Portada de la novela La esposa del Presidente

La esposa del Presidente

8.9 / 10.0
Rose Hamilton recupera su estatus de heredera en La esposa del Presidente. En este romance y mystery story, debe casarse con Asher White mientras Isabel intenta recuperarlo. La aparición de un extraño complica este billionaire romance, transformando el destino de todos en este web novel.
Resumen de La esposa del Presidente
Tras años de ausencia, Rose Hamilton retoma su lugar como heredera, pero su regreso la obliga a casarse con Asher White, el influyente prometido de su prima Isabel. A pesar de recuperar su estatus, Rose enfrenta la hostilidad de Isabel, quien no se detendrá hasta recuperar al magnate. En medio de esta disputa, la aparición de un misterioso desconocido sacude el presente de Rose, amenazando los pactos familiares y cambiando el rumbo de sus vidas.
Leer más

La esposa del Presidente Capítulo 1

El hermoso castillo de Everlove, una estructura imponente con muros de piedra gris y ventanales que reflejaban la luz del sol de mediodía, era el escenario de lo que se había anunciado como la boda del año. Las dos familias más influyentes de la ciudad, los Hamilton y los White, estaban a punto de unir sus destinos en una ceremonia que prometía deslumbrar a todos. La pompa, el lujo y la elegancia se respiraban en el aire. Sin embargo, al ser ya la una de la tarde, los presentes empezaron a notar que algo no estaba bien.

Los invitados murmuraban entre sí, lanzando miradas nerviosas hacia el altar vacío, donde solo descansaban unos candelabros dorados. La hora prevista para la ceremonia ya había pasado con creces y no había señales de la novia ni del novio. Las cámaras de los medios de comunicación, posicionadas a un costado, comenzaban a captar todo lo que ocurría, listos para transmitir en vivo lo que sin duda sería el evento más esperado del año. Pero, a medida que los minutos pasaban, las redes sociales estallaban en especulaciones.

-¿Dónde está el novio? -preguntó una voz al fondo de la sala, y rápidamente la pregunta se extendió por todo el salón.

-Tal vez algo le pasó -dijo otro invitado, tocando su copa de champagne.

Los murmullos crecieron y los medios comenzaron a difundir teorías sobre lo que podría estar sucediendo. Entre las especulaciones, una de las más comentadas fue la de un periodista que mencionó que la boda estaba en peligro debido al drama que rodeaba a los Hamilton y los White.

-Si Rose no hubiera regresado... -comentó un hombre en voz baja, dirigiendo su mirada hacia un grupo cercano-. Tal vez este matrimonio nunca hubiese ocurrido.

La historia era conocida por todos, pero no por todos la comprendían. Rose Hamilton, la hija mayor de la familia Hamilton, había desaparecido cuando era solo una niña. Durante años, su familia vivió sin saber qué había pasado con ella, hasta que, hace cinco años, la encontraron en un pueblo lejano, viviendo una vida sencilla y sin educación alguna.

El regreso de Rose había alterado todo el equilibrio que existía entre las dos familias. Antes de su llegada, Isabel, la hija del hermano menor de Henry Hamilton, había sido la heredera natural de la familia. Isabel y Asher White, el prometido de Rose, habían crecido juntos, habían sido novios de la infancia, y su relación parecía inevitable. Hasta que Rose apareció.

Las especulaciones eran inevitables y las conversaciones no tardaron en girar en torno a la rivalidad que se había desatado entre las dos primas, cuyas vidas, hasta ese momento, habían estado entrelazadas de formas que nadie podía comprender completamente.

-Se dice que Asher ha huido con Isabel -comentó otro invitado, sus palabras llenas de morbo-. Se rumorea que están rumbo a otra ciudad.

El salón entero pareció quedarse en silencio por un momento, y luego la conversación continuó, llena de risas y comentarios cargados de sarcasmo.

