Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Idally

Idally

El precio de la libertad es elevado en un mundo donde el poder humano y la fuerza del lobo son uno solo. Dos almas cruzan sus caminos por azar, atadas por una vieja y absurda creencia que condiciona su existencia. Mientras un enemigo acecha desde la oscuridad, el momento de la confrontación definitiva se aproxima. En esta lucha por desenredar su destino, deberán demostrar si su esencia puede superar las pruebas impuestas por la debilidad y el poder.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

El día era nublado parecía que iba a llover y sin embargó asi las clases no se habían suspendido, Idally se había despertado desde la 4:00 de la mañana, algo en ella no estaba bien y lo sabía perfectamente.

Su madre asustada se levantó al oírla vomitar—¿Estas bien?—le cuestiono observándola con preocupación, ya no era normal el hecho de que todos los días le pasara lo mismo desde hace unas cuantas semanas, Su hija solo se limitó a decir—Estoy bien, no hay de qué preocuparse, vuelve a dormir madre—susurro en murmullo, la madre no muy convencida, le hizo caso a su hija por el cansancio que tenía.

La joven se levantó y llego a su habitación como pudo, se recostó con cuidado preguntándose—¿Por qué a mí?—mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas, ella lo sabía, no era normal lo que le ocurría, posiblemente estaba enferma y ni siquiera estaba enterada.

Los minutos parecían segundos y la hora parecía un mísero minuto, ella quería, no, deseaba que llegara la hora para irse al colegio, porque para ella era el único lugar donde "no importaba si estaba bien o mal" porque estando ahí podía olvidarse de todos sus problemas pero aun así lo odiaba a la vez.

Sin darse cuenta el tiempo comenzó a volar más rápido, ella se había perdido tanto en su mundo de "oscuridad" que el tiempo se fue más rápido de lo normal, cuando se percató de la hora solamente cogió su mochila y camino a prisa hasta su destino.

...

Luego de unos minutos ya había llegado al colegio, los profesores parecían ocupados seleccionando a los grupos "Fuertes" y "Débiles."

—Futuro Alfa, Iker pase al grupo "A" —ordeno el profesor, el grupo "A" correspondía a los fuertes y el "B" a los débiles.

—Uriel grupo B

—Keith grupo A

—Karim grupo A

—Paola grupo B

—Sara grupo A —y así siguieron hasta que la nombraron a ella—Idally pase al grupo "B"

Sin decir una sola palabra para quejarse simplemente se acomodó en el grupo indicado, se mantuvo callada en espera de que todo acabará.

—¿Cómo es posible que me hayan mandado al grupo "B" ? Si yo soy más fuerte que ella—comento Paola señalando con el dedo a la chica que ni siquiera le prestaba atención, está era compañera de Idally, a quien no le había agradado haber quedado en aquel grupo, el profesor al escucharla renegar la mando a callar.

—Así será su grupo—dijo con voz fuerte y clara—Espero que se lleven muy bien.

Los alumnos entraron resignados al grupo que les habían dado, Idally no estaba molesta, tampoco era como si le importara lo acordado, su compañero Uriel se acercó a ella—¿Estas satisfecha en este grupo?—le pregunto de la nada

Idally estaba sorprendida, normalmente nadie la nota, pero él, la había notado—Aunque no lo estés, no puedes hacer nada, lo que ellos digan se hará—soltó con voz desinteresada mientras se encogía de hombros.

El profesor los guiaba a su aula, muchos no estaban contentos, ya que ellos no tendrían apoyo de nadie cuando se transformarán, sus familias no podrían estar presentes porque según los demás " no eran dignos de tal dicha", pero tal cosa no parecía importarle a Idally, era como si realmente no quisiera ver vista jamás.

Quizás no quería ser vista, no quería dejar de ser invisible para la mayoría porque tenía miedo a avanzar, temor de que cuando lo hiciera todos se fueran, por eso ella prefería no tener a nadie consigo misma.

Las clases dieron inició, ella eligió el asiento final de la tercera fila, daba igual, no quería que la mirarán, no quería atención, ya no quería eso, no era como antes, su compañero Uriel se sentó justamente a lado de ella, él parecía interesarse en el misterio que la rodeaba.

—Queridos alumnos esperó que se resignen en esta asignación porque no habrá cambios, tampoco hubo errores para los que creyeron que era una equivocación que estuvieran aquí—su voz clara transmitía de cierto modo tristeza, pero a la vez tranquilidad—Sean bienvenidos a este grupo, vamos a llevarnos bien.

Las clases no había sido nada de otro mundo, todo era sencillo, las pláticas y los perjuicios ya eran más que normales, pero Idally no estaba muy acostumbrada a oírlos con sus críticas y habladurías.

