Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Hasta encontrarte.

Hasta encontrarte.

La vida de ensueño de Isabella Crown se desmorona tras la trágica pérdida de su hija. Frente a un marido indiferente y una justicia inútil, decide investigar por su cuenta. En su desesperada lucha, se ve obligada a colaborar con su competidor profesional, Jacob Swizz. Juntos destaparán una red de engaños que demuestra que su pasado era una farsa. Impulsada por la rabia, Isabella no se detendrá ante nada para hallar la verdad tras su dolor.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Mediodía del domingo diez de mayo, Matilde llevaba un día desaparecida, los detectives no habían vuelto a llamar a Isabella y su té se enfriaba en el mesón de la cocina.

Intentaba pensar, buscar una idea en su cabeza pantanosa donde todo se había estancado. Matilde era una buena niña, pero le había mentido sobre quedarse con July.

¿En qué más le mentiría?

Era una muchacha tranquila, no tenía novio, no fumaba ni bebía, no se metía en problemas... ¿Era así realmente? Ya no tenía certezas de nada.

La puerta de la entrada abriéndose puso de nuevo su mundo en movimiento y salió corriendo.

Era Oliver. Jamás sintió tanta decepción de ver llegar a su esposo.

—Te dije que yo te llamaría, no me gusta que me interrumpan en las reuniones —dejó su maleta al pie de la escalera y revisó algo en su teléfono.

Ningún beso de reencuentro o palabras de afecto. "¿Todo bien en mi ausencia, Isabella?" "¿Me extrañaste, amor? Yo te extrañé mucho" "¡Qué alegría estar en casa!"

Nada de eso hubo, sólo un hombre distante y frío que llegaba de su viaje. ¿Siempre había sido así luego de no verla por casi una semana? Si así era, a ella no le había importado.

¿Y por qué se detenía a pensar en eso justo ahora?

—¿Te fue bien? —le preguntó.

¿Acaso importaba?

—Bastante, nuevos inversionistas, más y mejores vacaciones. Estaba pensando en comprar un yate.

Tener un yate sería sensacional. Broncear su cuerpo en la playa no se comparaba con hacerlo en la cubierta de un yate, con buena música, el mar a su disposición y champagne frío. Llenaría la galería de su teléfono con selfies en bikini y su esposo atrás, con sus gafas oscuras y su escultural cuerpo asomándose bajo una camisa hawaiana. Parecerían millonarios como los de las novelas.

Y Matilde podría invitar a July y celebrar en alta mar su próximo cumpleaños con sus amigos...

—¿Por qué estás llorando, amor?

Isabella se limpió las lágrimas. ¿Quién estaba llorando? Nadie lloraba, no pasaba nada, sólo había tenido la peor pesadilla de su vida, pero ya estaba despierta.

—Isa, ¿qué pasa?

Ella negó enérgicamente. Oliver se inquietó.

—¡Mary! ¡Matilde!... ¿Estás así porque no conseguiste el puesto? Ya habrá otra oportunidad, te invitaré a cenar por la noche y te animarás.

El llanto empeoró. Oliver la cogió de los brazos.

—Isabella, habla, me estás preocupando.

—¡Si te lo digo se volverá real y no quiero que lo sea! Es un error, todo estará bien.

—¡Por el amor de Dios, dime lo que ocurre!

Isabella inhaló profundamente. No había sentido tanta angustia por decir algo desde que, siendo adolescente, le confesara a sus padres que se había quedado embarazada de su novio.

—¡Matilde no está! Me dijo que se quedaría con July y July le dijo a Diana que estaría aquí y ninguna está.

—¡No puede ser! ¡¿Hiciste la denuncia?! ¡¿La policía la está buscando?!

—Ellos encontraron a una chica con el brazalete que le diste para su cumpleaños y creen que puede ser ella. Tomaron muestras de mi ADN para identificar el cuerpo.

—¡¿Cuerpo?! ¡Santa madre de Dios, qué está pasando!

La incredulidad de Oliver ante lo que ocurría duró exactamente cinco minutos, luego su dolor se convirtió en ira.

—¡La dejo contigo una semana y pasa esto! ¡¿Cómo es posible que no puedas cuidar a tu propia hija?!

Isabella nada dijo, esas palabras eran un eco en un rincón de su mente y se venían repitiendo desde que viera al policía en la puerta. La culpa se la comía viva.

—¡Tiene apenas quince años y la dejas dormir fuera! ¡Le das dinero para comprar maquillaje!

"Y le regalé un bolso Pr4da, un m4ldito bolso Pr4da".

—¡¿Dónde estabas mientras nuestra hija desaparecía?! ¡¿Qué clase de madre eres?!

La ira duró quince minutos y se llevó por delante el mini bar de la sala. El alcohol y los vidrios quedaron regados por el suelo, luego volvió la incredulidad.

—Matilde es lista, no se metería en problemas. Alguien debió robarle el brazalete que le di, eso debió pasar. Tal vez no ha vuelto porque está asustada.

Besó la frente de Isabella y después simplemente se encerró en su despacho.

Mary llegó a media tarde. Lloró al enterarse de la noticia, limpió el desastre de la sala, preparó la cena, volvió a llorar, intentó animar a Isabella y finalmente le compartió algunas de sus píldoras para dormir.

Isabella no las necesitó, en cuanto Oliver se metió a la cama con ella y la acurrucó entre sus brazos se durmió al instante.

