Portada de la novela El verdadero amor tarda, pero llega

El verdadero amor tarda, pero llega

9.8 / 10.0
Tras ser humillada en el altar, Camilla busca venganza en El verdadero amor tarda, pero llega. Su noche con un extraño desata una obsesión inesperada en este romance novel. Descubre cómo esta modern novel explora las consecuencias de una elección arriesgada en una historia de billionaire romance.
Resumen de El verdadero amor tarda, pero llega
El día de su boda, Camilla sufre el mayor desprecio posible: su prometido la abandona frente al altar. Humillada y señalada por todos, decide desafiar su suerte entregando su noche nupcial a un completo desconocido. Lo que comenzó como un acto de rebeldía se complica cuando el enigmático hombre desarrolla una fijación implacable por ella. Atrapada entre el asedio de este extraño y su propio dolor, Camilla debe elegir si volverá a amar.
Leer más

El verdadero amor tarda, pero llega Capítulo 1

Camila Haynes se casó hoy. Desafortunadamente para ella, su novio no se encontraba a la vista.

Mientras ella miraba la habitación vacía, su rostro se puso blanco como una sábana y se sintió completamente humillada.

¡Se negaba a sufrir ese menosprecio!

Pero ¿qué podía hacer al respecto?

Desde el momento en el que nació, todos los aspectos de su vida habían sido controlados por otras personas. No hacía falta decir que eso incluía su matrimonio.

Camila había sido obligada a casarse por su papá, quien era un hombre dominado por su codicia.

Su abuelo había trabajado como chofer de Robin Johnston, el patriarca de la poderosa familia Johnston. Por un lamentable golpe de mala suerte, habían tenido un terrible accidente, donde su abuelo murió mientras salvaba a Robin.

En los últimos meses, la pequeña empresa que dirigía la familia Haynes había contraído enormes y numerosas deudas, por lo que estaban al borde de la quiebra. El astuto papá de Camila se negó a pedir ayuda a los Johnston, ya que sabía que eso cancelaría la enorme deuda que tenían con los Haynes. Entonces, ideó un plan para que el nieto de Robin, Isaac, se casara con su hija.

Dadas las riquezas de la familia Johnston, estaba seguro de que le darían una buena cantidad de dinero a cambio de la mano de su hija.

Y, como bono adicional, por fin establecerían una conexión más sólida con los Johnston, la cual estaría sujeta a la ley.

Por supuesto, la familia Johnston no podía darse el lujo de rechazar la propuesta, puesto que correrían el riesgo de quedar mal de una forma u otra.

Isaac, por su parte, optó por expresar su descontento con ese acuerdo al no presentarse al banquete de su boda, a pesar de que tampoco lo hizo nadie de su familia. Además, le negó a Camila el uso del apellido Johnston y le prohibió decirle a la gente que era su esposa.

Desde el principio, nadie se molestó en pedirle su opinión a Camila.

En ese momento, se encontraba de pie con la espalda erguida y los hombros rectos. A pesar de que sus pestañas temblaban ligeramente, había un dejo de obstinación en sus ojos.

Definitivamente, no sucumbiría ante la humillación. Sin embargo, ¿cómo se suponía que debía proceder?

Aún estaba preguntándose cómo iba a pasar lo que debió haber sido su noche de bodas, cuando recibió un mensaje de texto de una de sus colegas, pidiéndole que la cubriera en su turno de la noche.

Sin dudarlo ni un segundo, Camila salió de la habitación y llamó un taxi para que la llevara al hospital.

Momentos después, se encontraba en la sala de descanso del personal, revisando los registros de los pacientes. Su vestido de noche había sido reemplazado por una bata blanca.

Con un fuerte golpe, la puerta se abrió repentinamente desde el exterior, y se estrelló contra la pared.

Antes de que ella pudiera levantar la vista para ver qué estaba pasando, la puerta se cerró de golpe otra vez. Luego, con el clic del interruptor, la habitación se oscureció, mientras que le recorría un escalofrío la espalda.

"¿Quién...?".

El resto de la pregunta se ahogó en la garganta de Camila cuando la empujaron contra el escritorio, haciendo que un montón de papeles se cayera al suelo con estrépito. Enseguida, sintió el filo frío y afilado de una navaja presionada contra su cuello. "¡Tranquila!", susurró su agresor con una voz feroz.

Ella apenas podía distinguir el rostro del hombre, pero sus ojos sobresalían, que destellaban en la tenue luz y estaban llenos de vigilancia.

Entonces, un olor metálico impregnó el aire, lo que hizo que Camila se diera cuenta de que ese hombre estaba herido.

Gracias a los años de capacitación y de experiencia como médica, ella pudo mantener la cabeza fría.

Y así, lentamente levantó una pierna, con la intención de atacarlo con la rodilla. Sin embargo, tan pronto como ella se movió, él se percató de lo que estaba a punto de hacer, por lo que le sujetó las piernas con fuerza y la inmovilizó contra el escritorio con sus poderosos muslos.