Mientras caminaba hacia la cafetería los escuchó, podía oír a todas aquellas voces que tanto odiaba, aquellas críticas que le atemorizaba—Es débil, pobre de quien sea su mate, seguro la tendrá que cuidar demasiado—dijo aquella voz chillona que más detestaba, intento ignorar el comentario, pero aun asi un nudo se le formo en la garganta dejándole un profundo dolor, conforme caminaba los murmullos se hacían muchos más y cada vez menos lo aguantaba, al final se rindió y arrancó a correr como siempre lo hacía.

Salió disparada hacía al baño, se encerró, se recargo en la pared y se dejó resbalar lentamente, sin siquiera querer llorar, las lágrimas ya habían comenzado a bajar por sus mejillas—No soy débil—murmuro en un susurro mientras secaba sus lágrimas e intentaba sonreír—Son unos idiotas, pero un día tendrán que callar—dijo mientras se levantaba y respiraba lentamente calmando sus ganas de llorar.

Al salir del baño caminó tranquilamente, intentando no tropezar con nadie pero el destinó se la jugo y la hizo tropezar con un chico, al caer ambos al piso, la joven no quería ni siquiera levantar la mirada para observar con quien había chocado, el temor de que aquel le gritara o juzgará como los demás se estaba apoderando de ella.

Eso no paso, al contrario, el chico se levantó y la mano de él se extendió frente a ella, quien por instinto miro arriba y se topó con la mirada de Iker, el futuro alfa de la manada, este le sonrió de manera amable mientras la ayudaba a pararse nuevamente, su mirada no reflejaba algo en concreto, al contrario reflejaba de todo entonces pudo por primera vez ver de cerca unos ojos tan llenos de vida a comparación con los de ella, los ojos de él tenían un brillo especial que la hacía no querer apartar la mirada de ellos, aun cuando le costó mucho aparto su mirada de lejos de la suya.

También te puede gustar

Portada de la novela Amante Fugitiva: El Capo Suplica de Rodillas
8.5
Dante Montenegro, el implacable subjefe de la mafia, me traicionó al culparme de envenenar a su hijo. Pese a mi fidelidad, eligió creer en las calumnias de su esposa Sofía y me sometió a torturas y extracciones de sangre. Tras huir de su tiranía, ni sus sacrificios heroicos ni sus confesiones de amor en diarios pudieron sanar mi dolor. Aunque él arriesgó su vida por mí, yo rescaté a su heredero. Con ese acto, nuestra trágica deuda ha quedado saldada.
Portada de la novela Arderemos en lo prohibido
8.6
Tras dos décadas del fin del Dragón Rojo, el clan Tigre Blanco ostenta el poder absoluto en oriente. Loan Zhao inicia la búsqueda de un heredero, pero una profecía monacal cambia el rumbo de su legado. El tatuaje sagrado advierte sobre un destino de pasiones fatales y misterios antiguos. En medio de esta lucha, los sucesores enfrentarán un dilema crucial: consolidar alianzas estratégicas o ceder ante romances prohibidos que podrían desatar el caos total.
Portada de la novela Fénix de Fuego
9.4
Yun Canglan reencarna en un pasado remoto tras su muerte. Como hija de un general, finge ser hombre para ocultar la marca del fénix de fuego, un poder que promete el control absoluto del mundo. Aunque finge ser una joven caprichosa, su vida se quiebra al ser traicionada por su mayor aliado. Decidida a vengarse, comandará tropas y desafiará al destino para cumplir la profecía milenaria, transformando para siempre el equilibrio de las naciones.
Portada de la novela La doctora de la manada
8.2
Yara Ellis, una futura doctora con un pasado oculto, ha vivido años aislada sanando tanto a personas como a bestias. Su solitaria existencia se transforma drásticamente al salvar a Warren Hill, un imponente Alfa que cayó en una emboscada. Tras ser rescatado, Warren reconoce en ella a su compañera eterna y decide no dejarla ir. Pese al miedo inicial de Yara hacia su poder, descubrirá que este líder es el único capaz de resguardarla de cualquier peligro.
Portada de la novela La Emperatriz que entierra su pasado
9.1
Cintia fue el pilar del éxito de Alejandro, pero él le pagó con traición y calumnias de plagio junto a su amante, Belinda. La maldad de Alejandro no tuvo límites al dejar morir al padre de Cintia, ignorando sus ruegos desesperados. Tras simular su propio fallecimiento en un siniestro, ella reaparece años más tarde convertida en una adversaria feroz. Ahora, frente a un hombre atónito, Cintia busca justicia y está decidida a hundir a quien arruinó su vida.
Portada de la novela La Venganza de Sofía Romero
9.0
Sofía Romero recibe una segunda oportunidad tras ser asesinada en el desierto por Elena, su codiciosa tutora. Al despertar diez años atrás, justo el día en que su enemiga llegó para robarle su legado, Sofía decide cambiar el destino. Con el respaldo de su abuela Isabel, la joven deja atrás la ingenuidad para transformarse en una mujer implacable. Movida por el rencor, ejecutará una fría estrategia para proteger su herencia y destruir a quien la traicionó.