Portada de la novela La esposa despreciada del CEO

La esposa despreciada del CEO

9.3 / 10.0
Tras ser obligada a casarse, Ana Victoria descubre que el secreto de su marido cambiará su destino en "La esposa despreciada del CEO". En este web novel, la verdad transforma la desconfianza en un romance novel donde deberán sobrevivir a la ambición en una intrincada mystery story.
Resumen de La esposa despreciada del CEO
Forzada por la avaricia de su padre, Ana Victoria contrae matrimonio con Javier Santos, un influyente magnate que vive postrado en una silla de ruedas. Sin embargo, lo que parecía una condena se transforma en un enigma cuando ella descubre que su discapacidad es fingida. Al caer la máscara, la sospecha da paso a un amor genuino y al deseo de formar una familia. Ahora, la pareja deberá blindar su unión frente a las traiciones y peligros que los acechan.
Leer más

La esposa despreciada del CEO Capítulo 1

En el gran salón de la familia Hernández, Ana Victoria estaba de rodillas frente a su padre, Juan, el hombre que la había vendido como si fuera una simple mercancía. Sus lágrimas caían sin control, pero su padre permanecía imperturbable, su expresión endurecida por la avaricia.

-Padre, por favor, todo menos eso -suplicó Ana Victoria entre sollozos, su voz rota por la desesperación.

Juan Hernández se limitó a negar con la cabeza, su decisión era inamovible.

-Entiende, Ana. No tienes elección, ya todo está decidido. A partir de hoy eres la esposa de Javier Santos. Esto salvará a la familia y compensará todo lo que hemos invertido en ti.

Desde la escalera, Melissa, la hermana menor de Ana Victoria, observaba la escena con una mezcla de burla y satisfacción. Bajó lentamente, cargando una maleta que contenía las pocas pertenencias de su hermana.

-Ana, deberías estar agradecida -dijo Melissa con una sonrisa cínica-. Se dice que Javier es impotente y que apenas puede mover la cabeza. Nunca te tocará, y además tendrás sirvientes a tu disposición todo el tiempo. Es el mejor trato que podrías obtener.

Ana Victoria miró a su hermana con furia, pero se mordió la lengua para no responder. No tenía sentido discutir con ella.

La familia Hernández se encontraba al borde del colapso financiero. Juan había hipotecado todo lo que tenían para mantener un estilo de vida que ya no podían costear. La última notificación del banco antes del embargo final había llegado, y los asesores financieros de Javier Santos ofrecieron una solución: diez millones de dólares al momento del matrimonio y otros cincuenta millones una vez finalizados los trámites. La condición era sencilla: la hija mayor de Juan debía casarse con Javier Santos.

Para Juan, la oferta era una salvación y una oportunidad. No solo se libraría de Ana Victoria, a quien siempre había considerado una carga, sino que además garantizaría un futuro brillante para Melissa, quien podría buscar un esposo adinerado en la alta sociedad.

-Dime, padre -dijo Ana Victoria, mirando a Juan directamente a los ojos-, ¿cuánto de ese dinero será mío? Si me vendes como a un objeto, al menos debería recibir una parte.

La pregunta hizo que Juan se enfureciera. Para él, Ana Victoria no merecía nada. Había sido un "accidente", el resultado de una aventura con una sirvienta. Cuando nació, Anabella, la esposa de Juan, expulsó a la madre de Ana y trató a la niña como una sirvienta más. Desde los doce años, Ana Victoria realizaba los oficios de la casa, y a los quince se ocupaba de cocinar para toda la familia. Mientras tanto, Melissa recibía todos los lujos que el dinero podía comprar.

Sin embargo, esos lujos llevaron a la familia a la ruina. Melissa, ahora con 22 años, no había logrado encontrar a un hombre rico dispuesto a casarse con ella. Pero ahora, con la transacción con Javier Santos, Juan veía una nueva esperanza para su hija favorita.

El timbre de la casa interrumpió los pensamientos de Ana Victoria. Era el chofer de Javier Santos, quien había llegado para llevársela.

-No es educado hacer esperar a los invitados -dijo Juan con severidad. Tomó la maleta de Ana y la empujó hacia la puerta.

Anabella abrió rápidamente, con una sonrisa en el rostro.

-Vengo de parte del señor Javier. Espero que la señorita Hernández esté lista -dijo el chofer, abriendo la puerta trasera de una elegante limusina.

Ana Victoria se quedó inmóvil, su cuerpo paralizado por el miedo. Fue Melissa quien, con un empujón, la obligó a reaccionar.

-Vamos, Ana, no hagas esperar al señor Santos. Demuestra algo de educación, al menos una vez en tu vida.

Con pasos lentos, Ana se acercó al automóvil. Sin embargo, el chofer la detuvo.

-El señor Santos ha indicado que no puede llevar pertenencias personales -dijo, mientras tomaba las maletas de Ana y las arrojaba sin cuidado en un contenedor de basura cercano.

Ana tragó saliva y subió al automóvil en silencio. El chofer cerró la puerta detrás de ella y puso el coche en marcha.

Desde la ventana de la casa, Juan, Anabella y Melissa observaban cómo la limusina se alejaba. En sus rostros había satisfacción y alivio. Para ellos, la partida de Ana Victoria significaba el inicio de una nueva etapa, una libre de preocupaciones financieras.

