Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela  La Heredera Oculta

La Heredera Oculta

Inés Calderón, nacida de una relación secreta, busca castigar a Fausto Renier, el magnate que siempre la negó. Tras una vida oculta, se infiltra en el imperio de su padre biológico planeando una venganza implacable. La situación se complica cuando Matías, el heredero legítimo y su medio hermano, se siente atraído por ella sin conocer su vínculo. Entre intrigas corporativas y secretos familiares, Inés se debate entre el rencor y un amor prohibido.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Investigación sobre Fausto Renier y su imperio

El tiempo, para Inés Calderón, no corría como para el resto de la gente. Desde la muerte de su madre, cada día era un peldaño calculado en una escalera invisible. Cada decisión, cada aprendizaje, cada paso que daba era parte de un plan no dicho, pero cada vez más claro en su mente.

A los doce años, ya no era una niña normal. No asistía a la escuela como los demás, pero estudiaba todos los días. Las bibliotecas eran sus templos. Los periódicos viejos, sus evangelios. Los libros de economía, derecho y psicología eran sus mejores aliados. Leticia, la exmaestra que la había acogido temporalmente, intentó convencerla de ingresar a un colegio formal. Pero Inés se negó.

-No necesito lo que enseñan ahí -dijo una vez, mientras copiaba a mano un artículo sobre fusiones empresariales-. Necesito aprender lo que nadie enseña. Cómo piensan los poderosos. Cómo actúan los hombres que creen que pueden destruir a otros sin pagar el precio.

Leticia no comprendía del todo, pero le dejó ser. Le prestaba libros, le preparaba comida caliente y se mantenía cerca sin hacer demasiadas preguntas. Había visto demasiadas cosas en su vida como para no reconocer el fuego que ardía en los ojos de Inés. Un fuego que ninguna infancia rota podía apagar.

Inés comenzó con lo básico: entender quién era Fausto Renier. No como padre, no como hombre, sino como figura pública. Como fuerza económica. Como enemigo.

Descubrió que Fausto había nacido en la élite: hijo único de un diplomático y una banquera de origen francés, educado en los mejores colegios del extranjero, graduado con honores en Administración de Empresas en Suiza, y fundador de Renier Corp, un conglomerado que manejaba desde telecomunicaciones hasta inversiones inmobiliarias, pasando por medios de comunicación y contratos con el Estado.

Sus fotografías aparecían cada semana en las revistas más importantes del país: "El magnate de mirada helada", "El arquitecto del poder económico", "Fausto Renier: el titán que nunca sonríe". Había algo casi mitológico en torno a él. Sus ojos grises, su porte impecable, su rostro inexpresivo. Un hombre sin escándalos, sin esposas visibles, sin amigos íntimos, sin familia en portada. El único nombre que aparecía de forma constante junto al suyo era el de su hijo: Matías Renier, fruto de una relación fugaz con una modelo retirada que había muerto cuando el niño tenía apenas dos años.

Inés observó una y otra vez las fotos de padre e hijo. Matías había heredado la misma elegancia fría, el mismo aire de superioridad que Fausto exudaba en cada gesto. Pero mientras el padre parecía una roca indestructible, Matías parecía aún humano. Había algo en su sonrisa -en las pocas imágenes donde sonreía- que no encajaba del todo con la maquinaria perfecta de Renier Corp.

-Él también es mi sangre... -susurró Inés una tarde, al ver una portada donde Matías inauguraba un hospital infantil con una expresión seria y sobria-. Pero no es mi hermano. No mientras lleve ese apellido sin culpa.

Los informes anuales de Renier Corp eran públicos, pero extremadamente técnicos. Inés, a los catorce, ya los leía con fluidez. Aprendió qué filiales manejaban los negocios más sucios: una constructora vinculada a sobreprecios, una empresa de logística sospechada de evasión fiscal, una red de fundaciones fantasma usadas para lavar dinero. Nada estaba comprobado, pero los rumores eran consistentes.

Durante meses, visitó los barrios donde Renier Corp había comprado propiedades a precio de saldo tras desalojos forzosos. Habló con empleados despedidos, con antiguos socios arruinados, con periodistas que una vez intentaron exponer a Fausto y terminaron silenciados, despedidos o hundidos en procesos legales. Había un patrón: Fausto no solo destruía a quienes se interponían en su camino, lo hacía de forma limpia, legal... elegante.

-No deja huellas -escribió Inés en una libreta de tapas negras que escondía bajo su colchón-. No amenaza. No grita. Te arruina con un correo, con una cláusula, con una sonrisa.

Ahí entendió que enfrentarlo de forma directa no sería suficiente. No podía simplemente pararse frente a él y exigirle cuentas. Él ni siquiera la reconocería. Tenía que infiltrarse. Ganarse su confianza. Entender cómo pensaba desde adentro. Y para eso, necesitaba transformarse.

