Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Enamorada de mi Gigolo

Enamorada de mi Gigolo

La doctora Brenda Eslava vive sumida en la soledad tras diez años de matrimonio con Gerónimo, un empresario que oculta una doble vida. En su búsqueda de consuelo, Brenda conoce a Thomas Reynolds, un joven gigoló motivado por la necesidad de costear la salud de su madre. Aunque su relación nace como un acuerdo carnal, pronto deriva en un vínculo tóxico y profundo. Entre el deseo y la ambición, ambos desafiarán una realidad marcada por sentimientos reales.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Capítulo 3 el gigoló

La sigo hasta el fondo del lugar, había un montón de luces rojas y unos tubos de baile, mientras que unos hombres que apenas se cubrían su entrepierna hacían exóticos bailes, había jaulas, había tarimas, y muchas mujeres, unas de mi edad y otras mucha mayor. No lo podía creer ¡se trataba de un bar de mala reputación, pero para mujeres! sorprendida por todo lo que veía, mis ojos estaban bailando al vaivén de las caderas de esos hombres, me sentía avergonzada, ¿Como una mujer casada y de buena reputación como yo, estaba asistiendo a un sitio como estos? pero… es llamativo, es espectacular, es seductor, es erótico, y me atrae.

Ginna llega con un par de tragos, tomo el vaso y le doy un trago largo, mi cabeza no dejaba de dar vueltas, no sabía si salir corriendo o quedarme a disfrutar de algo a lo que no estaba acostumbrada, sentía que estaba violando todos mis valores y principios.

-Amiga, mira, aprovecha el espectáculo que están dando, son preciosos ¿verdad?- Ginna no hacía más que sonreír encantada

- ¿A qué te refieres?

-A todos los chicos que están bailando, esas curvas, ay no, esos pectorales, esos músculos de sus piernas, ¡ah y ni hablar de su entrepierna! Picante, picante…-Ginna me hace sentir vergüenza ajena, hablaba como si fuera una mujer demasiado libertina, no comprendía como podía dirigirse así a un hombre.

-Ginna, contrólate de verdad, estas hablando horrible- la miró con un poco de desprecio

-Mira Brenda, no sé qué es para ti diversión, pero deja de actuar como una mojigata que la noche es joven, ven vamos hacia esa barra, mira que bombones ahí allí- le doy otro largo sorbo a mi bebida y tímidamente salgo para allá, yo no era una chica muy joven pero tampoco era una anciana con necesidades especiales fisiológicas. Podría aprovechar aún la vista.

Llegamos a la barra y hay dos jóvenes, no creo que sean muy menores que yo, a decir verdad, eran demasiado guapos, comienza a sonar una canción específica para hacer striptease y eso hace que la piel se me enchine.

Mi amiga había logrado obtener dos puestos espectaculares frente al par de hombres, ambos estaban con un tipo de disfraz de vaquero, tenían sombrero y pantalones, también chalecos de cuero, y comienzan a bailar para nosotras.

Uno de ellos se queda viéndome directo a los ojos, y con su baile hipnótico de caderas comienza a ser insinuante, casi me desmayo al verlo, mis piernas me tiemblan y por poco dejo caer mi vaso.

Él joven comienza a mover su cadera muy frente a mi cara, podía sentir su olor a sudor, pero era un sudor delicioso, de hombre alfa, combinado con su perfume amaderado inundaba mis fosas nasales, a medida que iba sonando la canción se iba quitando una de sus prendas- mi amiga me codea

-Nena, está bailando para ti, ponle un billete, así amiga así- ella se lanza sobre el otro muchacho y de una forma muy atrevida le pone un billete de 50 en medio de sus tangas, y otras mujeres hacían lo mismo, ay, mi Dios, que nervios siento, saco como puedo un billete de mi cartera y sin darme cuenta le pongo uno de cien. El joven reacciona con un grito de vaquero - ¡¡yi ja!!!, yo apenas doy un sobre salto y me quedo bloqueada, (cien menos, pienso) mientras que él comienza a quitarse cada una de sus prendas.

No sé qué me pasa, pero no puedo quitar mis ojos de su cadera, de sus movimientos sensuales de un lado hacia otro, tenía la piel color canela, sus abdominales bien marcados, sus pectorales perfectos, y su trasero desorbitante, se notaba que era un apasionado por cuidar su cuerpo.

La canción se acabó para mi felicidad, siento un alivio recorrer mi cuerpo, el hombre se acerca y me da un beso apasionado en la mejilla, yo andaba como boba, ni siquiera me inmutaba ante tal espectáculo, me sentía una amoral, pero en el fondo me gustaba.

- ¿Te gusto el show? - su voz varonil hizo eco en mis oídos, mientras que trataba de recobrar su respiración que estaba entrecortada debido al baile.

-He… he… - me quedo sin poderle responder, por fortuna para mi estaba Ginna.

