Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La esposa perfecta

La esposa perfecta

Lucía Santamaría se encuentra asfixiada por las pesadas deudas que su padre le dejó. Por otro lado, Enrique Marino, un gélido político que no cree en el afecto, necesita contraer nupcias para consolidar su camino hacia la alcaldía. Ambos sellan un acuerdo: él limpia sus finanzas si ella acepta un matrimonio fingido. Entre el trauma de Lucía y la ambición de Enrique, la pareja deberá resistir feroces escándalos que pondrán a prueba su alianza.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Lucia se cubrió el cuerpo por completo con la sábana echada sobre su cama, lloraba desconsolada mientras su padre le explicaba que su ahijado debía casarse para bien de su campaña política y que ya se había comprometido a casarla con él.

-Es mi ahijado, vi crecer a ese muchacho, ni que fuera un extraño.

-¿Por qué no tiene novia? -preguntó.

-Él es muy particular, solo quiere a alguien que no lo moleste, ya sabes, una esposa de verdad, es un compromiso muy grande, si lo sabré yo, amo a tu santa madre, pero es demandante, Enrique quiere que le tomen su foto de casado, pero no quiere a la esposa.

-No quiero hacerlo, papá. Tendré mucha exposición, me juzgarán.

-Hija, no, él se ocupará de eso. Con nadie puede hacer este acuerdo, no confía en nadie, confía en mí.

Lucia descubrió su rostro y se limpió las lágrimas.

-¡Ay!, Papá, no quiero hacerlo, lo siento, que se busque a otra.

Su padre suspiró con desespero y miro al techo con una expresión desencajada en el rostro y se llevó las manos al cabello, cerró los ojos e hizo como si iba a llorar.

-Lucia, estoy desesperado, no es un favor que le haría a él, es un favor que él me haría a mí, pagará mis deudas a cambio de que te cases con él, está dispuesto a darte algunos bienes y a ocuparse de ti económicamente, tú no estudias ni trabajas, ya tienes veintidós años, no puedo mantenerte más -dijo el hombre desesperado.

Lucia no pudo ni pestañear, las palabras de su padre la golpeaba fuerte en el pecho, además la mujer a la que él llamaba su madre era en realidad su madrastra y nunca la quiso. Lucia sufría de ansiedad social y no salía de su casa, sabía que era una carga y que pronto se lo echaría en cara.

-¡Papá!

-Lo siento, Lucia, necesito que te cases con él o te vayas de la casa -dijo sin mirarla.

Quiso llorar, el dolor se le acumuló en el pecho, los ojos le ardieron, pero se mantuvo sería y bajó la cabeza.

-Dame unos días, conseguiré a donde irme -dijo aun cuando no conocía a nadie y no tenía dinero, tampoco sabía hacer nada. Esperaba que alguna antigua criada de su padre la acogiera.

-¡Necia! Eres necia, y tonta. Enrique tiene dinero, tendrás casa, acordó darte un buen dinero por esto, no te molestará, será como vivir aquí, pero en una casa que podrás llamar tuya y con un sueldo solo por respirar.

Le dolió, a ella le gustaba pensar que esa era su casa, la casa de su padre y donde se crió. Se mantuvo callada con la mirada sobre la sabana, se sintió avergonzada y despreciada. No podía valer solo para ser una esposa.

-Hazlo por mí, debo mucho dinero, no duermo, no como pensando en cómo voy a pagar esa deuda y me preocupo por ti, que eres mi único tesoro, le debo a gente mala, pienso angustiado que quieran cobrarse contigo.

Lucia alzó la vista espantada, su corazón se aceleró y tomó las manos de su padre entre las suyas.

-¿Eso puede pasar? ¿Estás en peligro?

-De muerte sí, hija de mi vida. Trato de salvarte, con Enrique estarías protegida. Si es electo, será el alcalde, nadie se meterá con la esposa del alcalde o con el suegro del alcalde.

-Pero... Él ni me conoce.

-No hace falta, sabes que te bañas y no eres una loca, que no salgas nunca de la casa, es lo más atractivo que tienes para él, no tienes pasado ni manchas, cero escándalos, eres una diosa de la virtud para él.

-Soy muy joven para él.

-Eso nadie lo juzga ahora como antes, y eres la mujer, si fuera al revés otra cosa sería, pero él es el hombre, está bien.

-No sé papá, no quiero.

-Es cuestión de vida o muerte, Lucia Margarita. Es por tu vida, la mía. Yo estoy muerto de miedo y no puedo protegerte, en cambio, él, cuidará de ti a cambio de unas fotos, y guardar las apariencias.

