Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela ENAMORADA DEL CEO EL ARTE DE SEDUCIR

ENAMORADA DEL CEO EL ARTE DE SEDUCIR

Adriano Lombardo necesita una esposa dócil que le dé el heredero exigido por su padre moribundo. Alana parece la joven ingenua perfecta, pero al firmar el contrato matrimonial, ella impone condiciones inesperadas. Mientras el CEO lucha por no volver a enamorarse, ella utiliza su encanto para seducirlo. No obstante, la devoción de Alana es una fachada: su verdadera misión es usar el poder de Adriano para hallar al asesino de su hermana.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Alana estaba nerviosa por la mirada penetrante de Adriano. Lo miró con algo de miedo. No sabia como iba a tomar las exigencias que estaba dispuesta a decirle.

-Si, tengo más exigencias.

-Y se puede saber, ¿Cuáles son?

-Me va escuchar-

-La escucho- dijo Adriano cruzándose de brazos para escucharla. A pesar de ella , era lo que estuvo buscando durante meses, para proponerle matrimonio estaba demostrando ser una arpía igual que todas.

-Se que su principal objetivo al casarse es tener un hijo, pero todavía no estoy preparada para tener uno tan rápido.

-¿Qué no está preparada? ¡Tiene 23 años! ¡Por Dios! Yo creo que si esta preparada para tener un hijo y No creo que la edad sea un problema para uste- le dijo este cínicamente.

-No me estoy refiriendo a cuestiones de edad. Me refiero a que no aceptaré casarme con usted a menos que me prometa que no me forzará a estar con usted si no lo deseo.

La furia se encendió en los ojos azules de Adriano. No podría creer lo que estaba escuchando en aquella diminuta mujer, de por sir mal arreglada, con sus enormes suéter, faldas hasta la rodilla, lentes y zapatillas blanca, para él una mujer sin gusto de las que esta acostumbrado a estar.

-¡Yo JAMÁS HE FORZADO A UNA MUJER EN MI VIDA! Las que han querido estar conmigo a sido por placer y deseo. Pero aquí estamos hablando de matrimonio. Tengo entendido que usted es religiosa. Sabrá lo que significa consumar el matrimonio. ¡Oh me equivoco!.

Alana lo miraba firmemente sintió que le ardían las mejillas y un mechón de su pelo mojado cayó sobre sus ojos. Se apresuro acomodárselos para mirarlo fijamente de nuevo.

-Se perfectamente el significado. También se que existen muchos hombres que no dudan en imponer sus deseos antes que los de la mujer. Sin tener en cuenta lo que esta desea.

Su abuela la había educado a la manera antigua de sus religiones, que debemos ser devotas al hombres, y amas de casa pero ella no deseaba ser así. Deseaba ser escuchada y tener opinión con el hombre que amaba. Si este no la respetaba ni tomaba en cuenta sus deseos para que deseaba seguir a lado de un hombre así.

-No pretenda que me case con usted sabiendo que se negarà ha acostarse conmigo, si mi objetivo es darle un heredero a mi padre.

-No estoy diciendo que eso vaya a ser para siempre. Solo estoy solicitando tiempo para que me de tiempo ha acostumbrarme a usted.

Adriana la miro, seriamente no entendía el porque se estaba negando a tener relaciones inmediatamente.

-No esta pidiendo . Está exigiendo.

Este la miro incredulo porque aún no le cabia en la cabeza lo que esta pequeña diabla estaba tratando de exigirle.

-Bien, ¿Tiene alguna exigencias más?

Alana lo miro.

-Quiero Libertad, para trabajar, no estoy dispuesta a darle explicaciones de lo que haga. Así mismo, deseo terminar mi carrera universitaria de informática. ¿Còmo usted sabrá? No me dará las explicaciones de lo que usted haga. Son las mismas condiciones. Es decir si deseo ejercer mi profesión usted no se opondrá. Y lo más importante si nos separamos yo me quedo con la custodia de mi hijo.