De repente, se escuchó una ráfaga de pasos en el corredor, los cuales se dirigían hacia donde ellos se encontraban.

"¡Rápido! ¡Lo vi correr en esta dirección!".

Todo lo que se necesitaba era un solo grito de ayuda de Camila, y esas personas irrumpirían en la sala.

Sintiéndose desesperado, el hombre bajó la cabeza y la besó.

Después de forcejear un poco, Camila se sorprendió de que lograra alejarlo con bastante facilidad, y aún más cuando descubrió que él no volvió a amenazarla con la navaja.

A ella se le estaban acelerando los pensamientos.

En ese momento, quienquiera que estuviera al otro lado de la puerta ya había agarrado la perilla.

Estando decidida, Camila acercó al hombre hacia sí y le rodeó el cuello con los brazos. En esa ocasión, fue ella quien lo besó.

"Puedo ayudarte", murmuró en voz baja, esperando que el miedo que sentía no se reflejara en su voz.

El hombre tragó saliva audiblemente y tardó un segundo en tomar una decisión, tras lo cual ella sintió su cálido aliento en la oreja. "Me responsabilizaré de esto", dijo él con una voz baja y magnética.

Al parecer, el tipo había entendido mal, pues lo que ella quiso decir que todo eso era una farsa. Él no tenía que asumir la responsabilidad de nada.

Al segundo siguiente, la puerta se abrió de golpe una vez más.

Entonces, Camila y el hombre se fundieron en otro beso. Ella incluso dejó escapar un gemido largo y sensual, como los que había escuchado en los vídeos porno. A pesar de la situación en la que se encontraban, él se dio cuenta de que su cuerpo reaccionó a la voz de la chica.

Si la gente que se paraba junto a la puerta no hubiera hablado, el hombre podría haberse perdido en ese gemido.

"¡Maldita sea! Solo es una pareja besándose. ¿Cómo es posible que estén haciéndolo en un hospital? ¡Tengan un poco de decencia!".

La luz del pasillo se filtró en la sala, dejando al descubierto a la pareja trenzada. Como el cuerpo del hombre estaba envuelto alrededor del de Camila, pudo ocultar su rostro de las miradas indiscretas de los intrusos.

"Bueno, definitivamente no es Isaac. Ese bastardo está gravemente herido. Sin importar cuán atractiva sea una mujer, dudo que tenga las fuerzas para hacerle algo".

"Aguarda, esa mujer está haciendo unos sonidos muy agradables, ¿no lo crees?".

"¡Cállate y muévete! ¡Tenemos que encontrar a Isaac lo antes posible, o nos cortarán la cabeza!".

Mientras hablaban, la puerta volvió a cerrarse y los hombres se alejaron corriendo, con un golpeteo de pies.

El hombre sabía que sus perseguidores se habían ido, sin embargo, el hecho de que estuviera a solas con Camila mermó su autocontrol. Simplemente estalló, y una ola inesperada de lujuria se apoderó de él.

Esa corriente de deseo tampoco la perdonó a ella. Tal vez fue su proximidad, o la forma tan íntima en la que se encontraban, o quizás la repentina descarga de adrenalina, pero de pronto un instinto rebelde que ni siquiera sabía que poseía emergió de su ser.

Hasta ese momento, Camila había llevado una vida de gris monotonía, siempre acatando las reglas y los planes que otros le marcaban.

Ese día, por primera vez, iba a darse un gusto.

Entonces, deshaciéndose de sus inhibiciones, le dio carta abierta al hombre para que le hiciera lo que quisiera. Así como así, le obsequió su primera vez en una ronda dura y dolorosa de sexo.

Cuando terminaron, el tipo la besó en la mejilla con suavidad. "Vendré por ti", susurró con una voz áspera, mezclada con el resplandor de la liberación. Tras eso, se fue, tan abruptamente como había llegado.

Pasó mucho tiempo antes de que Camila lograra volver a ponerse de pie, ya que le dolían la cintura y la espalda, sin mencionar la entrepierna.

De repente, el silencio de la sala fue interrumpido por el timbre de su celular. Miró a su alrededor y lo encontró en el borde del escritorio. Se apresuró a agarrarlo antes de que se cayera e inmediatamente respondió.

"¡Doctora!", gritó una voz frenética. "¡Acaban de trasladar a un paciente a la sala de emergencias! Tuvo un accidente automovilístico y sus heridas son graves. ¡Necesitamos que lo atienda de inmediato!".

Ella se aclaró la garganta para poder contestar con voz firme: "De acuerdo. Estaré ahí en un minuto".

Después de colgar, caminó hacia la puerta, pero entonces se detuvo en seco y le echó un vistazo a su ropa que ya estaba desordenada y arrugada, además de que tenía una sensación pegajosa entre las piernas.

