Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela FUEGO Y PASION

FUEGO Y PASION

Alice viaja a Las Vegas con Bianca y Lucy para divertirse, pero una noche desenfrenada termina en un matrimonio inesperado con un extraño de ojos verdes. Aunque intenta escapar de esa unión absurda, la tragedia la alcanza: sus padres fallecen y su herencia se esfuma. Al borde de perder su casa y quedar en la calle, Alice se ve forzada a elegir entre la indigencia total o aceptar el trato que su misterioso y rico esposo le ofrece.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Le puse las manos en du pecho apartandolo unos centimetros de mi sin dejar de mirar a sus preciosos ojos de color verde

- Esto no puede ser, asi que te pediría por favor que anules este desastre –  le rogué

- No, mira podemos hacer una cosa, yo necesito una esposa que me de un heredero y seguramente tu necesitaras un marido que te mantenga y te compre todo lo que deseas ¿que te parece ¿hay trato? - me pregunto

- Creo que estas loco, anula este matrimonio enseguida, yo no necesito nada de ti y por favor suéltame tengo que marcharme enseguida - le dije dándole un empujón, para apartarlo de mí y así poder vestirme

- Si te marchas te denunciare como que abandonas a tu esposo, tu decides preciosa - me dijo

- Haz lo que te dé la gana, cuando llegue a mi casa, yo misma hablaré con mis abogados y veras que sera facil olvidarme de todo esto - le dije fijándome en cómo sus preciosos ojos verdes me miraban con lujuria

- No podrás divorciarte de mi señora Wilson y me darás a mi heredero quieras o no quieras, no se que abogados tienes, pero fijate en una cosa, el matrimonio está consumado, así que me perteneces pequeña - me dijo con sarcasmo

--- Entérate señor Wilson, yo-no-le-per-te-nezco a nadie - conteste muy enfadada

-- Eso ya lo veremos ¿Quieres dinero? pon la cantidad y aceptare, ya que anoche me demostraste que eres una mujer caliente y de muchos recursos en la cama - me dijo

-- Ahora no estoy para tus tonterías, adiós y que te vaya muy bien - le respondí una vez que ya estaba vestida y me acercaba a la puerta de aquella habitación

Ya tenía el pomo de la puerta en mi mano, cuando de pronto Adrian me cogió del brazo con su mano empotrando contra ella mi cuerpo, mirándonos los dos fijamente a los ojos.

-- Nadie deja plantado a un Wilson preciosa, ahora me perteneces y harás lo que yo te diga - me dijo

Adrian me cogió los brazos poniéndolos encima de mi cabeza, besando y mordiendo mi cuello, mientras una de sus rodillas abrian mis piernas, apretando después sus labios a los míos, metiendo su lengua en mi boca saboreando, haciendo que notara lo duro que ya tenía su erección. Aunque intente por todos los medios que sabía, apartarlo, no pude ya que era mas fuerte que yo, Adrian cogio mis gluteos con sus manos, levantandome del suelo haciendo que rodeara sus caderas con mis piernas para no caerme, mientras él mordía y lamia mi cuello.

- Soy la hija de James Conor y como no me sueltes ahora mismo, mi padre se hará cargo de ti y te hará la vida imposible por estar aprovechándote de su niña - le susurre en el oído

Adrian se quedo mirándome muy serio y fijamente, apartándose de pronto de mi cuerpo, momento en el que aproveche para abrir la puerta, 

- Cuando hable con tu padre, comprenderá que eres mi esposa legalmente, no creas niña mimada que te va a ser fácil alejarte de mi, ya que un Wilson nunca se rinde por conseguir lo que le pertenece y tu preciosa ya me perteneces - me dijo muy serio

Me marché corriendo de aquella habitación hacia la zona de los ascensores para bajar al hall del hotel, viendo en la puerta del hotel al asistente de mi padre esperándome al lado de nuestro coche. Cuando subí al coche me di cuenta de que mis amigas no estaban dentro extrañandome por un momento-

- Edward ¿dónde estan Bianca y Lucy? - pregunte

- Están en el hotel, pero no se preocupe por ellas señorita Conor estarán bien, ahora lo que le debe importar más, es llegar a tiempo a Dallas ya que sus padres están muy graves - me dijo

Cuando llegue al Medical Centre Hospital de Dallas, entre rapidamente dirigiendome a recepcion, ya que sabia que mis padres estaban en ese hospital ingreesados pero no sabia donde, nada mas acercarme a la recepcion,  un hombre vestido con un traje negro y con un pequeño microfono en su oido se acerco a donde yo estaba, asustandome de pronto

- Señorita Conor no se asuste de mi, –me dijo sonriente– soy uno de los guardaespaldas de su padre, por favor acompáñeme - me dijo, haciendo que lo siguiera hacia donde estaban los ascensores 

