Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Es Demasiado Tarde, Estoy Casada

Es Demasiado Tarde, Estoy Casada

Sofía de la Vega disfrutaba de una existencia plena en Ciudad de México con Ricardo, su pareja ideal. No obstante, el colapso económico familiar la empuja a un matrimonio por conveniencia. Pese a que Ricardo jura regresar tras un acuerdo con su rival Clara, termina dándole la espalda ante constantes vejaciones y riesgos. Decepcionada por su abandono, Sofía opta por vincularse al misterioso hombre del norte y eliminar para siempre a su antiguo amor de su corazón.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La gran sala de juntas de la corporación familiar estaba en silencio, un silencio tan denso que se podía sentir en el aire. Sofía, la hija menor de la familia De la Vega, una de las más influyentes de la Ciudad de México, sentía la mirada de todos sobre ella. Siempre había sido el centro de atención, la consentida de su padre, pero esta vez, la atención era pesada, cargada de incredulidad.

Su padre, Don Armando de la Vega, un hombre cuya presencia llenaba cualquier habitación, acababa de anunciar la noticia que cambiaría sus vidas, una tormenta se cernía sobre el imperio comercial que había construido, un conflicto con una poderosa empresa del norte del país amenazaba con destruir décadas de trabajo, y la única solución, la única tregua posible, era una alianza, un matrimonio.

Un matrimonio por conveniencia.

Sus hermanas mayores, Isabel y Valeria, se miraron con pánico, sus rostros pálidos reflejaban el miedo que sentían. ¿Quién de ellas sería el sacrificio?

Fue entonces cuando la voz de Sofía, clara y firme, rompió el silencio.

"Yo lo haré."

Todos en la sala se giraron para mirarla, atónitos. ¿Sofía? La pequeña Sofía, la que vivía en un mundo de color de rosa, la que estaba perdidamente enamorada de Ricardo, el joven y brillante emprendedor con el que todos asumían que se casaría. Era impensable.

"No," dijo su padre de inmediato, su voz, usualmente un trueno, ahora sonaba tensa. "De ninguna manera, Sofía, esto no es para ti."

Él la veía como su tesoro más preciado, la niña a la que había protegido de todas las durezas del mundo. La idea de entregarla a un hombre desconocido, un rival de negocios del que se decían cosas terribles, era insoportable para él.

"Es mi deber, papá," insistió Sofía, poniéndose de pie. Su figura menuda parecía ganar una fuerza inesperada. "Soy una De la Vega, esta familia me ha dado todo, es mi turno de hacer algo por ella."

"Sofía, por favor, piénsalo," susurró Isabel, la mayor, acercándose a ella. "No sabes lo que estás haciendo, se dice que ese hombre, Alejandro, es un salvaje."

"No me importa lo que se diga," respondió Sofía, su decisión ya grabada en su rostro. "Ya lo he decidido."

Miró a su padre, cuyos ojos mostraban una mezcla de orgullo y profundo dolor. Él suspiró, un sonido de derrota que retumbó en la sala. Sabía que cuando Sofía tomaba una decisión, no había vuelta atrás. Con un gesto de la mano, dio su consentimiento, un gesto que selló el destino de su hija.

Justo cuando uno de sus asistentes se preparaba para redactar el comunicado oficial, las puertas de la sala se abrieron de golpe.

Era Ricardo.

Llegó con una sonrisa radiante, ajeno a la tensión que se respiraba en el ambiente. Sostenía un ramo de las flores favoritas de Sofía y su mirada solo tenía ojos para ella.

"Don Armando, hermanas," dijo con entusiasmo. "Lamento la interrupción, pero no podía esperar más, he venido a pedir formalmente la mano de Sofía."

El aire se volvió aún más denso. Sofía sintió que el suelo se abría bajo sus pies. Su corazón, que había intentado encerrar en una caja de hielo, se resquebrajó. La ironía era cruel, el momento que había soñado durante años llegaba en el peor instante posible.

"Ricardo…" susurró ella, incapaz de mirarlo a los ojos.

"Sofía, mi amor, sé que es repentino, pero…" se detuvo, notando por primera vez las caras sombrías de todos. "¿Qué pasa? ¿Por qué todos me miran así?"

Sofía respiró hondo, luchando por contener las lágrimas. "Es demasiado tarde, Ricardo."

Ricardo frunció el ceño, confundido. "¿Demasiado tarde? ¿De qué hablas? Acabo de cerrar el trato más importante de mi carrera, ahora puedo darte todo lo que mereces."

Entonces, con una naturalidad que la destrozó por dentro, añadió algo que lo cambió todo.

"De hecho, por eso vengo a hablar con ustedes, antes de poder casarme con Sofía, hay algo que debo hacer," explicó, mirando a Don Armando. "Tengo que casarme con Clara."

El nombre cayó como una piedra en un pozo sin fondo. Clara. La empleada de su empresa, la hija de la familia que había servido a los De la Vega durante generaciones, la chica cuya familia había muerto en un accidente salvándole la vida a Ricardo años atrás.

