Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Hija Que No Calló

La Hija Que No Calló

Tras años de represión religiosa en Andalucía, una joven ve cómo su madre, Carmen, destruye su sueño universitario al quemar sus pertenencias. Ya en Sevilla, el acoso materno se intensifica con humillaciones y sabotajes constantes. Sin embargo, un oscuro secreto familiar sale a la luz: Carmen traicionó a su hermana robándole a su prometido hace dos décadas. Armada con esta verdad, la hija planea una venganza pública en televisión para exponer la falsa piedad de su madre.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Mi madre, Carmen, quemó mi ropa la noche antes de irme a la universidad.

El humo negro y espeso olía a plástico quemado y a mis sueños rotos, subiendo desde el patio trasero de nuestra casa en el pueblo.

Vi las llamas devorar la única falda vaquera que tenía, los dos jerséis de colores que compré a escondidas y las zapatillas que había ahorrado meses para conseguir.

Todo se convirtió en cenizas.

Me quedé en la puerta de la cocina, temblando, no por el frío de la noche andaluza, sino por la rabia que me ahogaba.

Ella se giró, su rostro iluminado por el fuego, y me lanzó una bolsa de tela barata al suelo.

"Esto es lo que llevarás a Sevilla. Ropa decente para una señorita" .

Dentro había vestidos largos y oscuros, de mangas hasta la muñeca y cuellos altos, ropa que ni mi abuela usaría.

Y encima de todo, una mantilla nueva, más negra, más pesada y más opresiva que la que me había obligado a llevar desde niña.

"Pero tú me lo prometiste" .

Mi voz era un susurro roto. El verano había sido una negociación constante. Yo había conseguido graduarme con las mejores notas, una hazaña en el instituto del pueblo. A cambio, le rogué que me dejara vivir sin el velo, al menos en casa.

Tras una pelea terrible, en la que amenacé con cortarme el pelo a cero, ella cedió.

Creí, estúpidamente, que era el comienzo de mi libertad.

"Te prometí que podrías quitarte la mantilla en mi casa, bajo mi techo" , dijo ella, su voz fría y cortante, "pero en Sevilla, en ese nido de pecado, la necesitas más que nunca. Es para proteger tu virtud" .

"¡No quiero proteger mi virtud! ¡Quiero ser normal!" .

"Nunca serás normal, Sofía. Eres mi hija. Tienes que ser piadosa, modesta. El sufrimiento te hará fuerte" .

Mi padre, Ricardo, apareció en el umbral, atraído por los gritos. Miró las llamas, luego a mí, y finalmente a mi madre.

Vi una chispa de pena en sus ojos, pero se extinguió tan rápido como apareció.

"Carmen, ya es tarde" , dijo suavemente, evitando mi mirada.

"Métete dentro, Ricardo. Esto es cosa de mujeres" .

Y él, como siempre, obedeció. Desapareció en la oscuridad de la casa, dejándome sola con mi verdugo y las cenizas de mi futuro.

Esa noche no dormí. Me senté en mi cama, con la nueva mantilla en mi regazo. Pesaba como una lápida.

Recordé todas las veces que había hecho esto.

Cuando tenía diez años, mi proyecto de ciencias, un volcán de bicarbonato y vinagre, ganó el primer premio. Carmen dijo que la ciencia era la obra del diablo para distraernos de Dios. Esa noche, mientras yo dormía, lo destrozó. A la mañana siguiente, encontré los trozos en la basura.

Cuando me vino la regla por primera vez, se negó a comprarme compresas.

"La sangre es la marca de la impureza de Eva" , me dijo, dándome un fajo de trapos viejos. "Debes sentir la vergüenza de tu cuerpo" .

Tuve que ir a la escuela con esos trapos, aterrorizada de que se movieran, de que oliera, de que alguien se diera cuenta.

Cuando cumplí quince, mis amigas organizaron una fiesta de cumpleaños. Carmen me encerró en mi habitación todo el fin de semana.

"Las fiestas son la puerta al infierno. Rezarás el rosario para limpiar tu alma" .

Me dejó solo pan y agua. Escuché las risas de mis amigas desde la calle, y lloré hasta que no me quedaron lágrimas.

Cada pequeño acto de rebelión, cada intento de ser una chica normal, era aplastado con una crueldad disfrazada de piedad.

Ahora, la universidad, mi única vía de escape, se sentía como otra prisión.

Una prisión a la que me vería obligada a ir llevando el uniforme de mi humillación.

También te puede gustar

Portada de la novela Aysel, como la luna
7.9
La armonía entre ninfas, brujas, vampiros y lobos se quebró por un amor prohibido, permitiendo el avance humano. Siglos después, dos uniones insólitas dan origen a Aysel, una híbrida de belleza lunar que oculta un poder total: es metamorfa, loba, bruja suprema y fuente de inmortalidad. Mientras cuatro pretendientes de distintas especies luchan por poseerla, ella debe lidiar con sus múltiples naturalezas y decidir su destino amoroso o perecer ante el conflicto.
Portada de la novela De heredera a empecinada
8.3
Charlotte malvivía en un compromiso gélido con el magnate Bryant Barnes. Tras sufrir la agresión de Kalia, la amante de su prometido, Bryant la dejó morir ahogada en un lago. Tras ser rescatada milagrosamente, ella despierta de su engaño amoroso. Consumida por la traición y con el alma endurecida, Charlotte contacta a Jaden para orquestar una venganza implacable. Ahora, está decidida a reducir a cenizas el imperio del hombre que intentó destruirla.
Portada de la novela Herida de Luna: La Caza del Amor Perdido
8.7
Erika Blackwood, heredera al liderazgo de los Ironclaw, sacrificó su estatus por Alexander Robertson. Tras tres años de humillaciones y una calumnia tramada por una antigua rival, Erika opta por romper su lazo. Pese a la resistencia de Alexander, ella escapa para asumir su rol de Alfa y ejecutar su venganza. En medio de una rebelión interna, su asombroso poder sale a la luz. ¿Optará por la piedad o forjará un camino implacable contra sus enemigos?
Portada de la novela La Apuesta Fatal del Destino
8.5
Después de trabajar años fuera del país, Sofía vuelve a México y encuentra a su familia en la miseria. Su hermano Mateo ha perdido todo el patrimonio y el negocio en una mesa de juego frente a El Buitre y La Hiena, dos criminales despiadados. Decidida a no aceptar la derrota, Sofía arriesga lo poco que le queda para entrar en el mundo de las apuestas clandestinas. Su objetivo es claro: exponer la estafa y atrapar a los responsables de su ruina.
Portada de la novela La diva invaluable que dejó su mundo en ruinas
8.5
Tras su divorcio, un hombre alardea de su pasión por una piloto mítica, sin saber que se trata de su propia exesposa. Mientras él busca humillarla con su fortuna, ignora que ella es la maestra detrás del joyero más célebre y la verdadera artífice de su inminente quiebra. Aunque él suplica perdón al descubrir la verdad, ella lo rechaza con desdén. Finalmente, la mujer se aleja junto a un influyente magnate, enterrando su pasado para siempre.
Portada de la novela La Ministra Que Perdió Su Vestido
8.0
Bajo el gobierno de Süleyman Demirel en 1993, la ministra Asuman F. lidera una iniciativa para pacificar el conflicto kurdo en Turquía mediante la igualdad de derechos. No obstante, en un momento clave ante la cámara, un asesor sabotea su presentación desabrochando su vestido para humillarla públicamente. Esta historia de acción y misterio analiza las tensiones políticas, los choques históricos y los prejuicios de género en un convulso Medio Oriente.