-La familia White solo se casaría con la primera hija de Henry Hamilton. Como Isabel era la única hija de su hermano menor, se asumió que ella sería la esposa de Asher -dijo una mujer, mirando alrededor mientras tomaba un sorbo de su copa. -Fue Walter, el hermano menor de Henry, quien decidió darle a Isabel para que los Hamilton la criaran como su propia hija. Isabel siempre fue la elegida.

Otro invitado intervino con una risa sardónica.

-Claro, Rose, la pobre pueblerina, fue encontrada años después, como si fuese un accidente que nunca debió ocurrir. Y aunque ahora está aquí, no está a la altura de su posición. Su regreso solo complicó todo.

Un estallido de risas recorrió la sala, mientras los murmullos aumentaban en intensidad. No tardaron en llegar los comentarios burlones.

-¿Te imaginas lo que debe estar sintiendo Rose ahora? Nació en una familia prestigiosa, pero parece que no ha encajado, ni con su familia ni con su sociedad -dijo una mujer con tono sarcástico. -Ahora se ha convertido en la burla de todos.

El grupo comenzó a reírse sin reservas, como si la situación fuera solo una broma pesada. A pesar de las sonrisas forzadas y las palabras crueles, todos sabían que algo no estaba bien. La gente miraba hacia las puertas de entrada, esperando que la ceremonia continuara, pero el tiempo seguía pasando sin que nada sucediera.

Y, mientras las risas resonaban en el castillo, Rose Hamilton estaba atrapada en su propio drama personal. La boda que la mayoría de la ciudad esperaba no solo había sido suspendida, sino que también se había convertido en una representación de su propia caída. Sin quererlo, Rose se había convertido en la víctima de una historia que nunca eligió.

Rose se encontraba en la habitación donde esperaría salir hacia el altar. El vestido de novia de encaje blanco abrazaba su figura, su velo caía sobre sus hombros como una caricia etérea, y sus manos, descansando sobre el tocador, temblaban levemente. Sin embargo, el momento en el que debía caminar hacia el altar nunca llegó.

Miró su reflejo en el gran espejo frente a ella. Su cabello negro caía en suaves ondas, enmarcando su rostro de piel blanca, y sus ojos avellana, usualmente serenos, reflejaban una tristeza profunda. No era la tristeza de una novia nerviosa, sino la de alguien que intuía que aquel día solo le traería desgracia.

Afuera, el caos reinaba. Murmullos, preguntas sin respuesta y suposiciones se extendían entre los invitados, pero Rose permanecía ajena a todo.

Entonces, la puerta de la habitación se abrió de golpe. Clarisa, su mejor amiga, entró con expresión furiosa. Su vestido de dama de honor se ceñía a su cuerpo con elegancia, pero la ira en su mirada era lo que más destacaba.

-Esto es imperdonable -soltó sin preámbulos-. En este día tan importante, Asher decide retrasarse por tanto tiempo. ¿Al menos es consciente de lo que dirá la gente de esto?

Rose no apartó la vista del espejo. Su reflejo se mantenía impasible, casi como si estuviera viendo a una extraña en lugar de a sí misma.

-Asher no va a llegar -susurró.

Clarisa parpadeó sorprendida, su enojo dio paso a la confusión.

-¿Acaso está tratando de huir del compromiso? -preguntó, cruzándose de brazos.

Rose no respondió. En cambio, tomó su lápiz labial y empezó a deslizarlo sobre sus labios con calma. Sus movimientos eran mecánicos, como si el acto de pintarse la boca fuera lo único que podía controlar en ese momento.

A su lado, su teléfono vibró levemente, pero la pantalla ya estaba encendida. Clarisa se inclinó apenas y su mirada cayó sobre el mensaje que la traicionera luz azul iluminaba.

"Rose, Isabel trató de quitarse la vida. Estoy en el hospital. Espero lo entiendas. ¿Podemos posponer la boda? No puedo dejarla sola."

El aire en la habitación se volvió pesado.

Clarisa se quedó en silencio por un momento, como si intentara procesar lo que acababa de leer. Luego, apretó los puños con fuerza.

