Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Ella se convirtió en su propia estrella

Ella se convirtió en su propia estrella

Mientras mi madre agoniza por el ataque del perro de mi mejor amiga, Rebeca, mi prometido Damián decide ignorar mi dolor para irse a esquiar con ella a Aspen. Las fotos de su romance secreto inundan las redes mientras yo enfrento la muerte de mi madre a las 3:17 a.m. tras un shock séptico. Ante esta traición imperdonable, el dolor se transforma en una furia fría. He decidido desaparecer para ejecutar una venganza que destruirá su mundo para siempre.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Damián llamó el día después del funeral.

Jimena estaba sentada en el porche de su madre, con una taza de café frío en las manos. El pequeño servicio había sido un borrón de rostros sombríos y condolencias silenciosas de los vecinos.

Su celular vibró sobre la mesa de madera. ‘Damián’ parpadeó en la pantalla.

Dejó que sonara cuatro veces antes de contestar.

“Jime”. Su voz era baja, cautelosa. “Lo siento mucho. Acabo de regresar. Me enteré de… todo”.

“Te enteraste”, repitió ella. Su voz era plana, desprovista de emoción.

“Sí, mi padre me lo dijo. No puedo creerlo. Siento muchísimo tu pérdida, mi amor”.

Mi amor. La palabra sonaba obscena.

“¿Dónde estás?”, preguntó ella.

“Estoy en el depa. Vine directo para acá”. Una pausa. “¿Por qué no estás aquí? Ya no están tus cosas”.

“Estoy en casa de mi madre”.

“Claro. Por supuesto”. Sonaba aliviado de que no hubiera desaparecido sin más. “Escucha, me siento fatal. Debería haber estado ahí”.

“Sí”, dijo ella. “Deberías”.

Él suspiró. Era el sonido de alguien preparándose para una pelea que sentía que era injusta. “Jime, tenemos que hablar de lo que pasó. Rebeca está absolutamente destrozada. Se culpa por completo”.

Jimena no dijo nada. Vio un coche pasar lentamente por la calle tranquila.

“Está aquí conmigo ahora”, continuó Damián, bajando la voz. “Lleva dos días llorando sin parar. Quería llamarte, pero tenía demasiado miedo”.

Una risa fría burbujeó en la garganta de Jimena, pero se la tragó.

“Pónmela”, dijo Jimena.

Hubo un sonido ahogado, Damián susurrando. Luego la voz de Rebeca, frágil y llorosa.

“¿Jime? Ay, Jime, lo siento tanto, tanto. No sé qué decir. Yo quería mucho a tu mamá. Siempre fue tan dulce conmigo”.

La mentira era tan audaz que casi le quitó el aliento. Su madre había tolerado a Rebeca, por el bien de Jimena.

“Fue un accidente”, sollozó Rebeca. “César nunca, nunca ha lastimado a nadie. Solo estaba jugando. Tu mamá debió asustarlo, o tal vez… ¿tal vez se tropezó? Me dijo que se sentía un poco mareada ese día”.

Ahí estaba. El cambio sutil. La semilla de la culpa, plantada con tanto cuidado.

“No estaba mareada, Rebeca”, dijo Jimena, con la voz como el hielo.

“Ah. Ok. Bueno, es que… no puedo dejar de pensar en ello. Damián ha sido increíble. Se está encargando de todo. Ya habló con sus abogados para asegurarse de que no haya… problemas. Para mí”.

La verdadera preocupación. Protegerse a sí misma.

“Qué bueno saberlo”, dijo Jimena.

Damián volvió a la línea. “¿Ves? Está hecha un desastre. Le dije que no es su culpa. Fue un accidente terrible. Estas cosas pasan”.

“¿Pasan?”, preguntó Jimena.

Su paciencia finalmente se agotó. “¿Qué se supone que significa eso? ¿La estás culpando a ella? ¿A mí? Estaba en un viaje de negocios, Jime. Un viaje para asegurar nuestro futuro. No puedo estar en todas partes a la vez”.

Su voz se elevaba, llena de la indignación de un hombre que nunca ha tenido que rendir cuentas por nada.

“El doctor dijo que el perro no estaba vacunado”, afirmó Jimena, sin cambiar de tono.

Un silencio sepulcral.

“Eso no es verdad”, dijo Damián finalmente, con voz dura. “Rebeca tiene todos sus papeles. Es meticulosa con esas cosas. Debiste haber entendido mal. Estás alterada, no estás pensando con claridad”.

La estaba llamando mentirosa. O histérica.

