Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El convicto

El convicto

Una atracción magnética se transforma en un vínculo inevitable en el corazón de la mafia. Él cumple su castigo mientras ella vive atrapada por el deseo, en un entorno marcado por el espionaje y las persecuciones constantes. Sus destinos se entrelazan en un pecado compartido, forjando una historia de supervivencia y pasión prohibida. En este relato oscuro, el amor surge entre el crimen y el cautiverio, desafiando las sombras del bajo mundo.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

No hago más que colgar el móvil, verificar la dirección que me da, y ya esta sonando otra vez.

En esta ocasión mi hermana, Saymi.

—Espero que estés en casa —dice nada más contesto —estoy entrando a la propiedad y voy directo a saber por qué he tenido que mentirle a papá.

Suspiro hondo y cuelgo detrás de ella.

Mi hermana es así, abogada de profesión y un maldito fiscal en la vida real. Se dedica a dar órdenes y exigir cosas. La amo.

Voy al vestidor y me pongo tanga y sostén cuando ya siento como alguien cierra la puerta de mi habitación. Asumo que es ella.

Pero no.

No lo es.

—Tenemos que hablar —me dice David como si me importara una mierda lo que él quiera.

—Estoy muy cansada de follar, no me apetece hablar ahora.

Sigo hasta mis jeans y me pongo unos blancos, bajo su hambrienta mirada. Se recuesta en la entrada del vestidor con las manos en los bolsillos.

—No me digas eso cariño, yo no quería...

—Pues ahora tendrás que querer —explico mientras me subo la cremallera — El tío quiere follarme de nuevo. Así que te toca mirar, lo que otro va a disfrutar.

Reconozco que a veces soy muy intempestiva y decirle esto es un error, pero me da igual. Me ha jodido y ahora le toca a él.

Lo escucho proferir rugidos a toda voz y sigo a lo mío, no pienso consolar a un asqueroso que va de prometido enamorado y resulta que me empuja encima de la polla de otro. Ahora que se joda.

—¡No vas a ir! —grita mientras se tira un poco del pelo.

—Ya estoy yendo,  David. ¿No era eso lo que querías? —le pincho mientras me abrocho las botas negras anudadas por detrás hasta por encima de la rodilla.

—A ver Erika, estás sacando las cosas de quicio —explica intentando parecer calmado...como si me importara.

—Te equivocas David, estoy poniendo al descubierto todas las manipulaciones que me enviaron a ese cuarto de hotel en la cama de semejante tipo.

—¡Es un jodido Dios para tu padre. No pude hacer nada! —sigue gritando y ya estoy a punto de asestarle un puñetazo en la boca —lo necesitamos para que abra el maldito estrecho y el jodido convicto deje de putear el tráfico. Estamos perdiendo dinero. Entiéndelo.

—Si yo lo entiendo —contesto con sorna en el mismo segundo en que  me coloco el suéter negro de cuello alto —mientras yo follo, ustedes trafican con mi amante. ¡Oye,igual es un negocio redondo !Dos ventas en una.

—Ya basta Erika, hostias. Casi lo mato cuando dijo lo que dijo allá abajo, pero ya viste que no es nada fácil el tema.

—No me interesa nada de lo que estás diciendo. Mientras a mí me prostituyen, ustedes ganan dinero. Ahora son proxenetas también. Vuestros currículos van en aumento. ¡Enhorabuena!... —hago una pausa antes de escupir —ah, que sepas, que me ha exigido fidelidad —su cara se distorsiona y lo disfruto —no quiere que nadie más que él me toque mientras dure el negocio. Así que ya sabes, sal de mi habitación o mi amante se puede enfadar y papá perderá dinero.

—Voy a matarlo cariño, te lo prometo. Solo dame tiempo, no es tan fácil.

Lo observo marcar algo en su móvil y me atuso el pelo frente al espejo como si nada de lo que decíamos allí, me importara.  Soy buena actriz cuando quiero.

—¡Vete de aquí!...

Igual de frío que sus mal gestionadas promesas, es mi tono al referirme a él,  a mi padre y al echarlo de mi habitación.

