Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela EL CLUB DEL DESEO

EL CLUB DEL DESEO

Gael Owens dirige un selecto club que combina el ocio familiar con un sector privado dedicado al erotismo. En este refugio, Audrey Mills intenta reconstruir su vida tras huir de la pobreza y los constantes maltratos de un padre alcohólico. Al integrarse al equipo del local, surge un vínculo profundo con Gael, desencadenando un romance lleno de enigmas. Rodeados de sospechas, ambos deberán decidir si su pasión es genuina o una trampa del destino.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Gael caminaba en medio de las personas que estaban alegres hablando, muchos lo saludaban y él como todo el caballero que era les devolvía el saludo.

Todas las mesas estaban ocupadas, en la tarima que estaba de lado norte había una hermosa pelirroja bailando muy sexy en un tubo, y en la tarima de la sur un bailarín, por las cuales las mujeres daban suspiros y hasta más.

—¿Qué tal la noche José? — le preguntó Gael al hombre detrás de la barra, quien ya sabía que debía prepararle una bebida a su jefe en cuanto él llegaba por ahí.

—Uff jefe, muy movida en especial al ser fin de semana.

—Sí, veo bastante movimiento — dijo feliz que todo marchaba de maravilla.

—También hay clientas nuevas y una me pidió quedarme un rato después de mi turno ¿me da permiso? — Gael le sonrió a José.

—Por supuesto, escoge una de las tres que hay. Sabes qué deben apuntarse para que no le quiten el lugar. — José asintió a su jefe, Gael tenía una habitación exclusiva para él y su aventura de una noche y tenía 3 adicionales para sus empleados que no bailaban y no ganaban un extra. Claro que no todos tenían ese privilegio, sólo los más leales, y los que llevaban años trabajando para él, como José, que tenía 5 años, justo cuando empezó a irle de maravilla apareció él buscando trabajo, y hasta el momento era uno de los mejores que tenía.

—Por supuesto jefe.

—Que disfrutes tu noche José. — Gael agarró su bebida para iniciar su recorrido por el lugar.

—Igualmente jefe — Gael levantó su copa para brindar por que así fuera.

Tal y como había dicho José, vio rostros nuevos y hermosos, pero había una mujer con cabello negro que fue la que más le llamó la atención, tenía unos hermosos ojos verdes, labios protuberantes, los enormes pechos quería salirse del vestido que llevaba puesto, está increíble para una noche de buen sexo, llamó a un camarero y le dijo que llevara unas bebidas y bocadillos y dijera que iban de parte de él. El hombre obedeció de inmediato a su jefe, las mujeres miraron a quién enviaba los tragos y al ver a Gael todas querían llamar su atención, con su copa en la mano Gael volvió a levantarla como hacía rato le había hecho a José. Le guiño un ojo a su presa y siguió con su recorrido, más tarde vendría para saber si alguien más no la había ocupado ya.

Cuando llegó al detrás de los camerinos de hombres encontró a Mason, quién venía del de mujeres.

—¿Qué tal va todo?

—Muy bien Gael, el único problema es que hoy ya no caben más clientes, parece que todo el estado quiso venir.

—Tendré que mandar hacer el lugar más grande — Mason se río al escucharlo.

—Estás loco. Quería avisarte que ya mandé a poner el anuncio en el periódico, esperemos que a partir de mañana vengan nuevas candidatas, así puedan entrar de una vez el lunes. — Gael asintió.

—Está bien, las vamos a elegir tú y yo, sabes que Rachel e Indiana no escogerían a ninguna, las echarían con tal de que ninguna se me acerque. — Mason puso sus ojos en blanco.

—Esto es una estupidez Gael, deberías de tenerlas a tiempo.

—Lo sé, lo sé. ¿Entonces cuento contigo para entrevistar a las chicas?

—A Jenny no le gustará — dijo divertido — pero ahí estaré. — Gael le sonrió a su amigo — por cierto Jenny cumple 27 años la próxima semana y quiero hacerle algo aquí, en uno de los salones.

—Por supuesto, puedes usar cualquier salón que esté disponible y no lo hayan alquilado para alguna actividad.

—Gracias.

—No tienes nada que agradecer, sabes que no te veo solo como un socio o mi guardaespaldas, eres mi amigo, una de las pocas personas que creyó en mí, has estado conmigo por 10 años y es algo que no tengo cómo agradecer.

—No tienes que — dijo mirando hacia la tarima donde una hermosa rubia subía. — Voy a ver a mi esposa. — Gael miró hacia la tarima y en efecto ahí estaba Jenny, bailando muy sensual.

—Bien, ve, no hace falta recordarte que hay que estar pendiente y también que disfrutes de tu noche.

—Así será jefe.

Gael duró un rato más, hasta que llegó a la parte de los casinos, una parte muy hermosa también del lugar, donde un hombre estaba dando problemas.

—¿Qué pasa aquí? —preguntó con su voz de mando.

