Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El Dolor De Un Dulce Amor

El Dolor De Un Dulce Amor

El amor es una mezcla de amargura y esperanza. Madison, atormentada por un pasado oscuro, se traslada a Filadelfia para confrontar sus traumas y alcanzar la libertad. No obstante, tras cerrar sus heridas y hallar la paz, se topa con un vacío inesperado. ¿Es el afecto de una nueva pareja o la lealtad de amigos lo que le falta? Entre incógnitas por resolver, ella descubrirá que su tranquilidad actual oculta secretos que aún debe desentrañar.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

PVO Daniel W. Walter

Camino con miedo de toparme a Madison y Daisy, cierro la puerta que da a la lavandería y al sótano, me dirijo hacia la salida cuando veo a Madison parada fuera del estudio, mira algo con tristeza, pero justo cuando esta por entrar se toma su cabeza y se derrumba en el piso, mis instintos me hacen correr para ayudarla.

- ¡Madison! - Digo espantado mientras corro tras de ella, con cuidado la llevo a las escaleras - ¿Qué pasa? Ahora, ¿Que recordaste? - Digo al verla que tiene la mirada perdida

- ¿Que paso ahora? - Dice Marisa tras de mi

- Otro recuerdo, parece que le recordaste algo - Digo viéndola débil por el esfuerzo de recordar

- Iré por algodón y alcohol - Sale hacia el auto y Madison se toma los sientes mientras regresa en sí.

- Esta vez recordé a mamá - Dice feliz - Justo cuando guardaba los libros para irnos a Boston - Me mira con chispas en sus ojos algo que no había ocurrido antes - Yo no quería irme de aquí, tenía 4 amigos... no eran, espera creo que ¿5? - ¿Sonríe feliz, aunque algo confusa - ¿No fue mucho, pero es algo no? - asiento feliz por ella

- Ya lo encontré - Dice Marisa dispuesta a ayudarla, pero de inmediato con un manotazo la aleja

*Volvemos a los arrebatos de mi hermana*

- No es necesario ya me siento bien - Se para y sube las escaleras la sigo y Mientras Marisa algo triste se marcha al estudio

Camina por el corredor viendo cada rincón parece ir recordando cosas, primero entra al cuarto de nuestros padres, este todo cubierto de sabanas con polvo y por todo me refiero a un tocador y una cama sin colchón, ella las quita sin ningún cuidado, mira el tocador de mamá es chico pero lindo, luego ve la cama y por su expresión noto que ha recordado aún más, después visita mi vieja recamara hasta llegar a la suya, hay no hay mucho, solo el viejo tapiz, también esa cortina con coronas y basura.

- Recordaste algo - Digo al verla petrificada

- ah? - Me mira confundida

- Que si recordaste algo más? - Repito paciente

- No... - Sigue viendo el lugar parece una casa antigua o embrujada - Solo recordé como se veía antes de empacar todo - Con sus manos recorre las cortinas que desprenden polvo

- Seguro el cuarto de princesas te gustaba más - Rio mientras salgo de allí, creo que necesita privacidad para recordar

(***)

PVO Madison W. Walter

Dentro de la casa...

Yo amaba jugar aquí con cinco chicos, no recuerdo mucho de ellos, solo que vivían realmente cerca como para venir aquí todo el tiempo, tanto que incluso mi mama decía que hasta ya los soñaba, veo bolsas de sementó vacías por el piso, abro una puerta de madera notando un reluciente baño nuevo, claro que igual que mi cuarto este está algo sucio, pero por lo que se o vagamente me acuerdo, yo jamás tuve uno solo para mí y seguro esto será genial, uno solo para mi aunque lo compartiré con John se podría decir que es mío, bajo a toda prisa por mis cosas quiero comenzar a limpiar mi cuarto, necesito que esté listo antes de que traigan mi cama, veo a Daisy tirada en el piso junto al estudio, así que la tomo, miro a Marisa con unos libros de Cocina los ojea sin interés así que aclaró mi garganta.