Lucia no quería el fin de su vida como la conocía y también sabía que su padre tenía razón, ella no trabajaba ni hacía nada, era una mantenida y eso no estaba bien.

Le aterraba ser la esposa de alguien, nunca fue la novia de alguien, no salía ni conocía a nadie; de pequeña solía ver a Enrique y a Jaime, hijos de la comadre de su padre, Enrique le llevaba ocho años, por lo que debía tener ya treinta años y Jaime le llevaba seis por lo que debía tener veintiocho.

Cuando estaba por cumplir los dieciocho años su madre falleció y su ansiedad social apareció por primera vez, nunca más salió de casa, salvo contadas excepciones, por lo que dejó de verlos y frecuentarlos.

Jaime era serio y elitesco, no le hablaba a cualquiera, muy inteligente y trabajador, nunca hablaba demasiado y con ella fue siempre amable.

Enrique era dos personas en una, en público sonreía y saludaba a todos, era elocuente y conversador, amable con todos, aunque siempre mantenía igual cierta distancia con la que parecía recordar que los demás estaban en un nivel y él en otro, a ella apenas la saludaba.

Así que sí, tenía miedo de enfrentar a ese hombre elegante, inteligente de mundo y sofisticado que aspiraba a un cargo político y sobre todo le daba miedo enfrentar el mundo, pero tenía mucho más miedo de perder a su padre por lo que se llenó de coraje y apretó las manos de su padre entre las suyas con fuerza y cerró los ojos.

-Lo haré.

-¡Hija!