“No hagas esto más difícil de lo que tiene que ser, Jime”, dijo, suavizando la voz a un tono de razón condescendiente. “Saldremos de esto. Yo te cuidaré. Haremos un homenaje, nos encargaremos de los bienes de tu madre. Solo… cálmate. Deja que yo me encargue”.

Le estaba hablando como a una niña. Un problema que había que gestionar.

Estaba protegiendo a Rebeca, construyendo un muro a su alrededor, usando su poder y su dinero para hacer desaparecer todo el feo asunto.

Y Jimena, la hija en duelo, era solo parte del desastre que tenía que limpiar.

“Tengo que irme”, dijo Jimena.

“Espera. ¿Cuándo vas a volver al depa? Necesitamos…”

Colgó.

Bloqueó su número. Bloqueó el número de Rebeca.

Se sentó en el porche mientras el sol comenzaba a ponerse, proyectando largas sombras sobre el césped. El frío de la taza de café se le había metido en los dedos, pero no se dio cuenta.

La vida por la que había luchado, el hombre al que había amado, todo era un espejismo. La última ilusión se había consumido en el fuego.

No quedaba nada a lo que aferrarse.

Solo estaba la casa silenciosa detrás de ella, llena de fantasmas, y el largo y abierto camino por delante.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Lágrimas de la Luna: Bailando con los príncipes licántropos
9.5
Traicionada por su prometido y su propia hermanastra justo antes de casarse, Makenna es entregada como amante a los crueles príncipes licántropos con el permiso de su padre. Aunque su único deseo es escapar y ejecutar su venganza, termina cautivando a los tres herederos, quienes ahora la reclaman con obsesión. Entre celos y la rivalidad con la futura reina, ella deberá buscar justicia mientras lidia con el inesperado interés de los poderosos hermanos.
Portada de la novela El color de la inocencia
8.2
Dellany Munichs anhela un romance puro, pero termina atrapada en la feroz disputa entre su linaje y la cadena Oasis. Brian Duncan, un magnate implacable apodado el Rey Midas, planea destruir a su familia y reclama la pureza de la joven mediante un enlace obligatorio. Ante la ruina, su guardaespaldas surge como el único refugio capaz de sanar sus heridas. Dellany deberá resistir con firmeza, usando su corazón para enfrentar la ambición y el poder económico.
Portada de la novela El Precio De Confianza
8.3
Como bailarina de tango, mi cuerpo era mi mayor tesoro, pero lo sacrifiqué por Máximo donando parte de mi pulmón. Todo resultó ser una cruel trampa: él, dueño de la clínica, usó mi órgano para que mi rival, Isa Hewitt, recuperara su carrera. Tras ser mutilada y traicionada por mi novio y mi mejor amiga, sufrí la humillación de ser suturada sin anestesia. Ahora, con el corazón roto y la verdad al descubierto, buscaré justicia contra quienes me usaron.
Portada de la novela Ella Regresó: La Pesadilla de un Capo de la Mafia
8.9
Tras tres años en Suiza, descubro la traición de Dante Moreno, mi antiguo tutor. Para casarse con Isabela, él falsificó mis informes médicos mientras ella robaba mis obras y me atropellaba. Dante me acusó de secuestro y ordenó torturarme desde un helicóptero antes de darme por muerta. Cinco años después, oculto mi pasado bajo una nueva identidad y un matrimonio feliz, pero el destino me obliga a confrontar de nuevo al hombre que intentó destruirme.
Portada de la novela ¡Eres mía, mi pequeña mate!
9.2
Después de diez años de exilio por orden de su padre, Star Cronin, hija de un alfa, vuelve a su manada ocultando su identidad. Su único deseo es ser aceptada de nuevo, pero la redención exige un sacrificio: casarse con un hombre lobo al que no ama. Ahora, la joven debe elegir entre la lealtad a su familia y los verdaderos deseos de su corazón para recuperar el hogar que perdió. Una apasionante travesía que continúa en su esperada secuela.
Portada de la novela Me Compraste Pero Jamás Seré Tuya #1
8.6
Con solo 19 años, Allecra Cavour anhela la libertad junto a su hermana, pero sus sueños se truncan cuando su padre la entrega a Dante Morello como moneda de cambio. A pesar de amar a otro hombre, queda atrapada con el despiadado líder enemigo, quien busca vengarse de su progenitor a través del tormento. En medio de un matrimonio forzado lleno de oscuridad y abusos, Allecra deberá elegir entre someterse o luchar para forjar su propia fortaleza.