〜✿〜

La alarma la despertó a las seis de la mañana, pero no estaba en condiciones de presentarse en el banco. Llamó a su jefe y solicitó vacaciones anticipadas por asuntos familiares urgentes, ya le daría detalles luego. Ahora tendría dos semanas para concentrarse en hacer lo que tuviera que hacerse.

Habían planeado irse los tres al caribe para las vacaciones. Y probablemente en un yate.

Oliver salió del baño vistiendo un traje.

—¿Irás a trabajar? —preguntó ella.

—No voy a quedarme aquí lamentándome. Hablé con Adrián Álvarez, de la escuela. ¿Lo recuerdas?

—¿El atleta?

—El mismo, es detective y me llamará de inmediato si sabe algo. Estaré atento al teléfono.

Al ver la cara de decepción de su esposa, se acercó.

—Ten fe, Isabella. Nuestra niña está viva.

¿Dónde? ¿Con quién? ¿Por qué? Una bola de nieve se le armaba en la cabeza cuando la ponía en marcha. Quería que se le apagara.

Oliver le dio un beso en la frente y se fue. Ella volvió a acostarse hasta que Mary la sacó de la cama y la obligó a comer casi dándole la comida en la boca.

A las cuatro de la tarde Oliver la llamó para que se presentara cuanto antes en la estación. Las pruebas de ADN estaban listas y no iban a esperar a que los detectives del caso los llamaran. Isabella le avisó a Diana y las dos parejas hicieron presión por la información.

Finalmente el detective Tobar los hizo pasar a una sala. Isabella tenía cruzados todos los dedos que pudo cruzar. Visualizó a Matilde entre sus brazos y pensó en ella con todas sus fuerzas.

"Si lo deseo con todo mi ser, se cumplirá", se decía ella, que era la reina del escepticismo.

El detective paseó su vista por los rostros de los presentes, como evaluando sus expresiones y habló:

—El cuerpo corresponde a July Estévez.

Isabella jamás podría borrar de su memoria el desgarrador grito que dio Diana, así como tampoco se limpiaría de su conciencia la alegría que sintió de que no se tratara de su hija.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela El Autor de La Muerte De Mi Hijo
8.8
Mientras el pequeño Juanito se debate entre la vida y la muerte en cirugía, su padre enfrenta una pesadilla inesperada. Sofía, su propia esposa, lanza una denuncia falsa en su contra para encubrir su romance con Ricardo. En su afán de lucro, la mujer ignora el sufrimiento de su hijo, viéndolo solo como un estorbo. No obstante, una cámara oculta capta la verdad tras la conspiración, revelando una traición despiadada motivada por la codicia y el engaño.
Portada de la novela El día que mi mundo se hizo pedazos
8.1
Tras cinco años de casada, descubro un engaño atroz: Damián, mi marido, sustituyó a nuestra hija Ximena al nacer para apoderarse de mi herencia. Al confrontarlo, me recluye en un penthouse y me tilda de demente para invalidar mis derechos. Creen que me han vencido, pero gracias a mi padre consigo huir de mi encierro. Ahora, con el corazón roto pero decidida, mi única meta es hallar a mi verdadera niña y aniquilar a quienes destrozaron mi vida.
Portada de la novela El Lobo Amado Por Aisha
7.9
Alan anhela el amor de Aisha, pero su pasado romance con la pareja del Alfa le ha dado una reputación que sabotea sus intenciones. Tras ser rechazado, opta por una amistad estratégica para conquistarla. Sin embargo, el Alfa clama venganza y usa el vínculo entre su hijo y la hermana de Aisha para intensificar su hostigamiento. En una manada llena de rencores y abusos de poder, la pareja deberá resistir para salvar su relación y sus propias vidas.
Portada de la novela Fénix de Fuego
9.4
Yun Canglan reencarna en un pasado remoto tras su muerte. Como hija de un general, finge ser hombre para ocultar la marca del fénix de fuego, un poder que promete el control absoluto del mundo. Aunque finge ser una joven caprichosa, su vida se quiebra al ser traicionada por su mayor aliado. Decidida a vengarse, comandará tropas y desafiará al destino para cumplir la profecía milenaria, transformando para siempre el equilibrio de las naciones.
Portada de la novela La chica prohibida
8.0
Alexia Montoya renunció a su amor por Damon Ballard para salvarle la vida, pero el destino los reúne cuando una vieja amenaza acecha. Obligados a convivir por seguridad, la tensión estalla en un deseo incontrolable. Damon, el hombre que ella siempre amó en secreto, debe protegerla mientras Alexia, quien ha guardado su pureza para él, decide entregarse por fin. Pasión y peligro se entrelazan en este intenso reencuentro marcado por secretos y fuego.
Portada de la novela LA ESCLAVA SORDA DEL JEFE Y EL MAFIOSO ENAMORADO
9.3
Verónica sufre el cautiverio de Varouse, un despiadado líder criminal que la somete y reclama su voluntad. Aunque su discapacidad auditiva la aísla, su espíritu permanece unido al rebelde Velbert, el único hombre que habita en su corazón. Entre tormentos y sombras, ella se aferra a la promesa de amor de su salvador. Con una fe inquebrantable, espera el momento en que él la rescate para obtener su libertad y ejecutar una venganza definitiva contra su opresor.