-No puede ser... -murmuró-. Esto es una broma, ¿verdad? ¿Cómo puede hacerte esto?

Rose dejó el lápiz labial sobre la mesa con una delicadeza que contrastaba con el torbellino que sentía dentro.

-No hay boda, Clarisa -dijo con voz neutra.

Sus palabras no llevaban enojo, ni desesperación, ni súplica. Solo la resignación de alguien que, desde hace mucho, entendió que en aquella familia, ella nunca sería la primera opción.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de La esposa del Presidente

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela AMOR SECRETO CON MI HERMANASTRO
9.1
Un matrimonio clandestino con mi hermanastro acabó en dolor cuando nuestros padres nos separaron y me quitaron a mi bebé. Tras años de ausencia, nos reencontramos en un hospital: él es un cirujano brillante y yo una pasante. Al confesarle que nuestro hijo vive, me enfrento a su desprecio y a la presencia de otra mujer. Entre el rencor y los secretos, debo hallar la forma de recuperar a mi niño aunque el hombre que amé sea ahora mi mayor obstáculo.
Portada de la novela Cayendo En El Vórtice Romántico
9.5
Molly lo arriesgó todo por amor, pero solo halló traición, cárcel y un trágico final. Al renacer milagrosamente, se propone forjar su propio camino y sanar las heridas del pasado. No obstante, el azar la arrastra de nuevo hacia un enigmático torbellino de emociones y secretos que pondrán a prueba su determinación. En este laberinto de intrigas y pasión, ella deberá decidir si huye del destino o se arriesga a buscar la redención en un nuevo romance.
Portada de la novela CEO extraordinário
8.0
Siempre me sentí como un extraño en los Untamed Sons. Soy hermana de Nox, viuda de un hermano, pero no soy una de ellos. Cuando soy secuestrado por nuestros enemigos, no espero ser rescatado por un extraño alto, moreno, guapo y extremadamente peligroso. Zeke Fraser es el diablo con traje y se niega a devolverme con mi familia. Peor aún, me estoy enamorando de mi captor. Hay algo cautivador en ese hombre, y aunque sé que será mi perdición, no puedo dejar de sentirme atraída por él. Me enviaron a rescatar a Bailey, pero en lugar de eso me encontré incapaz de separarme de ella. Mantenerla cautiva en mi penthouse no es el mejor plan, pero no estoy dispuesto a entregarla a los Hijos hasta que sepa que cumplirán su parte del trato. No debería enamorarme de la mujer que robé, pero hay algo en el fuego de Bailey que me hace querer más. Pero para tenerla, tengo que sobrevivir a su familia, y el club está sediento de sangre. Mi. Capítulo uno Irse de Bailey fue una mala idea. Pensé que sería una oportunidad para relajarme un poco y tener compañía de otros adultos además de motociclistas y ancianas, pero me di cuenta de mi error una hora después de la noche. Mis compañeros de trabajo no me quieren aquí. Soy su jefe y ellos están muy conscientes de mi presencia. Puedo verlos conteniendo chistes e historias divertidas que quieren contar porque están preocupados por lo que yo pueda pensar. Considerando que soy hijo de motero, esto me parece ridículo. Probablemente tengo historias peores que las que ellos podrían inventar. Crecí en el Untamed Sons Motorcycle Club con mi hermano menor, Lennox, o Nox, como lo conocen. Si estos civiles supieran la mierda que he visto, la mierda que he hecho a lo largo de los años, no serían tan rápidos en ignorarme. Estoy seguro de que me pedirían historias, pero lo único que me conocen es como Bailey Huckle, el director ejecutivo. Jefe. No estoy seguro de si alguno de mis empleados sabe que la empresa de telemarketing para la que trabajan es propiedad de los Sons. Asumí el cargo de CEO hace unos años y he dirigido la empresa sin ayuda externa, algo de lo que estoy muy orgulloso. El club simplemente recauda ingresos, pero no tiene nada que ver con