Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL ITALIANO

LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL ITALIANO

Mientras vacaciona en Italia, Ámbar Reed es arrestada por un crimen que no cometió, debido a su asombroso parecido con una asesina. Vinicio Rossellini, consumido por la sed de venganza tras el asesinato de su hermano, la obliga a casarse con él creyendo que ella es la culpable. Entre peligrosos secretos de la mafia y traiciones familiares, surge una chispa inesperada. Ambos deberán descubrir la verdad antes de que la oscuridad del destino los consuma.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Ámbar Reed

La pequeña ventana en mi celda era la única conexión con el mundo exterior, permitiéndome ver las horas pasar lentamente. No había probado bocado desde que me encerraron acá.

Las lágrimas se deslizaban incesantes por mis mejillas mientras los terribles acontecimientos daban vueltas en mi mente. Ni siquiera me permitieron hacer una llamada para explicar mi situación.

Me sentía completamente sola y perdida.

El chirrido de la puerta abriéndose me sobresaltó. El mismo oficial que me había esposado entró con su acostumbrada mirada de desprecio.

-Levántate -ordenó con brusquedad.

-¿A dónde me llevas? -pregunté con voz temblorosa.

Una risa seca y maliciosa brotó de sus labios.

-A la silla eléctrica. Vamos, te esperan.

Mi cabeza era un caos de confusión y miedo.

"¿Silla eléctrica? ¿Por qué me estaba pasando esto?"

Seguí al oficial en un aturdido silencio, sintiendo que mi cuerpo se movía por inercia.

La habitación a la que me condujeron era pequeña y austera, con solo una lámpara molesta, dos sillas y una mesa. Sentado al otro lado, un hombre rubio y apuesto de ojos verdes me observaba fijamente.

-Soy el detective Marco Rossi, a cargo de su caso, señora Rossellini -se presentó, utilizando un apellido de las familias más ricas de Italia-. Tomen asiento.

Colocó un par de objetos sobre la mesa mientras yo lo miraba con aprensión, sin comprender nada de lo que estaba sucediendo.

"¿Caso? ¿Rossellini?"

La confusión me abrumaba, dejándome paralizada ante este extraño giro de eventos.

Con manos temblorosas, tomé asiento frente al detective Marco Rossi. Él me observaba fijamente, como evaluando mi reacción.

-Muy bien, señorita Mastriani -comenzó a hablar con tono severo-. Tenemos pruebas contundentes de lo que usted hizo y el crimen cometido.

Deslizó un sobre manila sobre la mesa. Al abrirlo, mi corazón dio un vuelco. Eran fotografías mías, vestida con esas ropas negras y desarregladas, en la escena de un crimen.

-¡Yo no hice nada de eso! -exclamé horrorizada, negando frenéticamente con la cabeza-. ¡Esa no soy yo, debe haber un error!

El detective frunció el ceño y empujó otro sobre hacia mí.

-¿Y qué me dice de estos videos de las cámaras de seguridad? La muestran en el lugar del asesinato del magnate Andrea Rossellini D'Avalos.

Abrí el sobre con manos temblorosas. Las imágenes eran espeluznantes, mostrando a una mujer idéntica a mí huyendo de la escena del crimen. Todo esto parece una pesadilla de la cual debe despertar.

-¡No, no, no! ¡Yo nunca haría algo así! -las palabras salieron entrecortadas mientras las lágrimas de impotencia rodaban por mis mejillas-. No sé qué está pasando, pero juro que no cometí ningún asesinato.

Rossi entrelazó los dedos sobre la mesa, su mirada se endureció.

-Entonces explíqueme, señorita Mastriani, ¿cómo es que tenemos pruebas suyas en la escena del crimen donde Andrea Rossellini fue apuñalado la noche pasada?

El aire abandonó mis pulmones ante esa acusación. El asesinato de un magnate italiano y yo como presunta asesina y ejecutora de tal monstruosidad. Era una completa locura.

