Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela ERA EL CABALLO BLANCO ENTRE LA MANADA NEGRA

ERA EL CABALLO BLANCO ENTRE LA MANADA NEGRA

Flores Oviedo encara la transición a la adultez rodeada por la violencia de la Revolución Mexicana. En este escenario de guerra civil, su inexperiencia emocional choca con la crudeza del entorno, obligándola a resistir mediante su valentía. Mientras se aferra a un antiguo juramento infantil, la aparición de nuevos pretendientes pone a prueba su fidelidad. Ella deberá decidir si su primer amor es un vínculo eterno o un espejismo juvenil frente al caos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

CAPÍTULO 3

Todas las mujeres que no se habían vuelto a ver desde hacía un mes, ahora estando de nuevo en aquel húmedo, frío y oscuro lugar, volvieron a sentir el mismo miedo. Estefana que era una mujer dura e inexpresiva, y que tenía una fuerte personalidad más allá de su vestimenta de hombre, mostró un poco de sensibilidad y trató de dar ánimos a las otras; pero Candelaria que tenía poco más de nueve años comenzó a llorar. Fue cuando Estefana sujetándose el sombrero en su cabeza, rápidamente se acercó a ella y le tapó la boca con la otra mano. No debía permitir que la niña delatara su ubicación con su llanto.

– Es que le falta Isadora, su hermana mayor– murmuró muy despacio otra de las mujeres.

– ¿Es eso cierto? – preguntó en voz baja Estefana a la niña.

La niña aún con la mano en la boca y con lágrimas en sus ojos asintió con la cabeza. Mientras, Estefana las contó a todas con la mirada. Efectivamente ahora eran ocho. Entonces aquel intento por callar a la niña se transformó en una caricia, luego Estefana la estrechó entre sus brazos.

– No llores pues – le dijo susurrándole Estefana –. Si quieres yo seré tu hermana mayor, yo te voy a cuidar hasta que Isadora regrese.

Estefana no pudo evitar sonreírle con ternura a la pequeña Candelaria que todavía se veía nerviosa.

– Mi hermana no va a volver. Tú sabes que mi hermana no va a volver ¿verdad?

Entonces a Estefana se le borró la sonrisa.

Habían pasado ya cuatro años desde que Flores y Rafael habían descubierto aquellos caballos y a sus propios sentimientos. Y justo el día en que Rafael cumplió los once años, Flores le preparó una gran sorpresa. Ese día especial no iba a pasar desapercibido.

Por la tarde cuando todos en la casa se habían ido a descansar, Rafael entró a la cocina de la hacienda; y al poner un pie en el lugar vio sobre la mesa un pequeño pastel de chocolate con una vela encendida al centro. Luego miró hacia todos lados pero la cocina lucía vacía. Hasta que un estornudo delató a Flores que tuvo que salir de detrás de la puerta de la cocina. Aún tenía algo de polvo blanco de harina en las mejillas y chocolate entre sus castaños cabellos.

– ¡Felicidades! – dijo la niña tosiendo debido a la harina.

Él sonriendo se le acercó y con su pañuelo le limpió las mejillas, con sus dedos quitó de los cabellos algo de chocolate para luego probarlo contento.

– Este es mi mejor cumpleaños, tú eres mi mejor regalo – dijo el niño.

Repentinamente se abrazaron. Ambos sentían que lo tenían todo. Flores se sentía protegida, segura; y Rafael se sentía invencible. Ella pudo escuchar el fuerte latido del corazón de él, y Rafael pudo sentir la delicadeza y ternura de ella.

– Promete que nunca me vas a dejar sola.

– Con todo mi corazón.

Luego se miraron a los ojos. No necesitaban más palabras. Sin saber cómo poco a poco se fueron acercando más. Estando frente a frente rozando sus narices, comenzaron a respirar nerviosos. Pero su nerviosismo se desvaneció cuando cerrando sus ojos unieron sus labios en un tierno beso. Después sonrieron y se mantuvieron abrazados un buen rato. Por último probaron el pastel.

– Si tú prometes no querer a otra niña, yo prometo no querer, ni jugar, ni aceptar regalos de otro niño, es más ni siquiera voy a pensar en otro niño nunca.

– Lo prometo, y yo también prometo no querer a nadie más nunca, por todos los días de mi vida. Es más y prometo que cuando seamos grandes tú y yo nos vamos a casar.

– Si y vamos a vivir solos y muy lejos... me gustaría que mi casa me la hicieras allá donde vimos a los caballos.

– Si allí la quieres allí será.

– Oh y que tenga ventanas grandes por donde entre el sol.

– Y tendrá ventanas grandes.

– Que tenga una cocina grande muy grande, donde pueda hacerte miles de pasteles de chocolate.

– Mmm eso me gusta más.

– Y quiero un patio grande donde podamos correr hasta cansarnos.

– Muy bien.

– Oh y quiero unas ocho habitaciones.

–¿Para visitas?

– No para los niños... para los hijos que vamos a tener.

–¿Qué? Bueno entonces debo irme... – dijo Rafael yendo hacia la puerta.

–¿Por qué?

