Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El beso fatal del vampiro

El beso fatal del vampiro

Hace una década, un encuentro con una niña salvó al híbrido Alfa-Vampiro Ethan Parker de la desesperación. Hoy, convertido en un hombre poderoso, está dispuesto a todo por ella, aunque Kylie no lo recuerde. Tras sufrir traiciones y la pérdida de su madre, la actriz lucha por sobrevivir en un mundo hostil. Sin opciones, acepta casarse con el enigmático Ethan para salvarse, ignorando que su nuevo esposo oculta oscuros y peligrosos secretos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 8

—Está bien —dijo Ethan, sin mostrar preocupación alguna.

Aunque él decía que estaba bien, Kylie no se atrevió a darle más cangrejo picante al perro.

—Bueno, ¿y cómo te fue en la audición hoy? —preguntó de repente aquel hombre silencioso.

Kylie se metió un cangrejo en la boca y respondió:

—Pues… la hice. Y la verdad, no esperaba ese resultado.

Ethan levantó su botella y brindó por ella.

Kylie se iluminó con aquel gesto inesperado. Se tomó toda la cerveza de un trago.

—¡Gracias!

La sonrisa en su rostro venía acompañada de lágrimas en los ojos, lo que hizo que Ethan se sintiera incómodo y confundido.

Kylie miró al perro y preguntó:

—¿Qué raza es?

—Es un labrador. Le llamamos Pupu —respondió él, después de otro sorbo de cerveza.

Kylie pensó que era un nombre raro para un perro.

Pero a Pupu le agradó ella; caminó a su alrededor, olfateando y lamiéndole los pies. Eso la hizo reír y levantó las piernas para evitarle.

Ethan se levantó y fue al baño.

Mientras tanto, Kylie se agachó y miró fijamente al perro.

El perro la miró igual.

Los ojos de Pupu brillaban con un sentimiento que Kylie no lograba descifrar. Su cola se movía de un lado a otro, feliz.

—¿Pupu? —intentó comunicarse con él, acariciándole la cabeza.

Pero Pupu evitó su mano; todavía estaba un poco desconfiado.

Aun así, justo cuando ella estaba por rendirse, el perro lamió su mano.

Ese gesto llenó a Kylie de ternura.

Nunca había convivido con un perro grande, pero aquel era amable, tranquilo… y tan silencioso.

Rápidamente sintió que ya eran viejos amigos.

—Pupu, ¿ya nos conocemos de antes? —preguntó.

Pupu la miró y emitió un pequeño sonido.

Los pasos de Ethan se acercaron.

Kylie se incorporó rápido, fingiendo que no había pasado nada.

Ethan miró de Pupu a Kylie, con un brillo extraño en los ojos.

Ella siguió comiendo mientras él bebía lentamente su cerveza.

Cuando ella terminó de comer, levantó la vista y le preguntó si ya era hora de que él regresara a su casa.

—Tienes dos opciones: venir a casa conmigo o dejar que me quede aquí —respondió.

Kylie se quedó helada.

—Bueno, Lord Ethan, lo que hablamos hoy… fue una broma.

El rostro de Ethan se endureció.

—Yo hablaba en serio.

Kylie se hundió en su asiento, perdiendo toda fuerza.

No quería admitirlo.

—¿Por qué yo? —preguntó.

—¿No quieres vengarte de Aiden? —dijo Ethan, comenzando a quitarse la ropa—. Cásate conmigo. Así tendrá que llamarte tía. ¿No es eso lo que quieres?

Kylie sostuvo su barbilla con la mano.

—Pero… él es tu sobrino. ¿De verdad quieres hacerle eso?

Ethan respondió sin mirarla de frente:

—Mi felicidad importa más que él.

Kylie lo miró de arriba abajo y finalmente asintió como si acabara de entender algo.

—Ah… ya veo. ¿Quieres que coopere contigo para molestarlo?

Al verlo asentir, ella continuó:

—¿Por eso me llevaste a la fiesta?

Antes de que él respondiera, Kylie exclamó:

—¡Ya entendí!

Por fin comprendió lo que Fannie le había dicho.

La señorita Bass comentó que Ethan no tocaba a las mujeres.

Así que, cuando volvió del ejército, escuchó los problemas de su sobrino con Kylie.

En realidad, solo necesitaba que ella ocultara su secreto, bajo la apariencia de estar ayudándola.

Kylie se sintió inteligentísima por descubrirlo.

—¡Te gustan los hombres!

Ethan la levantó contra la pared mientras ella reía.

—Kylie, no intentes ofenderme.

Él estaba tan cerca que ella comenzó a marearse.

Asustada, puso una mano en su pecho.

—No, por favor, no hagas esto. Yo… yo solo escuché que no te gustan las mujeres.

No era su culpa; Fannie le había contado ese “secreto”.

Su rostro se puso rojo bajo la sombra de Ethan.

Se humedeció los labios, sintiéndose incómoda.

Pero Ethan se acercó todavía más.

Su respiración la envolvía como una red.

Ella tenía la espalda pegada a la pared.

No había forma de escapar, ni lugar donde esconderse.

Dios mío, pensó, me va a matar porque sé su secreto.

Apenas tengo veintiún años. Mi vida ni ha empezado. ¡No quiero morir aún!

—¡Espera! —gritó—. Ya sabes que soy actriz. No puedo casarme tan joven.

La mirada congelante de Ethan era aterradora.

Kylie sintió que debía ceder un poco.

—Bueno… puedo prometerte que cooperaré en público.

Si necesitas compañía para fiestas o eventos, puedo acompañarte.