—Jefe que este hombre aparte de borracho, ladrón, jugó y apostó ahora no quiere pagar. — Gael lo miró enojado.

—¿Cómo te llamas?— preguntó impaciente

—Federico Mills y eso de que no quiero pagar es mentira, les dije puedo darles a mi hija, creo que la muy inútil aún es virgen — dijo riendo muy despreciable cosa que hizo que a Gael le diera asco.

—¿Qué has dicho? Eres un maldito, aquí no prostituimos a nadie, mucho menos lo obligamos a estar aquí. Debería darte vergüenza hablar así de tu hija. —Federico se levantó aún más enojado.

—No me interesa lo que usted piense, si no la quieren aquí otro la va a querer, incluso.. — por un momento Federico se quedó pensando algo que nunca había hecho y su mirada se oscureció al pensar en el cuerpo de su hija, Gael supo de inmediato lo que ese maldito enfermo estaba pensado y no pudo evitar lanzarle un golpe que lo llevó al suelo.

—Eres un cerdo, además de un hombre despreciable — hizo señas con su mano y varios hombres de seguridad llegaron a su lado. — Lleven a este parásito abajo y no lo dejen salir hasta el lunes. — Gael vio cómo el hombre maldecía mientras lo llevaban a rastras, al menos había salvado a una inocente de algo tan despreciable, esperaba que cuando se le pasara la borrachera no pensara otra vez esa atrocidad.

Estaba algo cansado, y estresado la noche había sido agotadora pero como siempre muy productiva, a solo una hora para que el club cerrara, la misma mujer que había aparecido iniciando la noche se detuvo delante de él, y no pudo evitar mirarla ahora de pies a cabeza, y definitivamente no se había equivocado.

—Hola — dijo tímida — soy Irina, y no había podido agradecerle por lo que envió a nuestra mesa. — Gael como todo un don Juan sonrió, como solo él sabía, haciendo que la pobre mujer tuviera casi un orgasmo de verlo.

—No fue nada, ha sido un placer poder hacer algo por mujeres hermosas. — su voz era profunda y sensual — ¿Quieres una copa?

—Yo… bueno, ya pensaba irme — dijo dudosa y Gael sonrió, conocía el juego de las mujeres que llegaban ahí, todas eran iguales.

—¿Tan pronto? Pero si lo mejor de la noche apenas empieza — Gael se acercó hasta que estuvo a centímetros de la boca de Irina.

—Estoy comprometida, es mi despedida de soltera.

—Mejor aún, yo puedo hacer que goces tú última noche como mujer soltera. Yo no soy un hombre de relaciones. — dijo restando importancia a que fuera a casarse. Cuando la dichosa mujer pensaba hablar Gael la interrumpió con un beso, no estaba dispuesto a perder su tiempo si ella se dejaba llevar se la cogería por un par de horas, sino buscaría otra aventura, no le rogaría a una mujer.

Pero para emoción de él, la mujer no perdió el tiempo tampoco, sabía que a eso venía.

Su beso cargado de pasión y fuego lo detuvo, para tomarla y dirigirla a su habitación exclusiva ahí mismo, en varias de estas ya se veían que estaban ocupadas, así que ahora él también iba a disfrutar.

Recorrió los pechos exuberantes de la mujer, que no muy a lo lejos se veían operados, pero a él le daba igual, pronto el vestido estuvo en el piso, al igual que las demás ropa. Gael chupo y mordió los pechos de la mujer con ganas de gastarlos.

Pronto la habitación se convirtió en jadeos y gemidos, llevándolos a ambos al éxtasis, una vez Gael se desahogó, salió de ella, se quitó el condón lo tiró en el pequeño basurero que había, y empezó a vestirse.

—¿Te vas? — dijo la mujer desesperada por volver a tener sexo con él.

—Sí, olvidé decirte que sólo tengo sexo con la misma mujer una vez y nosotros acabamos de tenerlo, ahora lo único que quiero es irme a mi casa y dormir. Y tú tienes que irte a preparar para una boda — una vez listo se giró hacía ella. — que tengas una hermosa vida de casada. — dijo sin más antes de salir de esa habitación.