el funcionamiento diario del club, aunque técnicamente Ravage, el presidente del club, está en la junta directiva. No puedo imaginarme a Rav convocando una reunión del consejo. El pensamiento me hace reír mientras tomo un sorbo de vino. Beber es lo único que me mantiene en este bar de mierda ahora. Eso, y es la primera noche que paso sin mis hijas en mucho tiempo. Pasarán la noche con Sasha, Ravage y sus dos hijos. Kara y Mollie adoran a Lily-May y Jasper. Al menos debería fingir que me estoy divirtiendo, incluso si preferiría estar en casa con mis hijas. -¿Qué hace una cosa tan bonita como tú bebiendo sola? Me giro hacia la fuente de la voz que grita en mi oído y me doy cuenta de que el hombre que se me acercó está demasiado cerca para mi comodidad. Debería dar un paso atrás y poner algo de espacio entre nosotros, pero él está invadiendo mi espacio y no me muevo por nadie. -No me interesa-lo despido. Es un hombre pequeño, nada que ver con los hombres que habitualmente me atraen. Ha pasado una década desde que perdí a Laurence, Grinder, como lo conocían en el club. Parece más largo. Yo amaba a mi viejo. Yo hubiera ido a la llama por él, pero se lo llevaron antes de tiempo. Laurence no se parecía en nada a este hombre. Era enorme, un gigante gentil para mí, pero tenía un temperamento salvaje que a menudo lo metía en problemas. Estaba tatuado, era corpulento y muy sexy, con una mandíbula fuerte y una boca diseñada para besar. Luché sin él mientras criaba a nuestras hijas, con la esperanza de ser una buena madre para ellas. Esperando poder amarlos lo suficiente para ambos. -Cariño, te interesa -me asegura. Él está borracho. Puedo verlo en sus ojos. Pongo los ojos en blanco ante su aire vulgar. -¿Qué te da esa impresión? Él mueve su mano hacia mi coño y yo no pienso. Le arrojo mi vino en la cara antes de que pueda ponerme la mano encima. Me parece un crimen desperdiciarlo, pero no voy a arrojarme sobre este hombre en medio de un bar. Sé cómo pelear gracias a Nox, pero no quiero volver a casa herido. Se seca la cara y la ira estropea sus hermosos rasgos. Maldición. Le di un codazo al único bastardo que tiene pelotas en este lugar. -Maldita zorra... Mientras camina hacia mí, con el puño levantado, una mano carnosa captura su muñeca. Miro hacia arriba
Portada de la novela Mi amante
9.4
Lo que nació como un amor de juventud derivó, con el tiempo, en un vínculo secreto marcado por la infidelidad. Aunque ambos intentan rehacer sus vidas con otras personas, el destino los reúne una y otra vez. Los celos tóxicos y la incapacidad de verse libres los empujan a rupturas constantes y refugios pasajeros en brazos ajenos. No obstante, la atracción indomable los mantiene unidos como amantes, hasta que el afecto real logra superar su propio egoísmo.
Portada de la novela Ojos Robados, Corazón Roto
9.3
Ella sacrificó su vista donando sus córneas para que Ricardo, su gran amor, pudiera ver. Sin embargo, la familia de él urde un engaño y le hace creer que la donante fue la rica Isabel. Convertida en sirvienta y despreciada por el hombre que amaba, la joven es expulsada de la mansión sin piedad. En su desamparo, Eduardo surge como su protector, mientras un viejo álbum fotográfico se vuelve la clave para revelar la traición y recuperar la verdad robada.
Portada de la novela Vidas Cruzadas
9.2
Un encuentro inesperado une a dos jóvenes de mundos totalmente opuestos. Pese a tener personalidades distantes y crianzas muy distintas, surge entre ellos una conexión inmediata y una atracción que no pueden controlar. Sus realidades se transforman por completo cuando sus caminos se entrelazan de forma inevitable. Como si fuera un fenómeno de la naturaleza, ambos lucharán con la fuerza de un huracán contra su entorno para proteger este vínculo.
Capítulos
Leer ahora
Compartir