Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El Precio de la Traición: Un Nuevo Comienzo

El Precio de la Traición: Un Nuevo Comienzo

En plena reunión, Ximena descubre mediante un video la traición de su prometido, Ricardo. Él ha entregado el agave premiado de la familia a su becaria, Sofía, quien mutiló la planta por un simple capricho. Ante la indiferencia de Ricardo, Ximena rompe su compromiso y desata una furia imparable. Tras contactar a su jefe de seguridad para ejecutar una represalia radical, inicia una guerra implacable donde no habrá piedad para los culpables.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La noche había caído cuando llegué al almacén discreto en las afueras de la ciudad, el mismo lugar donde mi equipo de seguridad manejaba los "asuntos delicados". El aire era frío y olía a concreto húmedo y a miedo.

Dentro, la escena era exactamente como la había ordenado. Sofía estaba de rodillas en el suelo, llorando y temblando dentro de un saco de arpillera que le llegaba hasta el cuello, con el rostro lleno de tierra y mocos. A su lado, en otro saco, estaban los restos destrozados de su patético agave "Pequeño Sol", pisoteado y roto hasta quedar irreconocible. Mis hombres, imponentes y silenciosos, flanqueaban la escena.

"¡No saben con quién se meten! ¡Ricardo los va a destruir! ¡A todos ustedes!" gritaba Sofía entre sollozos, su voz resonando en el silencio del almacén. Era una mezcla patética de arrogancia y terror.

Me acerqué lentamente, mis tacones resonando contra el cemento con una cadencia deliberada. El sonido hizo que levantara la vista. Cuando sus ojos se encontraron con los míos, su bravuconería se desvaneció, reemplazada por un pánico puro y visceral.

Me detuve frente a ella, mirándola desde arriba. No dije nada. Simplemente la observé, dejando que el peso de mi silencio la aplastara. El miedo en sus ojos era una pequeña, minúscula satisfacción.

"Tocaste lo que no debías," dije finalmente, mi voz baja y carente de cualquier emoción. "Hay cosas que el dinero no puede comprar y que la estupidez no puede tocar sin consecuencias. Aprendiste la lección."

Justo en ese momento, las puertas del almacén se abrieron de golpe, y Ricardo entró corriendo, con el rostro desencajado por la furia y el pánico.

"¡Ximena, qué carajos estás haciendo! ¡Suéltala ahora mismo!" gritó, corriendo hacia Sofía.

Se arrodilló a su lado, tratando de desatar el saco, ignorándome por completo para consolar a la mujer que había sido cómplice en la profanación de mi herencia.

Me reí. Una risa seca, sin alegría.

"¿Ahora te preocupas?" le pregunté, mi tono cargado de un desprecio helado. "Hace unas horas, cuando mi agave estaba siendo mutilado y humillado, no te importaba. Era 'solo una planta'. ¿Qué es esto, Ricardo? ¿'Solo una becaria'?"

Él se giró para mirarme, sus ojos llenos de una ira impotente. "¡Estás loca! ¡Esto es un secuestro! ¡Sofía no tiene la culpa de nada, es solo una chica!"

"Una chica que se burló de mi familia, de mi abuelo, de mí," corregí fríamente. "Y tú se lo permitiste. Tú se lo entregaste en bandeja de plata. Eres tan culpable como ella. O más, porque tú sí sabías lo que significaba para mí."

Sofía, sintiéndose protegida por la presencia de Ricardo, volvió a encontrar su voz.

"¡Ella está celosa! ¡Celosa de que Ricardo me prefiera a mí, vieja bruja!" chilló.

Antes de que pudiera terminar la frase, Ricardo la agarró del brazo, con una fuerza que la sorprendió.

"¡Cállate, Sofía!" siseó, su mirada fija en mí. Por primera vez, vi un destello de miedo en sus ojos. Miedo de mí. Estaba empezando a entender.

Ignoré su patético drama. Hice una seña a mis hombres. Dos de ellos levantaron con cuidado el saco que contenía los restos de mi dañado "Sol de mi Abuelo" y lo llevaron hacia mi auto. Yo me di la vuelta para seguirlos, sin dedicarle a Ricardo una segunda mirada.

"Ximena, espera," dijo él, su voz ahora teñida de desesperación.