También te puede gustar

Portada de la novela Ceo tatuado
9.2
Dueño de un restaurante de lujo, Diogo de San Marino podía dormir por la noche. Consumido por la culpa y la pérdida de amigos importante, estaba dispuesto a confrontar a su propia familia para revertir el situación. En su búsqueda por hacer lo correcto, Daisy Levy cruzó su en el estudio de tatuajes de su amigo Oton. En lugar de reanudar la perdió la amistad, encontró a alguien que podría ser la paz en medio de su confictos Daisy podría ser la estrella que ilumina la oscuridad de San Marino. En una relación abusiva con un hombre malvado, Daisy trató de hacer todo lo posible para no hundirse en el pozo a causa de su deudas Aún sabiendo que solo tendría libertad cuando resolviera esto callejón sin salida, terminó involucrándose con el ejecutivo lleno de tatuajes. Diogo podría ser una distracción en medio de las complicaciones de su vida, pero Daisy no creía que estuviera dispuesto a hacer mucho más que eso. que ella esperaba. ¡ATENCIÓN! Esta historia contiene escenas no aptas para menores dieciocho años. Contiene disparadores, blasfemias y conducta inapropiada. de personajes Sinopsis: Se suponía que era solo una sesión de tatuajes para Erik Bortolini, pero fue el comienzo de su interés por la misteriosa Orquídea. el hombre delante en la producción y distribución de Vinos Bortolini era un CEO atípico. Mientras que su traje y corbata indicaban lo mucho que parecía un hombre responsable, los muchos tatuajes en el cuerpo y el espíritu rebelde demostraron que había un contraste en su personalidad. ⠀ Huyendo del pasado que marcó su cuerpo, Orquídea Safreid abandonó su vida bajo la sombra de su ex novio para estar a salvo con su hermano, el renombrado tatuador Oton. Quise volver a empezar, pero viví la disyuntiva entre querer desaparecer y estar cerca de su familia. Orchid tenía mucho que esconder, Erik no se dejó intimidar por ella armadura. Llevado por la curiosidad, se acercó a Orquídea y lidió con la furia amigo protector. Erik tenía todas las razones para no involucrarse en esto. confusión, pero cuanto más intentaba escapar, más se enredaba en el sus miedos, después de todo, él también tenía sus propios miedos. ¡ATENCIÓN! Esta historia contiene escenas no aptas para menores de dieciocho años. años. Contiene disparadores, blasfemias y comportamiento inapropiado de caracteres. ⠀
Portada de la novela El Precio De Mi Amor
8.4
Durante un lustro, Sofía creyó vivir un cuento de hadas junto a Ricardo, el influyente hombre al que rescató de una muerte segura. Su mundo se desmorona al descubrir que su matrimonio es una farsa: ella solo es el señuelo para salvaguardar a Camila, la mujer que él realmente ama. Tras comprender que sus sacrificios fueron despreciados, Sofía abandona su inocencia. Ahora, impulsada por un deseo de justicia, busca liberarse del hombre que la utilizó.
Portada de la novela El secreto de la esposa abandonada
9.3
Florrie sufrió la indiferencia de Alexander, quien la humilló al pedirle anticonceptivos para otra mujer. Ella soportó el desprecio viéndolo solo como el reemplazo de Alec, su verdadero amor. Tras divorciarse mediante engaños, le confesó que nunca lo amó, destrozando su orgullo. Cuando el auténtico Alec regresa como un rico heredero, la frialdad inicial se transforma en un arrepentimiento desesperado, suplicando perdón entre lágrimas por todo el pasado.
Portada de la novela Juegos de poder. Pactos y secretos
8.2
El marido de Lilith González siempre fue humillado y tratado como un hombre sin valor, tolerado únicamente por un antiguo acto de heroísmo. No obstante, la desesperación económica obliga a la familia González a disolver el matrimonio para buscar un aliado de mayor poder. En medio de este caos financiero, surge una incógnita peligrosa: ¿quién será capaz de enfrentar al gran jefe supremo para obtener el amor de Lilith y rescatar el legado de su linaje?
Portada de la novela La amante contratada del CEO
9.7
Hanna Müller es una atractiva estudiante de medicina, que tiene a su cargo a su hermana de ocho años Mia, tras la muerte de su madre hace ya dos años, ella es su única familia. Para poder mantenerla a ambas, Hanna, de día, estudia medicina, pero por la noche hace de acompañante en una agencia de hombres millonarios. Dentro de sus normas, está no tener sexo con sus clientes, además ella tiene novio. Por otro lado, Roy William Miller, es el CEO, tras su padre, Norman Miller, retirarse el año anterior, lleva la dirección del Grupo Miller, aunque comparte sus acciones con sus hermanos, entre ellas está su melliza Alian. La razón por la que trasladó a la sede central de Miller en Londres es porque quería estar cerca de su hermana, ya que no se fiaba del marido de ella. Una noche descubre a su cuñado con otra mujer, una atractiva y deseable mujer que despierta su interés, al igual que su irá al descubrir que esa preciosidad es una mujer que se vende por dinero. Cosas suceden al mismo tiempo que lo cambia todo. Lo principal Mia, la hermana de Hanna, sufre un accidente, que necesita de una operación y una rehabilitación muy larga. Sólo le queda aceptar la propuesta del maldito CEO de ser su amante por un año, sin ninguna restricción por su parte, excepto la de enamorarse.
Portada de la novela LA ESPOSA DEL CEO
8.1
Tras concluir sus estudios en Oxford y formarse en Inglaterra, Elizabeth accede a un matrimonio de conveniencia orquestado por su padre para salvar su patrimonio. El elegido es un poderoso magnate con fama de donjuán que no planea cambiar su estilo de vida. No obstante, la astucia y el carisma de la joven pronto logran cautivar al empresario. Lo que empezó como un frío acuerdo financiero se transforma cuando él cae rendido ante su magnetismo.