Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Irresistible Tentación

Irresistible Tentación

Brianna está a punto de comprender que la transgresión conlleva un deleite incomparable. En esta historia de romance contemporáneo, sus anhelos más recónditos salen a la luz tras quedar cautivada por una mirada intensamente seductora. Aquella conexión imprevista despierta en ella una pasión latente que ignora la razón y la hace estremecer. Atrapada por un magnetismo inevitable, la joven deberá lidiar con una tentación que no puede ser rechazada.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Mi madre me dijo una vez que la monotonía arruinaba las relaciones, que intentara no dejarme ganar por ella para que mi matrimonio no fracasara en un futuro. Los primeros años de casada fueron maravillosos, no lo voy a negar y tampoco voy a mentir. Hubo momentos muy bonitos, así como instantes en los que quería tirar la toalla y no continuar, pero ese amor que sentía por Amir era más fuerte que cualquier obstáculo que se interpusiera en nuestras vidas.

Así como fui feliz por muchos años, de un tiempo para acá, la infelicidad tocó mi puerta. Amir y yo estamos en un punto inflexible, donde él se preocupa nada más por sus cosas y yo estoy por las mismas, viviendo cada uno en su mundo.

No sé qué pudo pasar, por qué el amor murió tan de repente y las ganas de luchar se agotaron. Tampoco entiendo por qué seguimos juntos, si sabemos de sobra que ya no tenemos ningún tipo de sueño en conjunto. Mi corazón ya no late emocionado ni nervioso cuando lo siente cerca y en mi mente ya no tiene cabida. Incluso no me hace falta su presencia cuando está fuera de casa por tantos días.

El amor murió, no sabemos cómo ni cuándo, pero lo único que nos mantiene unidos es la costumbre y los negocios que tenemos en sociedad.

Nuestras familias se mueven en el ámbito político, por lo que Amir decidió seguir los pasos de la suya y dejar en alto el buen nombre de ambas familias. Después de tantos años haciéndose camino en la política, al fin pudo lanzarse para ser gobernante. Ha sido un caos todo el trabajo que conlleva ser un candidato político, pero él espera ganar, pues tiene el respaldo de mi padre y del suyo.

A mí, por el contrario, nunca me llamó la atención la política. Desde pequeña he sido testigo de cómo funciona esa vida y no es de mi agrado tener que estar sometida a una vida tan pesada como esa. Quizás las ideas de Amir son las que me han hecho cambiar mi forma de verlo y de quererlo, porque cuando nos conocimos, planeamos irnos del país y hacer nuestras vidas muy lejos de nuestras familias. O simplemente nuestro amor era del tipo fugaz, de ese que es intenso por un tiempo y queda en la nada cuando no hay quienes lo revivan.

Vivimos juntos, compartimos cama, cruzamos pocas palabras en la mañana antes de cada uno irse a hacer sus deberes y poco nos vemos por las noches. Ninguno de los dos pone de su parte para que este matrimonio salga a flote, porque no hay motivación ni ganas de hacerlo. Amir está metido en la política, mientras que yo me encuentro sumergida en hacer crecer mi pequeña boutique.

Es tanto el desinterés de parte y parte, que ni siquiera nos buscamos para tener algo de sexo. Desde que perdimos la conexión, la intimidad se acabó. Hace mucho dejé de sentirme satisfecha y supongo que a él le sucede lo mismo. Ya no recuerdo lo que se siente vibrar en las manos de un buen amante hasta explotar en cientos de pedazos, ni el calor de otro cuerpo ni mucho menos la pasión que se puede desatar ante la fricción de dos almas. Mi piel no arde, no siente y tampoco tiene ganas de encenderse.

No voy a echarle culpas a él o voy a culparme de todo a mí, cuando ambos hemos perdido el interés y los deseos de estar con el otro. Somos culpables los dos, por no luchar por nuestro matrimonio y mostrar algo de interés. Pero cuando no hay amor ni ganas, es imposible luchar para que nada termine.

Cerré la tienda y salí en mi auto en dirección a la casa. Amir me llamó para decirme que debía llegar temprano para estar presente en una de las tantas reuniones de la campaña. No hay nada más irritante y tedioso que estar en medio de políticos y de tantas personas.

-¿Ya vienes de camino? Dime qué sí, Bri. Me dijiste que no tardarías y la reunión está por iniciar. Eres mi esposa y debes estar presente, lo sabes muy bien.

-Ya voy de camino, no seas tan intenso, Amir -gruñí, sosteniendo el teléfono con el hombro-. Sabes que no me gustan esas reuniones, aun así, estoy haciendo el intento por ti.

-¿Debo darte las gracias?

