Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Humillado por Amor Ciego

Humillado por Amor Ciego

Mientras Ricardo, el dueño de la taquería El Buen Sazón, organiza con ilusión los quince años de su hija Sofía, descubre una amarga realidad: su esposa Elena le es infiel con Miguel, su antiguo novio. Lejos de arrepentirse, Elena lo humilla públicamente tildándolo de acosador y arruinando el festejo de su hija. Tras quince años de entrega absoluta, Ricardo deberá luchar contra la crueldad de su mujer para proteger su honor y el bienestar de Sofía.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La puerta del salón se abrió y Miguel salió, con el ceño fruncido y una actitud protectora.

"¿Todo bien, Elena? ¿Este señor te está molestando?"

La palabra "señor" fue un golpe bajo. Miguel lo dijo con un desprecio que hizo que Ricardo apretara los puños.

"Este señor es mi esposo", espetó Ricardo. "Y esto no es de tu incumbencia".

"Claro que lo es si la estás agrediendo", respondió Miguel, colocándose entre Ricardo y Elena.

Un par de personas más se asomaron por la puerta, atraídas por las voces altas. Elena vio su oportunidad y la tomó. Sus ojos se llenaron de lágrimas falsas y su voz se quebró.

"¡Déjame en paz, Ricardo! ¡Por favor! ¡Siempre haces lo mismo! ¡Me sigues a todas partes, me controlas, no me dejas respirar!"

La gente que miraba empezó a murmurar. Vieron a un hombre humilde, con olor a comida y ropa de trabajo, gritándole a una mujer hermosa y bien vestida que lloraba desconsoladamente. La conclusión era obvia para ellos.

"¡Es un acosador!", gritó Elena. "¡Ayúdenme, por favor! ¡Llamen a la policía!"

Ricardo se quedó helado. ¿Acosador? ¿Él? El hombre que se partía la espalda todos los días por ella y por su hija. La acusación era tan absurda, tan venenosa, que lo dejó sin palabras.

"Elena, ¿qué estás diciendo? Soy tu esposo", logró decir, pero su voz sonaba débil, patética.

"¡No te me acerques!", chilló ella, retrocediendo y escondiéndose detrás de Miguel, quien ahora miraba a Ricardo con puro odio.

"Oye, amigo, mejor lárgate de aquí antes de que las cosas se pongan feas", amenazó Miguel.

El gerente del salón, un hombre robusto con un traje apretado, salió junto con un guardia de seguridad.

"¿Qué está pasando aquí? Señor, le voy a pedir que se retire. Está molestando a nuestros clientes".

"Pero yo soy el cliente", intentó explicar Ricardo. "Yo contraté este salón para la fiesta de mi..."

"¡Está mintiendo!", lo interrumpió Elena. "Vino a hostigarme. ¡Tengo miedo!"

La palabra "miedo" selló el destino de Ricardo. El guardia de seguridad lo tomó del brazo con fuerza.

"Vamos, señor. Acompáñeme a la salida. No queremos problemas".

Ricardo se resistió por un instante. Quería gritar, quería exponer la mentira, quería arrastrar a Elena de los pelos y obligarla a decir la verdad. Pero vio los rostros de los curiosos, juzgándolo, condenándolo. Vio la sonrisa triunfante en el rostro de Miguel. Y vio la frialdad en los ojos de Elena. Entendió que había perdido. Cualquier cosa que hiciera solo empeoraría la situación.

"Está bien. Suélteme. Me voy", dijo, derrotado.

El guardia lo escoltó hasta la puerta como si fuera un delincuente. Mientras caminaba por el largo pasillo, sentía las miradas clavadas en su espalda. La humillación era un sabor amargo en su boca. Al salir a la calle, el aire nocturno se sintió como una bofetada. Se quedó parado en la acera, temblando de rabia y de dolor. Su mundo se había derrumbado en menos de una hora.

El golpe final llegó al día siguiente. Recibió una llamada del gerente del salón.

"Señor Ricardo, lamento informarle que, debido al incidente de anoche, hemos decidido cancelar su reservación. No podemos arriesgarnos a tener ese tipo de comportamiento en nuestro establecimiento".

"Pero fue un malentendido...", suplicó Ricardo.

"Lo siento. La decisión es final. Le devolveremos su depósito".

Colgó. Ricardo se quedó con el teléfono en la mano, sintiendo un vacío enorme en el pecho. No solo había sido humillado, ahora también le habían quitado la fiesta de Sofía. ¿Qué le iba a decir a su hija?

Esa noche, no pudo dormir. Dio vueltas en la cama, la imagen de Elena bailando con Miguel repitiéndose en su mente una y otra vez. Cerca de la madrugada, escuchó la puerta principal abrirse. Era Elena.