– Porqué si quieres ocho hijos debo empezar a trabajar sin descanso desde ahora.

La joven Flores que había recordado la última vez que vio a Rafael, su primer beso y aquella promesa, no podía aceptar que tal vez ya no lo vería más. Y es que habían pasado ya seis largos años de la partida del niño, y en los que había guardado con esperanza esa promesa hasta que la nana Conrada acabó de tajo con sus ilusiones.

La nana le reveló que el mismo año en que su tío Asúnsolo llegó a la hacienda, éste culpó al padre de Rafael del robo de algunos bultos de maíz ante los padres de Flores. Don Manuel terminó por echar a los dos peones jurando que si volvían irían a la cárcel y tal vez encontrarían la muerte.

– Pero no pudo ser cierto, no creo eso de Rafael y de su padre.

– Tampoco yo – dijo Conrada –, pero quien iba a creerle a dos pobres peones.

– ¿Por qué? ¿Por qué nunca me dijiste nada?

– Porqué al igual que tú, yo también creía que el muchacho regresaría pero...

– ¿Pero qué?

– Hoy me dijeron en el pueblo que habían visto a Rafael casado y con hijos allá por la hacienda de Salamanca en Durango.

Flores sintió un fuerte dolor en el corazón. Se sintió traicionada. No podía creerlo. Pero aunque le incomodara y doliera, tal vez él ya había hecho su vida.

– Tengo que verlo – dijo Flores poniéndose en pie –, tengo que verlo con mis propios ojos... él debe explicarme, debe...

La nana se puso de pie y abrazó a la joven que comenzó a llorar desconsolada; aunque de pronto debido a un arranque de valor, la joven desesperada decidió irse a la hacienda Salamanca y buscar a Rafael cuanto antes. Aunque eran unos niños cuando prometieron unir sus vidas, al menos ella había cumplido con su parte.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Alfa Uzziel
7.9
Uzziel, el Alfa de los ojos tristes, ha soportado cinco siglos de batallas y una soledad absoluta tras ver desaparecer a las criaturas mágicas. Agotado por el tiempo, solo desea morir, pero una voz en sueños le anuncia que Briana, su pareja predestinada, finalmente ha aparecido. En medio de una guerra que amenaza con estallar, el líder deberá decidir si lucha por este nuevo vínculo o si se rinde ante el anhelo de su propio fin definitivo.
Portada de la novela Amor Ciego: Mi Reina Me Desprecia
8.0
Ricardo Solís, el implacable crítico conocido como Gourmet Anónimo, ha soportado tres años de un matrimonio secreto marcado por el desdén de Sofía Romero. La chef oaxaqueña lo utiliza cruelmente mientras su corazón sigue perteneciendo a Javier, su antiguo amor. Tras sufrir una humillación pública y resultar herido al proteger al amante de su esposa, Ricardo decide romper el vínculo. Cansado de ser despreciado, resurge con frialdad para vengarse de quienes lo pisotearon.
Portada de la novela Bebé secreto del ALFA
8.6
Lauren ocultó su identidad como Omega bajo el rol de una Beta ejemplar hasta que su verdadera naturaleza surgió. Tras una noche de pasión prohibida con su jefe, el Alfa Ezra Vance, queda embarazada de un hombre que aborrece a los suyos. Decidida a proteger a su futuro hijo del desprecio de la poderosa familia Vance, ella escapa para empezar de cero. No obstante, Ezra iniciará una búsqueda incansable para reclamar lo que considera suyo.
Portada de la novela El hijo secreto de mi Alfa, mi rechazo definitivo
8.3
Siendo la heredera del Lobo Blanco, mi futuro estaba ligado a Gael, mi Alfa. No obstante, descubrí su mayor traición: una familia secreta financiada por mis propios padres con dinero robado. Su plan era utilizarme como una incubadora y luego eliminarme. En mi cumpleaños, tras simular que el té envenenado de mi madre me mató, logré huir. Antes de desaparecer, envié una caja con todas sus mentiras para desatar el caos y destruir su falso mundo.
Portada de la novela El Precio De Mi Amor
8.4
Durante un lustro, Sofía creyó vivir un cuento de hadas junto a Ricardo, el influyente hombre al que rescató de una muerte segura. Su mundo se desmorona al descubrir que su matrimonio es una farsa: ella solo es el señuelo para salvaguardar a Camila, la mujer que él realmente ama. Tras comprender que sus sacrificios fueron despreciados, Sofía abandona su inocencia. Ahora, impulsada por un deseo de justicia, busca liberarse del hombre que la utilizó.
Portada de la novela ENTRE EL AMOR Y EL ODIO..
8.7
Rebecca Jenkins Halgrave y Alex Shaw Baker se encuentran en Seattle durante una noche de decepciones, dando inicio a un fin de semana que transformará sus vidas para siempre. Esta historia de romance moderno se sumerge en un escenario de acción, violencia y diálogos crudos, donde la pareja enfrentará obstáculos extremos. En medio de un destino incierto, ambos deberán luchar para que su conexión sobreviva. ¿Bastará la casualidad para unir sus caminos?