-Tienen que creerme... -supliqué entre lágrimas-. Yo estaba de vacaciones en Amalfi hasta hace unas horas, soy una pintora, no tengo dinero, ni lujos. No tengo nada que ver con ese asesinato. ¡Soy inocente!

El detective me estudió en silencio unos instantes antes de alcanzar otro sobre.

-Eso tendrá que demostrarlo en la corte... Las pruebas en su contra son abrumadoras.

-¡Mi nombre es Ámbar Reed, no señorita Mastriani! -exclamé desesperada-. ¡Hay un terrible malentendido! Yo no tengo nada que ver con la familia Rossellini ni con ningún asesinato, nunca los he visto siquiera.

El detective Rossi me miró con recelo, como si mis palabras sólo sirvieran para enredarme más en esta locura.

-Las pruebas son bastante claras, señorita. Su rostro, sus huellas, todo la señala como la asesina de Andrea Rossellini.

-¡Pero yo soy Ámbar! ¡Una simple turista de vacaciones! -las lágrimas caían sin control por mi rostro-. Ni siquiera sé quién es ese hombre o por qué alguien querría matarlo. ¡Deben creerme!

Hubo un brevísimo destello de duda en los ojos de Rossi ante mi desesperada negativa. Quizá una pequeña parte de él consideraba que podía estar diciendo la verdad.

-Entonces explíqueme cómo es posible que todas las evidencias la incriminen directamente, si como dice, usted es sólo una turista -replicó con tono seco.

Negué frenéticamente con la cabeza, mis manos temblaban.

-No lo sé... No tengo ni idea de lo que está pasando. ¡Pero juro por mi vida que soy inocente! Anoche yo...

Me detuve, los recuerdos de aquel extraño encuentro en el baño del aeropuerto asaltaron mi mente.

"¿Podría estar relacionado?"

-Anoche, en el baño del aeropuerto, vi a... a alguien idéntica a mí -balbuceé, consciente de lo descabellado que sonaba-. Luego perdí el conocimiento, porque ella me atacó, ustedes mismo curaron el golpe y cuando desperté estaba vestida con esas ropas y me arrestaron.

Rossi enarcó una ceja, escépticamente. Abrió la boca para responder, pero lo interrumpí.

-¡Tiene que creerme! Sé que suena una locura, pero esta situación no tiene sentido. ¡Estoy tan confundida como usted!

El detective clavó sus ojos en los míos durante unos tensos segundos antes de soltar un suspiro cansado.

-Muy bien, señorita...Ambar. Cuénteme toda la historia desde el principio.

Asentí frenéticamente, un pequeño rayo de esperanza, se abrió paso en mi pecho. Quizá, sólo quizá, él podría ayudarme a salir de esta pesadilla.

Tomé una profunda bocanada de aire, preparándome para relatar mi descabellada historia una vez más cuando, de repente, la puerta se abrió de golpe. Una mujer de mediana edad, vestida con un sobrio traje sastre, irrumpió en la sala con un par de carpetas en las manos.

-Detective Rossi, tenemos un problema -dijo con tono apremiante.

El aludido frunció el ceño con preocupación.

-¿Qué ocurre, Detective Fiore?

La recién llegada lanzó una mirada casi compasiva en mi dirección antes de entregarle una de las carpetas a su compañero.

-Los resultados de la tomografía computarizada. La señorita... ehh... tiene una pequeña contusión cerebral debido al golpe en la cabeza antes de su arresto.

Rossi revisó los documentos con expresión grave.

-¿Y eso qué significa, exactamente?

Fiore se aclaró la garganta.

-Significa que cualquier testimonio o declaración que nos dé podría no ser del todo... confiable. El traumatismo puede estar desvirtuando sus recuerdos, como el insistir en que no es la señora Rossellini.

El peso de sus palabras cayó sobre mí como un balde de agua helada. El miedo esparció su gélido abrazo por todo mi ser.

