Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Diosa Que Durmió En Su Sombra

La Diosa Que Durmió En Su Sombra

Por cinco años, el Alfa Killian usó a su pareja destinada en secreto para calmar sus celos, obligándola a tomar supresores. Ella creyó que por fin sería nombrada Luna en la ceremonia de luna llena, pero Killian anunció su unión con Vivian, una loba de sangre pura. Con el corazón roto, decide tirar sus supresores y borrarlo de su vida. Para escapar, acepta la propuesta del Alfa Adrian, un rival europeo. En una semana, se marchará para siempre, dejando atrás el desprecio de su manada.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

A la mañana siguiente, presenté formalmente mi renuncia ante el consejo de sabios; ya solo esperaba que me entregaran el pasaporte para irme. Fue entonces cuando apareció Killian.

—Una última vez —ordenó mientras se abrochaba el cinturón de seguridad—. Tú has estado a cargo del nuevo desarrollo del Distrito Este. Acompáñame a una inspección final y después te puedes ir de vacaciones.

En el asiento trasero, Vivian se retocaba el maquillaje con un espejo compacto y una sonrisa fingida.

—Gracias por todo —dijo con una voz falsamente compasiva—. Supe que Killian mandó sacar tus cosas. Me siento fatal, pero ya ves cómo es él... puede ser muy posesivo cuando se le antoja.

Apreté el volante con tanta fuerza que las manos me dolieron. Era su chofer. Me habían traído solo para que viera a su futura Luna regodearse.

El auto se adentró en una solitaria carretera de montaña. De pronto, un fuerte estruendo desgarró el silencio.

La llanta delantera izquierda estalló. El auto dio un volantazo violento y empezó a dar vueltas sin control. Forcejeé con el volante, pero el impacto nos lanzó contra la barrera de contención.

—¡Cuidado!

En la fracción de segundo previa a que volcáramos, vi a Killian por el retrovisor. Ya había comenzado su transformación.

El instinto lo dominó. Se abalanzó sobre Vivian para convertirse en su escudo. ¿Y yo? Yo no era nada. Un juguete olvidado en el asiento del conductor, abandonada a mi suerte para ser aplastada.

Los cristales estallaron como una lluvia hiriente. Sentí una agonía pura. Algo afilado me atravesó el vientre.

Era un pedazo de la barrera de contención, revestido de plata. El olor metálico de la sangre inundó el auto.

—Tengo mucho miedo... —dijo Vivian con voz llorona.

Estaba ilesa, resguardada entre los brazos de Killian como si fuera una joya valiosa.

—Todo está bien. Aquí estoy —la voz de Killian era tan dulce que me resultó desconocida.

De una patada abrió la puerta y saltó hacia afuera cargando a Vivian. Yo me quedé atrapada en el destrozado asiento del conductor. La plata en mi estómago me estaba calcinando los órganos; cada vez que intentaba respirar, sentía como si tragara lava.

La sangre me escurría por los muslos, tiñendo el asiento de un rojo intenso.

—Ayúdame... por favor... —logré articular.

Killian se dio la vuelta. Me vio. Vio la espantosa herida de mi vientre, mi cara pálida y mis ojos desesperados.

A lo lejos, el eco de los aullidos de los errantes mostraba su emoción. Se trataba de una emboscada planeada. Entonces, el rugido de un helicóptero de rescate se escuchó sobre nosotros.

Una escalera de cuerda descendió. Solo tenía capacidad para dos. Killian se sujetó de ella, sosteniendo a Vivian con fuerza.

—¿Qué va a pasar con Freya? —gritó el capitán del rescate—. ¡Está muy malherida! ¡Es envenenamiento por plata!

Killian bajó la mirada hacia una Vivian temblorosa y luego volvió a mirarme a mí, cubierta de sangre. Ese único segundo de vacilación se sintió como un siglo. Entonces, tomó su decisión.

—¡Llévense a Vivian primero! —rugió con una voz implacable que cortaba el viento—. ¡Está en shock!

—¡Freya se está muriendo!

—¡Ella es una guerrera! —gritó Killian—. ¡Su factor de curación es fuerte! ¡Podrá resistir! ¡El próximo equipo vendrá por ella!

¿El próximo equipo? El sonido de las garras de los errantes rasguñando el asfalto ya se escuchaba a unos pocos metros.

El helicóptero empezó a elevarse lentamente. Yo yacía en un charco de mi propia sangre, con la vista nublándoseme. Observé a Killian abrazar a Vivian, su tesoro más preciado en el mundo.