Camila se sobresaltó cuando cayó en la cuenta de que de verdad había tenido relaciones sexuales con un extraño en su noche de bodas.

¡Eso era lo más inaudito que hubiera hecho jamás!

Sin embargo, ese no era el momento de celebrar sus acciones ni de reflexionar sobre sus consecuencias. Luego de arreglarse a toda prisa, fue a la sala de emergencias.

Estuvo muy ocupada por el resto de la noche.

Ya casi amanecía cuando por fin tuvo algo de tiempo libre. Cuando regresó a la sala de descanso del personal, descubrió que el lugar todavía estaba tan desordenado como lo había dejado.

Inconscientemente, sus manos se cerraron en puños cuando los recuerdos de la noche anterior, solo unas horas atrás, inundaron su mente.

"Doctora Haynes, gracias por cubrir mi turno", dijo con una sonrisa de agradecimiento su colega, Debora Griffith, mientras entraba en la sala.

Forzando una sonrisa tensa, Camila contestó: "De nada".

"Ya puedo hacerme cargo. Deberías regresar a casa y descansar un poco". Una vez dicho eso, Debora notó los papeles esparcidos por el suelo, arqueó las cejas y preguntó: "¿Qué pasó aquí? ¿Por qué está todo esto tirado en el suelo?".

Camila desvió sus ojos llenos de pánico, al mismo tiempo que respondía: "Oh, se me cayeron por accidente. Por favor, levántalos por mí. Estoy exhausta, así que ya me voy".

Si bien a Debora le pareció muy extraña la respuesta ajena, no le dio mayor importancia. Después de que se despidieron, ella procedió a recoger todas las cosas que estaban extendidas en el suelo.

Justo entonces, el director del hospital apareció en la puerta, seguido por el asistente de Isaac...

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de El verdadero amor tarda, pero llega

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Amores amargos
7.9
Hazel queda cautivada por Ciro, el imponente jefe de su padre, desde su primer encuentro. Tras romper con su novio debido a los celos de este, ella se siente libre para iniciar un intenso vínculo con el calculador magnate. Juntos deberán navegar por un mundo de lujos y ambición, enfrentando obstáculos que desafiarán la solidez de su relación. Esta historia de amor moderno explora si su pasión puede resistir las presiones externas y los conflictos de poder.
Portada de la novela El ajuste de cuentas de la heredera
8.4
Kristian Dobson se casó con Laura Clarke por interés tras años de relación, manteniéndome cautiva bajo una falsa apariencia de bienestar. Su ambición y desprecio lo llevaron a forzarme a saltar desde un piso diecisiete solo para complacer a su cónyuge. Sin embargo, ambos desconocen mi verdadera identidad y el poder que poseo. No soy la víctima que ellos creen, sino la heredera legítima de la fortuna más grande de la ciudad y busco justicia.
Portada de la novela El imparable resurgimiento de la mujer despreciada
9.6
Tras años forjando el éxito empresarial de Héctor, mi hermanastro, su traición ha sido definitiva. Pese a haber financiado su opulencia y dirigido su imperio como CEO, él decidió amparar a su novia después de que ella me agrediera brutalmente. Ignorada y humillada por el hombre al que serví, he decidido romper mi silencio. Revelaré el oscuro secreto sobre su origen para arrebatarle todo. Mi venganza contra este parásito no tiene marcha atrás.
Portada de la novela Las Joyas de Sangre
8.3
La princesa Catherine de Luxiner llega a Inglaterra para enfrentar una boda obligatoria y un futuro desolador. Protegida por un príncipe y un leal soldado, la joven ignora que un antiguo ser ha despertado en las sombras con una obsesión mortal hacia ella. Rodeada de conspiraciones y misterios familiares, Catherine debe sobrevivir al acoso de una entidad nocturna que la reclama, descubriendo que el amor quizá no sea suficiente para salvar su alma.
Portada de la novela Monarcas
9.7
La Tierra disfruta de una era de prosperidad y paz aparente bajo una autoridad centralizada. Todo cambia cuando la ambición por el poder total fractura la armonía, arrastrando a los reinos hacia un enfrentamiento bélico inevitable. Ante la crisis, las naciones se ven obligadas a formar una alianza estricta donde cualquier rebelión se castiga. En este escenario de guerra y estrategias políticas, nace un vínculo romántico imprevisto entre los héroes.
Portada de la novela Todo está mal, pero está bien. Te volviste amante.
9.4
La impecable carrera de la abogada Marília Marques se tambalea tras caer en las redes de Fábio Cruz, quien le ocultó su matrimonio para seducirla. Lo que parecía un error pasajero deriva en una peligrosa adicción llena de encuentros furtivos y mensajes secretos. Mientras la pasión la consume, Marília desconoce que Fábio oculta verdades aún más turbias. Ahora, ella debe decidir si rescatar su integridad o ser la amante de alguien que jamás arriesgará su vida por ella.
Capítulos
Leer ahora
Compartir