su corazón con optimismo, un secreto del pasado lo cambia todo: la familia de su prometido es la culpable de la muerte de su madre. Ahora, la joven deberá decidir si seguir sus sentimientos o cumplir con una sangrienta venganza familiar.
Portada de la novela HOMBRE LOBO COLOMBIANO
8.5
Alberto, sucesor de un influyente clan de licántropos mafiosos en Colombia, debe casarse por obligación para ampliar el dominio de su padre. Su mundo se transforma al conocer a Mariana, una humana sencilla de quien se enamora profundamente. Esta relación prohibida desata una guerra sangrienta; la joven enfrentará el desprecio del líder alfa y el acoso violento del heredero de una banda enemiga, un hombre obsesionado con hacerla suya sin importar las consecuencias.
Portada de la novela Kashmir. Capítulo I: La iniciación
9.0
Bajo un régimen opresor y cruel, la estudiante Carena Weisz se ve arrastrada al corazón de un culto místico con fines revolucionarios. Su entrada en esta oscura sociedad secreta no surge por convicción política, sino por su obsesión emocional hacia John Martell. Este antropólogo, ya integrado en la logia, la conduce por un camino de misterio y sedición. Carena deberá enfrentar un destino peligroso donde el amor y la rebeldía se entrelazan irrevocablemente.
Portada de la novela La Furia de la Esposa, la Dinastía en Cenizas
9.2
Tras la dolorosa pérdida de mi hijo, el horror me alcanzó al hallar a mi esposo con su amante embarazada en nuestro santuario secreto. Con crueldad, me envió audios despreciando mi trauma y confesó haberme esterilizado sin mi consentimiento para asegurar un heredero ajeno a mi estirpe. Mientras él planea una nueva vida y un linaje ideal, me presentaré en su boda con una determinación gélida: reducir su imperio y todo su futuro a cenizas.