-Bueno haber si lo he entendido- dijo con sarcasmo. Señalandole con sus dedos

1- No permanecerá en el rancho familiar.

2- Podra trabajar si así lo desea.

3-No compartirá mi cama hasta que usted lo desee.

4- Hará lo que le plazca sin que yo pueda abrir mi boca, así no este de acuerdo.

5- Y cinco usted se quedaría con la custodia del niño.

Ella le contesta- Si, eso resume mis exigencias y mis condiciones para casarme con usted.- termino de decir.

-¿Y usted pretende que yo acepte semejante locura?-

-Por supuesto que no, es por eso que mande a mi familia a rechazar su propuesta de matrimonio. Así no tendríamos que seguir discutiendo por lo mismo.

-¿No será que lo que quiere es evitar que nos casemos?

-Bueno, no tengo ningún apuro en casarme. Ni tampoco le veo una ventaja a este matrimonio.

La miro incredulo.

-¿Y el dinero que le puedo ofrecer que?

Alana lo miro furiosa.

-No me interesa, por mas atractivo que sea. Tal vez no podamos comprar joyas y ropas excesivas pero mi familia nos enseño a trabajar por lo que queramos. Aunque mi padre se fue y nos dejo a mis hermanas y a mi hemos salido adelante solas. Si me caso, estoy segura que no podre manejar mis ingresos como yo quiera.

- Entonces, me imagino esta será otra condición más- dijo con ironía.

-¿Qué gran idea?- Dijo sonriendo. Si, es otra de mis condiciones.

-Realmente el hombre que aceptase sus condiciones estaría loco.

-Ve, porque le digo que no puedo casarme con usted.- Es por eso, que se haga a la idea que no me casare nunca. Porque en esta vida no existe el hombre que quiera cumplir mis condiciones.

-Se equivoca. Aquí esta el hombre que acepte sus condiciones. Dijo que se casaría si yo aceptaba sus condiciones. Muy bien acepto. Creo que estoy loco por aceptar pero, esto de acuerdo- sonrio.

Alana lo miro con la boca abierta.

-En serio.

Adriano sonrio.

-¡Por supuesto! La cuestión, mi pequeña diabla- dijo este provocando un sonrojo en Alana pues nadie la había llamado como él. -Es cuanto tiempo estarás dispuesta a mantener tus exigencias una vez que seas mi esposa.

-Pero … de verdad no le importa en como gaste mi dinero?

-Alana, de verdad no sabes ¿Cón quien estas tratando?- le contesto. Me da igual que gastes tu dinero como te plazca. No tengo problema con eso.

-¿Y que hay de mi trabajo?

-Si, quieres trabajar puedes hacerlo.

-Y no me dejará abandonada en el rancho.

-Te llevare donde vaya.

-Bien ¿Y que hay de mi otra condición?

-Si, mi palabra es que no te forzare. Pero creo que debemos poner un limite de tiempo. Después de todo ese es el primordial motivo por el cual me estoy casando. ¿Cuánto tiempo necesitas para acostumbrarte a mi?

Alana incomoda le contesto.

-¿Siete meses?

-Estas loca. ¡Ni sueñes que te dare ese tiempo! Para meterte en mi cama.

-¿Tres meses?

Este negó.

-Dos meses

Adriano afirmo.

-Muy bien, dos meses-¡ Ves que puedo complacerte!.

-Y lo de quedarme con la custodia del niño.

-Eso lo tendremos que ver en el camino.

-No hay discusión. Jamás abandonare a mi hijo como lo hizo mi padre.

-Bien, pero la custodia seria compartida.

-Si llegamos a divorciarnos , que se haga un nuevo acuerdo mutuo. Estaría dispuesto usted de seguirlo a pie de la letra a pesar de todo. -Ella lo miro.

-Este afirmo.

