Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El Engaño de un Amor Pasado

El Engaño de un Amor Pasado

Tras fallecer a los treinta y cinco, despierto en mi versión de dieciocho años en el México de los noventa. Poseo mis conocimientos de ingeniería y el anhelo de reencontrarme con Ricardo, mi prometido, quien también ha regresado al pasado. Mi esperanza se desmorona cuando él elige a María, una reina de belleza, revelando que ella es su auténtico amor. Ante esta cruel traición, entiendo que no formo parte de su nueva vida y decido forjar mi propio destino.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Sofía sintió el aire denso y tibio de la Ciudad de México en los años 90 pegado a su piel, una sensación que, incluso después de un año, seguía siendo extraña. El olor a diésel de los camiones de la fábrica se mezclaba con el aroma de los tacos de canasta del vendedor de la esquina. Era una vida que no le pertenecía, pero en la que había despertado un día, de vuelta en su cuerpo de dieciocho años, con todos los recuerdos de una vida de treinta y cinco, una carrera como ingeniera de software y una muerte prematura.

Al principio fue un pánico frío, una confusión que casi la volvió loca. Pero luego, un detalle, una pequeña anomalía, le dio una extraña y retorcida esperanza. Ricardo, su prometido de toda la vida, el hombre con el que había crecido y al que amaría hasta su último aliento, también había renacido. Lo supo el día que él, un estudiante mediocre en su vida anterior, sacó una calificación perfecta en el examen de admisión a la UNAM, una hazaña que lo convirtió en el orgullo del barrio obrero. En su vida pasada, él apenas había logrado entrar a una universidad técnica con la ayuda de tutores que la familia de Sofía había pagado.

Esa brillantez antinatural fue la señal. Él también recordaba. Él también había vuelto.

La esperanza se aferró a su corazón. Esta vez, podrían hacerlo bien. Podrían evitar los errores, las peleas estúpidas, la lenta erosión de su relación por las presiones económicas. Sobre todo, esta vez, ella podría evitar que la enfermedad de su padre lo consumiera, usando el conocimiento del futuro para guiar a su familia. Y Ricardo, con su nueva inteligencia y ambición, estaría a su lado.

Pero la realidad comenzó a desviarse de sus sueños muy rápido. Ricardo se fue a la universidad y las cartas que le enviaba eran cada vez más cortas, más impersonales. Hablaba de sus nuevos amigos, de sus planes, de lo grande que era el mundo fuera de su pequeño barrio industrial. En ninguna de esas cartas mencionaba su futuro juntos. Sofía se decía a sí misma que era el estrés, la emoción de una nueva vida. Se aferraba a la promesa que él le hizo en su lecho de muerte en la vida anterior.

Ahora, el día que él regresaba para las vacaciones de verano, la fábrica entera estaba revolucionada. La madre de Sofía sacaba una olla de mole del fuego, el olor llenaba su pequeño departamento.

"¿Estás nerviosa, mi niña?" preguntó su madre, secándose las manos en el delantal.

"Un poco, mamá. Ha pasado mucho tiempo."

"Ese muchacho siempre ha tenido suerte," dijo su madre con un tono que Sofía no pudo descifrar. "Primero tú, que siempre lo has cuidado, y ahora esa beca en la universidad. Ojalá sepa valorar lo que tiene."

Sofía sonrió, pero el comentario de su madre le dejó una pequeña inquietud. Recordó su vida pasada. Ricardo siempre fue el chico de oro a los ojos de todos. Guapo, encantador, el yerno perfecto. Todos decían que Sofía tenía suerte. Ella también lo creía. Se había pasado la vida construyendo un pedestal para él, perdonando sus pequeñas manipulaciones, sus mentiras blancas, su egoísmo disfrazado de ambición. Todo porque lo amaba.

Recordó el final. Ella, débil en la cama del hospital, agotada por años de trabajar sin descanso para pagar las deudas que él había acumulado. Él, tomando su mano, con los ojos llenos de lágrimas que ella creyó sinceras.

"Sofía, espérame," le había suplicado. "Si hay otra vida, te juro que te encontraré. Te buscaré y esta vez, yo te cuidaré a ti. No dejaré que sufras nunca más."

Esa promesa era el ancla de su nueva existencia. Por eso había soportado el trabajo monótono en la línea de ensamblaje, esperando. Esperando a que él volviera.

La noticia de su llegada se extendió como un reguero de pólvora. Los trabajadores de su fábrica y de la fábrica de textiles de al lado salieron a la calle, creando un pasillo humano. Ricardo siempre había sabido cómo ser el centro de atención.

Sofía se unió a la multitud, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. Lo vio bajar del autobús. Era diferente. Más alto, más seguro de sí mismo. La ropa barata que solía usar había sido reemplazada por unos pantalones de mezclilla de marca y una camisa impecable. El sol le daba en el pelo, haciéndolo parecer un príncipe visitando a sus súbditos.