Lo oí ponerse de pie, pero no me detuve. Mientras caminaba hacia la salida, lo escuché susurrarle a Sofía, abrazándola. "Tranquila, mi amor, yo te protegeré. Todo estará bien."

"Mi amor".

Esa palabra, dicha a ella, en ese momento, fue el último clavo en el ataúd de lo que alguna vez tuvimos. Me detuve en la puerta, pero no me volví.

De camino a la hacienda, con el agave herido en el asiento trasero, los recuerdos de Ricardo y yo inundaron mi mente. Recordé cuando me propuso matrimonio, justo al lado de ese mismo agave, jurando honrar mis tradiciones, mi familia, mi legado. Juró proteger todo lo que yo amaba.

Qué mentira tan barata.

El dolor era agudo, pero fue rápidamente reemplazado por una claridad fría y cortante. El hombre que amaba no existía. Quizás nunca existió. Solo había un oportunista débil y descuidado que había subestimado a la mujer con la que estaba a punto de casarse.

Y yo le iba a enseñar exactamente cuán grande había sido su error.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Después del accidente, me convertí en una heredera millonaria
9.5
Tras tres años de desprecio matrimonial, Lydia Carter decide poner fin a su agonía. Damien Hayes, su esposo, la ignoró en sus peores crisis mientras celebraba con otra mujer. Después de un devastador accidente de tráfico, ella aprovecha el caos para fingir su fallecimiento y renacer como la legítima heredera de un imperio mundial. Lydia regresa a la ciudad con una identidad poderosa y un objetivo claro: que Damien pague con creces por cada humillación sufrida.
Portada de la novela Amo Al Hombre Sin Sangre
9.6
La vida perfecta de la protagonista se desmorona al descubrir que Ricardo y su hermanastra, Elena, conspiran para encerrarla en un psiquiátrico y arrebatarle a su bebé. Tras conocer que Elena también causó su aborto pasado, la ira la impulsa a huir de su cautiverio con apoyo externo. Ahora, con una ubicación clave y sed de venganza, inicia una peligrosa misión para rescatar a su hijo y aniquilar a quienes traicionaron su confianza de forma tan cruel.
Portada de la novela El borde de la azotea, una nueva vida comenzó
9.5
Justo al recibir luz verde para ser madre, descubro que Alejandro, mi marido, quiere darles a nuestros hijos los nombres de su amante. Al encararlo, la violencia estalla; él y su madre me atacan mientras mis padres callan por conveniencia. Acorralada por el desprecio y las burlas de la intrusa, me lanzo al vacío desde el hospital. No es un suicidio, sino un salto estratégico hacia un roble para fingir mi muerte y ejecutar mi venganza contra todos.
Portada de la novela El renacimiento del santo más grande como dragon
9.3
Después de un letargo de cien años, Jiang Chen retorna a la vida en el cuerpo de un joven aristócrata en la ciudad de Tian Xiang. El antiguo santo, ahora provisto de sus conocimientos previos, emprende un camino audaz hacia la cima del poder. Mediante la técnica de cultivo del dragón y transformaciones basadas en sangre de bestias, superará cada reto para restaurar su gloria. Una odisea de acción donde luchará por recuperar su hegemonía perdida.
Portada de la novela Ella Regresó: La Pesadilla de un Capo de la Mafia
8.9
Tras tres años en Suiza, descubro la traición de Dante Moreno, mi antiguo tutor. Para casarse con Isabela, él falsificó mis informes médicos mientras ella robaba mis obras y me atropellaba. Dante me acusó de secuestro y ordenó torturarme desde un helicóptero antes de darme por muerta. Cinco años después, oculto mi pasado bajo una nueva identidad y un matrimonio feliz, pero el destino me obliga a confrontar de nuevo al hombre que intentó destruirme.
Portada de la novela La esposa que destrozaron
8.4
La fijación de Jacobo y Antonio por Kassandra los empujó a utilizarla como medio para atormentarme. En un trágico accidente, su elección de salvarla a ella arruinó mi mano y mi futuro en la música. Tras soportar ofensas como la entrega del relicario de mi madre, mi indiferencia los ha inquietado. Mi amor murió en el hospital y ahora solo busco autonomía. No lucharé más por este vínculo; mi meta es huir y garantizar su ruina absoluta por todo el daño causado.