Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Dulce Atracción

Dulce Atracción

El verano de Cassandra Beckham da un giro inesperado tras la llegada de Dimitri Alves a la isla. El mejor amigo de Danilo regresa de un viaje revelador para encontrarse con Cassie, cuya mirada azul lo cautiva de inmediato. Entre ellos surge una conexión profunda y especial que despierta sentimientos nuevos en la joven. Lo que inició como una rutina estival se transforma en un tierno romance juvenil marcado por lo que Dimitri define como su dulce atracción.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Cassie Beckham.

Jueves, 15 de junio de 2023.

Esa mañana me despierto con una profunda tristeza, pues se cumple diez años del fallecimiento de mi héroe, mi padre. Una lágrima traicionera corre por mi mejilla, cada que esta fecha se acerca para mi familia y para mí, es un amargo sabor, porque es el recordatorio que nuestro pilar en la familia nos fue derrumbado en un accidente automovilístico.

Mi madre, Carolina Barragán, nos ha sacado adelante a mis hermanos y a mí. Mi admiración por ella es infinita, la fuerza de voluntad que tuvo para sacar adelante a cuatro hijos, cuando antes de papá, ella no era más que ama de casa. Sí, obtuvo su profesión como maestra, pero no ejercía para estar cuidándonos a nosotros.

Suspiro, pensando en lo diferente que era nuestra vida diez años atrás. Increíble como la vida puede cambiarte en cuestión de segundos. La muerte de papá, nos pesa más a mi hermano Alexandre y a mí, porque nosotros íbamos con papá cuando ocurrió el accidente.

Recuerdo haberme levantado cinco días después desorientada entre cuatro paredes blancas y el sonido de mi corazón. Aquel accidente nos cobró factura, y mi hermano Alexandre estuvo a punto de perder también la vida. Él pasó dos semanas en terapia intensiva sedado porque su cerebro se inflamó. Papá no corrió con suerte y falleció a los seis días —sí, mis hermanas y yo fuimos las últimas en verlo con vida—. Papá tuvo traumatismo craneal y fractura en el brazo derecho. Producto del estado en el que se encontraba las instalaciones del hospital donde nos atendieron, agarró una bacteria en sus pulmones y terminó falleciendo por insuficiencia respiratoria.

Si no hubiésemos tenido aquel accidente, mi hermano no hubiese pasado dos semanas en terapia intensiva, papá no hubiese agarrado aquella bacteria que complicó sus pulmones y yo no hubiese despertado con la pierna izquierda enyesada.

Otro suspiro lastimero me abandona, niego con la cabeza y trato de no pensar en los hubiera, como me enseñó la psicóloga. Mamá nos llevó al psicólogo después del accidente para poder afrontar la perdida de Alan Beckham —el mejor papá que pude haber tenido— porque tanto Alexandre como yo, nos despertábamos a media noche gritando. Para nosotros era cerrar los ojos y él accidente se reproducía en nuestros sueños noche tras noche, fueron meses arduos de trabajo hasta poder encontrar tranquilidad.

El recuerdo de papá aún duele, pero no como lo hizo en un principio, ahora lo recordamos con cariño y nostalgia, y no solo con dolor.

—Cassandra, ¿Estás lista? —tres toques en la puerta de mi habitación me hacen sacar de mis cavilaciones, para luego escuchar la voz de mamá.

—No —respondo bostezando nuevamente.

—Se nos va a hacer tarde cariño, anda a bañarte que ya tus hermanos están casi listos.

Pongo los ojos en blanco, no porque no le crea, sino porque es sabido por todos, que mi hermana Carol —quien es contemporánea conmigo— pasa una eternidad en el baño y si uno no entra primero que ella, es verídico que vamos a llegar tarde a cualquier lado que vayamos.

Me levanto aún adormilada, agarro una toalla y me dirijo al segundo baño disponible en nuestra casa, y ese es el de la habitación de mi madre. Al salir veo a Alexandre esperando en el sofá de la sala mientras Alessia, mi hermana mayor, prepara el desayuno con mamá.

No veo señales de Carol, lo que me indica que debe estar en el baño en pleno concierto con el pote del shampoo.

Quince minutos después estoy lista y viéndome al espejo de cuerpo completo de mi habitación. Este día llevo una camisa color champagne, vaqueros y unas zapatillas deportivas Adidas de color blanco. Me veo fresca y casual. Para cuando salgo de mi habitación ya están todos alrededor de la mesa esperando por mi para sentarnos a desayunar.

La conversación se vuelve amena entre mi hermana Carol contando anécdotas de su último día de clases y mi mamá quién no cuenta las de ella. Alexandre vive pegado al móvil y Alessia en Gruñolandia.

Mi hermana mayor es un tanto... difícil en comparación con Sandro (como le decimos de cariño) y Carol.

Una vez terminamos de desayunar, no alistamos para montarnos en la camioneta e ir a visitar a nuestro padre donde lanzamos sus cenizas. Papá y mamá tuvieron muchas discusiones respecto a esto, mamá quería que su cuerpo estuviese en el cementerio, mientras que mi padre, un alma libre, dijo que si algo le llegase pasar primero que a ella, lo incinerarán y sus cenizas fuesen lanzadas al mar.

Allí él siempre estará y cuidará de nosotros.

Mis hermanos van cómodos en bermudas, mi madre y yo somos las únicas locas que llevamos vaqueros, voy atrás con Carol y Alessia, pues el puesto de adelante sí o sí lo ocupa mi hermano.