¿Trato?

Ethan por fin aceptó y la soltó, aunque con evidente molestia.

Kylie respiró aliviada.

Ella no iba a aceptar nada más, y menos con ese perro mirando.

Su departamento tenía solo una habitación.

Ese espacio tan pequeño le estaba sacando de quicio.

—Bueno… quizá puedas quedarte en mi habitación y yo duermo en el sofá —sugirió.

—Dormiré en la sala —respondió él, sin dudar.

Kylie miró el sofá.

No creía que él cupiera ahí; era demasiado alto para estirarse.

Después de ducharse, encontró dos edredones y los puso sobre el piso para ofrecerle algo más cómodo.

—Buenas noches. Nos vemos mañana —dijo ella.

—Bien —respondió Ethan.

Sus ojos recorrieron su figura recién bañada.

Brillaban como si escondieran un poder peligroso.

Kylie tenía el cabello largo.

Su piel, sin maquillaje, parecía suave y clara.

Hacía calor, pero aun así se puso varias prendas para cubrirse en presencia de él.

Ethan se acostó en el suelo y se cubrió la mitad inferior del cuerpo con el edredón.

Tuvo que hacer un gran esfuerzo por mantenerse tranquilo después de verla recién salida de la ducha.

Mientras Kylie estaba en la cama, recibió un mensaje.

“Kylie, todos los tesoros que perdiste volverán a ti de otra forma. —Star.”

Kylie conocía a esa persona por internet.

Era un año maldito: había perdido a su madre.

Sufría de insomnio.

Y entonces apareció Star.

Un hombre que significaba mucho en su vida.

Cada vez que estaba triste, cada vez que peleaba o discutía con alguna zorra…

Sin importar qué emoción sintiera, le escribía a él.

Y él siempre conseguía alegrarla, aunque nunca se habían visto ni sabía su verdadero nombre.

En internet, la presencia de Star era como la de las estrellas reales: pasaba muchas noches acompañándola.

El mensaje de hoy la reconfortó de inmediato.

Kylie respondió:

“Las noticias nuevas no llegan hasta que lo viejo se va.”

Star contestó:

“¿Por qué no te duermes?”

Kylie miró el reloj.

Eran las dos de la mañana.

Con razón preguntaba.

Sus ojos se suavizaron al escribirle.

Cambiando de tema, preguntó:

“¿Cuándo podemos vernos en persona?”

También te puede gustar

Portada de la novela Alma Desencadenada: Mi Verdadera Historia
9.1
Catalina, leal guardiana de La Fortaleza, enfrenta una sentencia de muerte: solo le restan siete días. Tras vivir bajo la sombra de su gemela Valeria, sufre la traición de Máximo, su gran amor, y de su primo Roy. Ambos la fuerzan a una extracción de conciencia para favorecer a Valeria. No obstante, al despertar en otro cuerpo, Catalina descubre que no es una simple faceta mental, sino un alma propia y libre, decidida a forjar su propio camino y justicia.
Portada de la novela Apareada con los Matones Cuatrillizos
8.1
Al cumplir los dieciocho años, Suzie busca cobrar venganza contra su padre y los cuatro hermanos que la hirieron profundamente. No obstante, el destino la obliga a confrontar a los Alfas Blair y Asher en su propio cumpleaños. Tras ser humillada, ellos la persiguen hasta su hogar con planes siniestros. Aunque Suzie oculta un arma mortal bajo su almohada y planea un contraataque, el asedio de los hermanos la desafía. ¿Logrará su justicia o sucumbirá ante ellos?
Portada de la novela Cariño, No Tan Rápido
9.3
Al despertar en una mañana de primavera, Wendy descubre que ha regresado misteriosamente a su niñez. Aunque el destino parece conducirla inevitablemente a recuperar su corona como reina de las carreras, sus metas han dado un giro radical. En esta segunda oportunidad, está decidida a desenmascarar a quienes atentaron contra su vida anteriormente. Su prioridad absoluta será proteger a su madre y evitar que las tragedias del pasado se repitan.
Portada de la novela Jamás Perdonar: La Traición de Él, La Justicia de Ella
9.2
Tras perder a su padre por culpa de la negligencia de Kenia de la Torre, una mujer busca justicia desesperadamente. No obstante, su esposo Cornelio la traiciona y destruye las pruebas para proteger a Kenia. Sometida a brutales torturas y humillaciones, ella encuentra un acuerdo postnupcial y una grabación oculta que su padre le heredó. Con estas evidencias incriminatorias en su poder, inicia una implacable venganza para hundir a quienes la destruyeron.
Portada de la novela La atracción fatal del mafioso.
9.6
Ariane posee un valor excepcional, algo que queda demostrado al enfrentarse a Auracio Ferrari. El peligroso mafioso, habituado a infundir terror, se siente fascinado por esta mujer que ignora sus tácticas de intimidación. Esta insólita rebeldía desata en él un deseo posesivo y oscuro; está resuelto a conquistarla a cualquier precio. Auracio no tolerará competencia y destruirá a todo aquel que intente interponerse en su obsesión por dominarla.
Portada de la novela La obsesión del mafioso
9.1
Dentro del sombrío panorama criminal, un secuestrador implacable enfrenta un reto inesperado al capturar a una joven que se niega a ser sometida. Su feroz resistencia empieza a socavar la autoridad de este mafioso, transformando un rapto meticuloso en un arriesgado duelo de voluntades. La rebeldía de la mujer pone en jaque el control y el poder del captor, amenazando con destruir los cimientos de su imperio en un juego de consecuencias impredecibles.