Una vez que bajamos del ascensor, nos acercamos a una sala donde había un cartel en la puerta que ponía UCI, abrí la puerta para entrar, cuando de pronto, varios enfermeras y dos médicos me apartaron para entrar ellos corriendo a esa sala, haciendo que mi corazón palpitara a más de mil por hora, pensando que esa urgencia del personal seria por que a mis padres le pasaba algo más grave.Estuve en la sala de espera varias horas, andando de un lado hacia otro lado, como si fuera una leona enjaulada, hasta que despues de varias horas la puerta de aquella sala se abrio, viendo como salian las enfermeras acompañadas de uno de los medicos que entro, me acerque a ellos para que alguno de ellos me dijera como estaban mis padres, pero lo unico que veia eran caras muy serias

- Doctor por favor, me llamo Alice Conor, ¿cómo se encuentran mis padres? - pregunte

- Señorita Conor, lo siento pero su padre acaba de fallecer, a su madre se la llevan ahora a quirófano, aunque no le puedo dar tampoco muchas esperanzas de que sobreviva, lo siento - me dijo

-- ¡¡ NO !! , no puede ser, digame que me esta mintiendo por favor - le dije cayendo mis lágrimas por mis mejillas como si fuera una cascada, mientras con mis puños le pegaba al médico en su torso

No sé cuando perdí el conocimiento, pero cuando desperté, el primer rostro que vi, fue el de mi amiga Bianca, éramos amigas desde la guardería y éramos las dos como hermanas, dándome cuenta de que estaba acostada en una cama del hospital.

- ¿Lo siento mucho Alice,--- fue lo único que pudo decirme

- NO, mi madre está en quirófano ¿cómo se encuentra mi madre, Bianca? tu debes de saberlo - pregunté nerviosa

- Ahora vendrá un médico a verte, tranquila amiga, veras como sobrevive tu madre - me dijo, pero yo notaba que algo no iba bien y que sus palabras era solo de consuelo.

También te puede gustar

Portada de la novela Afecto Absurdo Por Ti
7.9
Hace dos años, Nina pactó un matrimonio por contrato con un desconocido bajo la promesa de lealtad total. No obstante, un error la lleva a compartir una noche con un extraño, rompiendo el acuerdo. Decidida a enfrentar las consecuencias legales de su infidelidad, solicita el divorcio de inmediato. El giro inesperado ocurre en la reunión final: su misterioso esposo resulta ser el mismo hombre con el que fue infiel, desafiando todo lo que ella creía.
Portada de la novela Deseo Sin Fin
9.8
Colin, líder de un imperio empresarial, ve su destino entrelazarse con el de Yael, una mujer de origen aristocrático que carga con el peso de una tragedia familiar. Marcada por la pérdida que dejó una obsesión del pasado, ella encuentra en este poderoso hombre un refugio inesperado. Juntos, logran sanar las cicatrices de sus almas y superar los golpes de la fortuna, transformando su mutuo dolor en una sólida historia de amor y redención.
Portada de la novela El Secreto del Magnate.
9.3
La vida perfecta de Ava se desmorona tras el fallecimiento de su padre y la amarga traición de su marido. Aquel que juró amarla desvela su verdadera cara: un hombre ambicioso y despiadado que la deja en la ruina. En su momento más bajo, surge una alianza con un extraño que comparte su sed de redención. Unidos por el destino, ambos enfrentarán al villano para recuperar su libertad, transformando su dolor en una lucha implacable por la justicia.
Portada de la novela La Cuenta Atrás De Mi Vida
8.0
La traición de Mateo aniquiló a mi familia en lo que debía ser un compromiso feliz. Tras años de servidumbre y una muerte compartida, la vida nos ofrece una segunda oportunidad diez años antes del desastre. Mateo anhela el perdón, pero no es el único que conserva sus memorias; mis padres y yo recordamos cada agravio. Ahora, unida a otro hombre, me enfrento a su búsqueda de redención mientras el peso del pasado hace que la reconciliación sea inalcanzable.
Portada de la novela No me quiero divorciar
9.3
Astrid esperaba con ilusión a Joshua, pero él la sorprendió entregándole la demanda de divorcio. Argumentó que su matrimonio, impuesto por su abuelo, carecía de sentido. Aunque ella intentó salvar la relación destruyendo los papeles, la tragedia la alcanzó con la muerte de su madre. Al comprender que nunca ganaría el afecto de su marido, Astrid aceptó el final. Firmó la separación y desapareció en una noche gélida, decidida a no reencontrarse con él jamás.
Portada de la novela Seduciendo al señor Maxwell
9.0
Amelia ha trabajado años encubriendo la turbia vida íntima de su jefe, Damián Maxwell. Tras un ataque de furia, ella desata accidentalmente una maldición que deja al magnate impotente. Damián, quien depende del sexo para dormir debido a un trauma, descubre que solo la voz de Amelia reactiva su deseo. Atrapado, le propone un contrato carnal para recuperarse. Ahora, ella debe elegir si ayudará íntimamente al hombre que tanto desprecia para salvarlo.