-Si lindo, si le gusto, es más, le fascinó la has dejado sin palabras, si necesitamos de tus servicios, te busco- ella le guiña un ojo y el hombre se va de frente de nosotras

-Al menos me hubieras dejado responder a mi- le doy el último sorbo a mi vaso.

- ¿No viste como te pusiste? Casi ni respiras, eso es fantasía mi amor, y lo que nos falta

-No, ¿Cómo se te ocurre?, no podemos hacer eso, me tengo que ir lulú está sola y yo, ya di cien dólares, no me alcanzo a imaginar si me quedo más aquí, me quedo en la quiebra- le digo soltando una carcajada

-esa es la idea mi amor que disfrutes de la noche- mi amiga me pasa otra copa llena de alcohol, me tomo un sorbo, y otro más y otro más, ahí empiezo a sentirme más relajada, más abierta, más feliz, la muy desgraciada parece que me habia drogado, yo estaba en pleno éxtasis.

- ¿Cómo te sientes? – Ginna me pregunta mientras estamos las dos bailando a saltos en medio de la pista, con un montón de empleados del lugar y claro muchas mujeres más que los estaban rodeando.

-Me siento genial, ¡uff me siento feliz amiga! Relajada- y de verdad me sentía en otra onda, mi cuerpo estaba lleno de energía, estaba frenética, lo que hubiera sido que fuera lo que me dio Ginna, se lo agradecia con el alma, eso era lo que realmente necesitaba así fuera por sentirme viva un solo momento, pero algo estaba mal, sentía como mi cuerpo se calentaba, y una leve excitación por ver aquellos hombres danzar, mis pezones de repente estaban rígidos, y sentía unos deseos inmensos de tener relaciones sexuales.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela A sus ordenes: La secretaria del CEO frio
9.7
Mariana, empleada en Vázquez Corporations, ve su vida cambiar drásticamente tras una noche de pasión con su jefe, Raúl Vázquez. Al descubrir su embarazo, decide ocultarlo, sin saber que el frío empresario la ha envuelto en una red de traiciones y ambición. Mientras escala posiciones, comprende que solo es un instrumento en los planes de Raúl. Atrapada entre el sometimiento y la rebelión, deberá luchar por su libertad y futuro frente a un hombre implacable.
Portada de la novela Demasiado tarde para tu segunda oportunidad
8.4
Bernardo Wise, sucesor de un imperio, destruyó una década de amor al proteger a Frida, responsable de la muerte de mi madre. Tras soportar su indiferencia, lo denuncié y busqué refugio en París para empezar de cero. Cuando logré la estabilidad, él volvió suplicando clemencia. Pese a que se arriesgó para rescatarme de un rapto violento, su sacrificio no borra el pasado. Aunque ahora sufra por mí, su tiempo terminó; mi futuro ya no le pertenece.
Portada de la novela El CEO es mi padrastro, mi tentación
9.7
Alan Evans, un magnate gélido y pragmático, regresa al hogar familiar con un plan de venganza contra su progenitor. Sin embargo, sus oscuras intenciones se cruzan con Gabriela Smith, una mujer de moral inquebrantable que aborrece la falsedad. A pesar del vínculo éticamente prohibido que los une, pues él es su padrastro, surge entre ambos un deseo indomable. Rodeados de misterios y traiciones, deberán decidir si su amor prevalecerá sobre el turbio pasado.
Portada de la novela El secreto del posadero: Su hija
8.3
Tras impulsar la carrera de su marido, una mujer enfrenta una traición atroz: él tiene una amante y manipuló su salud hasta causarle la pérdida de un hijo. Difamada y sin herencia, ella finge morir para salvar a su nuevo bebé. Cinco años después, mientras vive tranquila como posadera, su exesposo reaparece con su actual familia. Al ver a la pequeña hija de ambos, los secretos del pasado amenazan con destruir la paz que ella tanto luchó por construir.
Portada de la novela La Venganza del Magnate
9.6
Alejandro Montenegro ya no es aquel joven vulnerable que Valentina Duarte rechazó. Convertido en un magnate implacable, regresa para cobrarse el pasado. Valentina debe someterse a un matrimonio forzado y a la exigencia de darle un hijo para salvar a su familia de la ruina total. Aunque el plan de Alejandro nace del resentimiento y la venganza, la convivencia forjada bajo contrato desata una pasión inesperada que amenaza con derribar sus muros.
Portada de la novela Me Llamó Interesada y Me Perdió
9.8
Leticia soportó siete años de relación con Pablo Pimentel, un heredero multimillonario que, para probar su desinterés, jamás gastó un centavo en ella. Al enfermar su madre, Leticia le suplicó un préstamo de dos mil dólares que él le denegó, obligándola a enfrentar sola el funeral de su progenitora. Al descubrir que Pablo colmaba de lujos a su vecina Sara y la tachaba de interesada ante sus amigos, Leticia decide abandonar su vida y desaparecer para siempre de su entorno.