Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela EL CEO Y SU ASISTENTE PARALITICA

EL CEO Y SU ASISTENTE PARALITICA

Amelia Stone intenta reconstruir su vida junto a su hija Megan tras quedar paralítica por culpa de la violencia de su ex, Andrés. Al incorporarse a Industrias Del Monte, conoce a Santiago, el nuevo CEO presionado a contraer matrimonio para asegurar su herencia. Entre ambos surge una conexión profunda, pero la paz se ve amenazada cuando Andrés regresa. Él busca quitarle a la pequeña Megan para reclamar un millonario legado, desatando un oscuro conflicto.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Amelia había pasado por mucho, ya había transcurrido un año desde todo lo que vivió la última vez que vio a Andrés. Su pequeña hija ya tenía seis meses de nacida y ella tenía un excelente trabajo en la empresa Del Monte, donde era asistente de presidencia. Amelia salió de la empresa con una sonrisa, pero al pasar la avenida no se dio cuenta de que venía un auto muy rápido y la atropelló, dejándola en el suelo.

Valeria caminaba de un lado para otro en la sala de espera del hospital con Megan entre sus brazos . Las palabras del médico seguían resonando en su cabeza. "No podrá volver a caminar". No sabía cómo darle la noticia a Amelia cuando despertara eso la tenía muy asustada.

-¡Santo Cielos! ... -murmuró Valeria, sintiendo las lágrimas descender por sus mejillas -. ¿Por qué a ella?¿por qué tanto sufrimiento?.

El llanto suave de Megan la sacó de sus pensamientos, recordándole que tenía que ser fuerte. Inspiró profundamente y se levantó, caminando hacia la habitación donde le habían dicho que trasladaron a Amelia.

Al entrar, Valeria sus lágrimas descendieron pero se las limpio rápido. Miró a Amelia y estaba pálida, conectada a máquinas con vendas cubriendo gran parte de su cuerpo. A pesar del dolor evidente, una sonrisa débil apareció en su rostro cuando vio a su hermana y a su hija.

-Amelia... -dijo Valeria, acercándose y colocando a Megan en la cama junto a ella-. Dios, estuve tan asustada.

Amelia intentó reír, pero su risa se transformó en un gemido de dolor.

-No te preocupes tanto, hermana... sigo aquí, con vida ¿no?

-Pero... -Valeria se mordió los labios para contener las lágrimas-. Amelia, los médicos... ellos dijeron...

Amelia la miró fijamente, sus ojos buscaban una respuesta en el rostro de Valeria.

-Dime, ¿qué dijeron? -insistió, con su voz apenas en un susurro.

Valeria sintió que su corazón se rompía en mil pedazos al pronunciar las palabras.

-No podrás volver a caminar.

Por un momento, el mundo de Amelia se detuvo. Mis ilusiones, los sueños, las cosas que aún quería hacer con Megan-dijo en un susurro sintiendo como se derrumbaron en un segundo. Las lágrimas llenaron sus ojos, pero no dejó que cayeran.

-No.-murmuró, con lágrimas en sus ojos ya no pudo contenerlas más y sus ojos se cerraron con fuerza-. Esto no puede ser...

-Lo siento, Amelia -dijo Valeria, apretando la mano de su hermana-. Pero voy a estar contigo en cada paso. No te dejaré sola.

Amelia se aferró a la mano de Valeria como si fuera su salvavidas, buscando una fuerza que ella no sentía en ese momento.

-Pero, ¿cómo voy a criar a Megan así? ¿Cómo voy a ser la madre que ella necesita?

-Serás una madre maravillosa -afirmó Valeria, sus ojos llenos de determinación-. No importa si no puedes caminar, porque lo más importante es que estás aquí. Y eso es lo único que ella necesita.

Amelia no pudo contener más sus lágrimas y no paraban de caer entonces ella se aferró a Valeria mientras sollozaba.

Pasaron los días, la vida de Amelia cambió drásticamente.

-No te des por vencida, Amelia -le decía constantemente-. Si no lo haces por ti, hazlo por Megan.

Amelia asentía, tratando de mantenerse fuerte, pero cada día parecía una lucha interminable.

Valeria entró a la habitación con un gran regalo .

-¿Qué traes ahí Valeria ? -preguntó Amelia, con una sonrisa que iluminaba la habitación.

-Es un regalo para mi hermosa hermana-respondió Valeria con una sonrisa-. Vamos, ábrelo.

Amelia desató el lazo y retiró el papel, revelando un hermoso álbum de fotos. Al abrirlo, se encontró con fotos de Megan en sus primeros meses, cada una acompañada de pequeños mensajes que Valeria había escrito.

-Quería que tuvieras un recuerdo de todo lo que has logrado hasta ahora -dijo Valeria, sentándose junto a ella-. Sé que piensas que has perdido mucho, pero en realidad has ganado tanto.

Amelia pasó las páginas con cuidado, sintiendo que su corazón se llenaba de amor y gratitud.

-Gracias, Valeria -dijo con la voz entrecortada-. No sé qué haría sin ti.

-No tienes que agradecerme nada. Somos hermanas, y siempre estaremos juntas.

Unos meses después, Amelia regresó al trabajo, decidida a recuperar su vida. El primer día fue especialmente duro. Las miradas de lástima, los susurros a su espalda, todo la hacía sentir vulnerable.

En la oficina, su jefe, Bruno, se acercó a ella con una sonrisa.

-Amelia, es un gusto verte de vuelta. Sabes que tienes todo nuestro apoyo.

