Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El gran regreso de la heredera despechada

El gran regreso de la heredera despechada

Después de tres años de sacrificio, Corinne sufre el desprecio de su pareja, quien la deja por creer que es pobre. Todo da un giro cuando ella descubre su verdadera identidad como heredera de una fortuna colosal. Mientras asciende al poder, se enfrenta a peligrosos rivales que intentan destruirla. Sin embargo, no está sola: el imponente Sr. Hopkins se convierte en su aliado, apoyándola mientras ella aplasta a cada uno de sus adversarios.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La mente de Corrine se puso en blanco. Sus pies se convirtieron en pesos de plomo contra el pavimento.

El auto pasó a toda velocidad junto a ella, una bala de obsidiana que atravesó el espacio y el tiempo.

Las violentas consecuencias del turbulento viento hicieron que Corrine se desplomara en el implacable suelo.

En la calle desolada, lo más lógico era que el conductor desapareciera en la noche: sin testigos, sin consecuencias, sin rastro para seguir su paso.

Pero el destino tenía más planes. El motor del vehículo gruñó mientras retrocedía y se detuvo a escasos centímetros de donde ella estaba tendida.

La puerta del pasajero se abrió, revelando una elegante figura que avanzaba. Los personalizados zapatos de cuero negro tocaron el suelo cuando su dueño emergió del vehículo, extendiendo un paraguas de ébano que la protegió del incesante aguacero.

"¿Estás bien?", preguntó Nate Hopkins con voz profunda, resonando en media de la empapada atmósfera.

Corrine alzó la mirada y contempló lo que tenía ante ella. El rostro del hombre era un estudio de precisión: ángulos agudos y planos definidos que denotaban nobleza, mientras que sus ojos tenían un magnetismo inexplicable que tiraba de su memoria.

Esos ojos despertaron una emoción dentro de ella, un susurro de reconocimiento que fue más allá de su alcance.

"Estoy bien, gracias...". Las palabras salieron de su garganta en apenas un susurro.

Su intento de levantarse terminó en derrota cuando el dolor atravesó sus piernas raspadas y su pie lacerado, por lo que terminó cayendo al suelo.

Antes de que la gravedad volviera a reclamarla, un fuerte brazo la rodeó por la cintura.

El frío que emanaba Nate la envolvió mientras se encontraba contra su pecho.

Sus palmas se plantaron sobre su firme torso. A pesar de su frío exterior, el calor floreció debajo.

El contraste de sensaciones la dejó abrumada. Por instinto, quiso apartarse, pero Nate la abrazó con más seguridad y la levantó sin esfuerzo.

"¿Qué haces? ¡Bájame!", espetó Corrine, con la misma frialdad que mostraba su expresión.

El contacto íntimo se sentía discordante. Ni siquiera Bruce, a pesar de ser su pareja de tres años, se había aventurado a ir más allá de tomarse de la mano. La audacia de ese extraño despertó la incomodidad en su mundo cuidadosamente ordenado.

La mirada firme de Nate encontró la de ella. "Estás herida, así que debes ir al hospital", respondió con una tranquila autoridad.

"Yo… puedo caminar sola", protestó Corrine. Pero su proximidad hacía que su cuerpo se sintiera tenso, la frialdad presionaba desde todos los lados.

"No te muevas". La orden emergió de sus labios como un trueno distante, sin admitir discusión y calmando su resistencia.

El gélido interior del auto provocó que Corrine estornudara.

La mano de Nate se posó en el interruptor del aire acondicionado y lo apagó. Al verla temblar, le puso la chaqueta sobre los hombros con sorprendente delicadeza. "Abrígate".

"Gracias". La prenda llevaba su esencia, tanto su aroma como su persistente calor, haciendo que su corazón diera un galope inesperado.

Los ojos de Nate se mostraron divertidos cuando notó las mejillas ruborizadas de la mujer. "Yo debería agradecerte".

Corrine se veía confundida. "¿Qué?".

Su voz se mantuvo firme como el acero. "Gracias por aceptar mis disculpas y darme la oportunidad de compensarte".

Pronto llegaron al hospital más cercano, donde Corrine insistió en caminar a pesar de sus heridas. Nate siguió su lento ritmo con paciencia hasta que llegaron a su destino.

Al regresar del tratamiento, ella lo encontró hablando por teléfono. Su alta figura se veía llamativa contra las austeras paredes del hospital. Al acercarse, él terminó la conversación y le entregó una tarjeta de presentación. "Aquí está mi número de contacto. Si necesitas algo, no dudes en llamarme".

"No necesito nada más". Su respetuosa negativa parecía definitiva, un capítulo que no necesitaba epílogo.