-No, pero deberías entender que no siempre tengo que dejar tirado mi trabajo para ir contigo a tus famosas reuniones.

-Es tu deber como esposa, Brianna. Si no fuera necesaria tu presencia, no te molestaría.

Sus palabras me sacaron de quicio, por lo que cerré los ojos en un intento de tranquilizarme para no responderle irrespetuosamente, olvidando por completo que iba al volante.

Abrí los ojos cuando golpeé el auto que iba delante de mí.

-¿Qué pasó, Brianna?

-¡Maldición! -exclamé, bajando con rapidez del auto para ver qué tan grave había sido el golpe.

-¡Acaso no viste que el semáforo estaba en rojo, vieja bruta! -un señor de edad bajó de su auto.

-Lo siento mucho, señor...

-¡Es tu culpa, así que me pagas el daño!

-Sí, yo lo pago, no te preocupes. Es mi culpa.

El señor se mantuvo en silencio y maldijo en voz baja, murmurando entre dientes que las mujeres éramos muy brutas para estar tras el volante.

-No voy a poder llegar a la reunión, acabo de chocar por venir discutiendo contigo -le dije a Amir, aprovechando el choque para librarme de la reunión.

-Enviaré a dos de los chicos para que vayan por ti y te ayuden a llevar el auto a un taller, pero tú vienes a la reunión porque es necesaria tu presencia aquí. Eres mi esposa y tienes que cumplir al menos tu papel ante la sociedad, ¿de acuerdo? -colgó, dejándome con la palabra en la boca.

También te puede gustar

Portada de la novela Cenizas de un Amor Muerto
9.7
Sofía fallece en un acto heroico por su familia, solo para descubrir que Alejandro, su esposo, y su propia hija la han traicionado por otra mujer. Sin embargo, la vida le otorga una oportunidad al despertar tres décadas antes, justo el día del secuestro de Alejandro. Armada con su destreza de charra y el dolor de una unión fallida, opta por un camino distinto. Esta vez no lo salvará; dejará que el ayer arda para forjar un futuro donde ella sea su única prioridad.
Portada de la novela El amante que se convirtió en mi asesino
9.4
Después de ocho años construyendo un imperio, ella sufre la traición más cruel: su pareja la entrega a sicarios y le arrebata a su hijo por salvar a otra mujer. Mientras agoniza, se siente una reina descartada por un peón. No obstante, el destino le otorga una oportunidad al despertar en el pasado, el mismo día que comenzó su desgracia. Con el conocimiento del futuro, decide reescribir su historia y proteger su vida antes de que la tragedia se repita.
Portada de la novela El Precio de la Lealtad
9.3
En una subasta de lujo, la lealtad de Isabela se quiebra cuando humilla a su esposo frente a todos. Al comprar un vino cargado de simbolismo para dárselo a Leo, un simple camarero, ella revela una pasión inesperada. Tras años de éxito mutuo, el protagonista observa cómo su mujer protege a un desconocido y pisotea su pasado. Herido por la traición, él decide desatar una guerra implacable, buscando que Isabela pague por destruir su vida juntos.
Portada de la novela Estoy embarazada del Ceo
8.8
Claudia Vidale sucumbió a la atracción que Bruce Black, un influyente millonario, despertó en ella tras una reunión laboral. Aquella velada apasionada cambia su destino radicalmente al confirmarse que espera un hijo del astuto empresario. Bruce, acostumbrado a dominar cada situación, se sintió fascinado por ella desde el inicio. Al enfrentar juntos la inesperada paternidad, ambos deberán descubrir si su vínculo trascenderá el deseo para convertirse en amor.
Portada de la novela La traición del amor, la ironía del destino
8.0
Lo di todo por Armando: mi salud y mi carrera artística se desvanecieron para financiar su ascenso. Sin embargo, su éxito trajo traición junto a Casandra. Tras perder a mi hijo y vivir cautiva como una esposa trofeo bajo sus amenazas, un giro violento en una azotea cambió mi destino. Casandra acabó con la vida de Armando y, como su viuda legal, ahora reclamo la herencia de un imperio que yo misma construí. La justicia llega con el sabor de la venganza.
Portada de la novela Mi Venganza: De Ingeniero a Dueño
8.1
Ricardo Morales, la mente brillante que impulsó a Innovación Financiera, aguardaba ser reconocido como el cónyuge de Sofía. Sin embargo, ella lo deshonró frente a todos al preferir a Mateo, un simple pasante. Tras haber financiado cada avance tecnológico con su propio patrimonio, Ricardo no tolerará más traiciones. Firma el divorcio y reclama su verdadera autoridad: él es el propietario legal de cada patente. La caída de quienes lo usaron acaba de empezar.