-Pero no entiendo porque desea aceptar mis condiciones.

-Simplemente, pequeña diabla. Lograre lo que deseo de este matrimonio tarde o temprano. Te vere mañana para ultimar detalles de nuestra boda. Que te vaya bien.

Y así se marcho, dejando sorprendida ha la dulce de Alana que aún no podía creer que hubiera aceptado las condiciones que esta puso para casarse con él. Minutos más tarde, Adriano se marcho.

Alana desconcertada, comenzó a caminar hacia la casa de sus abuelos y su hermana deseaba hablar con ella.

Dos horas más tarde Adriano, recién salido del baño en la habitación de su rancho se acerco a la mesa, para llamar a uno de sus mejores amigos. Marco su numero y al primer tono le contestó la llamada

- ¡Hola!- respondío uno de sus amigos

- Hola, Diego.

- Hermano, Pudiste resolver el asunto que tenias pendiente. ¿Cómo ha salido todo? Me extrañaba que no hubieras llamado.

Adriano se amarro la toalla en la cintura para contestarle mejor a su amigo.

-Por supuesto, la pequeña diabla ha resultado un poco * dura* pero todo ha salido bien.

-Me alegro, eso quiere decir que podrás complacer a tu padre. Aunque no deberías involucrar a esa pobre chica en todo esto. Me parece demasiado buena persona para hacerla sufrir.

-Yo pensaba igual, pero luego de escucharla y las condiciones que puso me di cuenta que de tonta no tiene nada.- Salió al patio de la hacienda para ver a sus trabajador trabajando. Estos lo saludaron con respeto. -Ella sabe muy bien lo que quiere y le conviene. Y de tonta no tiene nada.

-Aun así… considero que …

-No puede sufrir cuando no va haber sentimiento alguno, no cuando alguien se casa por dinero como es su caso. Tendrá todo lo que le de la gana.

-Estás seguro.

-Si, y lo sabes bien.

-Bueno… tu sabrás pero no importa lo que te diga no me harás ni puto caso. Así esperemos que todo salga como deseas--- y , ¿dime necesitas un padrino?

-No. No quiero que la prensa se entere de nada, te seguirán. Y después será un problema para mi y ella. Lo que mas deseo es mantener en secreto esta boda, no olvides como ha sido mi vida.

-Por la tranquilidad de tu padre.

-En parte.- dijo este- Se que no he sido un gran hijo pero espero compensarle con un nieto pronto.

-De todas maneras, me alegro de no tener que asistir a esta boda. Portate bien con ella, Adriano. No eres un mal tipo y ella no es Paula.

Adriano sonrio mientras hablaba con su amigo. La vida le cambio desde que se separo de Paula. Jamás pensó ser el cuernudo de Europa por culpa de ella. Siempre creyó que ella lo amaba. Pero lo que mas le dolió fue enterarse que ella había abortado cinco hijos, dos de él y los otros de su amantes en turno. Todo para no arruinar su cuerpo.

¡ Maldita bruja!

-Hermano, -Lo saludo Nick

-Haz escuchado todo.- le dijo.

-Por supuesto, Diego. Tenia el telefono en altavoz.  Nick decidío  preguntarle a su amigo si estaba seguro de la decisión que estaba tomando, a pesar de todo tenia miedo que saliera lastimado nuevamente por culpa de otra mujer.

-¿Estas seguro de casarte?

-¡Si! Además vere como me divierto con ella.

-No me tomes el pelo. Tu no eres un mal tipo hermano. Estas lleno de rabia por lo que sucedió con tu ex y estoy de acuerdo con Diego. Espero que Alana logre cambiarte. Quizás te enamores de ella.

El semblante de Adriano cambio.

-Eso nunca va a suceder. – dijo entre dientes.

-No sueñen que eso sucederá, amigos. No cometeré el mismo error otra vez. Alana solo será la madre de mi hijo.