Ya no hay manera de volver a perdonar aquello y a pesar de todo lo que está por delante, yo ya no quiero tener nada más con él.

Nunca lo he amado, y sé que él solo quiere de mí, el poder que mi apellido y estatus le ofrecen, además de meterse entre mis muslos; pero antes yo tenía más que aceptada la situación, sin embargo ahora, tengo más claro que nunca que lo dejaré.

Usaré al francés para mantener a mi prometido lejos de mí y viendo lo que me ha confesado, le pondré en contra de aquel al que me tengo que tirar, y yo misma lo mataré en su momento provocando una guerra interna entre todos para lograr salvar mi negocio y demostrarle a mi padre que no necesita casarme con ningún imbécil para que pueda ser la reina de la mafia.

Y para eso, necesito negociar con el convicto, empezando por sacarlo de la cárcel. Con la ayuda de mi hermana.

(...)

—Yo no ejerzo mi carrera y lo sabes —decreta Sami apoyada en mi cómoda mientras me maquillo —y de hacerlo... seguro que para defender a un narcotraficante que son los seres a los que más desprecio, no va a ser.

Mi hermana nunca ha aprobado a lo que nos dedicamos.

Yo no tuve opción y con el tiempo me acostumbré a este mundo y al poder que supone la mafia, pero ella no lo acepta y odia a papá con toda su alma. Ni siquiera le habla cuando viene a casa. Le culpa de la muerte de mamá y de tener a sus hijas, metidas a este mundo... de cierta manera tiene razón.

—Y, ¿Si te digo que sería para sacar a la familia de todo esto?

Me dolía mentirle porque yo no pensaba salirme del mundo de la mafia, solo que sí del tráfico y alguna cosa más. Pero mi hermana era muy buena en su trabajo y podría confiarle mi vida, ella sería la persona en la que lo dejaría todo.

—No te creo. Te gusta demasiado el poder y va a arrastrarte al pozo de las miserias como no asumas que este mundo no es para tí, además de ser muy, muy, muuuuy asqueroso todo.

—¿Cómo puedo convencerte? —gimo frustrada y me perfumo un poco —necesito ayuda y sabes que no confío en nadie.

—Es que no puedes Erika, sabes que no procede conmigo nada que puedas triquiñuelar, soy perro viejo —suspiro y ella tira de una silla para acercarse a mi y tomarme de las manos —simplemente no hagas lo que te piden, déjame que te saque del país, finge un secuestro y cuando todo se haya desmoronado, te libero y ya está.

Lo pone demasiado fácil y es más complicado que eso.

Hundo mi rostro entre mis manos unidas a las suyas  y aspiro todos el au te e que pueda hasta que lo dejo salir de golpe y concreto...

—No es así de simple y sabes que me buscaría más de una persona. No puedo poner en riesgo tu vida y no te atrevas a tomar decisiones a solas. Te conozco.

Me suelta las manos y sé que esta enfadada. Se levanta y camina por la habitación mientra yo meto cosas a mi bolso antes de salir. Tengo una reunión importante con los capos del norte y me deben dinero. Luego me esperan para negociar entre sábanas de placer. Un placer que desconozco.

—En el fondo pones excusas para no dejarlo —me acusa —no sé como puede gustarte esta basura.

—No me gusta —expongo serena y a punto de irme —simplemente es todo lo que sé hacer y algo de lo que no puedo escapar...¿Para que querías verme, en realidad?

—¡Nada! —protesta haciendo amago de restarle importancia a todo, después de lo que ha pasado —ya no tiene sentido. ¿Cenamos el viernes con Claud?

Sonrío y asiento. Adoro a su marido y a mi sobrina de cinco meses. Ellos son la parte inocente de la familia Montalvan, justamente porque los mantienen como si no fueran parte de ella. Y yo, apoyo esa moción. No quiero a mi cuñado ni a mi sobrina bebiendo en la mesa del delito.

...Bajamos juntas y veo como su pelo oscuro juega entre las tiras de su vestido elegante de mamá feliz, y pienso que ella es la que más se parece a mi madre y la única que lleva mis ojos verdes. Sarah es de ojos negros como papá y la menor de las tres.