- Oye, Marisa - Se gira, pero al ver a la araña, casi se le salen los ojos - Puedo conservarla - le muestro a Daisy

Lo medita por un par de segundos - No - continúa sacando libros - Déjala por ahí, fuera de la casa - una macabra idea aparece en mi mente al ver que mi hermano sale fuera de casa

- Claro, como tu pidas - miro a mi hermano quien está sacando más casas de la cajuela - No te preocupe, se exactamente dónde ponerla - Susurro saliendo de allí, camino hacia la puerta con una sonrisa más macabra y grande que la del Guasón

Mi hermano está en la cajuela tomando una caja, entonces el camión de mudanza llega justo a tiempo, Damián (el esposo de Marisa) y puedo ver al pequeño John los saluda distrayéndole por completo y de inmediato abro el frasco para tomar con cuidado a Daisy y con precaución la pongo justo en el hombro de Daniel corro a toda prisa al estudio de Mamá donde esta Marisa organizando los libros.

- Marisa, ya llegaron los de ... - mi hermano grita de nuevo y ella me mira cruzándose de brazos - ...La Mudanza - termino y sonrió como el ángel que soy

- ¡Madison! - Grita Daniel, mientras Marisa me mira desaprobando mi broma y camina hacia la salida

- Solo es una arañita - Me defiendo yendo tras de ella

Intentando calmarla antes de que llegue con Damián quien está firmando la hoja del señor el cual descarga todo en la calle y se marcha sin ayudarnos.

*Genial tendré que meter mi cama yo sola*

Cargo una caja cuando de repente se abre por debajo dejando caer todos mis cuadernos con bocetos, los comienzo a recoger, pero antes de tomar el último una chica lo toma y lo abre sin permiso.

- Disculpa? - Carraspeo para llamando su atención - ¿Te importaría devolverlo? - me mira y sonríe

- No seas grosera - La que parece ser su amiga la regaña

- Perdón es que son tan geniales tus dibujos que me deje llevar - Lo cierra y me lo regresa

- No importa - digo poniéndolo en la caja - Soy Madison Walter - Extiendo mi mano

- Soy Emily Thompson - Me sonríe y estrechamos las manos la otra chica carraspea para que la notemos - Así y ella es Scarlet Hunter - la saludo

- ¿Quieres un poco de ayuda? - Dice la otra chica viendo mi caja rota

- Claro... gracias - Les sonrió agradecida de su amabilidad

Entre Emily, Scarlet, Daniel, Marisa, Damián y yo comenzamos a meter todas las cajas a la casa, metimos las camas a cada cuarto correspondiente luego Scarlet tuvo que irse así que terminamos de meterlas solos sin ella, en cuanto terminamos quise limpiar mi cuarto, pero Marisa y Damián insistieron para que Emily me mostrara la ciudad, además me convencieron cuando dijeron que lo arreglaran y limpiarían para mi así que tuve que aceptar.

*Es malo ser descortés cuando la gente es amable contigo*

(***)

Por las calles de Philadelphia...

- Entonces ¿Eres de Philadelphia? - Parece interesada

- Si, pero nos mudamos a Boston cuando tenía 8 años por el trabajo de mi mamá - Me encojo de hombros

- ¿A qué escuela iras? - Pregunto con esperanza en sus ojos

- Bueno tengo entendido que iré a Palmyra Area High School - Digo seria

- Yo voy a esa escuela - Celebra como si fuese la final de la Fiffa - ¿Y no te acuerdas de haber tenido amigos antes aquí? - Comento seria y dando un giro de 360 grados a la conversación, pasamos por un parque y me dirijo hay

- No que yo me acuerde - Digo viendo cada juego - Yo reconozco este parque - Digo viendo los juegos algo gastados por el tiempo - Creo que mis papas nos traían aquí cuando éramos jóvenes - Sonrío nostálgica

- ¿Nos traían? - Dice interrogante

- Pareces reportera - Me burlo - Me refiero, obvio a mi hermano y a mí - Sonrió y ella imita mi gesto

- Ósea que puede que conozcas a los West, los Jackson o alguien que siempre ha vivido por aquí - Acaricia su barbilla pensando e ignorando mi incógnita

- No, no me suenan esos apellidos - lo pienso mucho - pero mi mamá tiene dos amigas una con tres hijos y otra con solo dos - Ella me mira esperando que mencione algo más, ¿pero es inútil ya que no recuerdo nada de mi pasado aquí - Pero dudo reconocerlos... o que me reconozcan o incluso que alguien recuerde a alguien? - Rio sin gracia y hace un puchero de enojo

- No recuerdas sus nombres, tal vez aun vivan por aquí - Me dice insistente, pongo una mano en mi cachete derecho y con la otra sujeto mi brazo

- Lo único que recuerdo es que era 4 mis amigos y creo que se llamaban... - Intento recordar cómo eran sus nombre - Creo que uno de ellos se llama Connor? No, amm...