"Es una cuestión de responsabilidad," continuó Ricardo, sin notar cómo el color desaparecía del rostro de Sofía. "Ha estado sufriendo mucho, ha pasado por cosas terribles por mi culpa, siento que le debo esto, es un matrimonio temporal, solo para darle la seguridad y el estatus que necesita para recuperarse, después me divorciaré y entonces, Sofía, seremos tú y yo."

Sofía escuchaba las palabras, pero sonaban lejanas, como un eco en un túnel. Recordó todas las veces que Ricardo le había jurado que ella era su única prioridad, su todo. Recordó la promesa que se hicieron bajo un cielo estrellado en Acapulco: "Tú primero, siempre."

Pero ahora había aparecido Clara. Y la culpa que Ricardo sentía por ella era más fuerte que el amor que decía sentir por Sofía.

Una risa amarga escapó de los labios de Sofía. Era una risa hueca, llena de dolor.

"Entiendo," dijo con una calma que asustó a sus propias hermanas. "Haz lo que tengas que hacer, Ricardo."

"Sofía, no te pongas así," dijo él, acercándose para tomar su mano, pero ella la retiró como si quemara. "No es lo que parece, te lo explicaré todo, solo necesito un poco de tiempo."

"No," dijo ella, finalmente levantando la vista. Sus ojos, antes llenos de amor, ahora solo reflejaban un vacío helado. "No hay nada que explicar, entiendo perfectamente cuáles son tus prioridades, ve y cásate con ella."

Sin decir una palabra más, Sofía se dio la vuelta y salió de la sala, dejando a un Ricardo confundido y a una familia rota en el más absoluto de los silencios.

También te puede gustar

Portada de la novela CEO Maverick
9.5
Remi, una hábil hacker apodada Rogue Angel, se ve forzada a infiltrarse en Rivera Tech para financiar la operación de su madre adoptiva. Bajo el chantaje de un sombrío enemigo, su misión es sabotear al implacable CEO Maverick Rivera. Sin embargo, el espionaje digital pronto deriva en una pasión irrefrenable. Mientras ella lucha por ocultar la verdad y protegerlo, el magnate se obsesiona con ella, negándose a permitir que se aleje de su vida.
Portada de la novela El Destino Nos Entrelaza
8.9
La traición de su mejor amiga empuja a Cassie a la habitación de Dylan por error. Él, decidido a no dejarla marchar de nuevo, le propone una salida desesperada: un matrimonio por contrato que resuelva las deudas de ella y la presión familiar de él. Lo que comienza como un frío pacto de conveniencia para evadir sus crisis personales se convierte en una convivencia forzada. ¿Podrá el amor sanar sus heridas o el pasado los mantendrá como extraños?
Portada de la novela Él impidió el último viaje de mi hermano
8.6
Durante ocho años, viví bajo las estrictas reglas de Callen House, oculta del mundo. Todo cambió cuando él me negó los fondos para repatriar el cuerpo de mi hermano. Mientras su asistente, Daniella, me saboteaba y tomaba mi lugar en su cama, mi amigo Jaren me brindó el apoyo que necesitaba. Al descubrir que Callen protegía a quien arruinó mi carrera, decidí vengarme: lo abandoné para casarme con Jaren, humillándolo ante toda su empresa.
Portada de la novela El secreto de mi esposo, mi guerra silenciosa
9.8
En su tercer aniversario, la esposa de Julián descubre una realidad devastadora: su marido y su mejor amiga, Jade, se burlan de ella en secreto llamándola «el grillete». La traición es profunda; Julián manipuló sus anticonceptivos mientras fingía apoyarla ante su aparente infertilidad. Tras ser abandonada en su cumpleaños para que él festeje con Jade, ella decide actuar. Siguiendo cada uno de sus pasos, inicia un frío plan para desmantelar la farsa de su matrimonio.
Portada de la novela Enredados con el Rey de la Mafia
8.3
Una noche de rebeldía en Venecia deja a Carrie embarazada de un desconocido. Obligada por su padre a contraer nupcias, ella intenta dar con el paradero de Alessandro, el seductor que resultó ser el implacable sucesor de una poderosa mafia. Pese a los esfuerzos de la joven por ocultarse bajo un enlace de conveniencia, él aparece para reclamarla como suya. En un entorno de lujos y riesgos, ambos se sumergen en una alianza forzada por el deseo y la lealtad.
Portada de la novela La deuda de la Carne
9.5
Para salvar a su hermano tras un robo al peligroso Leonid Volkov, Mia acepta un trato implacable: treinta días de entrega absoluta en la mansión del magnate. Sometida a reglas severas y sin prendas que la protejan, se adentra en un juego de dominación y placer oscuro que busca doblegar su voluntad. Aunque el odio motiva su resistencia, su cuerpo empieza a ceder ante el control de Leonid. Al expirar el pacto, ella decidirá entre su libertad o el deseo.