A los quince años, Inés comenzó a construir una nueva identidad. Con la ayuda de Leticia y una mujer que trabajaba como secretaria en el Ministerio de Educación, obtuvo documentos falsos: una partida de nacimiento con otro apellido, un certificado de secundaria, una identificación nueva. Se convirtió en Inés Morales, estudiante con honores, huérfana con historia triste, humilde, decidida, responsable. Entró a un instituto técnico con especialización en administración, donde se destacó por su memoria prodigiosa, su capacidad analítica y su carácter reservado.

Tenía una meta clara: aprender lo necesario para conseguir una pasantía en alguna de las filiales de Renier Corp. Y desde ahí, escalar. Escuchar. Observar. Identificar aliados, enemigos, errores.

Un profesor notó su obsesión por las estructuras empresariales, por la ética corporativa, por los vacíos legales.

-¿Quieres ser empresaria? -le preguntó un día.

-No -respondió ella, sin levantar la vista de su cuaderno-. Quiero entender cómo se construye un imperio... y cómo se destruye.

Los años pasaron sin descanso. Cada paso de Fausto era monitoreado por ella. Sabía cuándo viajaba, con quién se reunía, qué decisiones tomaba el consejo directivo de su grupo, qué conflictos tenía con el gobierno, qué empresas absorbía. Incluso empezó a seguir los pasos de Matías: su educación, sus apariciones públicas, sus declaraciones en entrevistas.

Lo observaba todo. Lo archivaba todo. Construyó un mapa del imperio Renier. Una red.

Y entonces, el momento llegó. Cumplidos los diecinueve, Inés obtuvo una entrevista para un puesto administrativo en una de las empresas más pequeñas del grupo: una consultora financiera llamada ReNova, filial encubierta de Renier Corp.

Al verse frente al edificio de cristal y acero por primera vez, su corazón palpitó con una mezcla de vértigo y furia.

Ese era el terreno del enemigo.

Y ella había llegado para plantar su primera semilla.

-Vengo a ocupar el lugar que me quitaron -murmuró para sí, antes de entrar al vestíbulo.

Había comenzado la verdadera infiltración.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Bajo Juramento
9.5
Han pasado veinte años desde que Alessio Moretti juró proteger a Bianca, pero ahora el destino los enfrenta bajo una luz distinta. Él es el temido líder de la mafia napolitana y ella, una mujer autónoma marcada por su pasado. En medio de un entorno criminal implacable, Alessio se debate entre cumplir con sus obligaciones de capo o rescatar aquel amor de la niñez. Para salvarla, deberá decidir si desata una guerra total o renuncia a su corazón.
Portada de la novela En las intermitencias del amor
9.0
Tras morir atropellada por el coche del magnate Marko Rumanof, Valentina recupera la consciencia en su cuerpo de diecisiete años. A los veintiocho años, su vida terminó con el profundo arrepentimiento de no haberse vengado de Merina, la esposa de su jefe y responsable de su miseria. Con esta inesperada segunda oportunidad, Valentina decide alterar el pasado. Su plan es evitar el matrimonio de su enemiga seduciendo y arruinando al hombre que la mató.
Portada de la novela Honor y Sangre
9.1
Natasha Vorobiev vive bajo una identidad falsa para escapar de un pasado letal y enemigos que buscan su muerte. En su refugio conoce a Alessio Mancini, con quien inicia un romance intenso. Mientras él lucha contra sus propios demonios, debe demostrarle su valor a su padre para liderar el imperio criminal de su familia. Juntos enfrentarán violentas guerras de poder y a una organización secreta decidida a aniquilar el legado de los Mancini.
Portada de la novela INSUPERABLES
8.2
Tras siete años separados, Aubrey Channing y Dominic Blake se reencuentran convertidos en adultos. Sin embargo, la estabilidad que ambos construyeron se tambalea ante la fuerza de su antiguo vínculo. Ella guarda secretos peligrosos que intenta ocultar, mientras que Dominic, ahora un valiente bombero, está decidido a desentrañar el misterio que la rodea. Entre la acción y el peligro, él luchará por reavivar una pasión que se niega a desaparecer.
Portada de la novela La Dulce Venganza
7.9
Joan sale de prisión tras tres años de encierro injusto por un delito que jamás cometió. Traicionada por su mejor amiga, quien le arrebató a su novio mediante una trampa, la joven busca justicia. Su camino se une al del poderoso Darren Lu, quien le ofrece un matrimonio por contrato: él obtendrá protección ante otras mujeres y ella el respaldo para su revancha. En este pacto de conveniencia, la línea entre el odio y el deseo comenzará a borrarse.
Portada de la novela La Jaula de Oro Rota
8.5
Durante diez años viví en una cárcel de lujos por el bienestar de mi hermana Sofía, bajo el engaño de un amor sincero. Mi mundo colapsó cuando Isabella me traicionó por Mateo Salazar. Fui humillado y golpeado antes de presenciar cómo permitían que desconectaran a Sofía sin piedad. Ese dolor extinguió mi devoción; el hombre que fui murió con ella. Tras escapar de la violencia y el desprecio, huyo de ese pasado devastador en busca de mi libertad.