Al ser la menor me castigan sentándome en el medio, y no en las puertas. Saco el móvil del bolsillo de mi pantalón y veo un mensaje de una de mis mejores amigas, Akira.

Akira Reilly: Cassie, después que vengas de la playa, necesito que me vengas directo a mi casa. ¡Tengo algo que contarte!

Frunzo el ceño, mi mejor amiga junto a mi hermana Carol, pueden darse de la mano, a ninguna de las dos se le ocurre nada bueno. Cuando tienen esas ideas maravillosas, hay que salir corriendo porque eso supone PELIGRO. Así bien grande. Estoy por responderle, pero me llega otro mensaje de Danilo, nuestro mejor amigo al grupo que tenemos los tres.

Danilo Jacobs: ¡Nenas! ¡Les tengo una sorpresa! Un notición.

Vaya...

Hoy es el día de las sorpresas, de él, si me puedo esperar algo bueno. Lo conocí desde que tuve ocho años y unos niños me molestaron en el colegio, él junto a Akira y Tatiana me defendieron y unieron a su pequeño grupo.

La morena es la primera en responderle.

Akira Reilly: ¿Debo temer por mi seguridad?

Una sonrisa se dibuja en mi rostro, ellos son un vacilón. Cualquiera que los mira puede afirmar que son parejas, pero no. Son polos completamente opuestos, y Danilo tuvo una no relación con nuestra otra amiga, Tati, que ahora se apoda la innombrable. Porque no podemos hablar de ella frente al pelirrojo de ojos verdes.

Danilo Jacobs: Ja, por nuestra seguridad debemos temer es si a ti se te ocurre una de tus maravillosas ideas, Akirita.

Danilo Jacobs: Sé que hoy es un día complicado para Cassie, por eso quiero invitarlas a una tarde de películas y para que conozcan a mi mejor amigo de la infancia. Hoy llega con sus padres y va a pasar el verano aquí.

Busco en mi cabeza la mención de ese mejor amigo, y lo recuerdos vagos me vienen de cuando conocí a Danilo y me habló de él. Para ese entonces, el chico se mudó de distrito con sus padres y a mis hermanos y a mí nos cambiaron de colegio, y aquí fue donde conocí a Akira, Tatiana y Danilo.

Akira Reilly: ¡Oh! Dimitri está de vuelta, al fin podré conocerlo en persona.

¿Dimitri?

Mmmss... El nombre no me suena, pero si la morena loca dice que lo conoce es porque así es. Me salgo del grupo y le respondo a ella por privado que allí estaré al regresar de la playa.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor o Travesuras
8.3
Ava, Emily, Isla y Hope comienzan la universidad inmersas en una transición hacia la madurez cargada de retos. Pese a su deseo de hallar amor, terminan atrapadas en una serie de encuentros sexuales fugaces. Estas jóvenes usan la pasión sin ataduras para escapar de sus conflictos internos y experimentar sus fantasías más profundas. Es un relato sobre la entrega total al placer y el descubrimiento personal mientras enfrentan su entrada a la adultez.
Portada de la novela Después de ti
7.9
Evelyn Carter y Leonardo Hill desafiaron las barreras sociales en Wyoming con un romance prohibido, pero la familia de ella logró separarlos mediante crueles engaños. Tras quince años de distancia, el destino fuerza un reencuentro marcado por el rencor y viejas heridas. La situación se complica con la llegada de Michael Anderson, un hombre seductor que sacudirá los sentimientos de Evy. Entre intrigas y mentiras, ella decidirá si recuperar su pasado con Leo o apostar por el misterioso Mike.
Portada de la novela El Papá De Mi Amiga +18
8.8
La vida de Hope cambia drásticamente al fijar su atención en Ashton Greenspan, un imponente magnate que desprende autoridad. Aunque él es el padre de su mejor amiga, la joven ignora los límites morales para transformar su obsesión en un romance tangible. Motivada por una conexión que considera predestinada, Hope se sumerge en una seducción arriesgada, desafiando las normas sociales por una pasión clandestina que no admite marcha atrás.
Portada de la novela El Tímido Secretário
9.4
Petra Pérez es la reservada secretaria de una editorial de renombre que esconde un don para la escritura. Tras publicar una obra digital bajo seudónimo, su historia se vuelve viral y atrae a su jefe, Alek Davis. Él se obsesiona con hallar a la enigmática escritora, ignorando que la tiene frente a sus ojos. Al descubrir Alek que el libro se inspira en él, surge un peligroso juego de seducción donde la realidad y la ficción se mezclan de forma inevitable.
Portada de la novela La Señora De Los Ladrones
9.5
Brian, un magnate que abandonó el legado familiar por el espectáculo, cruza su camino con Rachel, una huérfana diestra en el robo. Bajo un estricto código moral, ella emplea su talento criminal únicamente para sustentar a niños sin hogar. Al integrarse como su asistente personal, la astuta joven no solo logra financiar su noble causa, sino que termina cautivando el corazón del millonario en una travesía donde el destino une sus mundos opuestos.
Portada de la novela La venganza es dulce, el amor es más dulce
9.3
Emilio Arriaga desprecia a su esposa, a quien culpa por el fallecimiento de su antigua pareja. El conflicto se agrava cuando él introduce en su hogar a Giselle, su hermana adoptiva, tras someterla a cirugías para suplantar a la difunta. Traicionada por sus hijos e Isadora mediante engaños y agresiones, ella enfrenta una humillación final en su intimidad. Ante el tormento y la violencia física, decide romper sus cadenas y firma el divorcio para alejarse de todos.