Se abrazaron, él, feliz, ella aterrada.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Comprado
8.6
Con solo dieciocho años, Diane Brayden es sacrificada por su familia para saldar las deudas de juego de su padre. Su madre la entrega a Robert Fox, un huraño terrateniente de treinta y cinco años que, tras sufrir una traición, solo desea asegurar un heredero antes de cumplir los cuarenta. Aunque su matrimonio es una fría transacción financiera pactada bajo coacción, el destino transformará esta unión forzada en un camino lleno de giros inesperados.
Portada de la novela Bajo el manto de la venganza
9.0
Criada en la humildad por su madre adoptiva, Lucía ignoraba ser la hija de Eduardo León, un poderoso magnate que la mantuvo oculta por seguridad. Tras el fallecimiento del millonario, el abogado Julián Larios le entrega una carta que revela su verdadera identidad: ella es la heredera universal de todo el imperio. Ahora, la joven debe navegar por un mundo de secretos oscuros y asumir el control de una fortuna que jamás imaginó poseer.
Portada de la novela CEO y la niña inocente
9.7
Ana es la hija chofer de la rica familia Furlan. A los 18 años, ella se escapa de casa después de una discusión con su padre. Un año después, cuando regresa a la fnca, llama la atención de Julián, el más joven Furlan playboy, de quien estuvo enamorada a principios de adolescencia. Pero Erik, el medio hermano mayor, no quiere verlos. juntos. La ambición lleva a Erik Furlan a obligar a su hermano a casarse un importante ejecutivo, involucrado en la fusión entre las empresas de las dos familias. Sin embargo, Erik cree que Ana puede estropear tu plan. Luego necesita sacarla del camino de Julian. Para ello, le propone un trato comercial a la pobre chica a través de un matrimonio de conveniencia, protegiéndola contra los ataques de hermano. Todo lo que Erik, a sus 44 años, quiere es cerrar el trato que vale millones aunque tenga que casarse con una chica que le fastidia y lo excita en igual medida. Y lo único que quiere Ana es mejorar su vida y sentirse protegida. Tal vez ella no debería aceptar el trato. Tal vez termine amando al hombre al que más temió en toda su vida. su vida. Quizá pague caro aceptar ser la falsa novia de un millonario con un corazón de piedra. Se bajó del autobús con su mochila a la espalda y caminó pocos metros hasta llegar a la entrada no reconoció la vaquero que se acercó. Él le dedicó una leve sonrisa y se presentó: - Buenas noches. Mi nombre es Ana, soy la hija de Igor, el conductor. de doña Aurelia. Él la miró de arriba abajo, escudriñándola. verdadero. -No creo que sea una buena idea, muchacha. - ¿Qué? No entendí. ― Mejor regresa a la parada del autobús. - él dijo, sacudiendo la cabeza con pesar. Sintió una punzada en el estómago. A lo largo del viaje, ella estaba apoyando íntimamente a su padre para que la aceptara. los quería hacer un nuevo comienzo. Alguien tenía que dar. "¿Podrías llamarlo aquí, por favor?" - Mantuvo su voz. frme, nadie respetaba a un llorón. "Soy nuevo en la fnca, no sé qué pasó antes y No quiero complicarme. Pero, justo en mi primer día, Igor dijo que no dejara pasar a una Ana así por la puerta... Ana Marina, ¿no? Sí, me resulta difícil que autorice su entrada. Miró el camino iluminado por las lámparas amarillas. los postes públicos, luego dirigió su atención a las puertas de hierro, imponente, bajo el arco que decía GRANJA Y SELLO FURLAN. - ¿Eres padre? "Sí, un niño de dos años. - presumió con orgullo. perdiendo un poco de la postura severa. ― Mi papá jugaba al fútbol conmigo cuando era niño. No sé lo que te dijo, pero todavía me siento como su hija. - Estaba sincero. - Mire señora, yo no me voy a meter en esto, no. "Solo quiero la oportunidad de hablar con él. - insistió, sintiéndome como si estuviera pisando terreno resbaladizo. El hombre miró hacia adelante, más allá de ella, entrecerrando los ojos. párpados como si estuviera rumiando un dilema. - Está bien lo intentaré. - Muchas gracias. Asintió vagamente con la cabeza y se retiró. Se sentó en un tocón, miró hacia arriba y vio un mundo de estrellas en el cielo despejado. La brisa fresca hizo su vestido una chaqueta de punto. Hace un año, Ana salió de la casa donde vivía con su padre, un hombre que se ha vuelto amargado y resentido desde que lo dejaron por la esposa La mujer no solo lo abandonó, sino que se fue. trae a la única hija. Pero él nunca fue tocado por su pérdida, se encerró en su propio dolor y se cubrió de espinas para apartarlo. Ocupado dejando su trabajo como maestro de escuela servidor público en la ciudad para establecerse en una fnca, sirviendo como chofer privado de la matriarca de una familia ligada a la agroindustria. Escuchó pasos arrastrados detrás de él. volteó a ver el vaquero en sus botas. - El jefe quiere hablar contigo, muchacha. Por un momento, ella no asimiló la frase pronunciada. La cabeza inmersos en pensamientos de retorno, redención y perdón. En el fnal, ella hizo mucho mal. Una de ellas, por ejemplo, era salir de casa sin dejar una carta de explicación o una mera nota de despedida. Simplemente tomó la mochila y se dirigió a la parada de autobús que llevó a la estación de autobuses. Me fui de la ciudad, me mudé con un amigo, pasó hambre, sufrió, pero también se divirtió, se enamoró, no correcto, salió de nuevo, no funcionó de nuevo, comenzó a salir trabajo, me despidieron, probé otro trabajo, está bien, salario abajo, puta exploración, pero vamos! Pero cuando ella y amigo perdió su trabajo al mismo tiempo, el barco se hundió giro. Ana se preguntó si esto no sería una señal del universo para volver y tratar de recuperar al hombre amoroso que su padre una vez estaba. Hasta los siete años tuvo un padre que la mimó y, aun con el exceso de trabajo como profesor, encontré la
Portada de la novela Desde el Cajero hasta el Imperio de la Reina Tecnológica
8.6
Lo di todo por Ángel durante trece años, incluso los ahorros de nuestra boda para una supuesta cirugía familiar. Mi mundo colapsó al descubrir que el dinero financió a su amante y que él, un millonario oculto, solo me usó. Tras ser humillada públicamente y quedar en la calle, él ignora mi verdadero origen. Soy la heredera del poderoso Grupo Mayli. He contactado a mi madre para volver a mi imperio y aniquilar sin piedad a quien se atrevió a traicionarme.
Portada de la novela Embarazada del CEO Casado
8.0
Sofía, secretaria del poderoso Alejandro Ríos, es víctima de un oscuro plan cuando Carmen, la esposa del CEO, la droga para forzar un encuentro íntimo entre ambos. Tras despertar sin recuerdos, la joven descubre un embarazo que Carmen utiliza para manipular la situación y ejecutar su venganza. Sofía se resiste a ser un peón en este juego de traiciones, mientras Alejandro comienza a cuestionar su matrimonio al sentirse atraído por ella bajo un clima de secretos.
Portada de la novela Me casé con un magnate desfigurado y ellos tres enloquecieron
8.1
En Kaelton, creí vivir un sueño rodeada de lujos junto a Rodger, Larry y Ethan, los hijos adoptivos de mi familia. Todo cambió cuando un pastel con maní me provocó un choque anafiláctico intencionado. Descubrí que ellos pusieron mi vida en riesgo solo para complacer a Cailey, la hija de una empleada. Herida por su desprecio y traición, decido romper con ese pasado falso. Llamo a mi padre y acepto la propuesta de matrimonio con el misterioso Jayden.