-Tan terco como siempre hermano. Haz lo que quieras pero no olvides quien eres- le recordó Nick. Estoy seguro que Alana es la mujer que necesitas en estos momentos. Además necesitas estar casado para ser el de antes.

Adriano sonrio con ironía-

-Estuve casado.

-Con una zorra, no una dama.

-Eso es cierto!- le dijo Diego apoyando a Nick.

-Esta vez, el amor no es una de las condiciones en mi matrimonio, ya me trataron como un pelele. Ahora será baja un matrimonio contractual. Y por favor, ¿Enamorarme? De esa mojigata. Dijo con sarcasmo. No me gustan las mujeres que se visten como abuelas. Y ella no es la excepción.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Ceo dominante
9.6
Mientras Rachael cumple con sus labores nocturnas en el museo, una fotografía de su hija Leila, enviada por su madre, despierta sentimientos encontrados. La niña de siete años es su luz, pero sus intensos ojos azules le recuerdan un pasado difícil. Rachael rememora su llegada a Dublín a los diecisiete años, cuando dejó atrás Estados Unidos para ingresar en un exclusivo colegio privado irlandés, un cambio radical que transformaría su destino para siempre.
Portada de la novela El ajuste de cuentas de la heredera: Diez años de mentiras
9.2
Después de una década de entrega total, descubro la atroz verdad: Jacobo, a quien ayudé a triunfar, causó el accidente que mató a mi hijo. Mientras él me desprecia ante todos junto a su amante encinta, entiendo que sus sentimientos fueron puro engaño. Pero mi verdugo desconoce quién soy realmente. Durante su gala triunfal, apareceré con aliados influyentes y evidencias letales para aniquilar su legado y vengar cada una de sus crueles mentiras.
Portada de la novela La prometida del CEO
8.5
Conocida como Ángel en el Club Zafiro, una estudiante de enfermería deslumbra con acrobacias aéreas para evadir su dura realidad. Tras la muerte de sus padres, las deudas la obligan a bailar, aunque mantiene un pacto innegociable: su espectáculo excluye desnudos y contacto privado con clientes. Entre el brillo del escenario y los aplausos, ella oculta su dolor y lucha con determinación por alcanzar un futuro mejor, lejos de las tragedias que marcaron su pasado.
Portada de la novela  Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe
8.2
Con solo un mes en su nuevo empleo, la señorita Mejía recibe una orden insólita de su jefe, Bastian Alejandro Cabal: tienen cuatro meses para contraer matrimonio. Lo que parecía un chiste pesado se torna en pesadilla al descubrir que su contrato laboral incluía una cláusula nupcial que ella firmó sin revisar. Sin dinero para pagar la millonaria multa por incumplimiento, se ve forzada a aceptar un compromiso legal que la vincula al poderoso empresario.
Portada de la novela Mi Marido, Mi Tormento, Mi Redención
8.1
Tras cuatro años de un matrimonio impuesto, Luciana Salazar desprecia a León Castillo, viéndolo solo como el donante que salvó a su amante. Sin embargo, tras humillarlo y exigirle el divorcio, León decide terminar con su vida lanzándose desde un puente. Ante el cuerpo inerte, Luciana se sumerge en un vacío helado y reclama las cenizas con una obsesión inquietante. Entre el odio y un dolor extraño, sospecha que este suicidio oculta una verdad siniestra.
Portada de la novela Mi Pequeña Esposa
8.8
Daniela Meyer se encuentra atrapada entre deudas asfixiantes y el acoso constante de su tío. Con el fin de costear la salud de su madre, se ve obligada a aceptar un encuentro denigrante con el influyente señor Damien. Sin embargo, la irrupción de un misterioso extraño cambia su destino. Aunque él representa una esperanza contra la tiranía de su familia, su protección esconde oscuros secretos. Daniela deberá elegir entre confiar en él o enfrentar un riesgo peor.