Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Jaula de Los Olivos de Mi madre

La Jaula de Los Olivos de Mi madre

Tras morir a los treinta años hundido en la depresión y el yugo materno, el protagonista recibe una segunda oportunidad al despertar en su cuerpo de dieciocho años. Su madre, Isabel, usó chantajes para arruinar su noviazgo con Sofía y su carrera como chef, encerrándolo en su finca de olivos. Con sus recuerdos intactos, ahora busca desafiar la autoridad de su progenitora y salvar su futuro profesional antes de que el ciclo de control tóxico se repita.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Murió a los treinta y tantos, con una depresión que me carcomía por dentro, sin un solo euro en el bolsillo y sin nadie a mi lado. Mi vida fue un desierto de oportunidades perdidas, todo en nombre del "deber filial".

Mi madre, Isabel, se había encargado de ello.

Cuando quise ir a Sevilla para unirme a un programa de aprendices de cocina, amenazó con hacerse daño.

"Si te vas, esta casa se quedará vacía y yo también".

Cuando quise casarme con Sofía, mi amiga de la infancia, me acusó de abandonarla por otra mujer.

"¿Así que ahora una cualquiera es más importante que la madre que te dio la vida?".

Incluso cuando intenté trabajar en el bar del Tío Manuel, montó un escándalo en la plaza del pueblo, gritando que su hijo la dejaba morir de hambre.

Mi vida se apagó lentamente. La finca de olivos, que ella decía era nuestro legado, se convirtió en mi cárcel. Y mi madre, mi carcelera.

Mi último recuerdo fue el de ella, mirándome en mi lecho de muerte, sin una lágrima, solo con un suspiro de decepción.

"Si hubiera sabido que saldrías así, te habría dejado en el campo el día que naciste".

Luego, desperté.

Tenía 18 años de nuevo. El sol de Andalucía entraba por la ventana de mi antiguo cuarto. El olor a aceite de oliva y a tierra mojada llenaba el aire.

Y la voz de mi madre llegaba desde la cocina, inconfundible.

"Mateo, el desayuno está listo. No te quedes en la cama todo el día como un vago".

Miré el calendario en la pared. Era la fecha límite para enviar las solicitudes al Basque Culinary Center, la mejor escuela de cocina de España. Mi sueño. El mismo sueño que ella aplastó la primera vez.

El pánico inicial fue reemplazado por una calma helada. Esta vez sería diferente.

Bajé a la cocina. Isabel estaba allí, con su delantal y su expresión de mártir. Me sirvió un café y unas tostadas con aceite.

"He oído que los del Basque Culinary Center están buscando gente", dije, probando el terreno.

Ella dejó de fregar los platos y se giró, su rostro se endureció.

"¿Y qué? ¿Piensas abandonarnos por esas fantasías de cocinero? Tu padre, que en paz descanse, estaría orgulloso de que cuidaras la finca, de que fueras un hombre de provecho, no un pinche de cocina".

Su discurso era el mismo, palabra por palabra. El mismo chantaje.

Pero esta vez, en lugar de discutir, sonreí.

"Tienes razón, mamá. Son tonterías. Estaba pensando en voz alta".

La sorpresa en su rostro fue mi primera victoria. Ella asintió, satisfecha.

"Así me gusta. Un buen hijo complace a su madre, no la abandona".

Terminé mi desayuno en silencio. Pero por dentro, el plan ya estaba en marcha. No iba a renunciar. No esta vez. Fingiría, mentiría, haría lo que fuera necesario.

Esa misma tarde, mientras ella dormía la siesta, me escapé al bar del Tío Manuel. Él era el único que siempre había creído en mí.

"Tío Manuel, necesito tu ayuda".

Le conté mi plan. Él me miró, sus ojos llenos de una tristeza comprensiva.

"Esa mujer te va a ahogar, muchacho. Como hizo con tu padre".

Pero me ayudó. Usamos la cámara de su viejo teléfono para grabar un vídeo. Cociné para él en la pequeña cocina de su bar. Un salmorejo cordobés, pero con un toque mío, usando tomates secados al sol y un aceite de oliva virgen extra de una variedad rara que solo crecía en nuestra zona.

Envié la solicitud y el vídeo esa misma noche desde el ordenador del bar. Sentí un nudo en el estómago, una mezcla de miedo y euforia.

Había dado el primer paso. Había encendido la mecha.

Sabía que la explosión era inevitable.

También te puede gustar

Portada de la novela AMANTE DEL CEO
8.6
Tras descubrir la infidelidad de Andrés y disolver su matrimonio, Susan es repudiada por su madre. Sin opciones y con la vida de su hermana menor en riesgo, se ve forzada a pactar con James Campbell. Al convertirse en la amante de este poderoso y sombrío CEO, Susan se sumerge en un mundo de peligros. En medio de esta entrega forzada, surge un vínculo imprevisto que la hará debatirse entre la culpa y un amor que parece ser su única salvación.
Portada de la novela El Amor Que Siempre Busqué
9.6
Después de despertar junto al hombre que amó por diez años, la protagonista descubre que él solo ve en ella a su verdadera amada, Eva. Ante esta segunda oportunidad, un año antes de su muerte, decide rechazar un matrimonio gélido y las falsas acusaciones de quien la desprecia. Tras una vida de humillaciones y sacrificios inútiles, ella rompe el ciclo de indiferencia, dispuesta a abandonar el pasado y priorizar por fin su propia felicidad.
Portada de la novela El Despertar de la Esposa Ignorada
9.3
Después de seis años de un matrimonio marcado por la indiferencia, descubro la perturbadora fijación de Mateo por su prima Isabel. Soporté agresiones y el desprecio de mi esposo, quien incluso permitió que me dañaran físicamente para sanarla a ella. Tras ser abandonada a mi suerte en una explosión mientras él la rescataba, mi devoción se tornó en una furia renovadora. Romperé mis cadenas y dejaré atrás este engaño para reclamar mi valor y dignidad.
Portada de la novela El Precio de un Reloj Roto
9.1
Un padre descubre con horror que su hijo de seis años ha desaparecido. Sofía, su fría esposa, confiesa haberlo enviado a un centro de corrección como castigo por romper el reloj de su amante, Mateo. La crueldad aumenta cuando Mateo revela ser el padre del bebé que ella espera. Tras hallar al niño en coma por electroshocks en un recinto lúgubre, el protagonista jura divorciarse y proteger a su hijo de la maldad de su madre para siempre.
Portada de la novela Engaño Mortal: La Esposa Usada
8.9
Sofía contrajo matrimonio con Javier Mendoza para honrar a sus padres, creyendo hallar consuelo tras el desprecio de Ricardo. Sin embargo, tras perder seis embarazos y sacrificar a su primogénito mediante un don místico, descubre una realidad aterradora: ambos hombres la utilizan como un envase. Sus hijos son sacrificios destinados a nutrir la vitalidad de Elena, una vidente. Ante tal traición, Sofía abandona su inocencia para buscar venganza.
Portada de la novela Fuego y Odio: Un Amor Roto
8.7
Mientras el fuego nos consumía, Elena Vargas nos dejó a mi hija y a mí a merced de la muerte como venganza por el fallecimiento de Ricardo. No obstante, la vida me concede un reinicio al despertar años atrás, en la fatídica noche donde la traición de mi propia hermana desencadenó la tragedia. Con el dolor del pasado aún latente, haré lo que sea necesario para salvar a Valentina y destruir el ciclo de odio que antes nos arrebató todo.