Y yo solo era una herramienta desechable, un escudo de carne al que se podía abandonar. En ese instante, algo dentro de mí se rompió.

No fue un hueso. Fue el hilo dorado que unía mi alma a la suya. Nuestro vínculo de pareja estaba gritando. El dolor era mucho peor que la herida de mi vientre.

La garra de un errante se apoyó en el borde de la ventana rota. Cerré los ojos.

“Si sobrevivo”, le juré a la oscuridad, “te maldigo, Killian Blackwood. Esto te atormentará por siempre”.

***

En el helicóptero, una sacudida violenta recorrió a Killian. Volteó bruscamente para mirar hacia abajo a la figura frágil que yacía en el suelo.

El aroma de Freya, que aún flotaba en el aire, se estaba transformando en una desesperación asfixiante. Entró en pánico, y apenas podía respirar.

—Tus ojos... están rojos... —gimió Vivian en sus brazos.

Las manos de Killian temblaban. Su lobo estaba gritando: “Regresa. Vuelve con nuestra compañera”.

Pero un segundo después, apretó la mandíbula, reprimiendo con fuerza aquel impulso irracional. “Ella es fuerte. Estará bien. Tiene que estarlo”. Apartó la mirada y le dio un beso a Vivian en la frente.

—No tengas miedo. Vamos a casa.

También te puede gustar

Portada de la novela ALFA EMBRUJADO
9.1
El alfa Ryan Maximus vive bajo un engaño místico tejido por Lauren, su pareja, quien oculta su verdadera esencia. La llegada de Lilibeth, una española que rescata a la hermana del alfa, altera el rumbo de su destino. Mientras su vínculo se fortalece entre obstáculos y obsesiones, otras parejas como Lale y Ted rompen las reglas establecidas. En un entorno de deudas y enemigos sombríos, nace un amor incondicional forjado por el deseo de venganza.
Portada de la novela Amor Después de La Muerte
8.2
Un deseo impulsivo se torna pesadilla cuando Ricardo es asesinado tras nuestra pelea. Su espíritu regresa con una última oportunidad: si confieso mi amor en cinco días, podrá resucitar. No obstante, Marco me engaña con calumnias para que rechace al fantasma de mi pareja. Al hallar el cuerpo de Ricardo, comprendo la cruel traición de Marco. Destrozada por la culpa y el dolor, ahora mi único propósito es vengarme de quien me arrebató mi última esperanza.
Portada de la novela El chico de mi sueño
9.2
Noctis padece una visión persistente que se intensifica con la llegada de una delegación de Niflheim. En su sueño, un desconocido sin nombre lo salva del peligro. Simultáneamente, Gladio rescata a un joven esclavo de manos de los visitantes, sin sospechar que el cautivo es la figura de los sueños del príncipe. Tras su liberación, surgen interrogantes sobre la conexión del chico con el imperio y los siniestros planes que amenazan su seguridad.
Portada de la novela El Precio de Hacer Trampas
8.9
Tras triunfar en el Concurso Nacional de Flamenco, Lina Salazar es traicionada por su círculo íntimo y su pareja, Roy. Scarlett Castillo la señala por un fraude inexistente, arruinando su vida y el honor de su madre. Tras morir, Lina regresa misteriosamente al pasado, situándose de nuevo en su etapa académica. Con las heridas del ayer grabadas, decide alterar su destino para ejecutar una fría venganza contra quienes destruyeron sus sueños.
Portada de la novela Isis y Osiris "La Reencarnación de los Dioses de Egipto"
9.0
Egipto se desmorona bajo el dominio de un déspota influenciado por una deidad rencorosa. En medio de esta opresión, dos jóvenes que desconocían su origen descubren que encarnan a los antiguos dioses Isis y Osiris. Como señala una profecía ancestral, su despertar divino es la única fuerza capaz de frenar las tinieblas. Ambos deberán aceptar su destino y poderes sagrados para proteger su tierra y evitar que la maldad consuma su mundo definitivamente.
Portada de la novela LA VENGANZA DE LA LOBA TRAICIONADA
8.3
Tras la traición de su tío Pirro, Freya renace por obra de la diosa Selene. Su destino se entrelaza con Crono Apka, un hombre atormentado que busca venganza y con quien es obligada a casarse. Bajo el asedio de orcos y enemigos, ella huye encinta tras un ataque. Años después, sus tres hijos emprenden la búsqueda de su progenitor. En un entorno de amenazas, la familia deberá decidir si el odio o la unión prevalecerán para alcanzar su ansiada justicia.