El auto avanzaba lentamente por un camino rodeado de árboles frondosos que proyectaban sombras amenazantes bajo la luz menguante del atardecer. Ana Victoria miraba por la ventana, su rostro pálido reflejaba una mezcla de incredulidad y desesperación. El silencio dentro de la limusina era ensordecedor, roto únicamente por el zumbido monótono del motor.

Al llegar a un enorme portón negro que se abrió con un chirrido metálico, Ana sintió un nudo en el estómago. Frente a ella se levantaba una imponente mansión de piedra gris, rodeada por jardines perfectamente cuidados que contrastaban con el ambiente frío y desolado del lugar. A pesar de su belleza, todo en esa escena emanaba un aire inquietante, como si el tiempo se hubiera detenido.

El conductor se detuvo frente a la entrada principal y salió del vehículo sin pronunciar palabra. Ana vaciló unos segundos antes de bajar. Cuando lo hizo, un hombre alto y robusto con expresión impenetrable la recibió en la puerta.

-La están esperando -dijo con voz grave, señalando hacia el interior de la mansión.

Ana dio un paso al frente, pero sus piernas temblaron ligeramente. Respiró hondo, intentando reunir el poco valor que le quedaba, y cruzó el umbral. La puerta se cerró detrás de ella con un eco que resonó en el enorme vestíbulo. El sonido seco de las cerraduras girando fue como un recordatorio de que no había escapatoria.

Un mayordomo apareció en la penumbra, su rostro severo y su voz fría.

-El señor Santos está en su estudio. Pero antes, deberá seguirme. Hay ciertas normas que debes aprender antes de verlo.

Ana sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Las palabras del mayordomo, aunque educadas, llevaban un peso que la oprimía.

Mientras avanzaba por los pasillos oscuros y silenciosos, sintió cómo el aire se volvía más pesado con cada paso. En ese instante, comprendió que lo que había dejado atrás, por más doloroso que fuese, era apenas un preludio. Aquí comenzaba el verdadero infierno.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de La esposa despreciada del CEO

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Cuando Éramos Tú Y Yo
8.1
La vida de Brianda cambió para siempre tras un trágico accidente que eliminó sus recuerdos y la dejó con un vacío inexplicable. Sumida en la incertidumbre, su presente se altera con la irrupción de Oliver Anderson, un hombre cuyo magnetismo la cautiva de inmediato. Aunque ella no lo reconoce, Oliver oculta un vínculo profundo con su pasado borrado. Él ha vuelto con un propósito inquebrantable: recuperar su lugar y no permitir que ella se aleje nunca más.
Portada de la novela La Hacker del Mafioso
8.8
Una hábil hacker vive atormentada por los errores de su pasado tras una fachada de total inocencia. Su destino se complica al conocer a un influyente magnate que oculta su verdadera identidad como jefe de la mafia. Aunque provienen de entornos distintos, la atracción y el riesgo los unen en una red de secretos. En esta trama de suspenso y acción, ambos deberán enfrentar peligros mortales. ¿Podrá su amor sobrevivir al choque de sus oscuros mundos?
Portada de la novela La Musa Rota del Bailaor
8.1
Bajo el sol de Sevilla, mi vida con Javier Reyes se desmoronó al descubrir su traición con Sofía Moreno. En un accidente fatal, él decidió salvarla a ella y a su niño, causando que yo perdiera a mi propio hijo. Tras años oculta, el pasado me alcanza: Javier me ha secuestrado, sumergiéndome en una espiral de obsesión enfermiza. Atrapada en su red, ahora me exige criar al hijo de su amante. ¿Podré huir de esta retorcida pesadilla y su manipulación?
Portada de la novela La Perfección Inesperada
9.0
Sofía buscaba afecto real bajo un avatar carente de belleza en un mundo virtual, pero Héctor, líder de los guerreros, la traicionó por su exnovia. El desprecio saltó a la vida real, destruyendo su carrera de ilustradora y alejando a sus amigos mediante calumnias. Sometida a un acoso masivo, encuentra un aliado en el enigmático Cazador Nocturno. Juntos, iniciarán una venganza implacable contra quienes conspiraron para arruinar su existencia por completo.
Portada de la novela Lo Siento Hijo Mío
8.6
Con las cenizas de su hijo Leo en las manos, un padre destrozado descubre una verdad aterradora. Sofía, su mujer, no siente pena; junto a Ricardo, revela que el viaje de salud fue un engaño para aplicar una eutanasia forzada al pequeño. Al oír que lo consideraban un estorbo para su libertad, el dolor del protagonista se transforma en una sed de justicia letal. Ahora, iniciará una cacería implacable para vengar la vida de su campeón ante tal traición.
Portada de la novela Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma
8.5
Al despertar diez años en el pasado, justo el día de su compromiso, una mujer revive la traición de Ricardo e Isabella. En su vida anterior, ellos destruyeron a su familia y la condujeron a un final trágico. Lejos de sucumbir al dolor al ver sus besos furtivos, asume su renacimiento como el inicio de una justicia implacable. Sin reclamos ni llanto, observa sus mentiras en silencio mientras orquesta una venganza gélida que garantizará su ruina definitiva.
Capítulos
Leer ahora
Compartir