-¡No! ¡Tienen que creerme! -chillé desesperada, con lágrimas desbordando mis ojos-. ¡No estoy mintiendo ni nada anda mal con mis recuerdos!

El detective Rossi me observó con expresión indescifrable mientras su compañera negaba con la cabeza.

-Lo siento, pero ese golpe pudo causarle una contusión que altere su percepción de la realidad. Por ahora no podemos fiarnos de nada de lo que diga.

-¡No! ¡Por favor! -supliqué entre sollozos-. ¡Soy inocente, lo juro! ¡Tienen que creerme!

Pero mis ruegos sonaron casi inaudibles cuando los dos detectives salieron de la sala, dejándome sola con mi angustia. Las paredes parecían cerrarse a mi alrededor mientras un frío aterrador se apoderaba de mi cuerpo.

Si no confiaban en mi versión

" ¿cómo podría probar mi inocencia?"

También te puede gustar

Portada de la novela Amar al diablo del que todos intentaron escapar
8.9
Caleb es un hombre gélido vinculado al submundo criminal. Tras morir trágicamente por los engaños de su prima, Lilliana renace con un firme propósito: no volver a huir de su esposo. Aunque él desconfía de este cambio y le advierte que vivir a su lado es descender al infierno, ella está decidida a enfrentar cualquier peligro. Lilliana prefiere el abismo antes que perderlo otra vez, convirtiendo al temido diablo en su único y verdadero refugio.
Portada de la novela De las Cenizas, Una Reina Renace
8.8
Florencia sobrevive a un ataque planeado por su esposo, Julio. Mientras está herida y embarazada, él la obliga a abortar para beneficiar a su amante. Tras perder a su bebé, el cariño se vuelve rencor. Ella decide contactar a su padre para asumir su rol como la legítima heredera de la familia Hortón. La esposa sumisa ha desaparecido; en su lugar, emerge una mujer poderosa y decidida a ejecutar su venganza contra todos los que la traicionaron cruelmente.
Portada de la novela El Precio de Su Farsa
8.6
José Luis, un chef entregado, descubre que su matrimonio con Sofía era una cruel mentira. Al salir a la luz un embarazo secreto y su romance con Rodrigo, la traición se vuelve total: ella le arrebata su hogar y fortuna tras diez años de esfuerzo. Humillado y despojado de todo por su propia esposa, el protagonista se niega a rendirse. Ahora, buscará justicia y el renacer de su legado culinario mediante la apertura de su restaurante, el Fénix.
Portada de la novela El Precio de una Mentira Perfecta
8.3
El magnate Gregorio Thompson utilizó un falso perdón para manipularme tras su infidelidad. En una gala, descubrí la aterradora verdad: conspira con su amante Jimena para eliminarme y asegurar mi fortuna a su hijo secreto. Pese a su frialdad, fingí calma ante su hipocresía. Ahora, tras un brindis cargado de traición, he decidido huir. Con un vuelo reservado, escapo de este monstruo para salvar mi vida antes de que su oscuro plan se consume.
Portada de la novela El regreso silencioso de la esposa por contrato
9.0
Un accidente borró la memoria de mi marido, quien me reemplazó por una influencer engañosa y me redujo a un frío contrato. Tras culparme falsamente de lastimar a su hijo, ordenó un castigo atroz: coser mis labios para humillarme ante todos. En mi dolor, descubrí su verdadera naturaleza. Ellos no sospechan que guardo una prueba irrefutable y que el inmenso poder de mi linaje puede aniquilar su mundo. Mi revancha contra su traición ha empezado.
Portada de la novela Indeleble
7.9
Al cumplir veintiún años, la realidad de Luna se quiebra tras descubrir que su humanidad es una mentira. Envuelta en una guerra milenaria entre vampiros, licántropos y brujas, la joven debe cargar con una maldición ancestral que la señala como la única salvación de su estirpe. Con el apoyo de su amiga Vicky y un amor marcado por el destino, Luna enfrentará desafíos letales mientras acepta su verdadera naturaleza para cumplir con su misión final.