"Ten", dijo ella entregándole la chaqueta. "Yo pagaré el costo de limpieza".

Nate esbozó una leve sonrisa cómplice mientras observaba la chaqueta en su mano extendida. "Quédatela, tú la necesitas más que yo".

Sus simples palabras tocaron una fibra que ella no esperaba. Un nudo se le formó en la garganta mientras intentaba reprimir la repentina emoción.

Se dijo a sí misma que todo se debía a lo sucedido ese día: la conmoción, el agotamiento y la angustia. Tal vez por eso se sintió tan conmovida ante la fugaz bondad de un extraño.

"Gracias, pero ahora debería irme", murmuró con vulnerabilidad. Enderezando su postura, se alejó para volver a la casa de la familia Ashton y ocuparse de unos asuntos importantes.

Nate se mantuvo inmóvil, observándola alejarse con una mirada inescrutable. "Nos volveremos a encontrar".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor En Los Últimos 30 Días.
9.7
Isabella anhelaba divorciarse de Martín para huir con Facundo, su amante, sin saber que su esposo sufría en silencio. Tras años de desprecio, la muerte de Martín por cáncer revela una verdad devastadora: él era el músico que ella idolatraba y su único amor real. Al descubrir la traición de Facundo, Isabella emprende una venganza que la lleva a la cárcel. Allí comprende que su agonía y culpa forman parte del último plan de redención de su marido.
Portada de la novela Cariño, No Tan Rápido
9.3
Al despertar en una mañana de primavera, Wendy descubre que ha regresado misteriosamente a su niñez. Aunque el destino parece conducirla inevitablemente a recuperar su corona como reina de las carreras, sus metas han dado un giro radical. En esta segunda oportunidad, está decidida a desenmascarar a quienes atentaron contra su vida anteriormente. Su prioridad absoluta será proteger a su madre y evitar que las tragedias del pasado se repitan.
Portada de la novela El Despertar de una MAFIOSA
8.1
MARIA HERNÁNDEZ, ese es mi nombre de pila, pero nadie me llama por ese nombre, soy mejor conocida como la Asesina a Sueldo de la Mafia. fuí arrebatada a la edad de 7 años del seno de mi familia y desde entonces fui entrenada para matar y hacer todo tipo de barbarie. A la orden para la cual trabajo está bien plantada; cada 3 años van a zonas aledañas para reclutar jóvenes para la mafia. Yo ya estoy a otro nivel, lidero la primera Elite de Asesinos de Cuello Blanco, llámese Presidente, diputado, gobernador y todo lo que involucra a los corruptos de alta alcurnia. Pero no todo sale bien, no todo queda en buenos términos y ese es el caso del hijo del Cartel Manglar, Ismael, el insiste en casarse conmigo a como de lugar, debido a una apuesta que hizo con su padre: "Si la domas, serás mi sucesor" y este al ver mi renuencia desenterró mi pasado y allí encontró mi más grande tesoro Mi FAMILIA.
Portada de la novela El Elegido del Mafoso
8.8
La existencia de Romano Carlucci se desmorona entre sangre y tormento. Tras presenciar el cruel exterminio de su linaje mientras permanecía cautivo, solo el anhelo de revancha le impide rendirse ante la muerte. Un estallido imprevisto interrumpe su ejecución, transformando el escenario en ruinas. En medio de la devastación, un enigmático cabecilla criminal lo descubre y, con una orden implacable, decide tomar posesión de él, forjando un destino oscuro y letal.
Portada de la novela El Sueño Previsto que Nadie Cree
9.2
Con siete meses de embarazo, tuve una visión sobre la masacre que las Sombras perpetrarían en mi aldea. Mateo, mi esposo, ignoró mis súplicas por culpa de su amante Camila y nos abandonó. Tras la matanza, fui culpada de traición y él asesinó a nuestro hijo de un golpe. Cuando el pueblo intentó lincharme, su hermana Sofía confesó la negligencia de Mateo. Destrozada por la injusticia, mi dolor se transforma ahora en una gélida sed de venganza contra ellos.
Portada de la novela Guerra de princesas
8.7
La muerte del rey sume a Andaluz en el caos. Sin un heredero varón, sus siete hijas se enfrentan por el trono en un entorno legal hostil hacia las mujeres. En esta lucha de poder, la ambición rompe los vínculos de sangre, desatando una red de traiciones y conspiraciones constantes. Darah asume el reto de navegar este conflicto mortal, buscando restaurar la estabilidad y evitar que la rivalidad entre hermanas culmine en una tragedia total para el reino.