-Gracias, señor Bruno -respondió Amelia-. Estoy lista para seguir adelante.-Eso me alegra Amelia recuerda que puedes contar con mi apoyo en lo que sea-le dijo Bruno dándole un beso en la mejilla.

Una noche, que Megan se durmiera , Amelia se quedó mirando la luna desde la ventana de la habitación. En ese momento entro Valeria con dos tazas de té y se sentó a su lado.

-¿En qué piensas? -preguntó Valeria, sentándose junto a ella.

-En lo lejos que hemos llegado -respondió Amelia con una sonrisa-. A veces siento que todo fue un sueño, y que en cualquier momento despertaré y estaré de pie otra vez.

-Y aunque no sea así, seguirás adelante -le dijo Valeria, tomando su mano-. Porque eres más fuerte de lo que crees.

-Todo esto me ha enseñado ver vida de otra manera -Susurró Amelia-. Apreció cada segundo , cada momento, cada sonrisa de Megan, cada palabra de aliento tuya y me doy cuenta de que, a pesar de todo, soy afortunada y feliz .

Valeria sonrió, apretando la mano de su hermana.

-Y nosotras somos afortunadas de tenerte, Amelia.

Pasaron los meses, y aunque Amelia nunca recuperó la movilidad de sus piernas, encontró la fuerza para seguir adelante. Amelia se dedicó por completo a su hija llenando la de amor y de felicidad cada día demostraba que a pesar de las adversidades, era capaz de lograr todo lo que se proponía.

-Mira cuánto ha crecido -dijo Valeria, señalando a la pequeña que reía mientras intentaba atrapar una mariposa.

-Sí -respondió Amelia con una sonrisa-. Cada día me sorprende más.

-¿Sabes? Eres la persona más fuerte que conozco -dijo Valeria, tomando la mano de su hermana-. Has enfrentado todo con una valentía que me deja sin palabras.

Amelia la miró con lágrimas en los ojos.

-No podría haberlo hecho sin ti, Valeria.

-Y yo no sería la misma sin ti, Amelia. Hemos superado muchas cosas juntas... y sé que, pase lo que pase, seguiremos adelante.

Y, en ese momento, Amelia supo que, a pesar de todo el dolor y las dificultades, nunca estaría sola. Porque tenía a Valeria, a Megan y a la fuerza que había encontrado dentro de sí misma para seguir adelante...

Continuara ...

También te puede gustar

Portada de la novela BAJO LA LUNA
8.4
Después de ver cómo dos criminales matan a su padre, una niña albina es llevada a un bosque prohibido para ser vendida. En la penumbra, sus captores la usan de cebo ante los lobos, pero los animales no la dañan. En cambio, aparece la Bestia, un ser legendario de cuernos y garras que surge de las sombras. Este encuentro fortuito desencadena un romance prohibido y misterioso que desafía las leyes naturales entre leyendas, acción y peligros ocultos.
Portada de la novela Danza Tabú
8.2
Ángela vive atrapada en un matrimonio sin amor con el cruel Cristian, fruto de una deuda de su familia. Tras confirmar la traición de su esposo, busca libertad trabajando en secreto como bailarina de burlesque. En ese mundo nocturno surge una intensa pasión con Eduardo, el dueño del club. Sin embargo, ella ignora que su amante es el hermano de su marido y un poderoso jefe mafioso. Un vínculo prohibido que desatará peligrosas consecuencias.
Portada de la novela El divorcio que nunca supe que tenía
8.5
Catalina, una CEO influyente, me rescató tras el ataque de Damián Bravo que arruinó mi carrera y mi mano. Tras tres años de supuesta devoción, descubro la cruel realidad en nuestro aniversario: nos divorciamos legalmente el día de mi agresión y ella se casó con mi enemigo. Todo fue una trampa; Catalina orquestó mi invalidez para mantenerme bajo su control. Mientras finge amarme, yo, su trofeo quebrado, despierto de la farsa y preparo mi escape.
Portada de la novela El Libro Negro: Cuando El Amor Se Convierte En Cero
8.8
En un libro negro registro cada traición de Dante, el implacable Capo de Chicago. El saldo cae a cero cuando me abandona bajo la lluvia por su amante, causando que un auto me embista. En el hospital, él me niega la sangre necesaria para salvarnos a mi bebé y a mí, prefiriendo atender a Isabella. Tras perder a mi hijo por su desprecio, firmo el divorcio y me esfumo para siempre. Dante ha devastado su propio imperio y jamás logrará encontrarme.
Portada de la novela Envenenado, Baleado, Renacido: Ahora Mírame
8.4
Tras diez años construyendo el imperio tecnológico de su esposo, una mujer enfrenta una traición letal. Emiliano, cegado por su amante Isla, arruina el legado de su suegro e intenta asesinar a su propia esposa. Tras ser envenenada, baleada y desprestigiada públicamente, ella encara su final en un acantilado. Al ver que él prefiere rescatar a Isla, decide lanzarse al vacío, lista para resurgir de sus cenizas y reclamar justicia en una nueva vida.
Portada de la novela Justicia en El Infierno
9.6
Tras el colapso de San Miguel, Sofía Romero es acusada injustamente y traicionada por Carlos, su hermano, y Diego, su prometido. Tras ser ejecutada de forma cruel para saciar al pueblo, su alma llega al inframundo para enfrentar un juicio eterno. Entre lamentos de quienes la condenaron, el Juez utiliza el Espejo del Pasado. Este artefacto místico desvelará las mentiras de sus verdugos y la oscura verdad que el reino ha intentado ocultar desesperadamente.