Samy tiene veintiocho años, yo veintiséis y mi pequeña hermana solo veintiuno. Ella es rubia como papá y con sus ojos sin embargo nosotras morenas, altas y de curvas molestas y grandes pechos como mamá y unas luces verdes en los ojos que sellan nuestra genética.

—Te veo el viernes —me da dos besos en el final de la escalera —no lleves a ese tipo.

—Siempre me dices lo mismo y siempre he ido sin él. ¿No te cansas?

Ella niega y yo sonrío.

—En mi casa no entra escoria más que mis hermanas.

—Vete a la mierda —le doy una nalgada y un beso en la frente. La adoro.

—En ella estoy ahora mismo...mejor me voy.

—¡Que si!...que plasta eres.

Veo como su rostro hace una mueca de asco y se da la vuelta para irse a ver a Sarah, y cuando me doy la vuelta, entiendo todo.

—¡¿Dónde te crees que vas?!

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela El Futuro No Escrito
9.7
Tras años de planes mutuos, Mateo enfrenta la traición de Carla y Mónica, sus prometidas. Ellas malgastan su fortuna familiar y eligen otra universidad a sus espaldas. Un mensaje digital anónimo le advierte sobre su oscuro destino: terminar humillado ante un joven llamado Zarco. Harto de la avaricia y manipulación de las mujeres que amaba, Mateo decide tomar las riendas, cortarles el suministro económico y destruir sus planes antes de que lo destruyan a él.
Portada de la novela El Precio de tu Libertad
9.0
Tras el fracaso financiero de su padre frente a Dante Cavelli, el temido líder de la mafia milanesa, Alessia Thorne es entregada como moneda de cambio. Obligada a cumplir un año de servidumbre en una recóndita isla del Mediterráneo, ella se enfrenta al control total del magnate. Aunque Dante intenta quebrar su voluntad, el desafío de Alessia transforma la hostilidad en un deseo prohibido que pone en riesgo la estabilidad del imperio criminal de los Cavelli.
Portada de la novela La Amada Esposa del Emperador
8.1
Isabelle Korest, atormentada por la crueldad de su padre, el temible Duque de Korest, halla un refugio inesperado en Alexander, un príncipe de fama sanguinaria. Bajo su amparo surge una pasión intensa, pero el peligro acecha entre secretos familiares y traiciones. Mientras fuerzas oscuras emergen del pasado, Isabelle enfrenta una encrucijada moral: salvar a su progenitor de la ruina o permitir que la oscuridad lo consuma por sus pecados cometidos.
Portada de la novela LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL ITALIANO
9.6
Mientras vacaciona en Italia, Ámbar Reed es arrestada por un crimen que no cometió, debido a su asombroso parecido con una asesina. Vinicio Rossellini, consumido por la sed de venganza tras el asesinato de su hermano, la obliga a casarse con él creyendo que ella es la culpable. Entre peligrosos secretos de la mafia y traiciones familiares, surge una chispa inesperada. Ambos deberán descubrir la verdad antes de que la oscuridad del destino los consuma.
Portada de la novela La novia de la BESTIA
9.6
El despiadado Aukan, un cambiaformas carente de empatía, ataca la morada de Lyssca con el fin de cometer una masacre. No obstante, al quedar fascinado por la muchacha, le propone un pacto oscuro: ella deberá entregarse a su voluntad para evitar el asesinato de sus allegados. A pesar de poseer una salud delicada y gran debilidad física, Lyssca decide sacrificarse y aceptar la esclavitud con tal de garantizar que su familia logre salir con vida de la tragedia.
Portada de la novela Lamento el daño
8.9
Cinco amigos inseparables, curtidos en el peligroso entorno de las apuestas y los combates clandestinos, ven sus vidas transformadas por un error del corazón. Samuel, Ernesto, Emmanuel, Egan y Alexey caen ante un sentimiento inesperado por cinco jóvenes de su círculo íntimo. Su soberbia se quiebra tras herir a quienes más valoran, iniciando un duro proceso de redención. Esta es una travesía de sanación para recuperar el perdón y la unidad familiar.