- ¿Connor? - Grita y asiento levemente

- Creo que sí y de los otros solo recuerdo que uno comenzaba su nombre con "J" y ¿Charl's?, otro era ¿Jam?... y Jayden - Lo medito, pero simplemente no logro recordar nada, odio no saber mi pasado, la miro y ella tiene sus ojos muy abiertos

- ¿Jayden? - Asiento, el nombre del brabucón fue el único que si se me quedo grabado

- ¿Si por qué? - Digo confundida

- Él es mi Hermano y su gemelo es James que seguro es, según tu "Jam" - Dice emocionada

- ¿Ósea que conozco a tus hermanos gemelos? - Digo algo confundida

*Genial me volví amiga de la hermanita del que me hacía Bull ying en la infancia*

- ¿Y el otro era Charles? - niego - O Charlie... No recuerdas bien ¿Verdad? - Niego totalmente confundida

- Me parece que era como Charl’s... - Lo medito profundamente

- ¿Charl’s O Chad? - Me mira con una sonrisa

- No sé, pero su hermana mayor era horrible y grosera...

También te puede gustar

Portada de la novela AQUELLA NOCHE CON EL CEO
8.9
Claudia Martínez ha dejado de creer en el amor tras acumular demasiadas decepciones. Su postura cínica se tambalea cuando sale de noche con su amiga y conoce a Lukas Coleman, el poderoso heredero de un gran imperio corporativo. La atracción es instantánea y devastadora; Lukas logra que Claudia olvide sus miedos. Lo que comenzó como una noche de fiesta termina en un encuentro íntimo y apasionado que desafía todas las barreras que ella había construido.
Portada de la novela CASADOS POR UNA TRAMPA
8.7
Camila despierta al lado de Nataniel, un gélido empresario en silla de ruedas, tras ser víctimas de una trampa de sus propios hermanos. Drogados y expuestos mediante una foto comprometedora, su reputación queda en riesgo. Nataniel, inmerso en el duelo y su trabajo, la obliga a contraer nupcias para contener el escándalo. Lo que comenzó como una conspiración familiar se convierte en un matrimonio forzado que unirá sus destinos durante varios años.
Portada de la novela ¡CASO PERDIDO!
8.3
La abogada Amanda Castillo es conocida por una personalidad excéntrica que rompe cualquier molde tradicional. Su vida profesional y personal da un giro drástico al cruzarse con Andy Berr, un atractivo colega que se verá obligado a cultivar una paciencia infinita para manejar las peculiaridades de Amanda. Entre desafíos críticos y confesiones imprevistas, ambos vivirán pruebas determinantes. ¿Podrá su vínculo resistir los secretos y tormentas que acechan su destino?
Portada de la novela Como un fénix renacido
8.4
Tras pagar con tres años de prisión su implacable venganza contra quienes dañaron a su familia, Christina enfrenta un mundo que la rechaza. Con su honor destruido, nadie esperaba su espectacular regreso. Sin embargo, Harold, un influyente y poderoso hombre, desafía las críticas sociales al demostrarle una devoción pública total. Apoyada en este amor incondicional, ella logra resurgir con fuerza, dejando atrás el pasado para alcanzar una vida de gloria.
Portada de la novela Entré mis manos
9.0
Con solo 21 años, la vida de Isabella Brown en Nueva York se quiebra tras un accidente devastador. La muerte de su prometido Fabián y de sus seres queridos la hunde en una profunda depresión marcada por la culpa. Cuando el dolor parece insuperable, Massimo Santini irrumpe inesperadamente en su camino. Este vínculo imprevisto obligará a Isabella a enfrentar su pasado, buscar el perdón y arriesgarse a sanar su corazón para amar una vez más.
Portada de la novela Hasta que la muerte nos separe
8.4
Kimberly, única heredera femenina y protegida del magnate Marcus Bach tras la pérdida de sus padres, es el tesoro de su linaje. Por otro lado, Liam Simons regresa del extranjero para liderar su poderosa familia ante la enfermedad de su padre y el caos de sus hermanos. Un incidente crítico entre el hermano de Liam y Kimberly fuerza un vínculo obligatorio entre ambos. Juntos deberán decidir si su unión será un edén o un tormento eterno hasta el final.