Entró a la habitación de puntillas, como si no quisiera despertarlo. Ricardo se hizo el dormido, observándola por el rabillo del ojo. Ella dejó su bolso en una silla y se sentó en el borde de la cama.

"Ricardo... ¿estás despierto?", susurró.

Él no respondió.

Ella suspiró. Un suspiro largo y, al parecer, lleno de arrepentimiento.

"Mi amor, perdóname", dijo, su voz suave y melosa. "Fui una tonta. Me asusté, no supe cómo reaccionar. Miguel es solo un amigo, de verdad. Me sentí presionada y dije cosas que no sentía".

Se acercó y le acarició el cabello.

"La verdad es que mi mamá sí estaba mal, pero mejoró y quise darte una sorpresa. Preparar un baile para Sofía, algo especial. Pero todo salió mal. Por favor, perdóname. No quise humillarte así. Te amo, Ricardo. Eres el único hombre en mi vida".

Ricardo quería gritarle, quería llamarla mentirosa. Pero una parte de él, la parte que la había amado por más de quince años, quería creerle. Estaba cansado, herido y confundido. Las palabras de Elena eran como un bálsamo, una salida fácil al dolor.

Lentamente, se giró para mirarla. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, esta vez parecían sinceras.

"¿De verdad?", preguntó él, su voz apenas audible.

"De verdad, mi amor", dijo ella, inclinándose para besarlo. "Te lo compensaré. Arreglaremos lo del salón. Sofía tendrá su fiesta. Te lo prometo".

Ricardo, agotado emocionalmente, se aferró a esa promesa. Se aferró a la mujer que creía conocer. La abrazó y dejó que sus disculpas lavaran, temporalmente, la duda y la traición. En ese momento, decidió creerle. Fue el error más grande de su vida.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Noche eterna de seducción: de amante abandonada a reina de la mafia
7.9
Después de una década de entrega absoluta, Selena es despreciada por Caius Capone justo cuando él toma el control de la mafia. Él prefiere a la noble Charlotte, juzgando a Selena como una mujer ingobernable. Caius desconoce que ella es la heredera de la influyente familia Menezwa y la mente tras la orquesta de su enemigo. Mientras él intenta aliarse con un magnate de armas, ignora que ese poderoso hombre anhela convertirse en el prometido de Selena.
Portada de la novela Arena y Venganza
8.3
Sofía Romero observa con dolor a su hermano Mateo, víctima de la impunidad de un poderoso cacique. Tras ser humillada y ver cómo el sistema protege al agresor, el golpe definitivo llega con la profanación del legado de su padre, un mítico torero. Desamparada y sin nada que perder, Sofía recupera las pertenencias de su progenitor. Frente a la Plaza Monumental, decide abandonar la justicia legal para jurar una venganza personal que restaure el honor de su familia.
Portada de la novela El contrato del multimillonario: Venganza contra mi ex
8.4
Traicionada por su pareja y su protegida, una mujer pierde toda su fortuna y queda desamparada en Nueva York. Tras el robo de su carrera y dinero, decide buscar al frío magnate Vereda, quien necesita una esposa para recibir su herencia. Ella le propone un matrimonio por contrato con un objetivo claro: obtener la protección y los recursos necesarios para ejecutar una venganza implacable contra quienes la arruinaron. Una alianza de conveniencia nace del caos.
Portada de la novela El Poder de un Pobre
9.2
Harry ha vivido bajo el peso de la humillación constante, siendo ignorado por una sociedad que lo consideraba insignificante. Sin embargo, su realidad se transforma drásticamente cuando surge la oportunidad de una redención definitiva. Con un nuevo poder económico y social, inicia una venganza implacable contra sus antiguos agresores. Aquellos que lo despreciaron ahora deberán enfrentar su ascenso, viéndose obligados a mostrarle respeto y sumisión absoluta.
Portada de la novela En Brazos Del Enemigo
8.9
Tras ser traicionada por su marido y entregada a sus peores adversarios, una mujer descubre que su supuesta muerte es el inicio de un calvario. Convertida en el cebo de una venganza implacable, termina bajo el control de un hombre cruel. No obstante, en medio del peligro, surge una atracción prohibida que cuestiona su moralidad y lealtad. ¿Será capaz de liberarse o sucumbirá ante la peligrosa pasión que este nuevo verdugo despierta en su interior?
Portada de la novela ESPOSA SUPLENTE
8.1
Olivia asume un riesgo extremo al suplantar a su hermana gemela en su matrimonio. Ahora debe convivir con un magnate tan seductor como letal, fingiendo una relación que la sitúa en el epicentro del peligro. Aunque desprecia su mundo criminal, la tensión entre ambos crece mientras ella descubre los oscuros misterios que el millonario oculta. Atrapada en una red de engaños y deseo, Olivia deberá decidir si sucumbe a la atracción por el esposo de su hermana.