La gente aplaudía y gritaba su nombre. Él sonreía, saludando a todos. Sus ojos recorrieron la multitud y por un segundo, se encontraron con los de Sofía. Ella sintió una sacudida eléctrica. Él le sonrió. Una sonrisa rápida, casi un formalismo, antes de seguir buscando a alguien más en el gentío.

Sofía se quedó paralizada. Su instinto le gritó que algo estaba terriblemente mal. Él no la estaba buscando a ella.

Su mirada se posó en un grupo de chicas de la fábrica de textiles. En el centro, como una flor rodeada de hojas, estaba María, la indiscutible "Reina de Belleza" de la fábrica. Alta, con una figura espectacular y una melena de cabello negro que todas envidiaban.

Ricardo caminó directamente hacia ella, ignorando a todos los demás. La multitud se quedó en silencio, expectante. Sofía sintió que el aire se le escapaba de los pulmones. No, no podía ser.

Él se detuvo frente a María. Su sonrisa, que para Sofía había sido un simple saludo, ahora se transformó en una expresión de pura adoración dirigida a la otra mujer.

Ricardo pasó de largo a Sofía, como si fuera una extraña más en la multitud. El olor de su loción cara la golpeó, un aroma que nunca antes le había olido. Ni siquiera la miró.

Se arrodilló frente a María, justo en medio del patio polvoriento de la fábrica.

Sacó una pequeña caja de terciopelo de su bolsillo.

La abrió.

Un anillo de diamantes, pequeño pero deslumbrante bajo el sol, brilló.

La voz de Ricardo resonó en el silencio, clara y fuerte, para que todos la oyeran.

"María, desde que te vi, supe que eras la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Me has hecho un hombre mejor. ¿Quieres casarte conmigo?"

El mundo de Sofía se hizo añicos.

También te puede gustar

Portada de la novela Amándote Sin Condiciones
8.0
Durante su jornada laboral, Wendy vive una pesadilla cuando un hombre herido y violento la acorrala en el baño. Entre el rastro de sangre y amenazas de muerte, el intruso le exige ayuda para escapar. El terror de Wendy aumenta al descubrir que el atacante es el mismo jefe que, poco tiempo atrás, la despidió y la obligó a renunciar. Ahora, bajo una fría advertencia, ella debe elegir entre salvar al autor de sus desgracias o arriesgar su propia vida.
Portada de la novela Corazones del Olimpo: Hija de Cupido
7.8
Axelia, heredera de Eros y Psique nacida en el seno de Afrodita, es una deidad de la atracción con dones excepcionales. Dotada con la sabiduría de Atenea y una belleza sin igual, la joven diosa debe abandonar el Olimpo para cumplir una tarea vital en el reino de los hombres. Al asumir el rol de su padre como nuevo Cupido, su objetivo es eliminar el egoísmo de la humanidad y forjar vínculos auténticos que logren superar cualquier interés personal.
Portada de la novela Desamor y amor
8.3
Marcus, un influyente magnate, es obligado a casarse con una mujer enigmática que oculta su identidad tras una máscara. Aunque al principio la desprecia, su misteriosa personalidad termina por cautivarlo, despertando en él una obsesión posesiva. Sin embargo, el daño ya está hecho: harta del maltrato, ella decide solicitar el divorcio. Ahora, el hombre que una vez la humilló deberá luchar y suplicar para recuperar el amor de la esposa que está por perder.
Portada de la novela El bebé de mi cuñado
9.6
Helena vive agobiada por las deudas y la salud de su hermano tras perder a sus padres. Al entrar en Industrias Aller, choca con Sebastián, un CEO prepotente que debe casarse para heredar. Sin embargo, una cláusula imprevista amenaza su legado frente a su rival y hermano, Alan. En un intento desesperado por rescatar a los suyos, Helena termina atrapada en la oscura estrategia de Sebastián para proteger su fortuna y el control de su imperio familiar.
Portada de la novela Emilia los temores de una mujer empoderada
9.1
Esta historia sigue la transformación de Emilia Sánchez, cuya vida, desde la niñez a la madurez, ha estado marcada por veranos difíciles y acoso escolar. Estas vivencias sembraron en ella una profunda desconfianza hacia los hombres, llevándola a refugiarse en su imaginación. No obstante, gracias al respaldo de seres queridos, Emilia logrará encarar sus traumas. Ya adulta, se esforzará por vencer sus miedos para permitirse amar y sanar sus vínculos.
Portada de la novela EN LOS BRAZOS DEL JEQUE VOLUMEN 01
8.4
Lucy Forrester sobrevive a un destino fatal en el desierto de Ramal Hamrah gracias a la intervención del jeque Hanif. Al ser acogida en su opulento palacio, descubre una calidez y protección que le fueron ajenas anteriormente. Aunque la química entre ellos es innegable, Hanif vive consumido por un profundo sufrimiento interno. Decidida a transformar su realidad, Lucy emprende la misión de sanar el alma del príncipe y ganarse su amor para siempre.